¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La memoria de la Caída, la tradición textual y la sintonía del alma con el propósito de Dios
I. La distorsión historiográfica en Josefo y la amalgama de los orígenes
Confusión entre la Creación Cosmológica y la Creación Antropológica
Entrelazamiento confuso de la Creación y la Caída
II. Las tradiciones de transmisión: El papel de espíritus primigenios (ej. Leytergus) y el rescate de la verdad
La cadena de revelación previa a Israel
Mitos universales frente a la Verdad Central
La singularidad de la línea judaica
III. La posesión de la verdad y la resonancia del alma («La voz de la conciencia»)
El «Órgano» del Alma
Sintonía y Afinación
IV. Del Mesianismo Político-Material al Amor Divino Reentregado
V. La restitución del Amor Divino como superación de la Caída
El papel de Jesús
El Libre Albedrío y la Restauración Potencial
La meta final

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Introducción

En esta ocasión, al revisar estos mensajes de Padgett, surgieron las notas de abajo.

Como digo en el título, seguramente hemos estado tratando, aquí, con esta revelación en general, con los motivos más profundos de por qué «el evento Jesús» surgió en la tradición judaica.

Ya hemos hablado de que tal evento sería el fundamento para motivar que hoy en día se dirija aposta el odio a «lo judío», en el sentido de que algunos que se proclaman «defensores de lo judío» hagan cosas para que la humanidad proyecte odio hacia ellos mismos, quienes se dicen «encarnar» lo judío ─»pueblo judío», etc.─.

Se trataría en gran medida de que la humanidad «caiga en la tentación» de proyectar sus miedos («odio») hacia este aspecto de lo religioso, de las religiones.

Recordemos que, para el tema de la relación con Dios (que en el fondo es lo más esencial en lo que llamamos «religión» o «espiritualidad»), sería fundamental el hecho del surgimiento de Jesús, cosa que ocurrió dentro esa tradición judía ─y es de lo que tratamos un poco en las notas abajo, que esta introducción presenta─.

Estas personas en concreto, los «judíos», o, más bien, para algunos estudiosos: los que secuestraron «el pueblo judío», organizados estatalmente, realizan cosas muy feas, claro está; pero cosas igual de feas fueron comandadas recientemente por casi todos los Estados de la Tierra.

Es decir, las peores cosas que podamos imaginar no son mucho más feas que las masacres comandadas por el gobierno de los EEUU (o partes de dicho gobierno) todo a lo largo de su lamentable historia: desde las masacres de indígenas ─aunque estos indígenas no eran santos y las guerras entre ellos mismos, por ejemplo, eran terribles─, hasta las bombas de Hiroshima y Nagasaki o las brutales invasiones y genocidios en Irak y otros países.

Es evidente que por defecto la humanidad va a tender a proyectar el odio personalmente contra la gente ─contra esos que cometen las fechorías, las que sean─.

Y hay grupos de desencarnados, los cuales en gran medida obsesionan a los dirigentes políticos y a otras personalidades «poderosas», que estarían queriendo eso mismo: en concreto, que la humanidad machaque u oscurezca el sentido de «lo judío».

Ese machaque sería un logro «anticrístico».

Recordemos, «Cristo» es de entrada el estado de aquella alma que ha recibido Amor de Dios y además se ha transformado plenamente por ello. Jesús habría sido la primera persona que lo habría obtenido ─en la humanidad y en el mundo espiritual─.

Todo esto es independiente de los discursos sobre si está o no «justificado» el odio, pues de todos modos, nunca la proyección del miedo (= odio) está justificada.

Sí está justificado «odiar» el pecado, pero nunca odiar a personas. Dios nunca odia a las personas, pero Dios sí «odia» ─si pudiéramos hablar así de sus operaciones y sentimientos─ el pecado.

Y, como vimos, el pecado es básicamente la causa de todo lo que nos pasa «malo» en la Tierra.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre:

─ La Caída, si la tenemos como cierta en el modo que vemos en esta revelación, sería un dato fundamental para el ser humano.

En los mismos mensajes de Padgett hay uno al menos donde aparece un personaje, creo recordar que llamado Leytergus, que se presenta como uno de los autores de los cuales bebieron tradiciones como la judaica para «tomar el relevo» de la transmisión de los datos correctos sobre cosas tan fundamentales como la caída, la creación del ser humano, etc.

En muchas otras tradiciones de «espiritualidad» (tenidas a veces por no monoteístas, pero que, a menudo, en realidad no estaría tan claro que sean no-monoteístas, ya que, por ejemplo muchos indígenas, creo, hablaban del Gran Espíritu detrás de todas las cosas) estarían mezclados relatos de diluvios y catástrofes, de la «caida» de la humanidad en una mayor degeneración, de la creación o el surgimiento del ser humano… etc., que, más o menos confusamente, a veces podrían servir para pasar el testigo de verdades importantes, pero que, más bien confusas en esa amalgama, en realidad no servirían para el plan puro de Dios respecto a la humanidad: favorecer en lo posible la relación con Dios, que sería lo único que da la eternidad ─y no solo favorecer el amor y la moralidad entre nosotros, y entre la humanidad y los espíritus (gente ya desencarnada)─.

El mismo Josefo parece decirnos que en sus escritos tenía una mezcla confusa entre por un lado la creación del hombre y la creación del mundo, y por otro la caída, quizá. Continuar leyendo «¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)»

Jiang sobre el capitalismo escatológico

Índice
─ Introducción
─ «Transcripción»

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Introducción

Abajo vemos parte de una especie de transcripción (a veces resumen o parafraseo) de la primera parte de esta charla del «profesor Jiang»:

youtube.com/watch?v=5rDMq-5_xkM
(«Global Meet-Up #2 (New York City): The Eschatology of Capitalism»)
(Aparte, un texto en el que vimos algo similar, del mismo Jiang, es este: La escatología dirige la geopolítica)

Como vemos, en nuestra óptica de la verdad acerca del mundo espiritual y sus relaciones con lo terrenal, ya sabemos que, tras las sociedades secretas ─que son grandes protagonistas en el texto de abajo, y cuyas actividades parece que ya no se esconden, pues muchos líderes (marionetas) políticos, por ejemplo españoles, son evidentemente francmasones, etc.─, tras tales sociedades, decíamos, está el trabajo continuo, en general, de la influencia de desencarnados (igual que todos estamos, de forma variada, influenciados por desencarnados: estos son o hacen de nuestros guías, o bien son personas desencarnadas más o menos «aleatorias»).

Esta influencia existió siempre, pero en estos posibles «tiempos críticos», evidentemente, estaría dándose una fuerte «batalla por el alma humana», de la que ya hemos hablado bastante.

Esa «batalla» tendría como protagonistas «invisibles» a ciertos grupos de controladores: desencarnados controladores que, al poner lo intelectual-mental y el control por encima del amor (o al poner «sus amores» por encima de amores más universales, por así decirlo), quieren que la humanidad haga lo que sea que tenga que hacer (ciertas innovaciones, evoluciones o involuciones… con ciertas mejoras morales o lo contrario…), pero al ritmo o ritmos que tales grupos de desencarnados intentarían orquestar globalmente (si pueden).

La manipulación en torno al tema religioso sería evidente; mismamente la «religión judaica» llevaría siendo usada políticamente mucho tiempo, para muchas cosas, como vimos.

Todas estas guerras o protoguerras que involucran de alguna manera a la religión, crean víctimas entre algunas de las personas afectadas; estas víctimas luego van al mundo espiritual ─al morir, igual que todos iremos─, y, quizá, terminan haciendo cierto proselitismo; es decir, terminan sirviendo (como aquí en la Tierra muchas veces servimos, con mayor o menor consciencia de estar haciéndolo), terminan sirviendo, decíamos, más o menos inconscientemente, a ciertas causas, unas causas pretendidamente «buenas»; y esto lo harán más o menos obsesivamente ─servir a su propia religión, a sus dogmas, etc.─.

Con toda esta obsesión en las luchas entre bandos, con el nerviosismo y el miedo a perder tradiciones, con el miedo a no saber imponerse, o con un simple deseo de superioridad que se impone excluyentemente, etc., con todo eso… a menudo perdemos ─como humanidad global, digamos─ la posibilidad o la facilidad de poner el foco en Dios y en la relación de amor con Dios: de recibir su amor, incluso.

Este es un amor que es diferente a cualquier otro; es un amor que sería el único amor que nos vuelve realmente eternos, y que está aún está disponible tanto para los todavía encarnados como para los espíritus.

Recordemos: nadie muere, como ya vimos; pero el amor natural, que tenemos todos por defecto, solo sirve para progresar hasta el cielo de la perfección natural, llamémosla «adámica». Ese tal «cielo» es la esfera 6: la condición de alma de grado 6. A partir de ahí, no se puede seguir progresando a menos que se reciba o se haya recibido en algún momento el Amor de Dios.

«Transcripción» (parcial, con parafraseo, abreviada, etc.)

La guerra de Irán no es una guerra convencional, es fundamentalmente «escatológica».

Esto es lo que vamos a tratar aquí. Pero veamos primero un panorama sobre la naturaleza global de la economía.

Tenemos los países de la GCC (siglas en inglés), la CCEAG; este es un conglomerado de países árabes (Arabia Saudita, Emiratos, etc.).

Estos GCC proveen al mundo de energía barata, que va principalmente para Asia Oriental, que es el centro manufacturero del mundo.

Esa energía se convierte pues en bienes manufacturados, y así, vuelve a Occidente, que consume tales bienes.

Así, dicho simplistamente, es como está configurada la economía global.

Todo esto está transido, digamos, de los dólares estadounidenses.

La idea de los USA como reserva de moneda global es única en la historia humana, y ha sido un desastre para los USA como nación-estado.

La primera razón de ello es que USA pierde la independencia financiera. Ha creado el sistema financiero para facilitar el flujo libre por todo el globo, lo cual no es bueno para los USA por esa pérdida de independencia. Continuar leyendo «Jiang sobre el capitalismo escatológico»

Odiar «Israel» es seguirles el juego, el «guión»

[Últ. act.: 2 noviembre 2025]

Índice
─ ¿Odiar a «Israel»?
─ Dicen que es lo profetizado

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¿Odiar a «Israel»?

Odiar «Israel» es al parecer lo que quieren quienes manipulan esto,
pues es darles «energía».

Mientras odiamos, no estamos eliminando el miedo personal, nuestro.

Y toda forma de violencia
(sea de pensamiento o de obra)
es vivir protegiendo el miedo.

Dios es amor, y no tiene nada en contra del peor de los asesinos;
y sí tiene mucho «en contra» de sus pecados.

Dicen que es lo profetizado

Dicen que es lo que está profetizado: todas las naciones odiando el significante «Israel».

Los desencarnados más perversos estarían encantados con esto, pues en realidad «Israel» tiene un significado religioso muy bonito, como se sabe a poco que se estudie «espiritualmente» la Biblia.

Creo que decían que si los sionistas cristianos apoyan esto, es para acelerar la «llegada de Cristo».

Una locura.

Hace poco vimos que «la escatología dirige la geopolítica»… tal cual.

Atrayendo odio se atrae al menos la «creencia en la existencia de lo odiado».

¿En qué sentido existen los países, las naciones-estado?

El modo de existencia de conceptos como España, Israel, etc…. es raro.
Como nuestras fachadas personales… todo eso terminará no existiendo para nosotros

(todo eso: religiones, nacionalidades, etc., todo lo cual lo usamos en gran parte para sostener nuestras fachadas… y por tanto para seguir en nuestros miedos más profundos… terror, vergüenza, etc…. mucho de ello mamado desde el útero).

En el futuro no existirá ninguna religión, ya que son independientes de Dios.

Dios no crea religiones.

Lo «malo» es que no solo somos millones de personas en la Tierra obsesionadas con cosas que no durarán, sino que, esa obsesión, la tienen y la apoyan más millones aún de desencarnados, pues cuando nos sucede, la muerte no cambia nada esencial, y en el «otro lado» seguimos durante un tiempo con parecidas obsesiones y adicciones.

La muerte no es magia.

La muerte «no existe» porque somos el alma, y ni siquiera somos el cuerpo espíritu.

Ellos,
los muertos (que a veces ni se dan cuenta de que tienen un cuerpo espíritu durante un tiempo),
y nosotros,
somos manipulados mientras no mejoramos la condición de alma en cuanto al amor y la verdad, desarrollando el libre albedrío de verdad.

Los líderes y nosotros (tanto muertos como vivos físicamente) en lo esencial somos parecidos, aunque haya niveles más brutales de pecado y de consiguiente acumulación de compensación negativa.

Y somos parecidos pues tenemos heridas emocionales, que están abiertas a la manipulación mientras no se sanen… y/o tenemos aficiones a las emociones relacionadas con el pecado (ojo por ojo, superioridad, ser especiales en el sentido de la fachada, etc.).

Lo vemos hoy apocalípticamente ya, pues esa rueda crece, la de acumular las miles de millones de personas, que somos, viviendo en el terror, dando y apoyando con consentimiento multitudinario cosas tan graves como el aborto…, o alimentando todos los procesos que destruyen tanta cantidad de suelo, como la agricultura industrial, etc.

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Para más cosas relacionadas, ver por ejemplo la etiqueta «geopolítica«

La escatología dirige la geopolítica

[En este audio
en ivoox // enlace descarga
vemos este texto y lo comentamos un poco, añadiendo algunas cosas más en relación con «la verdad divina»]

Recordemos que con la palabra ‘escatología‘ se haría referencia a todo lo que tenga que ver con la vida tras la muerte, el destino de la humanidad, el fin del mundo…

En el vídeo enlazado y presentado abajo incluyendo su título, el profesor Jiang presenta las escatologías como guiones que sirven para la coordinación inconsciente.

Vamos a ver y parafrasear lo expuesto ahí.

Él defiende además la idea de que las escatologías son convergentes.

Entonces, ante la pregunta: ¿cómo nos cohesionamos, o se intenta cohesionar, a los grupos humanos?… Podríamos decir que esto se hace «inconscientemente», o se suele decir así.

Es decir, nos cohesionamos via relatos compartidos, creencias… pero respecto a cosas «de gran calado» ─destino, origen…─.

Estos relatos o esquemas que vamos a ver son en realidad plenamente compartidos sólo por una minoría de personas dentro de cada religión o cultura.

Jiang propone seis diferentes versiones de escatología, pues son muy diversas, además de ser dinámicas, en cuanto que historias que, digamos, pretenden competir para mejor capturar la imaginación de los creyentes ─y que entonces pueden compartir elementos entre sí, dinámicamente─.

Jiang insiste en que no son lo principal de las religiones en las que existen, es decir, que los grupos que sostienen estas cosas serían más bien los más extremistas dentro de sus respectivas religiones o culturas ─los más «fanáticos»─.

Continuar leyendo «La escatología dirige la geopolítica»

¿Por qué tanto lío con el nombre de «Israel»?

[Este texto es comentado, extendido y leído un poco en un audio de los que estoy haciendo sobre los mensajes de Padgett, ya que allí Jesús habla del tema «mesías», etc.]

Estas, a continuación, son algunas cosas muy sencillas, que quizá saltan a la vista sin más, y que vimos hace tiempo.

Son unos ingredientes que, como receta, casi se reúnen por sí solos para dar cierto «plato», es decir, cierta comprensión… pues lo siguiente es sólo una «receta» para que cada cual pueda entender, si se quiere, «lo que está pasando», en esta batalla que en realidad se da en el alma de cada uno:

─ Cuando se conoce lo que realmente conlleva Jesús, y lo que rodea a Jesús, se entiende lo que sucede con este lío con Israel y demás batallitas.

─ A nivel superficial, se trataría básicamente de realizar el plan mesiánico «a la antigua usanza», es decir, imperialista.

─ Se trataría de aquel plan que conlleva que un «nombre» (Israel), como lugar y/o como gente, consiga establecerse por encima de las demás naciones (como faro, que además sería un faro pretendidamente «espiritual», parece).

─ Y por ejemplo se trataría de que dicho «nombre» nunca más sea llevado a esclavitud, como sí sucedió históricamente a eso que llaman «Israel».

─ Parece que, para lograr eso, pueden esclavizar a su vez «ellos» a quien sea necesario esclavizar. Y por cierto, esto, como vemos, parece despuntar ahora como posibilidad en cuanto que el «imperio americano» podría desvanecerse, y habría de ser seguido por otro imperio o por otra «configuración de fuerzas», digamos.

─ Y en los deseos de la gente que defiende «el nombre de Israel» suponemos que lo ideal sería que fuera sucedido por un imperio centrado en «lo israelita» ─tanto de manera quizá geográfica como «conceptual»─.

─ Esto es contrario a una interpretación muy conocida de lo que simbólicamente representa el nombre de Israel en la lectura bíblica clásica: Israel representa la humanidad esclavizada y la posibilidad de liberarla (históricamente de liberarla de Egipto, como representación también simbólica del pecado).

─ Esa esclavitud es pues, en realidad, la esclavitud por el pecado, es decir, el hecho de que colectiva e individualmente somos esclavos del pecado (es decir, de las «malas emociones» ─miedo, vergüenza…─ dentro de nosotros, que, al ejercer el libre albedrío, nos llevan a querer cosas que en el fondo son degradantes para nosotros, los demás, y el ambiente).

─ Como siempre, todos estos «manejos controladores» (para controlar una definición de humanidad y de cómo se ama o se deja de amar a la humanidad) sólo pueden funcionar (y sólo se pueden intentar monopolizar por quien sea), si nosotros en general cedemos «nuestra alma», es decir, si no nos sanamos realmente, si no sanamos realmente las heridas emocionales, y, en vez de sanarlas nos seguimos protegiendo en el miedo, viviendo en el miedo y demás «emociones heridas», como la vergüenza.

─ Es sabido que Jesús tuvo que forcejear con ese tema del «mesías», de su concepto: Muchas personas que Jesús tenía alrededor al parecer querían que él fuera aquel «mesías político» que llevara a brillar a la nación de los israelitas (y que lo hiciera con poderes incluso «divinos», que ayudaran a que la «nación» tuviera ese papel mundial director).

─ Recordemos que el despliegue y el desarrollo de la condición del alma de Jesús habría sido algo que efectivamente pareció ser «sobrenatural», ya que fue transformando su alma gracias al amor de Dios, cosa que por fin alguien por primera vez pudo recibir y «demostrar» ─primera vez en la tierra y en el mundo espiritual, pues nunca habría estado abierta esa posibilidad hasta el evento con Jesús, después de que la humanidad la hubiera perdido, al principio de la historia humana en la tierra─.

─ Un tema fundamental, entonces, en estas batallitas que vemos en su aspecto superficial (guerras, etc.), también parecería ser el de querer demostrar que Jesús «no tenía razón», y que aquellos gobernantes o creyentes en dogmas bíblicos sí tenían la razón en creer que el «mesías» debía ser uno político, «imperialista» incluso ─digamos─, además de sobrenatural.

─ Esto es importante, pues en las diversas «dimensiones» del mundo espiritual, y mientras la gente allí (y aquí) no se enfoquen (no nos enfoquemos) realmente en Dios, resulta que muchísimos desencarnados (y nosotros) todavía tienen (tenemos) apegos por las tradiciones, lenguajes, religiones y «anti-religiones», etc.

─ Dichos apegos son contrarrestados por lo que vino Jesús a demostrar con el ejemplo: Jesús habría sido quien primero pudo demostrar que todos podíamos ser transformados efectivamente por el amor de Dios, cosa que nunca habría pasado antes de ese evento con Jesús, y cosa esta que se abrió como posibilidad en aquel entonces, para todos, incluyendo la gente que hay (miles de millones) en las dimensiones o «esferas» del mundo espiritual.

─ Esa relación real con Dios, por cierto, es «incontrolable», y realmente muy poderosa, aunque, como sucede con todo amor, el amor de Dios no es obligatorio, y por eso es un regalo que estamos rechazando y podemos rechazar, pues somos libres.

─ Mientras estamos en conflicto, estamos entretenidos con algo que no es ese foco en Dios, en recibir amor de Dios.

─ Así, en los conflictos, siempre pierde ese sustrato «no visto», «no entendido». En todo conflicto y guerra parece que siempre se pierden «posibilidades superiores», si las hay ─como en este caso la habría: la posibilidad de recibir amor de Dios, que sería la «posibilidad suprema» para el alma de cualquier ser humano─.

─ [y lo siguiente, como contexto y recordatorio, es siempre necesario saberlo: ]
hay una influencia continua por parte de desencarnados en las personas como nosotros, las aún encarnadas. Es una influencia que lógicamente también puede ser de nuestra parte hacia ellos, aunque de otra manera y con otra intensidad. (Gracias a esto se puede entender la obsesión globalizada con un nombre como el de «Israel», o con cualquier otra cosa que, digamos, parece «abstracta».)

─ Estos desencarnados se alían en grupos para guiar y/o controlar «la tierra», y lo hacen con muy diversos fines, aunque si hay un matiz de control en tal proceso de guía o dirección, aunque sea un matiz muy ligero ─y por muy «buenos» que sean los fines─, entonces, las labores de los desencarnados no están realmente en armonía con Dios, pues Dios no controla, sino que ama y libera realmente (si queréis creer que existe, y si lo definimos tal como se define normalmente).

El juego de los desencarnados negativos con nuestras identidades, adicciones emocionales… ¿los casos quizá más notorios de la historia?

Índice
– Introducción
– La locura de lo que pasa en torno a Israel como ejemplo paradigmático
– La unión Israel – Estados Unidos
– Es lógico que nos gobiernen desalmados (por ley)
– Los desastres naturales
Juego con identidades por parte de desencarnados
– Espiritualidad “popular”, y un cambio completo en el concepto de historia y de antropología
– Antropología, relato, etc., algunas notas

[Texto en formato pdf junto los otros dos principales de agosto 2021: pdf]
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Introducción

Previamente hemos hablado (en este agosto del 2021, donde propuse varias invitaciones a sentir algunas cosas muy básicas de la verdad divina…), hemos hablado… de cómo la Nueva Era va “contra Dios”, de diversas formas (es decir, esta especie de nueva era que se cierne en el horizonte tras los posibles “reseteos” globales). Ver:
La “Nueva Era” como intento de anestesiar el alma humana contra Dios
https://www.unplandivino.net/nueva-era-brecha-tecnologia/

En este tercer texto y vídeo quiero invitaros a completar o corregir por vuestra cuenta estas observaciones… y a sentir el tema de cómo muchos tipos de políticos y de gente así, por todo el mundo, también actúan conjuntamente “contra Dios”… tal como nosotros lo hacemos, cada uno personalmente, al repeler la conciencia -como ya vimos en el primer texto de agosto-:
Desmitificando completamente a Dios
https://www.unplandivino.net/contra-la-verdad-de-dios-desde-peques/
.

Durante milenios se repiten temas o siguen dándose patrones de acciones que crean caos y destrucción, gracias en parte a la influencia de desencarnados… y en una especie de “objetivo compartido”, es decir, por ejemplo con el objetivo de poder seguir jugando al juego de las naciones, imperios, dominio… “sin Dios”, es decir, negando el alma (al reforzar la idea de superioridad, de muchas maneras).

La locura de lo que pasa en torno a Israel como ejemplo paradigmático

La locura de lo que pasa con Israel y todo lo que rodea a este Estado quizá nos sirve como un caso clave a la hora de estudiar la influencia milenaria de desencarnados en los asuntos humanos colectivos, políticos.

La historia es muy compleja, claro está, pero sí existe un rasgo muy claro: hace casi 2000 años los romanos destruyeron el Estado judío, en un territorio que, por lo que se ve, la tradición judía considera en realidad su tierra, su tierra prometida, etc.

Como siempre, a los desencarnados más negativos les interesa buscar el conflicto por el mero conflicto (con la excusa que sea…)… buscan la confrontación, el caos, la destrucción y el sometimiento o control de humanos, con diversas excusas.

Ha habido varias oleadas de emigración pacífica de judíos hacia ese territorio “prometido” de lo que es ahora Israel, así como también ha habido muchos movimientos y acciones ya no tan pacíficas por parte de musulmanes y de judíos (y cristianos).

Podemos conjeturar que en el fondo es como que hubiera ocurrido una especie de “sacrificio” de judíos, por todas partes (la persecución de los nazis, dentro de la eliminación de muchas etnias y grupos, la eliminación que hicieron… habría sido el colofón más terrible).

Esto es un sacrificio de personas de esa tradición judía, en Europa… es decir, una especie de sacrificio de un “pueblo”, pero el pueblo ¿de quién?

Ya sabemos al final cómo muy a menudo sucede que se termina usando la “energía de víctima” para fines relativos al poder, al control… pues “ser víctima” puede justificar muchas desigualdades e injusticias más o menos “vengativas” contra los verdugos o perpetradores, o contra los supuestos perpetradores (y da igual el bando, lo que interesa a los negativos es que sigan vivas las actitudes como la de: “ojo por ojo, diente por diente”).

Entonces… “su” pueblo… ¿“su”, de quién?

¿Sería en parte el “pueblo” de algunos desencarnados muy aburridos y muy adictos a la sensación de superioridad, etc.?

Quizá sucede que una gran parte de los desencarnados que ahora están asociados a las heridas emocionales de muchas personas que están en ese conflicto y juegos de poder… quizá sean las mismas personas desencarnadas que se harían llamar “Dios” o “dioses” en los relatos de las diversas épocas bíblicas, los relatos de la Biblia… donde había mucha influencia espiritual de todo tipo de espíritus más o menos brillantes, o directamente negativos del plano 1. Continuar leyendo «El juego de los desencarnados negativos con nuestras identidades, adicciones emocionales… ¿los casos quizá más notorios de la historia?»