2/259-262) Siguientes cuatro mensajes (Lucas, Jesús, Helen y Juan escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:259-262

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español (y notas)
─ Versión en inglés

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes en el audio dura hasta el minuto 27:01, luego hay algunos comentarios (lectura de parte de las notas que se pueden ver bajo los mensajes, más abajo, etc.).

Esta vez vemos los siguientes cuatro mensajes, que son de Lucas, Jesús, Helen y Juan.

Para la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Esto forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de las cartas o mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados y/o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.

Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final, donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.

Versión en español (con notas añadidas al final)

Lucas, sobre las enseñanzas del Nuevo Pensamiento y la explicación de sus creencias erróneas (9 marzo 1919)

San Lucas.

Permíteme escribirte unas líneas esta noche, ya que estás en mejor condición, y soy capaz de establecer una vinculación contigo para transmitirte mi mensaje.

Hoy estuve contigo en una reunión de seguidores del Nuevo Pensamiento, y observé la impresión que te causó el orador en su empeño por demostrar que Dios está dentro del hombre, y que basta simplemente con abrir el alma o la mente al desarrollo de ese Dios para alcanzar una perfecta unidad con las verdades de la voluntad divina. Pues bien, debo decir que este orador, cuando tome conciencia de sí mismo en el mundo espiritual, descubrirá que Dios no está en él, ni en nada de lo que haya poseído en su vida terrenal; y que el desarrollo del reino interior, como él lo denominaba, era una mera ilusión y una trampa para el progreso de su alma, tanto en su curso por la vida terrenal como en los cielos o mundo espiritual. Continuar leyendo «2/259-262) Siguientes cuatro mensajes (Lucas, Jesús, Helen y Juan escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:259-262»

Deseo / Voluntad

En las enseñanzas de la verdad divina,
fue muy intuitivo, y útil
(aunque el tema de los conceptos mentales siempre es resbaladizo)
ver el concepto de voluntad como:
«condición actual de alma» * .

El deseo sería lo que de alguna manera «tira» de esa condición.

En torno al deseo…:

─ el deseo sería lo que deberíamos cultivar (su purificación),

─ tocaría darnos cuenta, sentir sinceramente, qué deseos tenemos (si ayudan o no a sanar esa condición de alma… a hacerla progresar),

─ tocaría darnos cuenta de cuán armónicos son los deseos con la verdad y el amor;

─ normalmente muchos deseos son impuros,

─ y por lo tanto, con esos deseos, tiramos ambiguamente del alma hacia «arriba»… hacia «abajo»… (en su condición en amor y verdad).

Estamos condicionados:

─ por las heridas del alma (con nuestro mucho o poco carácter para afrontar sinceramente el crecimiento y la sanación),

─ y por la influencia mala o buena (o así como «neutra», digamos), no solamente del entorno físico y sus habitantes y procesos,
─ sino también de los desencarnados ─una influencia que se daría continuamente─.

Los deseos en último término también serían parte del alma, del «ánimo»;
sin embargo,
serían aquello que dirige o impulsa, para un lado o para otro, digamos, esa condición actual del alma.

«Deseo» sería a veces casi sinónimo de «fe», según se mire
(en un sentido más amplio de «fe», no sólo en el relacionado con el anhelo dirigido hacia Dios ─que sería el uso más propio, digamos, quizá, de «fe»─).

La fe sería deseo efectivo, y de alguna manera basado en la verdad, digamos.

Un ejemplo de «fe corrupta» es la siguiente creencia falsa, y las emociones que la acompañen:

«Jesús es Dios».

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* Y somos el alma que aviva tanto nuestro cuerpo espíritu como el cuerpo físico;
en cuanto al cuerpo espíritu: creo que se confundiría todo un poco, al usar el tema de «el doble»;
al hablar de «el doble» supongo que pueden caber las influencias de otros desencarnados, que se hacen entonces indiscernibles.

Habría más gente desencarnada merodeando por la Tierra que encarnados,
y, por cierto, algunos de los que merodean están durmiendo en la otra punta del planeta, por ejemplo…
y otros simplemente son ya sólo desencarnados ─»muertos», pues nadie «muere»─

(y todos «semi – desencarnamos» por la noche, como tanta gente ya sabrá).