¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La memoria de la Caída, la tradición textual y la sintonía del alma con el propósito de Dios
I. La distorsión historiográfica en Josefo y la amalgama de los orígenes
Confusión entre la Creación Cosmológica y la Creación Antropológica
Entrelazamiento confuso de la Creación y la Caída
II. Las tradiciones de transmisión: El papel de espíritus primigenios (ej. Leytergus) y el rescate de la verdad
La cadena de revelación previa a Israel
Mitos universales frente a la Verdad Central
La singularidad de la línea judaica
III. La posesión de la verdad y la resonancia del alma («La voz de la conciencia»)
El «Órgano» del Alma
Sintonía y Afinación
IV. Del Mesianismo Político-Material al Amor Divino Reentregado
V. La restitución del Amor Divino como superación de la Caída
El papel de Jesús
El Libre Albedrío y la Restauración Potencial
La meta final

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Introducción

En esta ocasión, al revisar estos mensajes de Padgett, surgieron las notas de abajo.

Como digo en el título, seguramente hemos estado tratando, aquí, con esta revelación en general, con los motivos más profundos de por qué «el evento Jesús» surgió en la tradición judaica.

Ya hemos hablado de que tal evento sería el fundamento para motivar que hoy en día se dirija aposta el odio a «lo judío», en el sentido de que algunos que se proclaman «defensores de lo judío» hagan cosas para que la humanidad proyecte odio hacia ellos mismos, quienes se dicen «encarnar» lo judío ─»pueblo judío», etc.─.

Se trataría en gran medida de que la humanidad «caiga en la tentación» de proyectar sus miedos («odio») hacia este aspecto de lo religioso, de las religiones.

Recordemos que, para el tema de la relación con Dios (que en el fondo es lo más esencial en lo que llamamos «religión» o «espiritualidad»), sería fundamental el hecho del surgimiento de Jesús, cosa que ocurrió dentro esa tradición judía ─y es de lo que tratamos un poco en las notas abajo, que esta introducción presenta─.

Estas personas en concreto, los «judíos», o, más bien, para algunos estudiosos: los que secuestraron «el pueblo judío», organizados estatalmente, realizan cosas muy feas, claro está; pero cosas igual de feas fueron comandadas recientemente por casi todos los Estados de la Tierra.

Es decir, las peores cosas que podamos imaginar no son mucho más feas que las masacres comandadas por el gobierno de los EEUU (o partes de dicho gobierno) todo a lo largo de su lamentable historia: desde las masacres de indígenas ─aunque estos indígenas no eran santos y las guerras entre ellos mismos, por ejemplo, eran terribles─, hasta las bombas de Hiroshima y Nagasaki o las brutales invasiones y genocidios en Irak y otros países.

Es evidente que por defecto la humanidad va a tender a proyectar el odio personalmente contra la gente ─contra esos que cometen las fechorías, las que sean─.

Y hay grupos de desencarnados, los cuales en gran medida obsesionan a los dirigentes políticos y a otras personalidades «poderosas», que estarían queriendo eso mismo: en concreto, que la humanidad machaque u oscurezca el sentido de «lo judío».

Ese machaque sería un logro «anticrístico».

Recordemos, «Cristo» es de entrada el estado de aquella alma que ha recibido Amor de Dios y además se ha transformado plenamente por ello. Jesús habría sido la primera persona que lo habría obtenido ─en la humanidad y en el mundo espiritual─.

Todo esto es independiente de los discursos sobre si está o no «justificado» el odio, pues de todos modos, nunca la proyección del miedo (= odio) está justificada.

Sí está justificado «odiar» el pecado, pero nunca odiar a personas. Dios nunca odia a las personas, pero Dios sí «odia» ─si pudiéramos hablar así de sus operaciones y sentimientos─ el pecado.

Y, como vimos, el pecado es básicamente la causa de todo lo que nos pasa «malo» en la Tierra.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre:

─ La Caída, si la tenemos como cierta en el modo que vemos en esta revelación, sería un dato fundamental para el ser humano.

En los mismos mensajes de Padgett hay uno al menos donde aparece un personaje, creo recordar que llamado Leytergus, que se presenta como uno de los autores de los cuales bebieron tradiciones como la judaica para «tomar el relevo» de la transmisión de los datos correctos sobre cosas tan fundamentales como la caída, la creación del ser humano, etc.

En muchas otras tradiciones de «espiritualidad» (tenidas a veces por no monoteístas, pero que, a menudo, en realidad no estaría tan claro que sean no-monoteístas, ya que, por ejemplo muchos indígenas, creo, hablaban del Gran Espíritu detrás de todas las cosas) estarían mezclados relatos de diluvios y catástrofes, de la «caida» de la humanidad en una mayor degeneración, de la creación o el surgimiento del ser humano… etc., que, más o menos confusamente, a veces podrían servir para pasar el testigo de verdades importantes, pero que, más bien confusas en esa amalgama, en realidad no servirían para el plan puro de Dios respecto a la humanidad: favorecer en lo posible la relación con Dios, que sería lo único que da la eternidad ─y no solo favorecer el amor y la moralidad entre nosotros, y entre la humanidad y los espíritus (gente ya desencarnada)─.

El mismo Josefo parece decirnos que en sus escritos tenía una mezcla confusa entre por un lado la creación del hombre y la creación del mundo, y por otro la caída, quizá. Continuar leyendo «¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)»

Nuestros primeros padres biológicos, la caída, la fachada y el tiempo mortal como continua creación de falsa eternidad… una nota

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La Restauración del Don Perdido y la Ontología de la Caída
Introducción y Nota Temática sobre la Experiencia de Amán y Amón en los Mensajes de Padgett
1. La Espiritualidad de la Espera y la Detección de la Luz Restituida
El brillo de la sustancia divina
Jesús como el Primogénito de la Restitución
La «Estrella» de los Magos
El origen de los errores cristológicos
2. La Psicología de la «Fachada» y el Lamento Victimista

Esquema: Caída vs humildad
La paradoja de la demanda corrompida
El síndrome de «mi tesoro»
Incompatibilidad con la Ley del Amor
3. La Mente Torcida y la Herida Constitutiva
El conocimiento que engríe
La distorsión relacional
4. La Creación del «Tiempo de la Muerte»

De la espera a la desesperación
La invención del tiempo trágico
5. La Posición de las Almas Celestiales
─ Mi petición para la nota al pie

Nota al pie: Fenomenología de la caída, San Agustín y la invención del «Tiempo Mortal» 
1. La distorsión de la expectativa (futuro)
2. La sedimentación de la memoria (pasado)
3. La creación de la «falsa eternidad»
Anexo: Ilustraciones Bíblicas de los Conceptos Temáticos
1. Sobre la soberbia intelectual que suplanta al alma («El conocimiento engríe»)
2. Sobre la pretensión de autosuficiencia y la trampa del autoengaño
3. Sobre la impaciencia, el apoderamiento del Don y la caída en la muerte

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Introducción

Revisando este grupo de mensajes o cartas de Padgett (donde hablan Jesús y la primera pareja física humana), surgieron las notas que coloco abajo.

NOTAS

Mi petición

La nota temática sería para presentar, ilustrar, etc., estos temas:

─ Contexto: mucha gente, en el mundo espiritual, estaría esperando la restitución del don perdido en la caída.

Como todo el mundo tiene en realidad espíritus-guía (que tienen la vía más o menos abierta para ayudar u orientar a sus guiados), entonces, entre los espíritus-guía de Jesús ─y entre los guías de las personas que iban a ser amigos o conocidos de Jesús, quizá, etc.─, estarían quizá Amán y Amón.

Podemos suponer que los espíritus del mundo espiritual, para aquel entonces, estarían muy interesados en rumores o profecías y visiones de novedades posibles, en la tierra.

Habían pasado muchos años desde la caída, pero algunos grupos o muchos grupos guardarían el recuerdo de la enseñanza ─o de la idea sin más─ de que se iba a restituir el don perdido.

Entonces, tales novedades posibles ─en ese sentido de subsanar la caída─, cabía la posibilidad de que se hicieran energéticamente visibles en cuanto se cumplieran.

Y, efectivamente, el amor de Dios parece que tiene un efecto, diferente, en los cuerpos espirituales de quienes lo reciben (pues tales cuerpos reflejan el estado del alma muy directamente, al parecer). Continuar leyendo «Nuestros primeros padres biológicos, la caída, la fachada y el tiempo mortal como continua creación de falsa eternidad… una nota»

El don «envenenado» que exploraron «Adán y Eva» y lo que significa realmente «el final de los tiempos»

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
1. El orgullo adámico: La trampa de la autosuficiencia y el escenario contrafáctico
2. El Juicio Final y la «Segunda Muerte»: Descodificando el Apocalipsis de Juan
En qué consiste realmente la «Segunda Muerte»
Pistas y distorsiones en el Apocalipsis de Juan

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Introducción

Al revisar estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota podría tratar de:

1.─ El pasaje tras la pregunta que hace Padgett, es donde se da respuesta a lo que parece ser una pregunta de en qué consistió realmente la búsqueda u orgullo adámicos.

Consistiría en ese enredarse, de Adán y Eva, en «buscar vida eterna», pero con «las cosas» (y en el estado o condición no verdaderamente eterno)… con las cosas que son en realidad de lo físico-mortal (no destinadas intrínsecamente a lo eterno)… y encima, no eran solo cosas meramente del mundo espiritual, sino que ni siquiera eso: eran cosas de la carne, de la tierra, o, en general, de la forma de vida de un alma encarnada.

Tal alma está además en el ámbito físico, en cuerpos físicos, cuyo destino es meramente instrumental, y ello es así más aún que en el caso del cuerpo espíritu, el cual también es meramente un instrumento del alma, en el fondo.

Hay pues un matiz de «por su cuenta», de autosuficiencia.

Es como una distorsión de la responsabilidad intrínseca al alma, como principio básico del alma; es como pasarse de rosca en la responsabilidad natural del alma: claro que somos responsables, pero hay un ordenamiento de las cosas; es decir, hay pasos; en este caso, habría un solo paso, necesario, para digamos que llevar la responsabilidad a una posición más elevada, la que se realiza en la llamada eternidad, como estado o condición álmica.

Es decir, el alma se hubiera podido responsabilizar de otra manera del hecho de ser eso, alma (al recibir amor divino), y luego, secundariamente, de tener cuerpos y una tierra física como regalos.

Eso quiere decir que el mal y el bien no era necesario conocerlos, claro; de hecho, todo en la creación es un regalo, solo que ese sería una especie de regalo «envenenado», el que Dios dispone que solo sea dado cuando lo pedimos de corazón.

Con toda el alma, Adán y Eva, Amán y Amón, habrían pedido «rebuscar» en los entresijos de los modos de vivir la creación, digamos. Y solo habría ─para un alma creada (para una creación que además sería la más grande de Dios: alma personal)─, solo habría, decíamos un otro modo, básicamente, a disposición de alguien encarnado: y es ese que es definible como un «pedir con toda el alma el regalo envenenado».

Debió de darse una fase donde el corazón de ellos, Adán y Eva, almas gemelas, se dotaba y autollenaba del deseo de ser independientes e intentar gozar al máximo la creación, como seres «eternos», es decir, con capacidades «divinas» de creación y aplicadas a lo físico.

Ponemos «divinas» entre comillas, porque las verdaderas cualidades divinas solo las habrían podido alcanzar realmente si hubieran aceptado el don del amor de Dios; así, sí se habrían vuelto divinos en sus naturalezas. Tales «cualidades creativas» seguramente sean ahora mismo inimaginables para nosotros; estarán mucho más allá de la capacidad de realizar meras materializaciones, por ejemplo… como las materializaciones que se habrían dado en los casos de las apariciones de Jesús así como de muchos otros espíritus una vez desencarnados, etc.

Esto sería pues lo que Dios habría «ocultado» (ocultaría todo lo que conllevaba profundizar en esa búsqueda como camino envenenado), en el sentido de que, además, son potenciales que no pueden ser conocidos por el alma a no ser que esta pase efectivamente al estado donde malogra y se desposee a sí misma del don que previamente sí disfrutaba: el del potencial de poder recibir todavía el amor personal de Dios, y no solo el amor digamos impersonal e indirecto (voz de la conciencia, regalo de la vida, etc.).

Si pudiera ser, emplearíamos el concepto de «contrafáctico» para este primer punto.

2.─ El verdadero sentido de un juicio final (en el contexto concreto del «Apocalipsis»), no tendría nada que ver con lo que normalmente se cree.

Esto sería algo muy grande; y quizá es simplemente lo que se habría deformado en la transmisión recibida al parecer por Juan en su Apocalipsis ─deformada, además, por las sucesivas copias, etc.─.

Es decir, la transmisión «de visión mística», digamos, donde Juan estaría recibiendo quizá la esencia o el germen compactado de esta «segunda muerte», sería eso: una transmisión compactada, pero luego difícil de desplegar en palabras, etc. (ese sería un primer motivo de distorsión), claro, sobre lo que realmente significa el juicio final.

Si hay pistas en este sentido, en el apocalipsis, que se pudieran sonsacar para la nota, podría estar bien.

Nota elaborada por IA Gemini ante mi petición

Esta nota temática sintetiza y profundiza en dos de las revelaciones doctrinales más potentes de este bloque: la naturaleza exacta del orgullo y la caída adámica frente al contrafáctico de su destino, y el verdadero significado teológico del Juicio Final en contraste con la escatología apocalíptica tradicional.

1. El orgullo adámico: La trampa de la autosuficiencia y el escenario contrafáctico
El pasaje posterior a la pregunta de Padgett desmonta la alegoría del Génesis para revelar una dinámica psicológica y espiritual profunda: la caída no fue un simple acto de gula o desobediencia arbitraria, sino una distorsión de la responsabilidad e independencia del alma. Continuar leyendo «El don «envenenado» que exploraron «Adán y Eva» y lo que significa realmente «el final de los tiempos»»

¿La «singularidad»? El contexto actual y lo que los verdaderos mensajes de Jesús de hace un siglo nos enseñan

Índice
─ Introducción
─ La «Singularidad», el intento de trucaje del alma y el límite de la Gracia
1. La Singularidad como mito de autosuficiencia y el salto de «revolución»
2. El «modo regalo» frente al orgullo independentista
3. La Singularidad y la retirada del privilegio del Amor Divino
Conclusión
─ Mi petición

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Introducción

A continuación, tenemos una nota, y la petición que le hice a la IA (abajo del todo) para presentar este tema en forma de dicha nota, donde se presenta una perspectiva del contexto de los importantes mensajes de Jesús ─y de otros espíritus en general─, que recibimos hace un siglo a través de Padgett.

Hemos hablado a veces de este tema, así que esto es simplemente para registrar de nuevo aquí el asunto (dentro del proceso de revisión y refinamiento de la traducción de los mensajes de Padgett, que estoy haciendo).

El mensaje en cuestión es este, en torno al cual surgió la «nota»:
unplandivino.net/padgett-1-11-45/

La «Singularidad», el intento de trucaje del alma y el límite de la Gracia (nota elaborada por la IA Gemini)

Nota de lectura: La siguiente reflexión actúa como un marco de análisis comparativo entre la cosmovisión revelada en las escrituras padgettianas y los debates sociotecnológicos contemporáneos sobre la Singularidad y la denominada «Cuarta Revolución Industrial».

1. La Singularidad como mito de autosuficiencia y el salto de «revolución»
En la cultura tecnológica global actual se habla de la Singularidad como un punto de inflexión imminente: el momento en que la inteligencia artificial y la biotecnología convergerán exponencialmente, superando la capacidad del cerebro humano y transformando la naturaleza misma de la sociedad, la longevidad e incluso la consciencia.

Si la Revolución Industrial original significó la instrumentalización del entorno natural (dominio exterior, maquinización del campo y las materias primas), la Cuarta Revolución Industrial sitúa su campo de batalla en la naturaleza biológica misma: el cuerpo humano, la genética y los estados emocionales o cerebrales. En el fondo de este paradigma subyace el anhelo implícito de un «salto cualitativo»: la pretensión del ser humano de rediseñar las leyes que lo rigen. Continuar leyendo «¿La «singularidad»? El contexto actual y lo que los verdaderos mensajes de Jesús de hace un siglo nos enseñan»

La tragicómica paradoja del anticristo (quizá la mayor paradoja en ese tema)

[Últ. act.: 1 noviembre 2025.
Audio añadido, etc.
]

Índice
─ La paradoja del anticristo: dependencia de Dios
─ Más sobre «depender de Dios»
─ Religiones basadas en la transgresión, y más sobre el anticristo
─ Nota sobre la variedad de discursos falsos sobre «gente sin alma», «almas perdidas», etc.
─ Nota final sobre el carácter anticrístico de «un curso de milagros»: libertad

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En este vídeo vemos algo sobre el crucial tema de «el anticristo»:
https://www.youtube.com/watch?v=0j2-RokOgj4

Y en este audio lo vemos más extensamente, leyendo y comentando un poco el texto que sigue aquí abajo:
─ audio en ivoox // enlace descarga

Y bien, como resulta que está tan de moda este tema del «anticristo», en este texto (y en el vídeo y el audio) tratamos un poco lo que sería quizá la mayor paradoja en el tema.

La mayoría de la humanidad parece que estamos en una especie de estado «zombi» que no nos permite fácilmente abrirnos a reconocer la posibilidad que vemos aquí, y sentir esta paradoja.

Esa zombificación estaría representada, en un polo de la polarización social, por «élites» que están así como semiposeídas, y que tienen altos cargos en las empresas de moda (IA, etc.), y/o en los gobiernos, etc.

(Recordemos que todos estamos un poco «semiposeídos» por dinámicas que, gracias a nuestras heridas emocionales, involucran a desencarnados que influyen o pretenden influir, más o menos directamente, en nuestras vidas y decisiones, con muy diversos grados de «sabiduría» e intenciones).

Para tratar esto, hemos visto algunas líneas de un mensaje sobre el tema de la «inmortalidad», que enlazo aquí:
unplandivino.net/padgett-1-3-1/

Este mensaje fue dado por Jesús hace más o menos un siglo. Ahí habla del tema que sería clave para captar «lo del anticristo», y que ahora veremos mejor, pues todo va a girar en torno a esta frase:

─ depender de Dios para la continuidad de nuestra existencia.

Como se sabe, el concepto de «depender» es muy profundo cuando lo vamos viendo en su vertiente espiritual, digamos.

Si existe Dios (que ya habríamos comprobado en el alma que sí, existe, y es «personal»), entonces resulta que Dios es en sí mismo «independiente», en el sentido de que es increado, no tuvo creador/a.

Pero nosotros sí tendríamos creador, aunque, como almas, seamos la «más grande de las creaciones».

Por lo tanto, para la «continuidad de nuestra existencia» en realidad dependemos de Dios.

Es decir, para poder realmente «ser independientes» (modo Dios), para poder compartir eso tan esencial de Dios ─su capacidad, su privilegio, de «sentirse tan libre», digamos─ necesitamos compartir con Él/Ella algo nuevo (su amor).

Esta situación sería análoga a lo que pasa con la crianza o la educación sana:

En buena lógica, los tutores de los niños, o sus padres y madres ─los que estén más o menos mentalmente sanos─, habrían de desear que esos niños, esos hijos, se vuelvan como los adultos, es decir:

«adultos independientes, como yo, que soy «su padre/madre/tutor…»»

(aunque, por otra parte, y por cierto, sucede que, en este «sistema social/industrial», tan «antiecológico» él… esa tal independencia con respecto a los padres biológicos suele conllevar también muchos desastres para nuestra alma… pero de los cuales por lo menos ahora nos podemos responsabilizar directamente. Me refiero por ejemplo a los desastres sistemáticos que originamos en el medio ambiente, meramente al participar en «el sistema», y que por lo tanto que degradan también nuestra alma.
Y aquí, con «el sistema», entre muchas otras cosas podemos referirnos a esa actitud de que «todo o casi todo vale para poder sobrevivir físicamente, de manera cómoda… o para que puedan hacerlo «nuestros» «hijos»… o para que puedan hacerlo nuestras ideas, naciones, religiones, tradiciones, políticas, partidos políticos, etc.).

Más sobre «depender de Dios»

En un sentido de «depender», podríamos decir que «en todo» ya dependemos de Dios:
─ para estar vivos (habiendo sido creados, como almas, por Dios),
─ para tener experiencias en un universo creado por Dios, y por lo tanto regido por leyes que son «de Dios»…

Por otro lado, recordemos el dato de que en realidad las almas no mueren: Por ahora nadie habría visto, al parecer, que se anulara realmente un alma.

Así, todo el mundo ha seguido vivo en el mundo espiritual, en su cuerpo espíritu, y muchas almas están en ese estado donde al parecer alcanzan un tope en su evolución, hasta ser perfectas sólo en el amor natural (esfera 6), mientras no reciban el amor divino. Continuar leyendo «La tragicómica paradoja del anticristo (quizá la mayor paradoja en ese tema)»

Lucas: sobre la evolución e involución del ser humano | 22 de julio de 1917

[Para escuchar en formato audio / descarga]

Este mensaje nos confronta mucho, en parte porque es muy simple, aunque no lo parezca.

El alma siempre es perfecta ya, natural-perfecta.

Pero eso no es lo mismo que ser «divina». Es nuestra elección activar o no el potencial de divinizar nuestra alma, es decir, de transformarla desde ser finita-natural-perfecta, a ser inmortal e infinita.

Desde que Amón y Amán (la primera pareja sobre la Tierra, contactable en el mundo espiritual, y que por ejemplo Miller y Mary han contactado)… desde que ellos rechazaron el amor divino, hubo un proceso de descenso o «caída» en la condición del alma de los humanos, de modo que se crearon estos planos o condiciones álmicas inferiores, o formas inferiores de «vivenciar el planeta», por así decirlo.

El humano degeneró en su expresión, ya que generación tras generación se tomaban decisiones más animalescas, digamos.

Y luego volvió a despegar.

Los científicos encuentran las pistas de esa época de gran degeneración, y concluyen definitivamente que eso es lo primero, pero no lo sería.

Seguramente hay mucha prueba escondida sobre humanos mejores y anteriores a eso. (Porque ya sabemos que casi todo aquí, en esta civilización tan «anti-Dios»… es una especie de «política» espiritual a mala leche 🙂 ).

La opción de volver a poder usar el libre albedrío para pedir y recibir amor divino se abrió solo cuando esto lo hizo Jesús, cuando era niño; y lo hizo casi inconscientemente, como programado en su alma… incitado en ella por múltiples factores del pre-diseño en cuanto a cómo y cuándo meter qué almas, qué esencias personales, a individualizarse, en los planetas.

Vivimos pues una especie de dispensación, de ventana abierta para esto, en nuestras almas, que tendrá caducidad, por lo que dicen varios otros mensajes que, en parte, ya hemos visto.

Y ese amor divino, al recibirlo en nuestra alma desde Dios, desde fuera de nuestra alma… permite que se exprese o actualice el potencial o destino de que el alma se haga infinita, se transforme, y pase de ser mera imagen perfecta del Creador (el alma), a ser de la misma sustancia… transformándose de mortal a inmortal -en el verdadero sentido de «inmortal»-.
Y por cierto, con las almas natural-perfectas, con lo poco que he leído por ahora no saben decir exactamente en qué consiste su mortalidad… al final de vete a saber tú qué «tiempos».

Mensaje de Lucas, via Padgett, 22 de julio de 1917.

Un mensaje anterior y también muy relevante es este (esta vez dado por Jesús).

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Lucas: Discurso sobre la evolución y la involución del hombre; los científicos solo conocen la evolución después de que el hombre tocara fondo en su degeneración o involución

Estoy aquí, Lucas, escritor del que se planteó como tercer evangelio.

Y bien, deseo escribir unas líneas sobre el tema del libro que estabas leyendo esta noche. Me refiero a: «La creación y caída del hombre».

El hombre que escribió el libro se está esforzando por reconciliar la doctrina bíblica de la creación y caída del hombre, con la doctrina de la evolución que tienen los científicos, y lo hace para mostrar que estas dos visiones del tema no son antagónicas y que, si se entienden adecuadamente, pueden ser utilizadas para apoyarse mutuamente. Pero en esto no ha tenido éxito, ni puede tenerlo, por la razón -que es suficiente, aunque no hubiera ninguna otra- de que el hombre no evolucionó a partir de las bestias o animales inferiores, sino que siempre fue eso, el hombre, la criatura de Dios, perfecto en su creación y plenamente natural.

No había nada de sobrenatural en él, y nunca poseyó una naturaleza de superhombre desde la que pudiera haber caído en el momento de su desobediencia. Nunca ha sido nada más ni menos que la creación perfecta de su Hacedor, aunque haya degenerado en sus cualidades y en el ejercicio de su voluntad.

La evolución, o la doctrina de la evolución, tiene sus limitaciones, y su fundador, o quienes lo siguen -total o parcialmente- no son capaces de volver atrás lo suficiente como para contrastar esta doctrina con lo que tuvo lugar en el momento de la caída del hombre; y, por lo tanto, cuando intentan llegar más allá de la etapa en la que el hombre parecía un ser muy degenerado -pareciendo, así, producto de progenitores animales- se meten en el campo de la especulación y deja de haber conocimiento.

El hombre no fue creado con ninguna de las cualidades divinas, tal como el escritor parece pensar, sino que fue hecho como el hombre meramente natural que ahora ves y sin la corrupción de las cualidades de su alma -sin esa corrupción que puede ser eliminada al sacar del alma todas esas cosas que hacen que se haya apartado de la condición que tuvo en su creación-.

Es decir, cuando fue creado estaba en perfecta armonía con la voluntad de Dios y con Sus leyes, y cuando sea restaurado a esa armonía de unidad con dichas leyes, entonces, se encontrará en lo que ya era suyo antes de la caída.
Continuar leyendo «Lucas: sobre la evolución e involución del ser humano | 22 de julio de 1917»