¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La memoria de la Caída, la tradición textual y la sintonía del alma con el propósito de Dios
I. La distorsión historiográfica en Josefo y la amalgama de los orígenes
Confusión entre la Creación Cosmológica y la Creación Antropológica
Entrelazamiento confuso de la Creación y la Caída
II. Las tradiciones de transmisión: El papel de espíritus primigenios (ej. Leytergus) y el rescate de la verdad
La cadena de revelación previa a Israel
Mitos universales frente a la Verdad Central
La singularidad de la línea judaica
III. La posesión de la verdad y la resonancia del alma («La voz de la conciencia»)
El «Órgano» del Alma
Sintonía y Afinación
IV. Del Mesianismo Político-Material al Amor Divino Reentregado
V. La restitución del Amor Divino como superación de la Caída
El papel de Jesús
El Libre Albedrío y la Restauración Potencial
La meta final

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Introducción

En esta ocasión, al revisar estos mensajes de Padgett, surgieron las notas de abajo.

Como digo en el título, seguramente hemos estado tratando, aquí, con esta revelación en general, con los motivos más profundos de por qué «el evento Jesús» surgió en la tradición judaica.

Ya hemos hablado de que tal evento sería el fundamento para motivar que hoy en día se dirija aposta el odio a «lo judío», en el sentido de que algunos que se proclaman «defensores de lo judío» hagan cosas para que la humanidad proyecte odio hacia ellos mismos, quienes se dicen «encarnar» lo judío ─»pueblo judío», etc.─.

Se trataría en gran medida de que la humanidad «caiga en la tentación» de proyectar sus miedos («odio») hacia este aspecto de lo religioso, de las religiones.

Recordemos que, para el tema de la relación con Dios (que en el fondo es lo más esencial en lo que llamamos «religión» o «espiritualidad»), sería fundamental el hecho del surgimiento de Jesús, cosa que ocurrió dentro esa tradición judía ─y es de lo que tratamos un poco en las notas abajo, que esta introducción presenta─.

Estas personas en concreto, los «judíos», o, más bien, para algunos estudiosos: los que secuestraron «el pueblo judío», organizados estatalmente, realizan cosas muy feas, claro está; pero cosas igual de feas fueron comandadas recientemente por casi todos los Estados de la Tierra.

Es decir, las peores cosas que podamos imaginar no son mucho más feas que las masacres comandadas por el gobierno de los EEUU (o partes de dicho gobierno) todo a lo largo de su lamentable historia: desde las masacres de indígenas ─aunque estos indígenas no eran santos y las guerras entre ellos mismos, por ejemplo, eran terribles─, hasta las bombas de Hiroshima y Nagasaki o las brutales invasiones y genocidios en Irak y otros países.

Es evidente que por defecto la humanidad va a tender a proyectar el odio personalmente contra la gente ─contra esos que cometen las fechorías, las que sean─.

Y hay grupos de desencarnados, los cuales en gran medida obsesionan a los dirigentes políticos y a otras personalidades «poderosas», que estarían queriendo eso mismo: en concreto, que la humanidad machaque u oscurezca el sentido de «lo judío».

Ese machaque sería un logro «anticrístico».

Recordemos, «Cristo» es de entrada el estado de aquella alma que ha recibido Amor de Dios y además se ha transformado plenamente por ello. Jesús habría sido la primera persona que lo habría obtenido ─en la humanidad y en el mundo espiritual─.

Todo esto es independiente de los discursos sobre si está o no «justificado» el odio, pues de todos modos, nunca la proyección del miedo (= odio) está justificada.

Sí está justificado «odiar» el pecado, pero nunca odiar a personas. Dios nunca odia a las personas, pero Dios sí «odia» ─si pudiéramos hablar así de sus operaciones y sentimientos─ el pecado.

Y, como vimos, el pecado es básicamente la causa de todo lo que nos pasa «malo» en la Tierra.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre:

─ La Caída, si la tenemos como cierta en el modo que vemos en esta revelación, sería un dato fundamental para el ser humano.

En los mismos mensajes de Padgett hay uno al menos donde aparece un personaje, creo recordar que llamado Leytergus, que se presenta como uno de los autores de los cuales bebieron tradiciones como la judaica para «tomar el relevo» de la transmisión de los datos correctos sobre cosas tan fundamentales como la caída, la creación del ser humano, etc.

En muchas otras tradiciones de «espiritualidad» (tenidas a veces por no monoteístas, pero que, a menudo, en realidad no estaría tan claro que sean no-monoteístas, ya que, por ejemplo muchos indígenas, creo, hablaban del Gran Espíritu detrás de todas las cosas) estarían mezclados relatos de diluvios y catástrofes, de la «caida» de la humanidad en una mayor degeneración, de la creación o el surgimiento del ser humano… etc., que, más o menos confusamente, a veces podrían servir para pasar el testigo de verdades importantes, pero que, más bien confusas en esa amalgama, en realidad no servirían para el plan puro de Dios respecto a la humanidad: favorecer en lo posible la relación con Dios, que sería lo único que da la eternidad ─y no solo favorecer el amor y la moralidad entre nosotros, y entre la humanidad y los espíritus (gente ya desencarnada)─.

El mismo Josefo parece decirnos que en sus escritos tenía una mezcla confusa entre por un lado la creación del hombre y la creación del mundo, y por otro la caída, quizá. Continuar leyendo «¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)»

Nuestros primeros padres biológicos, la caída, la fachada y el tiempo mortal como continua creación de falsa eternidad… una nota

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La Restauración del Don Perdido y la Ontología de la Caída
Introducción y Nota Temática sobre la Experiencia de Amán y Amón en los Mensajes de Padgett
1. La Espiritualidad de la Espera y la Detección de la Luz Restituida
El brillo de la sustancia divina
Jesús como el Primogénito de la Restitución
La «Estrella» de los Magos
El origen de los errores cristológicos
2. La Psicología de la «Fachada» y el Lamento Victimista

Esquema: Caída vs humildad
La paradoja de la demanda corrompida
El síndrome de «mi tesoro»
Incompatibilidad con la Ley del Amor
3. La Mente Torcida y la Herida Constitutiva
El conocimiento que engríe
La distorsión relacional
4. La Creación del «Tiempo de la Muerte»

De la espera a la desesperación
La invención del tiempo trágico
5. La Posición de las Almas Celestiales
─ Mi petición para la nota al pie

Nota al pie: Fenomenología de la caída, San Agustín y la invención del «Tiempo Mortal» 
1. La distorsión de la expectativa (futuro)
2. La sedimentación de la memoria (pasado)
3. La creación de la «falsa eternidad»
Anexo: Ilustraciones Bíblicas de los Conceptos Temáticos
1. Sobre la soberbia intelectual que suplanta al alma («El conocimiento engríe»)
2. Sobre la pretensión de autosuficiencia y la trampa del autoengaño
3. Sobre la impaciencia, el apoderamiento del Don y la caída en la muerte

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Introducción

Revisando este grupo de mensajes o cartas de Padgett (donde hablan Jesús y la primera pareja física humana), surgieron las notas que coloco abajo.

NOTAS

Mi petición

La nota temática sería para presentar, ilustrar, etc., estos temas:

─ Contexto: mucha gente, en el mundo espiritual, estaría esperando la restitución del don perdido en la caída.

Como todo el mundo tiene en realidad espíritus-guía (que tienen la vía más o menos abierta para ayudar u orientar a sus guiados), entonces, entre los espíritus-guía de Jesús ─y entre los guías de las personas que iban a ser amigos o conocidos de Jesús, quizá, etc.─, estarían quizá Amán y Amón.

Podemos suponer que los espíritus del mundo espiritual, para aquel entonces, estarían muy interesados en rumores o profecías y visiones de novedades posibles, en la tierra.

Habían pasado muchos años desde la caída, pero algunos grupos o muchos grupos guardarían el recuerdo de la enseñanza ─o de la idea sin más─ de que se iba a restituir el don perdido.

Entonces, tales novedades posibles ─en ese sentido de subsanar la caída─, cabía la posibilidad de que se hicieran energéticamente visibles en cuanto se cumplieran.

Y, efectivamente, el amor de Dios parece que tiene un efecto, diferente, en los cuerpos espirituales de quienes lo reciben (pues tales cuerpos reflejan el estado del alma muy directamente, al parecer). Continuar leyendo «Nuestros primeros padres biológicos, la caída, la fachada y el tiempo mortal como continua creación de falsa eternidad… una nota»

El don «envenenado» que exploraron «Adán y Eva» y lo que significa realmente «el final de los tiempos»

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
1. El orgullo adámico: La trampa de la autosuficiencia y el escenario contrafáctico
2. El Juicio Final y la «Segunda Muerte»: Descodificando el Apocalipsis de Juan
En qué consiste realmente la «Segunda Muerte»
Pistas y distorsiones en el Apocalipsis de Juan

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Introducción

Al revisar estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota podría tratar de:

1.─ El pasaje tras la pregunta que hace Padgett, es donde se da respuesta a lo que parece ser una pregunta de en qué consistió realmente la búsqueda u orgullo adámicos.

Consistiría en ese enredarse, de Adán y Eva, en «buscar vida eterna», pero con «las cosas» (y en el estado o condición no verdaderamente eterno)… con las cosas que son en realidad de lo físico-mortal (no destinadas intrínsecamente a lo eterno)… y encima, no eran solo cosas meramente del mundo espiritual, sino que ni siquiera eso: eran cosas de la carne, de la tierra, o, en general, de la forma de vida de un alma encarnada.

Tal alma está además en el ámbito físico, en cuerpos físicos, cuyo destino es meramente instrumental, y ello es así más aún que en el caso del cuerpo espíritu, el cual también es meramente un instrumento del alma, en el fondo.

Hay pues un matiz de «por su cuenta», de autosuficiencia.

Es como una distorsión de la responsabilidad intrínseca al alma, como principio básico del alma; es como pasarse de rosca en la responsabilidad natural del alma: claro que somos responsables, pero hay un ordenamiento de las cosas; es decir, hay pasos; en este caso, habría un solo paso, necesario, para digamos que llevar la responsabilidad a una posición más elevada, la que se realiza en la llamada eternidad, como estado o condición álmica.

Es decir, el alma se hubiera podido responsabilizar de otra manera del hecho de ser eso, alma (al recibir amor divino), y luego, secundariamente, de tener cuerpos y una tierra física como regalos.

Eso quiere decir que el mal y el bien no era necesario conocerlos, claro; de hecho, todo en la creación es un regalo, solo que ese sería una especie de regalo «envenenado», el que Dios dispone que solo sea dado cuando lo pedimos de corazón.

Con toda el alma, Adán y Eva, Amán y Amón, habrían pedido «rebuscar» en los entresijos de los modos de vivir la creación, digamos. Y solo habría ─para un alma creada (para una creación que además sería la más grande de Dios: alma personal)─, solo habría, decíamos un otro modo, básicamente, a disposición de alguien encarnado: y es ese que es definible como un «pedir con toda el alma el regalo envenenado».

Debió de darse una fase donde el corazón de ellos, Adán y Eva, almas gemelas, se dotaba y autollenaba del deseo de ser independientes e intentar gozar al máximo la creación, como seres «eternos», es decir, con capacidades «divinas» de creación y aplicadas a lo físico.

Ponemos «divinas» entre comillas, porque las verdaderas cualidades divinas solo las habrían podido alcanzar realmente si hubieran aceptado el don del amor de Dios; así, sí se habrían vuelto divinos en sus naturalezas. Tales «cualidades creativas» seguramente sean ahora mismo inimaginables para nosotros; estarán mucho más allá de la capacidad de realizar meras materializaciones, por ejemplo… como las materializaciones que se habrían dado en los casos de las apariciones de Jesús así como de muchos otros espíritus una vez desencarnados, etc.

Esto sería pues lo que Dios habría «ocultado» (ocultaría todo lo que conllevaba profundizar en esa búsqueda como camino envenenado), en el sentido de que, además, son potenciales que no pueden ser conocidos por el alma a no ser que esta pase efectivamente al estado donde malogra y se desposee a sí misma del don que previamente sí disfrutaba: el del potencial de poder recibir todavía el amor personal de Dios, y no solo el amor digamos impersonal e indirecto (voz de la conciencia, regalo de la vida, etc.).

Si pudiera ser, emplearíamos el concepto de «contrafáctico» para este primer punto.

2.─ El verdadero sentido de un juicio final (en el contexto concreto del «Apocalipsis»), no tendría nada que ver con lo que normalmente se cree.

Esto sería algo muy grande; y quizá es simplemente lo que se habría deformado en la transmisión recibida al parecer por Juan en su Apocalipsis ─deformada, además, por las sucesivas copias, etc.─.

Es decir, la transmisión «de visión mística», digamos, donde Juan estaría recibiendo quizá la esencia o el germen compactado de esta «segunda muerte», sería eso: una transmisión compactada, pero luego difícil de desplegar en palabras, etc. (ese sería un primer motivo de distorsión), claro, sobre lo que realmente significa el juicio final.

Si hay pistas en este sentido, en el apocalipsis, que se pudieran sonsacar para la nota, podría estar bien.

Nota elaborada por IA Gemini ante mi petición

Esta nota temática sintetiza y profundiza en dos de las revelaciones doctrinales más potentes de este bloque: la naturaleza exacta del orgullo y la caída adámica frente al contrafáctico de su destino, y el verdadero significado teológico del Juicio Final en contraste con la escatología apocalíptica tradicional.

1. El orgullo adámico: La trampa de la autosuficiencia y el escenario contrafáctico
El pasaje posterior a la pregunta de Padgett desmonta la alegoría del Génesis para revelar una dinámica psicológica y espiritual profunda: la caída no fue un simple acto de gula o desobediencia arbitraria, sino una distorsión de la responsabilidad e independencia del alma. Continuar leyendo «El don «envenenado» que exploraron «Adán y Eva» y lo que significa realmente «el final de los tiempos»»

Helen: Explica el efecto en los bebés que llegan al mundo espiritual como resultado de un aborto (13 noviembre 1915)

Índice
─ Introducción
─ Versión en español 
─ Notas
─ Versión en inglés

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Introducción

Esta vez vemos el mensaje de abajo, de manera suelta, es decir, sin formatear todavía dentro del pdf correspondiente a la recopilación de Stone (que es el Vol. 3).

Para la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Esto forma parte, por ejemplo, de un libro que es el tercer volumen de una recopilación concreta de las cartas o mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Versión en español (con notas al final)

Helen: Explica el efecto en los bebés que llegan al mundo espiritual como resultado de un aborto (13 noviembre 1915)

Estoy aquí. Helen.

Sí, estuve allí y disfruté del espectáculo. Las imágenes contienen una verdad muy importante que todas las mujeres deberían comprender y valorar, pues muchas se niegan a ser madres y a cumplir con los deberes que Dios les encomienda. No me cabe duda de que las imágenes tendrán un efecto positivo en muchas de ellas y las harán reflexionar antes de recurrir a ese método para deshacerse de los bebés no nacidos. Continuar leyendo «Helen: Explica el efecto en los bebés que llegan al mundo espiritual como resultado de un aborto (13 noviembre 1915)»

Las bienaventuranzas

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición para ver las bienaventuranzas (los dos puntos: Expectativas y exigencias. Dolor emocional como indicador del error)
Nota
1. «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
─ Mi petición (2)
2. «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados»
─ Mi petición (3)
3. «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad»
4. «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados»
─ Mi petición (4)
5. «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia»
6. «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios»
─ Mi petición (5)
7. «Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios»
8. «Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
Cierre del recorrido

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, donde aparece el tema de las bienaventuranzas, surgieron estas notas muy claras sobre ello.

NOTAS

Mi petición para ver las bienaventuranzas (primera petición)

La nota a pedir sería didáctica y casi más bien dialogada, si es posible;

Relacionaríamos esto tomando como ciertos y paradigmáticos estos dos puntos que pongo a continuación (la tarea en parte sería la de usar estos dos puntos en una especie de presentación dialogada y ordenada para presentar las varias «bienaventuranzas» del famoso discurso de Jesús, que ha sido tan comentado):

─ Las expectativas que tenemos (las pretensiones sobre los demás, las «confianzas» que nos tomamos, etc., ya sean personas conocidas o no), suelen reflejar heridas emocionales (del alma).

Es decir, como actitudes, no estarían fundadas en el amor, sino en «bloqueos» (para mantener alguna fachada ─que puede ser más o menos «funcional», normal, incluso «alegre», etc.─ que tenemos construida para con ella bloquear la liberación del yo herido y por tanto bloquear nuestra identidad real, tras ese yo herido), creencias y deseos corruptos (es decir, desarmónicos con el amor y la verdad), etc.

Por tanto, ilustraríamos la diferencia de cuando Jesús habla aquí de «lo que espera» de Padgett, con respecto a los deseos impuros de cuando las personas, en general bastante «heridas», esperamos cosas (a veces más o menos taimadamente: esperamos sin expresarlo transparentemente, o con doble juego; o hablando a espaldas; o hablando en monólogo con nosotros mismos sobre lo que el otro o la otra persona debería hacer o ser, etc.).

─ Lo siguiente, y muy importante, a tratar, sería: todo dolor emocional (por ejemplo una leve frustración) indica un error en nosotros o bien un error que existe en las almas de los demás, que ha detonado un error en nosotros, en nuestra alma.

Es decir: cuando algo me molesta, mi reacción emocional habla más bien de mí y de mi necesidad de sanación. Y ello hasta el punto paradigmático de que, una persona plenamente sanada (cuyo ejemplo circunstancial lo tenemos en la célebre crucifixión de Jesús), no siente inquina ante lo que le están haciendo, sino simplemente el dolor físico, ya no el dolor emocional.

Esto no es estoicismo, sino que expresa una objetiva sanación del alma: el alma ya no tiene motivos internos, por así decirlo (heridas), para reaccionar ante las cosas de modo «evitativo».

Es decir, en nuestro paradigma, siempre que surge una rabia, ira, enfado o frustración, por ejemplo (alguna emoción de esa constelación de emociones) resulta que eso está indicando un miedo en nosotros y por tanto una oportunidad de sanación real, sin por ello decir que la gente ha de ir así como así alterando o molestando a los demás para «activar» heridas, por supuesto.

Este miedo que estaría detrás de las frustraciones, etc., puede ser miedo a sentir miedo, mismamente; o, dicho rápidamente, miedo a llorar cosas que nos hicieron y que no tienen que ver con lo que nos ha molestado o perturbado enormemente ahora.
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Entonces, se podrían presentar ahora paso a paso las bienaventuranzas, relacionándolas ─de forma concisa─ si es posible con lo visto arriba (y con las interpretaciones de las bienaventuranzas más adecuadas al espíritu de «los primeros cristianos»), y dando pie a que tras cada presentación de cada una pueda hacer yo alguna pregunta, etc.

Nota, elaborada por IA Gemini, con intervenciones progresivas mías en diálogo sobre las Bienaventuranzas

Es una perspectiva profunda y clarificadora para abordar el Sermón de la Montaña. Tradicionalmente, las Bienaventuranzas se han leído como un código de conducta moral o como promesas de recompensa futura para quienes sufren resignadamente. Sin embargo, bajo la clave espiritual que planteas —donde el amor puro carece de exigencias proyectadas y donde el dolor emocional revela la presencia de un error o herida en el alma—, las Bienaventuranzas se transforman en un diagnóstico didáctico del estado interno de sanación y receptividad al Amor Divino.

Cuando Jesús le dice a Padgett lo que «espera» (expect), no está proyectando una expectativa neurótica ni condicionando su amor a la respuesta del médium. No hay manipulación, ni monólogo interno de reproche, ni doble juego: es una observación cristalina de una potencialidad espiritual fundada en la ley del amor. En contraste, las expectativas de un alma herida son peticiones defensivas para sostener la fachada y evitar sentir el miedo originario.

Para abrir este espacio de diálogo, vayamos analizando cada bienaventuranza paso a paso.

1. «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
El espíritu original (primeros cristianos): «Pobre en espíritu» (ptōchoí tō pneúmati) no se refiere a la ignorancia o a la carencia de carácter, sino a la vaciedad de orgullo religioso e intelectual. Es el estado de quien ha desmantelado su fachada de suficiencia. Continuar leyendo «Las bienaventuranzas»

No era «maldito sea», sino maldito está

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
Análisis Lingüístico y Textual (El griego de Gálatas 1:8-9)
1. La confusión de la traducción gramatical (éstō)
2. El sentido descriptivo/declarativo del estado (está)
3. Etimología de Anáthema
Nota sobre el significado de «maldito está» y la ley del alma:

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado a continuación.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

Vimos citada, en una parte de un mensaje de Padgett, esta célebre frase de la Biblia:

‘maldito está (o «sea anatema») el que cree y enseña estas falsas doctrinas’.
Gálatas 1:9

Puse «está», en la cita, en vez de «maldito sea», porque la idea sería que, en realidad, Jesús no es el dueño de las leyes que hacen que alguien se «condene a sí mismo», se degrade; o sea, que «puntúe» para recibir una degradación objetiva, en su alma, al cometer actos o al tener creencias que, aunque en un principio puedan parecer no ser tan malos, o incluso ser buenos, sí serían «degradantes».

Tras pasar más allá del plano terrestre (en el cual plano estamos por ejemplo influidos no solo por nuestras inercias, bloqueos y adicciones emocionales, sino por espíritus (desencarnados) que nos pueden manipular para ─con a veces «mucha energía»─ seguir todos en grupo creyendo cosas que no son del todo buenas, o que son directamente falsas o malas ─o incluso influyendo para cometer actos claramente malos, o perjudiciales en general─), tras traspasar el plano terrestre, decíamos, nos podemos dar cuenta de que nos estábamos «maldiciendo»: estábamos acumulando papeletas para merecer un estado nada bueno o casi nada bueno; y estábamos siendo sujetos de evaluaciones por parte de las leyes naturales, que actúan sobre el alma; son evaluaciones digamos objetivas, en la sustancia de nuestra alma degradada ─evaluaciones que nos colocan donde nos colocan, y punto─.

Entonces, la nota quizá sería ideal centrarla en debates o interpretaciones sobre esa cita acerca de «maldición».

Dios no maldice; sus leyes actúan y nuestro libre albedrío rige. Y, alguien que actúe en armonía con las leyes de Dios tampoco maldice; incluso ni siquiera maldecirían aquellos espíritus que, aun sin conocer el amor de Dios ─sin conocer el contacto íntimo y transformador del amor personal de Dios en sus almas─, sin embargo, tampoco maldicen, aunque solo tengan una condición purificada en su amor natural.

Por ejemplo, aquellos espíritus que están purificados al máximo en su amor natural, pero que sin recibir amor divino solo pueden llegar hasta la esfera 6 del mundo espiritual, suponemos que nunca maldicen: simplemente siguen en modo «especial», quizá, creyéndose haber llegado a ciertas cimas; creyéndose merecedores orgullosos de ciertos reconocimientos; o creyéndose habilitados para perseguir fines por ejemplo «demasiado proselitistas» ─o que los prosigan al máximo sus «súbditos»─; pero no maldecirían: simplemente «dejan ser», digamos.

Reuniendo coherentemente y conservando a ser posible todos los matices de lo que he puesto, me gustaría tener una nota centrada en la frase de Jesús. Se podría encontrar quizá la versión en griego, etc., y ver que es lícito traducirla de otra manera, quizá.

Nota (elaborada por IA Gemini)

Es una precisión teológica y lingüística fundamental dentro del cuerpo doctrinal de los mensajes de Padgett. El matiz que señalas ataca directamente la concepción veterotestamentaria o antropomórfica de un Dios (o un Jesús) que «emite castigos o maldiciones activas», sustituyéndola por una visión de leyes naturales y espirituales de causa y efecto (Siembra y Cosecha) que actúan de forma impersonal e inexorable sobre la sustancia del alma. Continuar leyendo «No era «maldito sea», sino maldito está»

La humildad y la experiencia de Santo Tomás cuando al parecer quiso «quemar todos los papeles»

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Santo Tomás de Aquino y la experiencia límite del Intelecto
Recreación del diálogo entre Tomás de Aquino y fray Reginaldo de Piperno
Casos análogos en otras tradiciones espirituales
Tradición Ortodoxa
Tradición China
Tradición Sufí
─ Nota al pie (sobre Tomás y su dictado)
─ Mi petición para el anexo
Anexo: El estancamiento escolástico frente al Misterio de la Penitencia y la Verdad del Alma
1. La frontera infranqueable de la Cuestión 90
2. La naturaleza del arrepentimiento divino frente a la herida del alma
3. La reacción reactiva y el límite de la experiencia de Tomás
Diálogo íntimo: La humildad puesta a trabajar

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Introducción

Al revisar estos mensajes de Padgett surgieron las notas de abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo sobre Santo Tomás

La nota temática sería sobre quizá el tema más importante tratado por G.R. :

el desengaño en cuanto a lo incomparable o el contraste que habría entre la capacidad intelectual del alma, frente a su capacidad como tal alma.

Lo más esencial del alma, digamos, sería su capacidad de sentir y crear: deseos, aspiraciones; su capacidad intrínseca llamada «libre albedrío»; y la capacidad que llamamos «ser autoconsciente». Todo ello sería la base ─digamos─, en realidad, para cualquier «despliegue intelectual».

El alma está además en sí misma destinada a transformarse (no solo a purificarse de manera natural alcanzando el estado «adámico»), incluso debido al cambio sustancial realizado por la entrada del amor divino.

La nota, en realidad, podría centrarse en aquella famosa anécdota de S. Tomás. No sé hasta qué punto estará reforzado, por escritos y testimonios fidedignos, el hecho de que, Santo Tomás, tras quizá tener una ECM («experiencia cercana a la muerte»), habría «entrado» de nuevo a su cuerpo con un recuerdo claro de ese posible encuentro ─quizá fue eso─, y con ganas de literalmente quemar todos sus escritos o prácticamente todos.

Pongamos que, efectivamente, se encontró con alguien, en su cuerpo espiritual, y poco antes de morir. Se habría encontrado con algún espíritu, o algún espíritu lo habría atraído o llamado a sí mismo ─algún espíritu celestial─ para conversar con él brevemente (si no hay especificación de esto en la historia sucedida efectivamente, pongamos que el caso fuera así).

Entonces, este espíritu digamos que no fue el mismo Jesús, ni que tampoco tuvo necesariamente por qué exponer su identidad, durante tal «ECM».

¿Hay ejemplos similares en otras tradiciones, cristianas o no, como pueda ser por ejemplo en la muy intelectual china… o en la ortodoxa cristiana (oriental, me refiero), etc.?

Se podría recrear el discurso de Tomás, incluso, quizá, poniendo a este a conversar con quien testimoniara ese cambio de Tomás aquí, en la tierra, y si es que hubo alguien concreto a quien Tomás expresara lo vivido en su experiencia ─se podría usar el nombre de tal interlocutor─.

Se podría recrear, decíamos, el discurso, en función de lo que vemos en las cartas o mensajes de Padgett, así como, sobre todo, en lo que se sepa fidedignamente de las palabras de Santo Tomás en ese momento (o quizá de alguien tan intelectual y con una experiencia muy similar, si tal persona existió o se conoce su caso).

(Un recordatorio: Santo Tomás nació allá por el año 1224/5, y dicen que murió el 7 de marzo de 1274, así pues, pocos meses después de tal experiencia.)

Nota temática elaborada por IA Gemini ante mi petición

Santo Tomás de Aquino y la experiencia límite del Intelecto

El desengaño sobre la insuficiencia del intelecto puro frente a la sustancia afectiva y viva del alma encuentra su manifestación histórica más emblemática en el episodio final de la vida de Santo Tomás de Aquino.

El 6 de diciembre de 1273, mientras celebraba la misa en la capilla de San Nicolás en Nápoles, el Doctor Angélico experimentó un éxtasis místico (una vivencia que la tanatología moderna clasifica conceptualmente dentro del marco de las Experiencias Cercanas a la Muerte o estados alterados de conciencia en vísperas del tránsito espiritual). Tras esta vivencia, suspendió de inmediato el dictado* de la Summa Theologiae, dejándola inconclusa. Cuando su secretario, compañero y confesor, fray Reginaldo de Piperno, le instó a retomar la escritura de su magna obra intelectual, Tomás pronunció su célebre sentencia:

«Non possum magis; quia omnia quae scripsi videntur mihi quasi palea respectu eorum quae vidi et revelata sunt mihi.»
(«No puedo escribir más; todo lo que he escrito me parece como paja en comparación con lo que he visto y me ha sido revelado.»)

Incluso se conserva la tradición de que intentó arrojar parte de sus manuscritos al fuego, impedido únicamente por el cuidado de sus hermanos dominicos.

Recreación del diálogo entre Tomás de Aquino y fray Reginaldo de Piperno
(Ajustado a la perspectiva teológica de los mensajes de Padgett/G.R. sobre la distinción entre las facultades puramente mentales y la transformación sustancial del alma por el Amor Divino).

Fray Reginaldo:

Padre Tomás, la Iglesia aguarda el desenlace de la Summa. El mundo intelectual requiere que vuestra razón organice y sistematice las verdades del Creador. ¿Por qué habéis abandonado la pluma y permanecéis en esta quietud? Continuar leyendo «La humildad y la experiencia de Santo Tomás cuando al parecer quiso «quemar todos los papeles»»

2/233-239) Siguientes siete mensajes (Swedenborg, Calvino, Salomón, John Layton, Saleeba, Águila Blanca, Helen Padgett escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:233-239

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes en el audio dura hasta el minuto 21:33.

Esta vez vemos los siguientes siete mensajes, que son de Swedenborg, Calvino, Salomón, John Layton, Saleeba, Águila Blanca, Helen Padgett.

Para la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Esto forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de las cartas o mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados y/o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.

Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final, donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.

Versión en español (y un apartado de notas al final)

Swedenborg escribe sobre los infiernos. Se refiere al trabajo del sr. Padgett en la recepción de los mensajes (17 diciembre 1915)

Permíteme escribirte unas líneas, pues deseo comunicarte algunas verdades sobre lo que tú y tu amigo estábais comentando: ¿existen tales infiernos como los descritos en los mensajes contenidos en el libro («La inmortalidad», del dr. Peeble) que habéis estado leyendo esta noche?

Pues bien, debes saber que, en los planos espirituales, el infierno es tanto un lugar como una condición y que, como lugar, posee todos los elementos concomitantes que lo convierten en una realidad para los espíritus que lo habitan. Por supuesto, las condiciones de los espíritus que se encuentran en estos infiernos están determinadas por sus recuerdos, sobre los cuales actúa su conciencia. Pero a pesar de que estos recuerdos son la causa de sus sufrimientos, las apariencias de los lugares donde habitan se deben a algo más que simples recuerdos; pues, como ya se os ha informado, todos estos espíritus viven en la oscuridad, cuyo grado está determinado por sus recuerdos. Es decir, cuando un espíritu tiene recuerdos de actos realizados o no realizados, y que no son tan graves como los de otro, se encuentra en un lugar de menor oscuridad. Continuar leyendo «2/233-239) Siguientes siete mensajes (Swedenborg, Calvino, Salomón, John Layton, Saleeba, Águila Blanca, Helen Padgett escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:233-239»

2/229-232) Siguientes cuatro mensajes (Ann Rollins, G.H.B y Helen Padgett escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:229-232

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes en el audio dura hasta el minuto 16:50.

Esta vez vemos los siguientes cuatro mensajes, que son de Ann Rollins, G.H.B y Helen Padgett.

Para la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Esto forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de las cartas o mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados y/o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.

Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final, donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.

Versión en español

La abuela del sr. Padgett lo anima a seguir adelante hacia su meta. Menciona el gran amor de Jesús y que él continúa orando por más (12 enero 1918)

Soy tu abuela.

Permitidme escribir unas pocas líneas esta noche, ya que he asistido a vuestra conversación con cierto interés, y deseo deciros unas palabras que os animen a proseguir con empeño hacia la meta que tenéis ante vosotros: un hogar en los Ámbitos Celestiales y la adquisición de una naturaleza Divina; una tal que solo quienes conocen el camino pueden obtener, siguiendo el sendero que el Maestro os ha enseñado con tanto amor. No os veréis decepcionados en vuestros esfuerzos, pues cuando anheláis el Amor y recibís porciones de él, cada experiencia de ese tipo os ayudará a obtener más y a despertar en vosotros unos deseos cada vez mayores. Continuar leyendo «2/229-232) Siguientes cuatro mensajes (Ann Rollins, G.H.B y Helen Padgett escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:229-232»

2/228) Siguiente mensaje (Nerón escribe – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:228

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes en el audio dura hasta el minuto 16:56. Luego hay comentarios (la página que contiene la «conversación» a la que aludo al final, y que sirve como continuación de los comentarios, es: unplandivino.net/compensacion-y-gobierno/).

Esta vez vemos el siguiente mensaje, que es del célebre Nerón.

Para la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Esto forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de las cartas o mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados y/o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.

Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final, donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.

Versión en español

Nerón, emperador romano, su experiencia en los infiernos y su ascenso a los ámbitos celestiales (16 enero 1917)

Aquí estoy, el espíritu de quien vivió en la tierra como un hombre malvado, perseguidor de los cristianos y blasfemo contra Dios y todo lo puro y santo. Cuando hube vivido esa vida hasta su final, al despojarme de la envoltura de este cuerpo mortal y convertirme en espíritu, también pasé a ser morador de los infiernos más profundos, donde reinan la oscuridad y el tormento, y que son morada de demonios (Nota: «demonios» se refiere a espíritus no desarrollados que alguna vez vivieron en la carne) y de todo aquello que tiende a hacer al espíritu desdichado y a ponerlo en discordancia con el Dios amoroso. Continuar leyendo «2/228) Siguiente mensaje (Nerón escribe – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:228»