¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La memoria de la Caída, la tradición textual y la sintonía del alma con el propósito de Dios
I. La distorsión historiográfica en Josefo y la amalgama de los orígenes
Confusión entre la Creación Cosmológica y la Creación Antropológica
Entrelazamiento confuso de la Creación y la Caída
II. Las tradiciones de transmisión: El papel de espíritus primigenios (ej. Leytergus) y el rescate de la verdad
La cadena de revelación previa a Israel
Mitos universales frente a la Verdad Central
La singularidad de la línea judaica
III. La posesión de la verdad y la resonancia del alma («La voz de la conciencia»)
El «Órgano» del Alma
Sintonía y Afinación
IV. Del Mesianismo Político-Material al Amor Divino Reentregado
V. La restitución del Amor Divino como superación de la Caída
El papel de Jesús
El Libre Albedrío y la Restauración Potencial
La meta final

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Introducción

En esta ocasión, al revisar estos mensajes de Padgett, surgieron las notas de abajo.

Como digo en el título, seguramente hemos estado tratando, aquí, con esta revelación en general, con los motivos más profundos de por qué «el evento Jesús» surgió en la tradición judaica.

Ya hemos hablado de que tal evento sería el fundamento para motivar que hoy en día se dirija aposta el odio a «lo judío», en el sentido de que algunos que se proclaman «defensores de lo judío» hagan cosas para que la humanidad proyecte odio hacia ellos mismos, quienes se dicen «encarnar» lo judío ─»pueblo judío», etc.─.

Se trataría en gran medida de que la humanidad «caiga en la tentación» de proyectar sus miedos («odio») hacia este aspecto de lo religioso, de las religiones.

Recordemos que, para el tema de la relación con Dios (que en el fondo es lo más esencial en lo que llamamos «religión» o «espiritualidad»), sería fundamental el hecho del surgimiento de Jesús, cosa que ocurrió dentro esa tradición judía ─y es de lo que tratamos un poco en las notas abajo, que esta introducción presenta─.

Estas personas en concreto, los «judíos», o, más bien, para algunos estudiosos: los que secuestraron «el pueblo judío», organizados estatalmente, realizan cosas muy feas, claro está; pero cosas igual de feas fueron comandadas recientemente por casi todos los Estados de la Tierra.

Es decir, las peores cosas que podamos imaginar no son mucho más feas que las masacres comandadas por el gobierno de los EEUU (o partes de dicho gobierno) todo a lo largo de su lamentable historia: desde las masacres de indígenas ─aunque estos indígenas no eran santos y las guerras entre ellos mismos, por ejemplo, eran terribles─, hasta las bombas de Hiroshima y Nagasaki o las brutales invasiones y genocidios en Irak y otros países.

Es evidente que por defecto la humanidad va a tender a proyectar el odio personalmente contra la gente ─contra esos que cometen las fechorías, las que sean─.

Y hay grupos de desencarnados, los cuales en gran medida obsesionan a los dirigentes políticos y a otras personalidades «poderosas», que estarían queriendo eso mismo: en concreto, que la humanidad machaque u oscurezca el sentido de «lo judío».

Ese machaque sería un logro «anticrístico».

Recordemos, «Cristo» es de entrada el estado de aquella alma que ha recibido Amor de Dios y además se ha transformado plenamente por ello. Jesús habría sido la primera persona que lo habría obtenido ─en la humanidad y en el mundo espiritual─.

Todo esto es independiente de los discursos sobre si está o no «justificado» el odio, pues de todos modos, nunca la proyección del miedo (= odio) está justificada.

Sí está justificado «odiar» el pecado, pero nunca odiar a personas. Dios nunca odia a las personas, pero Dios sí «odia» ─si pudiéramos hablar así de sus operaciones y sentimientos─ el pecado.

Y, como vimos, el pecado es básicamente la causa de todo lo que nos pasa «malo» en la Tierra.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre:

─ La Caída, si la tenemos como cierta en el modo que vemos en esta revelación, sería un dato fundamental para el ser humano.

En los mismos mensajes de Padgett hay uno al menos donde aparece un personaje, creo recordar que llamado Leytergus, que se presenta como uno de los autores de los cuales bebieron tradiciones como la judaica para «tomar el relevo» de la transmisión de los datos correctos sobre cosas tan fundamentales como la caída, la creación del ser humano, etc.

En muchas otras tradiciones de «espiritualidad» (tenidas a veces por no monoteístas, pero que, a menudo, en realidad no estaría tan claro que sean no-monoteístas, ya que, por ejemplo muchos indígenas, creo, hablaban del Gran Espíritu detrás de todas las cosas) estarían mezclados relatos de diluvios y catástrofes, de la «caida» de la humanidad en una mayor degeneración, de la creación o el surgimiento del ser humano… etc., que, más o menos confusamente, a veces podrían servir para pasar el testigo de verdades importantes, pero que, más bien confusas en esa amalgama, en realidad no servirían para el plan puro de Dios respecto a la humanidad: favorecer en lo posible la relación con Dios, que sería lo único que da la eternidad ─y no solo favorecer el amor y la moralidad entre nosotros, y entre la humanidad y los espíritus (gente ya desencarnada)─.

El mismo Josefo parece decirnos que en sus escritos tenía una mezcla confusa entre por un lado la creación del hombre y la creación del mundo, y por otro la caída, quizá. Continuar leyendo «¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)»

La tecnología nos asimila al momento en que, ya desencarnados, nos agrupemos morbosamente para presenciar desastres, proyectar enfados, etc. (o lo contrario, para el bien). Breve nota sobre la falsa espiritualización tecnológica y otros asuntos

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
Tecnología, Afinidad Espiritual y el Vínculo Directo con Dios
1. La experiencia vicaria y el «morbo» colectivo: De los planos astrales a la tecnología terrenal
2. Inconsistencias cronológicas e históricas en el
3. Resignificación de la relación Saúl-Samuel y la verdadera Clave de la Percepción Álmicarelato bíblico (El testimonio de Samuel)
Conclusión para la nota

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Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett, surgieron las notas que coloco abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota sería para tratar, aclarar e ilustrar estos temas:

─ Entregarse a maldades tras pasar al otro lado: la tecnología hoy en día parece acercar esas posibilidades pese a estar todavía en la tierra encarnados.

Es decir, por ejemplo, los espíritus ─ya sin el cuerpo físico─ pueden dar un poco rienda suelta a sus vicios, a veces en grupos; pero, claro: no pueden experimentar los vicios más que vicariamente.

Con la tecnología hoy, en su aspecto digamos más negativo, tenemos la posibilidad de ser como esos espíritus. Por ejemplo tenemos el problema de la pornografía, etc.: se abren posibilidades que antes solo se tenían o bien en la vida normal física, o bien en la de los espíritus, pues estos pueden ver ─aunque a veces no muy bien─ las cosas de la tierra que más anhelen ver, sentir, etc.

Dije «no muy bien», pues su percepción y la calidad de la misma dependerían, ya siendo espíritus, más bien del desarrollo de su alma en amor y verdad, un desarrollo que suele ser escaso en general.

El problema es que los ojos espirituales ya no ven con la luz solar, etc. Y por eso parece que por ejemplo se necesita más un coaligarse con otros espíritus que tengan parecidos tipos de gustos y/o depravaciones. Esto, entonces, es ─en parte─ suplido por la tecnología, cuando estamos encarnados.

Otro ejemplo es el uso morboso de la tecnología: para ver desastres, muertes, «proyectar» enfados, etc. Esto también al parecer es algo que congrega a grupos de espíritus con la misma tendencia a presenciar desastres y desgracias (incendios, etc.), pero sin aportar nada positivo en realidad.

Quizá puedas señalar en la literatura espiritista ejemplos de estas congregaciones de espíritus. Uno de ellos está por ejemplo en el libro de Shelhamer, en el apartado : «Unseen Helpers at a Conflagration«. Al incendio no asisten solo «helpers» sino espíritus «morbosos», que son desalojados de cierto modo ante el brillo de los que vienen a ayudar. (Hemos visto en audio y en texto ese ejemplo recientemente, aquí, en unplandivino.)

─ Samuel dice que las fechas no concuerdan respecto a lo que pone en la Biblia. ¿Habría datos fiables de tal cosa, que puedan apoyar lo que dice Samuel?

Aunque este será seguramente un tema muy oscurecido por tantas escuelas, tipos de religiones y fanatismos, claro. Continuar leyendo «La tecnología nos asimila al momento en que, ya desencarnados, nos agrupemos morbosamente para presenciar desastres, proyectar enfados, etc. (o lo contrario, para el bien). Breve nota sobre la falsa espiritualización tecnológica y otros asuntos»

La muy simple explicación de cuatro parábolas de Jesús

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
Nota temática y teológica: Marco conceptual, referencias y contrastes
1. Referencias textuales e intertextualidad bíblica
2. Ejes discursivos y conceptos fundamentales
3. El contraste con la dogmática tradicional y la resolución del entuerto teológico
Naturaleza de Cristo (Debate arriano y calcedonio)
La Expiación y la Salvación (Soteriología y la cruz)
Predestinación vs. Libre Albedrío (Calvinismo vs. Arminianismo)
El infierno y la condenación

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Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett, surgieron las notas que coloco abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

Mi petición sería para, si es posible, tener una nota donde se enlacen y expliciten todas las referencias que ya se han hallado, bíblicas y otras.

La nota las usaría como marco para presentar las ideas, el discurso, los conceptos básicos y simples explicados en los mensajes vistos, señalando los contrastes evidentes con la «tradición», y viendo cómo la opción «teológica» resuelve prácticamente todos los entuertos que tanta sangre y tinta han hecho correr, lamentablemente.

Nota elaborada por IA Gemini

Nota temática y teológica: Marco conceptual, referencias y contrastes

1. Referencias textuales e intertextualidad bíblica
En este bloque de mensajes, el discurso recurre de forma directa a pasajes e imágenes del Nuevo Testamento, reinterpretando su sentido bajo una clave ontológico-energética:

─ La parábola del banquete de bodas y el vestido (Mt 22, 11-13): En el texto bíblico tradicional, ser expulsado por no llevar el «traje de boda» suele interpretarse como un castigo divino por falta de obras o de gracia moral. En los mensajes de Padgett, el «vestido de boda» se define sintácticamente como una condición ontológica real: la transformación de la sustancia del alma mediante la afluencia del Amor Divino. Sin ese cambio de sustancia, la estancia en el Reino no es una prohibición arbitraria, sino una imposibilidad de vibración o sintonía.

─ La parábola de las vírgenes insensatas (Mt 25, 1-13): El «aceite en las lámparas» simboliza la posesión activa y previa del Amor Divino en el alma. La puerta cerrada no representa una venganza del Esposo, sino el cierre natural de una oportunidad o ley periódica tras la cual el alma inalterada no puede acceder al estado celestial.

─ La alegoría del redil y la puerta (Jn 10, 1-9): «Quien entra en el redil por cualquier otra vía que no sea la puerta…». Jesús reafirma que existe una única vía estructural para la entrada al Reino Celestial: la recepción consciente de la Esencia Divina. Intentar entrar por méritos propios, mero desarrollo del alma natural o intelecto equivale a intentar forzar la entrada por otra vía.

─ La distinción de las ovejas y las cabras (Mt 25, 31-46): Se evoca el «Gran Día de la separación» para marcar el límite cósmico entre dos destinos espirituales diferenciados: el Reino Celestial (alcanzado por la transformación del alma) y la restitución o perfección del alma humana natural (esferas puras del mundo espiritual ─amor natural purificado─, pero no esferas divinas).

2. Ejes discursivos y conceptos fundamentales
El cuerpo doctrinal manifestado en este bloque descansa sobre cuatro premisas simples y categóricas: Continuar leyendo «La muy simple explicación de cuatro parábolas de Jesús»

La conquista de América: ¿reflejo de un progreso moral global? (La eliminación del sacrificio humano en la Tierra)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
1. El panteón egipcio arcaico: Osiris e Isis como núcleo primigenio
2. Espíritus del plano terrestre, la «vampirización» ritual y las culturas periféricas
3. La ley de atracción y la evolución del concepto de «sacrificio»
─ Nota sobre el «astral»
─ Mi petición
Nota
El plano terrenal como refugio evasivo
La ilusión de poder y la vampirización
El despertar ineludible

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

Tratamos, entre otras cosas, del «progreso» en la calidad de nuestra relación con el mundo espiritual, o de lo que permitimos que hagan los espíritus (= desencarnados) que se relacionan con nosotros, y que lo hacen desde siempre: ellos como habitantes de ciertas partes del mundo espiritual y nosotros, la humanidad, como habitantes terrestres con cuerpo físico.

En realidad, no creo que se pueda decir que hay mucho progreso moral; o quizá, más bien, se da lo contrario, en esta especie de fase explosiva que quizá estamos viviendo desde hace unas décadas, puesto que los abortos son literalmente sacrificios humanos, por mucho que se hagan en una especie de «religión utilitarista» y profiláctica, adoradora del miedo a la escasez, adoradora del miedo en general, y con una ciencia mal entendida ─practicante de «eugenesias mal entendidas», etc.─.

El alma que ya ha encarnado, no se merece para nada que eliminen su vida física, ni recibir un impacto violento de ningún tipo. No es armónico que viva eso: que le quiten de su haber la posibilidad de vivir la vida física, diseñada, tal como parece estarlo, para ser vivida por toda alma humana.

Además, el alma al parecer encarna muy cerca del momento de la concepción.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota que pediría trataría de los aspectos «religiosos» que ha comentado Saleeba.

0. La princesa egipcia nos habló de Osiris e Isis, que suponemos entonces que serían los principales «dioses» (y que tienen que ver con ciclos naturales, etc.).

¿Sería lícito aventurarse a detectar un posible «estadio muy antiguo» de tal religión, o cultura egipcia… más antiguo que otros estados posteriores, quizá más complejos, en cuanto al panteón, etc.?

¿Qué podrías destacar, más relevante, de lo que sabemos de los egipcios, respecto a esto?

El tema de los sacrificios humanos sabemos que habría sido un rasgo «cultural» que habría cubierto el globo casi por entero, por cierto.

Ella habla de sacrificios, pues; y es curioso aventurar lo siguiente:

1. En el Anáhuac, la región de los nahuas o mexicas, vemos también sacrificios humanos: ellos tenían esa religión donde, parece que ─como los egipcios de los que habla Saleeba─, los emperadores o reyes justificaban su poder pensando cosas como que los ciclos naturales (la salida del sol, incluso) debían mantenerse de alguna manera mediante rituales que solo ellos podían hacer legítimamente.

Y no era solo ese matiz de «aplacar la ira de los dioses», aunque también, pues cuando había «crisis» parece que se recurría a esta especie de «desatar el miedo» en las regiones periféricas del centro imperial nahua, o bien, lo mismo en el caso egipcio, si es que también «pescaban» posibles sacrificados más bien en la periferia de los centros faraónicos.

Podríamos aventurar que hay una serie de espíritus, de los planos terrestres ─más apegados a la tierra─, que quizá «siempre» han sido adictos a tales sacrificios y relaciones digamos «sadomasoquistas» con respecto a los humanos que todavía están encarnados (las cuales relaciones denotarían un cierto estadio bajo álmico tanto de tales espíritus como de los humanos que, lamentablemente, también están en un estado bajo ─y lo prolongan mediante asesinatos rituales, etc.─).

Digo esto, sobre este grupo de «dioses» (simples desencarnados, como todos los dioses habrían sido siempre, menos el Dios infinito), digo esto, decíamos, porque podríamos entender quizá que hay un progreso en la humanidad, o al menos «de cara a la galería»:

Las religiones tuvieron que ocultar o eliminar los rituales más brutales con humanos, al menos en Occidente y Medio Oriente, etc.

Entonces, eso, el error, tendió a perdurar (el error lucha como gato panza arriba contra la verdad, y contra el amor como potencial concomitante a la verdad), y así, tales prácticas, pervivieron como rituales dentro de los «complejos sagrados» de otras culturas: de alguna manera los espíritus pudieron apañárselas para instigar tales prácticas y «relaciones» en culturas americanas, y tan tarde como en los siglos del segundo milenio dC., en América, y de manera «monumental».

Otro punto a resaltar:

2. Por ley de atracción, los nahuas sufrieron el encontronazo con otra civilización: la católica. Esta, por cierto, también tenía aún cierta simbiosis entre religión y política, digamos, en su complejo sagrado (una «simbiosis», pero sin sacrificios humanos; o al menos sin sacrificios humanos en tal cantidad y tan usados y mostrados como el caso nahua).

Ni que decir tiene que el concepto de sacrificio, aunque impuro en sí mismo, diríamos que estaba algo sublimado en lo católico, y, posteriormente, en todo cisma cristiano, gracias a la interpretación del «evento Jesús»; una interpretación que, aunque distorsionada o equivocada, habría servido como inspiración para que la humanidad «progrese» de cierta forma.

Nota elaborada por IA Gemini ante mi petición anterior

El testimonio de Saleeba abre una ventana antropológica y espiritual fascinante. Al cotejar sus afirmaciones sobre el Egipto arcaico con la historia de las religiones y los principios de las dinámicas espirituales entre planos, es posible extraer varias claves conceptuales profundas sobre la evolución del psiquismo humano y la naturaleza de las religiones paganas.

1. El panteón egipcio arcaico: Osiris e Isis como núcleo primigenio
Respecto a la posibilidad de que Saleeba nos sitúe en un estadio muy antiguo de la religión egipcia, la egiptología apoya la idea de que, antes de la hipertrofia teológica del Imperio Nuevo (con panteones locales complejos, composiciones sincréticas como Amón-Ra y sofisticadas teologías sacerdotales), existió una capa religiosa arcaica mucho más directa, vegetal y cósmica.

Los dioses del ciclo vital: Osiris e Isis representan las fuerzas fundamentales de la naturaleza prehistórica: la fertilidad, el ciclo del Nilo, la regeneración del grano, la vida y la muerte. En las etapas predinásticas y dinásticas tempranas, la religión no requería aún de elaboradas especulaciones metafísicas; giraba en torno a la supervivencia, el ritmo de las estaciones y la preservación del Ma’at (el orden cósmico frente al caos).

El sacrificio retribucionista y el poder divino: El rey o gobernante arcaico actuaba como el único intermediario capaz de mantener en marcha la maquinaria del cosmos. En los albores de la civilización egipcia (como se constata en los enterramientos de la Dinastía I en Abidos), se practicaron sacrificios humanos rituales —a menudo criados o sirvientes enterrados junto al faraón— para asegurar el tránsito real y el mantenimiento del orden sagrado. Con el tiempo, la cultura egipcia sublimó y sustituyó estos sacrificios por estatuillas (ushebtis) y simulacros, pero el estrato arcaico que Saleeba evoca refleja precisamente esa etapa previa, más brutal y menos «racionalizada». Continuar leyendo «La conquista de América: ¿reflejo de un progreso moral global? (La eliminación del sacrificio humano en la Tierra)»

Un «pelo largo» que atravesó siglos y culturas: ¿qué hay del pelo largo de Jesús?

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La iconografía de Jesús, la paradoja de la apariencia y la vivencia espiritual
1. La apariencia tradicional vs. las normas de la época: la pista del cabello largo
2. La paradoja de la «apariencia jipi» y la humildad desconcertante
3. El «Su» en la condición de Unidad con Dios

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Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett (una de las cuales trata sobre la apariencia de Jesús en el mundo espiritual), surgieron las notas de abajo.

Abajo he intercalado una imagen de una de las referencias quizá fieles como testimonio de la apariencia terrenal de Jesús.

Ese testimonio referido dio pie además a obras artísticas que también quisieron ser fieles a su vez a la posible apariencia. Es el caso del pintor neerlandés Dieric Bouts. En su página wikipédica en inglés vemos algunas imágenes de Jesús ─en la página wikipédica en español no aparecen los mismos cuadros representados─.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota sería como respuesta y confirmación de estas cuestiones ─o redondeo de las mismas─:

¿Se encontraría, en las tradiciones, alguna descripción similar de la apariencia de Jesús, de la forma de mostrarse de Jesús (que, suponemos, sería «su preferida», digamos ─dentro de que el «su», cuando se está en condición de unidad con Dios, es un «su» que significa cosas diferentes─)?

Realmente, la apariencia física descrita en ese mensaje de Padgett es lo que hoy se diría «muy jipi».

Entonces… tenemos un «problema» con la gente más avanzada en el mundo espiritual: gente que, de alguna manera, sigue o seguiremos, a menudo, obsesionados con las cosas de la tierra: rituales, religiones, creencias, eventos, posesiones, historia, ateísmos varios, etc.), siendo además que la humildad e «inocencia» sería tan «palpable/visible» en Jesús (e insultante, si nos queda algo de orgullo, o cosas similares, dentro del alma, etc.), sumado a que quizá la vestimenta que use tampoco sea muy particular, sin gran pompa quizá, en general…

Entonces, curiosamente, el tema del pelo largo se habría mantenido; y supongo que está incluso en representaciones de un Jesús muy «hierático», etc.

Así, viendo que las tradiciones donde se daban esas representaciones quizá a veces prohibían literalmente el pelo largo en los hombres, entonces representar el pelo largo de Jesús cuando estuvo en la tierra nos podría dar una pista de que tal representación estaría siendo fiel a un hecho sobre el «pelo» ─un hecho que además habría tenido continuidad en el mundo espiritual, por lo que nos dicen aquí─.

Nota (elaborada por IA Gemini)

Esta es una reflexión profunda y muy atinada que toca aspectos históricos, iconográficos y teológicos. Para dar respuesta y redondear tus planteamientos, la nota temática aborda estos puntos conectando las tradiciones espirituales, la historia del arte y la psicología del alma ante la manifestación divina.

Nota temática: La iconografía de Jesús, la paradoja de la apariencia y la vivencia espiritual
1. La apariencia tradicional vs. las normas de la época: la pista del cabello largo
Tu observación sobre la continuidad del cabello largo es históricamente muy aguda:

─ El contraste sintomático: En el mundo grecorromano del siglo I (y en ciertos sectores del judaísmo del Segundo Templo), los hombres solían llevar el pelo relativamente corto y barba recortada. San Pablo, de hecho, llega a escribir en 1 Corintios 11:14: «¿No os enseña la naturaleza misma que al hombre le es deshonroso dejarse crecer el cabello?». Continuar leyendo «Un «pelo largo» que atravesó siglos y culturas: ¿qué hay del pelo largo de Jesús?»

Las bienaventuranzas

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición para ver las bienaventuranzas (los dos puntos: Expectativas y exigencias. Dolor emocional como indicador del error)
Nota
1. «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
─ Mi petición (2)
2. «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados»
─ Mi petición (3)
3. «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad»
4. «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados»
─ Mi petición (4)
5. «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia»
6. «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios»
─ Mi petición (5)
7. «Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios»
8. «Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
Cierre del recorrido

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, donde aparece el tema de las bienaventuranzas, surgieron estas notas muy claras sobre ello.

NOTAS

Mi petición para ver las bienaventuranzas (primera petición)

La nota a pedir sería didáctica y casi más bien dialogada, si es posible;

Relacionaríamos esto tomando como ciertos y paradigmáticos estos dos puntos que pongo a continuación (la tarea en parte sería la de usar estos dos puntos en una especie de presentación dialogada y ordenada para presentar las varias «bienaventuranzas» del famoso discurso de Jesús, que ha sido tan comentado):

─ Las expectativas que tenemos (las pretensiones sobre los demás, las «confianzas» que nos tomamos, etc., ya sean personas conocidas o no), suelen reflejar heridas emocionales (del alma).

Es decir, como actitudes, no estarían fundadas en el amor, sino en «bloqueos» (para mantener alguna fachada ─que puede ser más o menos «funcional», normal, incluso «alegre», etc.─ que tenemos construida para con ella bloquear la liberación del yo herido y por tanto bloquear nuestra identidad real, tras ese yo herido), creencias y deseos corruptos (es decir, desarmónicos con el amor y la verdad), etc.

Por tanto, ilustraríamos la diferencia de cuando Jesús habla aquí de «lo que espera» de Padgett, con respecto a los deseos impuros de cuando las personas, en general bastante «heridas», esperamos cosas (a veces más o menos taimadamente: esperamos sin expresarlo transparentemente, o con doble juego; o hablando a espaldas; o hablando en monólogo con nosotros mismos sobre lo que el otro o la otra persona debería hacer o ser, etc.).

─ Lo siguiente, y muy importante, a tratar, sería: todo dolor emocional (por ejemplo una leve frustración) indica un error en nosotros o bien un error que existe en las almas de los demás, que ha detonado un error en nosotros, en nuestra alma.

Es decir: cuando algo me molesta, mi reacción emocional habla más bien de mí y de mi necesidad de sanación. Y ello hasta el punto paradigmático de que, una persona plenamente sanada (cuyo ejemplo circunstancial lo tenemos en la célebre crucifixión de Jesús), no siente inquina ante lo que le están haciendo, sino simplemente el dolor físico, ya no el dolor emocional.

Esto no es estoicismo, sino que expresa una objetiva sanación del alma: el alma ya no tiene motivos internos, por así decirlo (heridas), para reaccionar ante las cosas de modo «evitativo».

Es decir, en nuestro paradigma, siempre que surge una rabia, ira, enfado o frustración, por ejemplo (alguna emoción de esa constelación de emociones) resulta que eso está indicando un miedo en nosotros y por tanto una oportunidad de sanación real, sin por ello decir que la gente ha de ir así como así alterando o molestando a los demás para «activar» heridas, por supuesto.

Este miedo que estaría detrás de las frustraciones, etc., puede ser miedo a sentir miedo, mismamente; o, dicho rápidamente, miedo a llorar cosas que nos hicieron y que no tienen que ver con lo que nos ha molestado o perturbado enormemente ahora.
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Entonces, se podrían presentar ahora paso a paso las bienaventuranzas, relacionándolas ─de forma concisa─ si es posible con lo visto arriba (y con las interpretaciones de las bienaventuranzas más adecuadas al espíritu de «los primeros cristianos»), y dando pie a que tras cada presentación de cada una pueda hacer yo alguna pregunta, etc.

Nota, elaborada por IA Gemini, con intervenciones progresivas mías en diálogo sobre las Bienaventuranzas

Es una perspectiva profunda y clarificadora para abordar el Sermón de la Montaña. Tradicionalmente, las Bienaventuranzas se han leído como un código de conducta moral o como promesas de recompensa futura para quienes sufren resignadamente. Sin embargo, bajo la clave espiritual que planteas —donde el amor puro carece de exigencias proyectadas y donde el dolor emocional revela la presencia de un error o herida en el alma—, las Bienaventuranzas se transforman en un diagnóstico didáctico del estado interno de sanación y receptividad al Amor Divino.

Cuando Jesús le dice a Padgett lo que «espera» (expect), no está proyectando una expectativa neurótica ni condicionando su amor a la respuesta del médium. No hay manipulación, ni monólogo interno de reproche, ni doble juego: es una observación cristalina de una potencialidad espiritual fundada en la ley del amor. En contraste, las expectativas de un alma herida son peticiones defensivas para sostener la fachada y evitar sentir el miedo originario.

Para abrir este espacio de diálogo, vayamos analizando cada bienaventuranza paso a paso.

1. «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
El espíritu original (primeros cristianos): «Pobre en espíritu» (ptōchoí tō pneúmati) no se refiere a la ignorancia o a la carencia de carácter, sino a la vaciedad de orgullo religioso e intelectual. Es el estado de quien ha desmantelado su fachada de suficiencia. Continuar leyendo «Las bienaventuranzas»

Una nota sobre la conciencia y el desarrollo del alma (a cuento de Alex O’Connor)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota: Intuición histórica, desarrollo del alma y el hilo de la conciencia
1. La intuición histórica y el debate bíblico: El caso de Alex O’Connor
2. La intuición de alcance universalista como faro racional
3. La dinámica del desarrollo humano: Avances, inercias y recaídas
4. El respaldo espiritual: La «voz de la conciencia» (conscience)

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Introducción

Revisando estos mensajes de la colección de Padgett, surgieron las notas que traslado aquí abajo.

Habría que distinguir, por cierto, entre varios tipos de intuición; pero a grandes rasgos parece que «la voz de la conciencia» la hemos englobado a veces, en la práctica, en eso que llamamos «intuición».

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota abajo

Hay un curioso ateo o agnóstico, Alex O’Connor, con un canal grande en youtube. Tiene afirmaciones claras sobre un tema clave para la espiritualidad y religiones en general, y es que él ve imposible que Jesús hubiera podido proclamarse Dios (Alex estudió teología, creo).

Así, podrías hacer una nota sobre esto, ilustrando eso con más datos concretos sobre esa intuición de Alex y el «debate» (su trayectoria, en la cual ve más plausible algunas cosas cristianas… otras no…).

También, la nota trataría sobre cómo las personas, racionalmente, muchas veces se pueden dejar guiar por una especie de «intuición» de alcance universalista, intuición que acertaría. Otro asunto es cómo sea luego el devenir de cada persona; pues todo el mundo puede «recaer», no seguir depurando las creencias, etc.

Con esa intuición de Alex, así como en general con toda intuición, sucedería esto: estaría ─para nosotros, en este paradigma─ en realidad respaldada por Dios, con una especie de mecanismo continuo en el alma/ánimo, donde tenemos la llamada «voz de la conciencia», es decir, la «conscience» en inglés, tal como se conceptualiza en la tradición por varias figuras provenientes de diversas tradiciones por ejemplo cristianas: el cardenal Newman, creo; o el mismo J-J. Rousseau, etc.

Nota temática (elaborada por IA Gemini):
Intuición histórica, desarrollo del alma y el hilo de la conciencia

1. La intuición histórica y el debate bíblico: El caso de Alex O’Connor
En el ámbito de la divulgación teológica y la filosofía de la religión contemporánea, la trayectoria de Alex O’Connor (Within Reason) resulta particularmente ilustrativa. A pesar de mantener una postura agnóstica/atea, su formación en teología en Oxford le lleva a analizar los textos neotestamentarios desde un prisma metodológico riguroso, alejándose tanto del dogmatismo religioso como del escepticismo hipercrítico y destructivo.

Un eje central en la postura de O’Connor —alineado con el consenso de una parte muy relevante de la historiografía bíblica moderna (como Bart Ehrman o Geza Vermes)— es la tesis de que es históricamente improbable que el Jesús terrenal se proclamara a sí mismo Dios en el sentido trinitario o sustancial posterior. Desde esta perspectiva: Continuar leyendo «Una nota sobre la conciencia y el desarrollo del alma (a cuento de Alex O’Connor)»

Las descripciones del cielo

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
─ Nota
1. Las descripciones del cielo en la Antigüedad (a.C.)
La tradición platónica y el mundo antecristiano
2. Espacio arcaico, tribal y tradiciones religiosas globales
3. La tradición protestante y los Revivals
4. El Espiritualismo / Espiritismo (s. XIX – principios del s. XX) y Padgett
A. ¿Existían descripciones simples y directas o dominaba el tecnicismo?
B. La confusión sobre la «pureza natural» vs. «pureza divina»
1. Espiritualismo Convencional (Confusión de Cielos):
2. La Revelación en Padgett (Separación Categórica):
C. El «canto» a la gloria que aguarda
─ Mi petición para la nota al pie: almas gemelas
Nota al pie: la unicidad de las almas gemelas
─ Anexo: homosexualidad

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

Notas

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre las descripciones del cielo.

Quizá se pueden detectar notas muy generales:

─ En los registros históricos previos a lo que aquí llamamos «nuestra era» (d.C., después de Cristo), o sea, en a.C.: ¿podría comprobarse, quizá, que hay descripciones en general más frías en a.C. (menos «poéticas», menos incisivas en cuanto a la pureza, etc.) del cielo o los cielos?

─ ¿Acaso las «mejores» de tales descripciones antecristianas están en la tradición platónica, en nuestro caso «occidental»?

─ También hay en las descripciones de las sociedades arcaicas y tribales promesas de sitios puros, etc.

─ Hay eso mismo en todas las tradiciones religiosas y literarias, seguro.

¿Pero se constataría esto que dije?

Un apartado quizá muy relevante para ver esto sería el de la tradición protestante, donde habrá muchísimas exaltaciones ─de revival a revival─, de la pristinez, de la cualidad incomparable, etc., de los cielos con Dios.

Un apartado muy importante para nuestro caso (Padgett) sería sobre todo el del espiritualismo o espiritismo en general:

─ ¿Se encuentran descripciones celestiales similares: simples y directas (pues, supongo, en mucho del espiritualismo tenderán a querer entrar en tecnicismos y privilegiar lo intelectual)?

─ En ese mundo espiritista/espiritualista parece que habría, de todos modos, mucha confusión, como ya se vio. Es decir, no está tan clara por ejemplo esta separación entre los cielos de la pureza natural, por así llamarla, y los de la pureza puramente «espiritual», que se habrían abierto solo tras la restitución amorosa para con Dios, la que primero verificaría y realizaría Jesús.

─ Pero, centrándose en descripciones: supongo que en ese mundo espiritualista hay mucho «canto» a la gloria de lo que nos espera con Dios.

Nota (elaborada por IA Gemini, aunque tuve que matizar algunas cosas del final, donde habla del Reino Celestial, etc.)

1. Las descripciones del cielo en la Antigüedad (a.C.)
¿Eran las descripciones precristianas más «frías», menos poéticas o menos centradas en la pureza?

Sí, en términos generales, la evidencia histórica apoya esa constatación si comparamos el bloque a.C. con la mística posterior.

─ Mesopotamia, Grecia arcaica y Roma: El ultra-mundo (Hades, Sheol hebreo temprano, Irkalla mesopotámico) no se concebía como un «cielo luminoso de pureza», sino como una sombra colectiva, un reino subterráneo gris y neutro donde las almas vagaban despojadas de vitalidad, independientemente de su virtud. Continuar leyendo «Las descripciones del cielo»

La paradoja del alma gemela: sacrilegio convencional y certeza interior

Índice
─ Introducción
─ Notas
Mi petición
La paradoja del alma gemela: Sacrilegio convencional y certeza interior
1. El conflicto entre la Convención Social y la Ley Álmica
2. El impacto causal en la condición humana
3. La mirada satírica frente a la intuición en las tradiciones
4. La Certeza Interior y la Voz de la Conciencia
─ Notas al pie
Nota 1: Apócrifos y la disimulación mística del «Matrimonio Celeste»
Nota 2: La «necesidad de lo sagrado», la fragilidad familiar y la polaridad del alma (incluyendo la homosexualidad)

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Introducción

Revisando estos mensajes de la colección de Padgett, surgieron las notas que traslado aquí abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota

La nota iría sobre las almas gemelas.

Son las protagonistas de estos mensajes, claro es, ya que además Helen y Mary serían las «mitades» de James y de Leslie.

El tema sería resaltar lo extraño que sería que, de ser cierto ─y nosotros lo asumimos para nuestra nota y en general─ que cada cual solo tiene un alma gemela en todo el universo (y que tal mitad gemela es alguien que ha de haber encarnado ─aunque haya durado poco su vida física─), esta sería una verdad a veces irrisoria, y muy inconveniente para los devenires mundanos terrestres.

El tema es ciertamente, además, tragicómico.

─ ¿Detectarías por ejemplo en los evangelios apócrifos o similares un atisbo de la importancia de esta posibilidad?

─ «Toda» nuestra tradición histórica se fundamenta en los manejos en torno a las familias: casamientos forzados entre la realeza de aquí y allá, para que las cortes feudales crezcan así o asá… casamientos entre cortes absolutistas…

Eso mismo se hace a nivel del pueblo: muchas de nuestras heridas emocionales vienen además, todavía, por ahí, o de ahí, y quizá en largas cadenas de lo mismo (el casamiento forzoso o sugerido coactivamente por parte de las generaciones de nuestros bisabuelos, etc., por ejemplo, habría sido algo común todavía entre nosotros).

Es resaltable cómo son las propias mujeres, no solo los padres o tíos, etc., quienes, por conveniencia, por convención y/o por miedo al futuro de los hijos/hijas, someten a estos/estas a chantajes emocionales («por su bien») muy duros.

Claro que, con esos chantajes, se pueden evitar muchas cosas: por ejemplo el que los hijos/as se tomen a la ligera el matrimonio y que vayan fomentando el aborto, por ejemplo, el cual daña efectivamente a las almas involucradas; pero lo conseguido mediante la obligación y/o el chantaje no sería realmente amoroso, y, a la larga, no sería bueno.

─ Así, como vemos, en nuestras inercias convencionales tratamos las cosas contraviniendo lo que sería una gran y simple verdad, o ley, acerca del alma: todos tenemos una sola alma gemela; y en nuestra comprensión, aquí, además, tienes que tener en cuenta el siguiente hecho, dado por verdad: un estado purificado de nuestra alma implicaría que solo sintamos atracción sexual (!) por una sola persona (por muy tentados que fuéramos). Continuar leyendo «La paradoja del alma gemela: sacrilegio convencional y certeza interior»

El perdón: del avance protestante a la metafísica del alma en la revelación de Padgett

Índice
─ Introducción
─ Nota
Mi petición
El perdón como dinámica ontológica: Del avance protestante a la metafísica del alma en la Revelación de Padgett
1. El contexto histórico-teológico: El hito protestante y la desintermediación del perdón
2. Referencias bíblicas explícitas e implícitas en el mensaje
3. Las dos dimensiones del perdón: El plano horizontal y el plano vertical
4. La anatomía del pecado: Consecuencias sistémicas y la huella en el cuerpo espiritual
5. La asimetría entre el perdón y el arrepentimiento: La «cifra» que solo Dios posee

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Introducción 

Revisando este mensaje de la colección de Padgett surgieron unas notas que traslado aquí abajo.

NOTA

Mi petición para la nota

La nota que quiero pedir es para desarrollar y ligar bien estos puntos, sobre el primero de los mensajes vistos arriba:

El tema principal sería el «avance» conseguido en el protestantismo, independientemente de que tal religión de religiones no era perfecta, ni mucho menos, ni iba a ser perfecta (siempre se dan usos políticos en los cambios, manipulaciones y componendas, oportunismos varios, etc.).

El avance tiene que ver, claro está, con esa «interiorización» / internalización mayor de la relación con Dios, y del concepto de perdón.

El tema de las indulgencias, no por casualidad, habría sido clave.

Así que la nota expondría tal aspecto histórico.

La nota presentaría el mensaje dando además los «lugares bíblicos» que han sido citados, o bien que están crípticamente aludidos (si hay alguno).

El perdón sería un concepto personal que tendría así como dos dimensiones, pues en nuestra revelación tenemos la relación horizontal con los demás, sí, como almas iguales en esencia a nosotros; pero, por otra parte, tenemos la relación «en vertical», simplemente queriendo decir con esto que Dios es diferente a sus creaciones y está además personalmente «en otra parte», aunque se pueda comunicar e incluso «unir» a sus almas finitas personalmente: Dios es infinito, pero nosotros no somos tal Alma Infinita, sino almas finitas creadas por dicha Alma Infinita (esta es una de las claves de nuestra revelación).

Volviendo atrás: entonces, realmente hay pues una especie de «plano horizontal» del perdón: las personas, efectivamente, podemos de cierto modo haber sanado las heridas emocionales sobre lo que alguien nos ha hecho; estas heridas siempre existen, siempre se dan.

Por ejemplo, en las familias, los niños tienen mucho que perdonar: muchos caprichos de los padres y madres, errores, desesperaciones proyectadas hacia los niños que no saben ni pueden saber qué está pasando a su edad (cuando por ejemplo les reprimen la liberación inocente de una rabia que puedan haber sentido y que necesitan expulsar sin dañar ni dañarse), etc.; y es que estamos lejos todavía, aparentemente, de haber interiorizado la esencia verdadera que efectivamente existe en, por ejemplo, las enseñanzas de Rousseau sobre la educación (las partes donde sí atina con la verdad ahí este autor).

Este plano personal horizontal del perdón es importante, vale; pero, como vemos, no es ni «la mitad de la película», pues el perdón completo y real involucraría a Dios. Continuar leyendo «El perdón: del avance protestante a la metafísica del alma en la revelación de Padgett»