Narcisismo intelectual, espíritus controladores y «cosecha de almas»: una nota

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
Nota temática: Niveles de revelación, dinámicas del alma y factores de distorsión en la comunicación espiritual
1. La naturaleza de los seres «ultra-angelicales» y los límites de la percepción espiritual
2. Proliferación de jerarquías y cosmológicas complejas: El fenómeno del «narcisismo intelectual»
3. El afán de control y la «cosecha de almas» en las esferas espirituales
4. Contexto histórico del mensaje de Jesús a Padgett y la evolución del espiritismo

___

Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

NOTAS

Mi petición

La nota sería para presentar estos temas, e ilustrarlos, etc.:

─ Ann aludió someramente a la existencia de almas/espíritus que habrían sido «directamente creados» del Padre, pero no con el destino de encarnar en una tierra física.

Parece ser, por lo que dice, que, ni siquiera los espíritus que habitan en las esferas celestiales (es decir, por encima de las seis esferas «naturales» ─es decir, de aquellas en las que «no se requiere» del amor divino en el alma para poder habitarlas─), tendrían contacto con aquellos espíritus «ultra-angelicales» referidos por Ann*.

Esto lo digo porque nuestras elucubraciones, cuando ya estamos desencarnados, pueden «volar muy ilusoriamente lejos» (ya vuelan bastante lejos a veces cuando todavía estamos encarnados, solamente encarnados… y tenemos tiempo, etc.).

Pero, debido a que la gente «desencarnada» tiene mayores facultades, y por lo tanto mayor capacidad de ejercerlas en un buen, un mal o un regular sentido… sus elucubraciones y las consecuencias de tales elucubraciones cobran otra dimensión o carácter.

Esto estaría ejemplificado en gran medida por casi todos los contenidos e interpretaciones que hallamos en algunas revelaciones, como la del libro de Urantia. (¿Se podrían quizá encontrar otros ejemplos, etc.?)

En estas presentaciones proliferan a veces los tipos o «especies» de espíritus, cuando, sin embargo, estos tipos ─imaginados o pretendidamente vistos─ serían básicamente todos ellos del tipo de «gente proveniente de encarnaciones terrestres».

Los espíritus que escriben libros así, en el mundo espiritual ─y con intenciones a veces no del todo puras a la hora de compartirlos con el mundo físico─ quizá han sido verídicamente informados de la existencia de los espíritus referidos por Ann, tan «ultra-angelicales».

Y entonces, así, la imaginación puede echar a correr (demasiado) por estos motivos impuros:

─ «narcisismo intelectual»: necesidad de presentarse como sabios antes de afinar realmente la capacidad álmica de absorber y verificar internamente el conocimiento (via Dios, via la voz de la conciencia como órgano intrínseco al alma y de cierta «conexión con Dios»).

─ afán controlador: presentando informaciones a los demás (encarnados y personas en general) podemos captar su atención y, así, intentar conseguir la muy preciada «posesión» de «más almas para nuestro plano» (entendiendo que casi el único «alimento» de las esferas, o el más importante «alimento» en el mundo espiritual ─la única y más preciada «energía» para las esferas y sus planos─, sería la presencia de almas con sus deseos, capacidades, etc.), sea cual sea la esfera donde estemos.

(A veces, además, el autoconocimiento, la autocomprensión de estos espíritus ─en cuanto a saber en qué esfera están ellos mismos─ está distorsionada o equivocada.)

Ese afán controlador (y, hoy en día, y en general en la historia, esto sería clave) puede contener un afán por erigir y dar nuevos mitos a los humanos, a sabiendas (modo «controlador» condescendiente, que se cree intrínsecamente superior y actúa como tal), o, simplemente, «inconscientemente».

También, en gran medida, se trata de la tarea de modificar, usar, manipular, etc., aquellos «mitos» y/o figuras o temas que sean los preponderantes de la historia real humana y de las creencias humanas.

Aunque la base de muchas cosas no es mítica exactamente, porque, por ejemplo, entendemos que Jesús es un personaje histórico real, etc.

La «ingeniería emocional-mental» es de lo que hablamos aquí: se trata de usar y manipular las cosas que tengan «más tirón», que sean más relevantes ─emocional e intelectualmente─ entre las masas; y, así, intentar mover ─en la medida en que pueda cada cual─ «el ascua a su propia sardina».

─ Este es en parte el concepto de cosecha de almas: en las épocas de tal cosecha ─que al parecer son aquellas donde la humanidad va alcanzando cierto nivel de anhelo espiritual, anhelo por las cosas de arriba─, se abrirían más oportunidades de atraer, de «cosechar almas», para los diversos grupos de espíritus en diversas partes del mundo espiritual (en concreto, esto sería en el caso, más bien, de los que funcionen según estos paradigmas, según estas conceptualizaciones, que siempre son algo impuras; pues el amor más puro solo ama a las personas sin expectativas: sin expectativas de que tengan que aprender algo concreto… o de tengan que ir a vivir a algún sitio en concreto… etc.).

Se trata, para los espíritus más o menos controladores, o bien, en general, nada controladores… se trata, pues, de actuar en el nivel del alma.

Para ello, en el caso «controlador», es muy útil intentar disminuir o infravalorar el concepto del alma en aquellas personas a quienes se quiere manipular (y podría ser: en toda la humanidad).

(También es útil directamente intentar eliminar el concepto, «anestesiarlo», digamos, físicamente… en la medida de lo posible; la caricatura extrema o exagerada de esto, digamos ─o sea, una presentación exagerada─, la podemos ver por ejemplo en el concepto célebre expuesto en Matrix, la película.)

El «nivel del alma» es el de las aspiraciones, los deseos, etc.

─ En cuanto a otro aspecto, ahora en el mensaje de Jesús.

Él habla por un lado bastante optimistamente del éxito de la influencia de los espíritus más puramente amorosos (más sin expectativas, etc.; es decir, los que tienen un alto grado de amor divino, o incluso ya son celestiales, ya transformaron sus almas para entrar en el Reino superior a las seis esferas).

Han pasado muchos años desde entonces: Padgett quizá leyó ese mensaje de Jesús teniendo ─creo─ la experiencia norteamericana de un espiritismo o espiritualismo aún bastante pujante.

Tal espiritismo aún no habría sufrido las campañas de difamación sistemática que creo que luego sí fueron ejercidas bastante poderosamente; estas pudiera ser que se aprovecharan de ─o pondrían a─ médiums engañosos, malos, aviesos, torticeros, médiums que pondrían a funcionar en el mundo social espiritista; aparte, pudiera ser que se aprovecharan y resaltaran las simples debilidades de cualquier persona, ya que muchos médiums actuarían de por sí «por el dinero» y poco más, etc.

Grupos de espíritus controladores habrían intentado en la medida de sus posibilidades manipular el movimiento espiritista para que desapareciera. A la vez, habrían intentado manipular emocionalmente la sociedad hacia una dirección materialista: consumismo en EEUU, entretenimientos brutales para la mente (guerras, periódicos con esas noticias), o muy potentes (cine…).

Es decir, los grupos de espíritus controladores, por definición, querrían promocionar las debilidades de las cosas que no les interesen (de los movimientos, como el espiritista, que no interesen), impulsando médiums imprudentes y egoístas, etc. Asimismo, querrían promocionar la potencia de los grupos y aspectos sociales (consumismo, etc.) que sí interesen.

Y, como siempre, aunque tales manipulaciones ─y similares─ solo puedan tener éxito si la gente encarnada las sostenemos y fomentamos en nuestra imprudencia espiritual («inconsciente o conscientemente»), aunque eso sea así… tales «fines controladores» a veces pueden ser logrados por parte de grupos de espíritus, ya que, aunque no tengan una condición espiritual muy buena, sí tienen mayores perspectivas sobre la tierra, las relaciones humanas a nivel energético, los vicios y su dinámica, etc.

Así, tenemos a Padgett quizá leyendo el mensaje y diciéndose: «es normal y plausible esto que me dice Jesús; yo mismo soy una persona muy seria y que, accediendo a los grupos espiritistas, contacté con mi mujer indudablemente, la cual ya había muerto; además, he sentido cosas, y he progresado en conocimientos básicos sobre todo esto, como nunca antes, superando en cierto modo mi fiel «militancia» como cristiano metodista, etc.».

____

*
Aunque, quizá, en estos tiempos… y si sucede que desde hace poco tiempo hemos entrado en otro tipo de relación con Dios (otra «dispensación», siguiente a la iniciada hace dos mil años, y entendiendo dispensación de este modo: capacidades globales del alma humana ─sea donde sea que esta se encuentre─ para profundizar en su relación con Dios); es decir, si algunos espíritus muy elevados que provienen de la encarnación están realmente «haciendo real» esa posible nueva dispensación, entonces, decíamos, algunos de los «espíritus muy elevados que provienen de la encarnación terrestre» quizá sí tengan algún acceso ampliado a esos otros «ultra-angelicales» referidos por Ann (aunque estos detalles ─sobre la relación personal posible o algo ampliada con aquellos espíritus tan diferentes─ jamás afectarían directamente ni a la tierra ni a los planos de las seis esferas «naturales»).

Nota elaborada por IA Gemini (matizada por mí, muy poco, en algunas partes)

Esta es una propuesta estructurada para la nota temática complementaria que sintetiza, organiza e ilustra la compleja reflexión que has expuesto, manteniendo una perspectiva equilibrada, analítica y alineada con la teología de los mensajes de Padgett y la dinámica del mundo espiritual.

Nota temática: Niveles de revelación, dinámicas del alma y factores de distorsión en la comunicación espiritual

1. La naturaleza de los seres «ultra-angelicales» y los límites de la percepción espiritual
En el texto, Ann Rollins alude brevemente a seres angélicos que nunca pasaron por la experiencia de la encarnación terrestre. Según su testimonio, estos espíritus pertenecen a un orden de la creación distinto y habitan en esferas separadas de los Ámbitos Celestiales gobernados por Jesús. Continuar leyendo «Narcisismo intelectual, espíritus controladores y «cosecha de almas»: una nota»

Carlos Sánchez (@cyandeceres)

Carlos Sánchez*:

─ El secuestro del pueblo judío (I):
https://substack.com/@carlossnchez703066/note/p-176484506
─ El secuestro del pueblo judío (II):
https://substack.com/@carlossnchez703066/note/p-177048836
─ El secuestro del pueblo judío (III):
https://substack.com/@miguelngelrecuero/note/c-173600724
_____

Ya vimos: las religiones son independientes de Dios.

«Lo judío» es un tema clave, por lo que ya vimos:
1. unplandivino.net/simbolos-mundo-espiritual-socrates-y-judios/
2. unplandivino.net/lo-judio/

Enlazo a este autor, al hilo de que hemos hablado, por ejemplo, en torno a la influencia de desencarnados «trasnochados», pero muy pesados 🙂 .

Vemos y vimos claramente a los «líderes mundiales» muy obsesionados por desencarnados, viviendo en sus heridas emocionales a tope, y ejemplificándonos así, paradigmáticamente, lo que todos en algún grado padecemos o hemos padecido:
─ Biden dando la mano al aire… con sus memeces y lapsus de algo así como «viejo verde traumado»…
─ Trump y sus locuras, movimientos narcisistas…, etc.

Debido a nuestras debilidades anímicas, y debido a la confluencia entre el poder de nuestras almas (en su estado bajo) y la influencia de desencarnados controladores (que tienen mejores visiones y perspectivas sobre las cosas de la tierra), puede usarse y manipularse el fenómeno religioso, etc.

Y desde siempre ocurrieron este uso y manipulación torticera de las religiones terrestres, las creencias terrestres, etc., y por lo tanto de los «pueblos» que están enmarcados en tales cosas.

También es importante recordar esta posibilidad:

─ Las creencias de ciertos grupos incluyen pensar que hay que acelerar «la venida de un mesías» mediante la provocación, y tales grupos están a gusto atrayendo odio sobre ellos (eso les da «existencia»): guerras, poder controlador ejercido a lo bruto y a la vista, etc.

En este sentido, vimos los aparentemente tan fundamentales temas «escatológicos»:
La escatología dirige la geopolítica
unplandivino.net/escatologia-geopolitica/
─ Jiang sobre el capitalismo escatológico
unplandivino.net/jiang-capitalismo-escatologico/
Los espíritus ya no se juegan el tipo (físico), pero nosotros sí: un concepto esencial para anclar la escatología a los hechos
unplandivino.net/riesgo-escatologico/

____

*
Un ejemplo de vídeo en un canal donde participa (o que «pertenece» a) Carlos:
youtube.com/watch?v=yM-QlwUw_b8

Enlaces:
https://substack.com/@carlossnchez703066
https://x.com/Cyandeceres
https://brownstone.es

Lucía Etxebarria: ¿un apocalipsis de sanación?

Por fin Lucía Etxebarria habló, en un vídeo dedicado, de la violación que sufrió en Marruecos, hace bastantes años.

Muchos «amigos» que ella tenía allí dejaron de hablarle tras aquel ataque sufrido por ella.

Quizá es importante conocer las diferencias culturales, tabúes, y demás.

Pero no para poner en marcha ese «choque de civilizaciones» que en parte tanto desean los «lobos» vendedores de armas, vendedores de paradigma guerrero y autodestructivo (mismamente algunas élites y mucha gente de EEUU, de Israel, etc.)… sino para sentir lo que es mejor en cada cultura… y esas cosas 🙂 .

¿Por qué citar esos países aquí?

Bueno, ha habido un progresivo surgimiento de la guerra, del paradigma guerrero, digamos, en el nivel europeo.

Tenemos el ejemplo importante de Rusia:

Rusia tenía buenas relaciones con Europa; íbamos muy bien con el comercio con los rusos, nuestros otros amigos europeos, hermanos de civilización.

Pero, ah, aquí va una curiosidad:

─ 2003: Rusia, Alemania y Francia declararon conjuntamente no estar en favor de la guerra de Irak (léase dos veces 🙂 ).

─ En los siguientes años, se dieron buenas relaciones entre la UE y Rusia.

─ Tales buenas relaciones no interesan y nunca interesaron a «nuestros otros (supuestos) amigos» ─y, de ahí, en parte, por cierto, que hayan existido tantas guerras mundiales y polarizaciones varias (somos muy tontos y caemos en muchas provocaciones, odios, etc.)─.

─ Hasta que, entre broma y broma, y manipulando mucho a las masas contra Putin, en la TV, etc., llegamos a las inmensas manipulaciones del 2014, que dieron lugar a la guerra civil en Ucrania y demás.

Esa guerra civil fue muy injusta, como toda guerra: fue alentada y sufragada (y hay al parecer incluso muchos estudios de académicos sobre ello) por élites europeas (el famoso acto de aquel infame gobernante inglés, etc.), etc.

Se provocó así continuamente a Rusia, ya que existían acuerdos para que la OTAN no fuera más hacia el este, etc.

Y hubo varias traiciones a algunos tratados que se hicieron (los más célebres, creo, los de Minsk).

Las poblaciones más rusófonas de la parte este de Ucrania eran objeto de ataque, en varios sentidos, así que se defendían… y poco a poco se dio aquello que «los de siempre» quieren.

Esto es en parte alentado por élites europeas que aparentemente nadie elige «democráticamente», y que se sabe que están compradas en parte por «intereses extranjeros»; pues, ya se sabe: «todo» es cuestión de lobbies, etc.; es decir, de quién se vende mejor.

Y esto parece suceder a veces simplemente por miedo: si no te vendes, a veces sucede que no solo es que no puedas ascender o quedarte con tu puesto, prestigio y comodidades… sino que pueden amenazarte, etc.

Quizá esto ha sido una etapa en la que intentar aprovechar a ver cuántas cosas podían vender y comprar, aceleradamente (territorio, etc.), antes de que experimentemos quizá algo más imprevisible:

─ más catástrofes naturales, como las que parece que empiezan a suceder más masivamente (hoy un terremoto en España también, aunque no muy intenso),

─ más catástrofes «artificiales», etc.

¿Cómo se fabrica y mantiene la sociedad? Mapeos de tensiones que los «oligarcas» tienen que hacer y/o inventar, etc.

Índice
─ Introducción
─ Notas
Mi petición
Nota temática: Figuraciones del poder, redes interdependientes y la mecánica de las revoluciones
1. Dinámicas figuracionales en la era de Lafayette: La física de la interdependencia
2. El «efecto dominó» internacional: Francia, Inglaterra y la diplomacia cosmopolita
3. La cristalización revolucionaria: Disgregación de alianzas y ruptura del equilibrio
Mapeo comparativo: Del Antiguo Régimen a las nuevas oligarquías del siglo XXI
─ Mi petición para el siguiente apartado de «caso ilustrativo», fue:
Caso ilustrativo: La Unión Europea, la tensión de bloques y la lógica del enemigo exterior
1. El enemigo exterior como mecanismo de cohesión y legiti­ma­ción
2. Las exigencias del entramado corporativo transnacional
3. El colapso del tablero y la fractura del tejido vital
Conclusión
─ Nota al pie
Mi petición para esta nota al pie
Anexo: La metamorfosis del monopolio de la violencia, la escala tecnológica y el horizonte de colapso
1. La crisis de escala del Estado pequeño frente a los macroconglomerados de la guerra
2. La democratización de la guerra asimétrica: La brecha del dron
3. El desvío de recursos: La escalada bélica frente a la regeneración ecológica
4. La inercia del delirio y el freno tectónico de la naturaleza

____

Introducción

Revisando estos mensajes de la colección de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo. 

Notas

Mi petición para esta nota

La nota que pediría me gustaría que tratara sobre Lafayette y la guerra [Lafayette es uno de los que escribe, brevemente, en el contexto de los mensajes de Padgett: el de la primera guerra mundial]. Lafayette, francés, era un hombre «de mundo», o sea, muy cosmopolita, creo.

Así, es muy relevante el tema de la acción compartida por élites de aquí y de allá, máxime cuando se trata de las relaciones internacionales en esa época tan crucial, pre-Revolución-Francesa:

─ tenemos a Francia, enemiga de Inglaterra por tanto tiempo, metiéndose en la revolución americana (tras esa separación anterior, siglos atrás, de «señores feudales» normandos, etc., tan bien relatada y resumida, creo, por Norbert Elias).

Podrías relatar el clima de entonces: la lógica de las guerras y revoluciones, usando los conceptos de Norbert Elias y su estilo, y metiendo alguna observación esencial de Tocqueville que encaje.

Hay tensiones entre grupos:

tenemos por un lado la imagen de la cuerda y la gente tirando de ella a cada extremo, agrupados según el extremo de la cuerda, claro. «Tirando de la cuerda» tenemos a partidos, o grupos de guerreros feudales, o clases (burguesía/nobleza); a todos los podemos entender quizá como organizaciones de fuerzas interiormente tensionadas que, a su vez, dependen de la tensión con respecto a otra organización de fuerzas, la que tienen al otro extremo de la cuerda.

Por ejemplo, los reyes y la nobleza tiene una relación que ha sufrido metamorfosis en ese sentido de la tensión y su regulación. La nobleza ha sido utilizada para proteger al rey, pero este tenía que cuidarse de su potencial, digamos: de la capacidad de los nobles de construir hegemonías alternativas, etc., por así decirlo.

Cada uno, al extremo de la cuerda, tira, y mantiene cohesionado así, mal que bien, el tejido social (en esta imagen sobresimplificada).

El soberano, u oligarquía (a través del cuarto poder, por ejemplo), etc., de turno, puede entonces aplicar pequeñas fuerzas (basta con pequeñas fuerzas, apoyos…) en uno de los lados, para así intentar decantar esa tensión y el movimiento concomitante hacia uno u otro de los extremos ─en esa tensión entre las dos partes que tiran de la misma cuerda─.

Luego, la vida social es mucho más compleja, claro es.

Dentro de cada parte que tira (además de que hay muchas de esas cuerdas, potencialmente, en la «sociedad»), dentro de cada parte… hay además tensiones: es decir, uno de esos polos tirantes puede ser una confluencia de grupos, etc., y estos grupos que tampoco se tienen por qué llevar muy bien entre sí.

Por lo tanto, cuando el movimiento quizá se decante hacia ellos como «grupo de grupos», puede ser que se disgreguen en varias fuerzas separadas para pasar a luchar entre sí, etc.

Todo esto lo trataríamos para intentar mapear las relaciones de fuerza en esa época. E, incluso, para compararlas en un apartado de la nota con el surgimiento de lo que existe hoy: hay nuevas formas de economía monetaria, al parecer, en surgimiento; y hay nuevas formas quizá de hegemonías público-privadas, en cuanto a la forma de regir potencialmente la sociedad global. Hay luchas y alianzas más o menos lábiles entre «señores» industriales (conglomerados paraestatales, etc.) y «señores» de la tecnología (conglomerados proto-tecnocráticos), etc. Hay nuevas oligarquías que ya no parecen guardar ninguna semejanza a algo «elegido democráticamente» (por ejemplo, en la UE).

Volviendo a nuestros «lineamientos» para la época de Washington y amigos:

La burguesía, como nobleza «de robe», ya había «sustituido» a la nobleza en gran medida, creo. Había una alta burguesía, asociada, y aspirante «de nobleza», anhelante de prestigio, etc.

Había habido ya mucha venta de cargos o puestos en la corte o en sus cercanías, por más de un siglo, creo.

Los reyes haría tiempo ya que habían perdido o no habían podido actualizar, digamos, el sentido de lo aprendido por Luis XIV con La Fronda… etc., aparte de que, es una sociedad integrada de diferente manera: con esa diversidad funcional asociada a la creciente monetarización de la economía, en el absolutismo de la época (con el ascenso de las comunas urbanas, la burguesía comercial, etc.); y con esas largas cadenas: las relativas a esos intercambios por los cuales mucha gente está «integrada» en una misma cadena para realizar un fin social.

Es decir, cada grupo tiene intereses ambivalentes con respecto a los demás grupos, ya que hay una interdependencia creciente entre muchos grupos. El mantenimiento de los equilibrios relativos a esa interdependencia es el tema del poder ejercido por ejemplo por el rey como coordinador central. Cuanto más conflicto entre grupos, a menudo sucede que necesitan un tal coordinador. Pero la figura de coordinador central cambia a medida que cambian las formas de interdependencia, etc. Y si esas figuras centrales no cambian, quizá así como «ajustándose» a una sociedad en proceso rápido de transformación por todas estas interdependencias, nuevas tecnologías, nuevas instituciones…, entonces parece que, en la locura de esos desajustes e inercias, se dan las revoluciones como modo incivilizado y absurdo de cambio.

Todas esas tensiones no se tratan ni se entienden bien «a tiempo»… digamos (?); se mantienen quizá artificialmente opacadas las demandas de unos y de otros; se pierde la «comunicación informativa» en cuanto a qué es lo que realmente sucede con los impuestos, con la indignación de unos y de otros, las relaciones entre clases, etc. (dentro de que está esa novedad parece que crucial, la relativamente reciente de los impuestos como institución permanente), etc.

Nota temática: Figuraciones del poder, redes interdependientes y la mecánica de las revoluciones (nota elaborada por IA Gemini (todos los textos en este artículo, menos mis peticiones, están elaborados por IA Gemini))

1. Dinámicas figuracionales en la era de Lafayette: La física de la interdependencia
Para comprender la figura del marqués de Lafayette y su papel como nexo entre la Revolución Americana y la inminente sacudida francesa de 1789, resulta imprescindible abandonar las lecturas individualistas o puramente ideológicas de la historia. Siguiendo el marco sociológico de Norbert Elias, las sociedades no son agregados de individuos aislados, sino figuraciones: entramados de personas entrelazadas por cadenas de interdependencia fluctuantes.

En la Europa prerrevolucionaria del siglo XVIII, el equilibrio geopolítico y social funcionaba bajo la imagen de una red de fuerzas contrapuestas. Si imaginamos a distintos grupos tirando de los extremos de una misma cuerda, el tejido social no se mantiene unido por un consenso estático, sino por la tensión misma de esa pugna.

La corte como mecanismo de regulación: Como demostró Elias en La sociedad cortesana, el monarca absoluto (desde el modelo instaurado por Luis XIV) ejerció de coordinador central no mediante un poder omnipotente e incondicional, sino explotando las ambivalencias de interdependencia entre los grupos rivales. El rey mantenía su hegemonía alimentando la rivalidad entre la aristocracia de espada (noblesse d’épée) y la aristocracia de toga (noblesse de robe), así como entre la nobleza en su conjunto y la alta burguesía comercial en ascenso. Bastaba con que el soberano aplicara una pequeña fuerza o concesión en uno de los extremos de la cuerda para inclinar el equilibrio a su favor.

Largas cadenas de interdependencia y monetarización: La progresiva monetarización de la economía y el crecimiento de las comunas urbanas extendieron las cadenas de intercambio. La venta de cargos públicos durante más de un siglo había creado una burguesía venal y «ennoblecida» que ansiaba prestigio, mientras la nobleza tradicional, financieramente debilitada, se aferraba a sus privilegios estamentales. Ningún grupo era plenamente autónomo: el rey necesitaba los impuestos fiscales recaudados mediante la vasta burocracia burguesa, y la burguesía necesitaba el aparato estatal para proteger sus inversiones.

2. El «efecto dominó» internacional: Francia, Inglaterra y la diplomacia cosmopolita
En el plano internacional, la tensión histórico-estructural entre Francia e Inglaterra (cuya raíz se remonta a la fractura feudal posterior a la conquista normanda) operaba bajo esta misma física de cuerdas tirantes.

Lafayette encarna a la perfección la figura del noble cosmopolita de la Ilustración: un aristócrata «de mundo» movido por un afán de distinción, pero integrado en una red transnacional de élites. La intervención francesa en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos no obedeció primariamente a un altruismo democrático, sino a la lógica del equilibrio de poder absolutista: debilitar al rival británico apoyando al bando opuesto.

Sin embargo, el aparato monárquico francés no previó que, al mover la cuerda en el tablero americano, convulsionaría la estructura interna de su propio estado:

El diagnóstico de Alexis de Tocqueville: Como observó Tocqueville en El Antiguo Régimen y la Revolución, los regímenes no suelen caer cuando están en su punto más opresivo, sino cuando intentan reformarse sin ajustar su estructura de fondo. El apoyo financiero a la causa americana arruinó las arcas reales francesas, obligando a convocar a los Estados Generales y destapando la grieta institucional.

Al no existir canales de «comunicación informativa» transparentes sobre el estado real de la hacienda pública, la presión fiscal sobre el Tercer Estado se volvió insostenible. El coordinador central (la monarquía) había perdido la capacidad de calibrar las presiones internas.

3. La cristalización revolucionaria: Disgregación de alianzas y ruptura del equilibrio
Cuando la tensión entre las fuerzas contrapuestas alcanza un punto crítico y el centro coordinador resulta incapaz de asimilar las trasformaciones socioeconómicas, el sistema colapsa.

1. Ruptura de la cohesión interna: El polo de tracción burgués no era monolítico; era una confluencia lábil de profesionales liberales, financieros, comerciantes e intelectuales. En cuanto el enemigo común (el absolutismo rígido) cedió, esa alianza ficticia se disgregó en facciones antagónicas (girondinos, jacobinos, sans-culottes) que pasaron a luchar ferozmente entre sí por el control de la violencia legítima.

2. El tránsito de la violencia: La Revolución aparece así no como un evento repentino, sino como una reconfiguración violenta e incivilizada de las cadenas de interdependencia. Cuando los canales institucionales de negociación se vuelven inoperantes y las demandas se mantienen artificialmente opacadas, el ajuste sociogenético se produce mediante la ruptura abrupta del monopolio de la violencia y la fiscalidad.

Mapeo comparativo: Del Antiguo Régimen a las nuevas oligarquías del siglo XXI
Si trasladamos el esquema analítico de Norbert Elias y Alexis de Tocqueville a la estructura sociopolítica contemporánea, observamos que la física de la interdependencia y la tensión de fuerzas se mantienen vigentes, aunque sus formas institucionales y tecnológicas se hayan transformado radicalmente.

En el Antiguo Régimen, el coordinador central del sistema era el monarca absoluto al frente del aparato estatal cortesano, cuya función principal consistía en articular los equilibrios de poder. La estructura de las élites estaba compuesta por una aristocracia de espada crecientemente endeudada, una nobleza de toga venal y una alta burguesía comercial anhelante de prestigio. Las cadenas de interdependencia operaban mediante mercados regionales y nacionales en incipiente expansión, apoyados por una economía cada vez más monetarizada y por la consolidación de la fiscalidad como institución permanente. Los puntos críticos de tensión derivaban del estancamiento de los privilegios estamentales, la falta de representatividad real y la opacidad sistemática respecto a las finanzas de la Corona.

En el panorama contemporáneo del siglo XXI, por el contrario, la figura del coordinador central se ha desplazado hacia estructuras tecnocráticas transnacionales y organismos directivos no electos que actúan al margen de los mecanismos democráticos tradicionales. La estructura de las élites adopta hoy la forma de alianzas volátiles entre «señores industriales» —grandes conglomerados paraestatales— y «señores de la tecnología», regidores de plataformas digitales e infraestructuras de datos. Las cadenas de interdependencia se han mundializado y complejizado mediante circuitos financieros de alta velocidad, algoritmos de extracción y procesamiento de información, cadenas globales de suministro y sistemas de divisas digitales. La tensión del sistema ya no surge de privilegios feudo-estamentales, sino del acentuado déficit democrático, la opacidad en la toma de decisiones regulatorias y la progresiva cesión del poder legislativo hacia consorcios público-privados.

Mi petición para el siguiente apartado de «caso ilustrativo», fue:

Como caso, esbozado y sacado de la actualidad, podríamos ilustrar después ese mapeo comparativo con estas intuiciones:

─ la UE está al parecer así como siendo llevada hacia una guerra con Rusia; esto se llevaría haciendo en un proceso largo de provocaciones de la OTAN, de promesas y tratados UE/Rusia no cumplidos por parte de la UE, etc., todo ello acicateado por y/o en favor de élites transnacionales.

─ aquí quizá valdría una especie de analogía con los reyes absolutistas: los enemigos exteriores sirven así como para cohesionar la monarquía, darle sentido frente a los súbditos, etc.

─ esto a su vez es un juego en el tablero mundial: las corporaciones paraestatales de diverso tipo «necesitan» por ejemplo vender armas (armamentísticas), o satisfacer a los accionistas en la otra punta del mundo (fondos de inversión), etc.

Mientras tanto, pierde, como siempre parece que pierde en toda guerra «de niños heridos adultos», pierde, decíamos, el tablero mismo: la naturaleza sufre, las masas también,

Caso ilustrativo: La Unión Europea, la tensión de bloques y la lógica del enemigo exterior
Este mapa de interdependencias y tensiones encuentra un claro reflejo en la dinámica geopolítica que atraviesa actualmente la Unión Europea en sus relaciones con Rusia y en su integración dentro del tablero atlántico.

1. El enemigo exterior como mecanismo de cohesión y legiti­ma­ción
Al igual que las monarquías absolutistas del siglo XVIII recurrían a la amenaza o a la guerra contra potencias rivales para sofocar las fisuras internas y legitimar el cobro de impuestos excepcionales, las estructuras directivas de la UE parecen valerse de la confrontación geopolítica para consolidar su propia autoridad. En este sentido, la escalada de tensiones con Rusia —alimentada tras un prolongado proceso de expansión de las infraestructuras de la OTAN y por la caducidad de compromisos diplomáticos y acuerdos de seguridad no consolidados— funciona como un catalizador ideológico. El «enemigo exterior» reencuadra la cohesión interna, justifica la recentralización de decisiones en cúpulas no sometidas al escrutinio ciudadano directo y desvía la atención de las crecientes tensiones socioeconómicas dentro del propio espacio europeo.

2. Las exigencias del entramado corporativo transnacional
Esta deriva geopolítica no responde únicamente a dinámicas de política estatal clásica, sino a la tracción ejercida por corporaciones paraestatales y fondos de inversión globalizados que tiran de su propio extremo de la cuerda. Los grandes conglomerados del sector armamentístico requieren el mantenimiento de escenarios de tensión constante para garantizar contratos a largo plazo y renovar arsenales, mientras que los grandes fondos financieros internacionales, con accionistas repartidos por todo el globo, demandan tasas fijas de rentabilidad en sectores estratégicos (energía, tecnología militar, reconstrucción). Al igual que los monarcas absolutos otorgaban mercedes o vendían cargos a la alta burguesía para financiar sus guerras, las élites comunitarias alinean sus políticas con las necesidades de estos actores transnacionales, operando en la práctica como gestores de una hegemonía público-privada.

3. El colapso del tablero y la fractura del tejido vital
En la dinámica de estas tensiones conducidas por élites desconectadas de las bases sociales, el resultado final evoca la misma ceguera que precedió a los grandes estallidos revolucionarios. Las decisiones adoptadas en los vértices del poder desplazan los costes hacia la población y la trama ecológica. Mientras los discursos oficiales apelan a la seguridad o a valores abstractos, el conflicto perpetuo deteriora las condiciones de vida de las mayorías, destruye infraestructuras básicas y degrada el medio natural. En esta «guerra de niños heridos adultos», el verdadero damnificado es el tablero mismo: la trama ecológica que sostiene la vida y el propio tejido social, diezmado por la incapacidad de los centros coordinadores de encauzar pacífica y transparentemente las verdaderas demandas de la sociedad.

Conclusión
El análisis histórico-comparativo muestra que, tanto en la Francia prerrevolucionaria como en el orden global actual, los sistemas políticos sufren convulsiones cuando las élites opacan los canales de información y pretenden mantener equilibrios de poder obsoletos mediante el uso de «pequeñas fuerzas» reguladoras.

Cuando los coordinadores centrales pierden la capacidad de ajustarse a la evolución real de las interdependencias humanas, la tensión acumulada en los extremos de la cuerda termina por romper el propio tejido social.

___

Nota al pie

Mi petición para esta nota al pie

En cuanto a analizar el tema monopolio de la violencia: podrías dar esa nota al pie o anexo sugerido, sí. Pongo algunas intuiciones:

parece que las reclamaciones de soberanía estatal de los estados pequeños estarían «condenadas» si la tecnología para mantener ejércitos competitivos ya no es sufragable por parte de colectivos de pocos millones de «contribuyentes» (?).

Por un lado tenemos grandes y nuevas «tecnologías de guerra», que dependen de las novedades globales y de enormes inversiones que no están quizá al alcance de todos los estados, a no ser que se reúnan en nuevos conglomerados… como parecería estar sucediendo en parte.

Por otra parte hay también nuevas tecnologías de «guerra de guerrillas» con drones, más accesibles, etc.

Este ascenso en capacidad de dar muerte (en vez de apoyar los movimientos que ya existen de regeneración masiva del suelo y de la tierra, los desiertos, etc.), o este ascenso en variabilidad en cuanto a conducir la guerra (automatizarla, «biologizarla», etc.), y demás cosas… parece conducir a una especie de delirio, ese que a veces podríamos pensar que solo «se va a poder detener» si suceden grandes catástrofes, etc., más o menos «naturales»: como vemos hoy que están surgiendo o podrían hacerlo, en el surgimiento de terremotos, etc., y de posibles grandes volcanes que oscurezcan grandes partes de la tierra y colapsen la agricultura en grandes zonas, etc.

Anexo: La metamorfosis del monopolio de la violencia, la escala tecnológica y el horizonte de colapso
En la teoría sociogenética de Norbert Elias, el Estado moderno se consolida mediante la monopolización progresiva de dos recursos fundamentales: el cobro de impuestos y el ejercicio de la violencia física legítima. Sin embargo, la evolución tecnológica contemporánea está fracturando la escala histórica sobre la que se sostenía este monopolio estatal.

1. La crisis de escala del Estado pequeño frente a los macroconglomerados de la guerra
Las reclamaciones tradicionales de soberanía nacional por parte de Estados de mediano o pequeño tamaño (sociedades de unos pocos millones de contribuyentes) enfrentan hoy un límite insuperable de viabilidad fiscal y técnica. Desarrollar e integrar tecnologías bélicas de última generación —escudos antimisiles exoatmosféricos, satélites de inteligencia militar, sistemas de guerra electrónica y plataformas avanzadas de inteligencia artificial— requiere volúmenes de inversión económica e infraestructura industrial que exceden la capacidad de recaudación de un Estado nación aislado.

Esta insostenibilidad impone una disyuntiva: o bien la pérdida fáctica de soberanía defensiva, o bien la integración subordinada en grandes conglomerados supraestatales (como el bloque atlántico articulado por la OTAN). La soberanía del Estado pequeño queda en la práctica cancelada, pasando a depender de la tutela tecno-militar de potencias dominantes o consorcios de la industria de defensa.

2. La democratización de la guerra asimétrica: La brecha del dron
Paralelamente a esta concentración macrotecnológica, surge un fenómeno contrapuesto: la proliferación de tecnologías de guerra de bajo coste y alta letalidad. La utilización masiva de drones comerciales adaptados, la automatización táctica y la guerra de guerrillas guiada por sensores accesibles descentralizan la capacidad de infligir daño destructivo.

Esta brecha crea un escenario paradójico: mientras que los Estados pequeños no pueden costear una defensa estratégica convencional, actores no estatales o pequeños grupos fuertemente armados pueden desafiar militarmente a estructuras mucho más complejas utilizando «guerrillas tecnificadas». La violencia se fragmenta y el monopolio estatal se erosionará desde abajo.

3. El desvío de recursos: La escalada bélica frente a la regeneración ecológica
El vertiginoso incremento de recursos destinados a automatizar, «biologizar» o hipertecnificar la capacidad destructiva representa una severa desviación de la atención y el capital humano frente a las crisis biofísicas globales. Mientras se inyectan presupuestos multimillonarios en la renovación de arsenales y sistemas de vigilancia, las tareas prioritarias para la sostenibilidad de la civilización —como la regeneración masiva de suelos degradados, la detención de la desertificación y la restauración de la biosfera— quedan postergadas como metas secundarias.

4. La inercia del delirio y el freno tectónico de la naturaleza
Esta aceleración bélico-industrial adquiere la forma de una inercia autoalimentada que los centros de decisión políticos no parecen capaces de detener mediante la negociación consciente. Ante esta incapacidad de autoregulacion social, cobra fuerza la hipótesis de que solo eventos sistémicos extrínsecos —catástrofes biogeológicas a gran escala— impondrán un freno forzoso al delirio destructivo.

Erupciones volcánicas de gran magnitud capaces de oscurecer la atmósfera y alterar el clima global, o megaterremotos que desarticulen redes de suministros e infraestructuras críticas, colapsarían la base agrícola e industrial que alimenta el complejo bélico-tecnológico. Paradójicamente, ante la ceguera de los actores político-económicos, la propia dinámica terrestre se perfila como el único límite absoluto capaz de restablecer bruscamente las prioridades de la especie humana.

Las creencias de la «salvación pasiva» y sus repercusiones en ambos lados del velo

Índice
─ Introducción
─ Mi petición para dar pie a la nota
Nota de análisis: Las creencias de la «salvación pasiva» y sus repercusiones en ambos lados del velo
1. Movimientos y corrientes actuales afectados por este paradigma
2. Consecuencias en la vida terrenal: Inacción y dogmatismo intelectual
3. Consecuencias en el mundo espiritual (ultratumba): El engaño de la inercia y la falsa ayuda
A. La inacción o la «espera» en el plano espiritual
B. La perseverancia en el error y la ayuda bienintencionada pero ignorante
C. Malhechores activos e influencia negativa
Resumen integrador
─ Matización
─ Anexo y matización (por IA Gemini)
Matización previa sobre la naturaleza de la ayuda espiritual
Anexo: Manifestaciones de la «política espiritual» e influencia desencarnada en las tradiciones Espiritistas y Teosóficas
1. Inacción y parálisis por dogma (Espíritus en confusión / «Errantes»)
2. Ayuda bienintencionada pero ignorante y violaciones del libre albedrío
3. «Grupos flipándolo» (Bandas espirituales operando «por su cuenta»)
4. Obediencia ciega y jerarquías astrales por comodidad
5. Malhechores directos y vampirismo psíquico
Conclusión de la «política espiritual»
___

Introducción

En la colección de Padgett hay varios mensajes:
unplandivino.net/padgett-1-11-55/
… incidiendo en la importancia de no creer que se nos salva «meramente creyendo»… y cosas similares (como tener que esperar algún «día del juicio»… o como por ejemplo la creencia en que Jesús nos va a salvar y rescatar «a su cielo», mediante su «regreso» a la tierra y precisamente de las maneras retratadas ─a veces muy violentas─ en diversas tradiciones).

Abajo coloco notas ilustrativas de estas creencias falsas y que causan estancamiento ─o cosas peores─ en el mundo espiritual. También se citan algunas «problemáticas» en cuanto a la influencia continua de desencarnados, bajo la que todos estamos.

Mi petición para dar pie a la nota

Querría una nota sobre el tema de estos mensajes.
¿Cuáles serían actualmente las sectas, movimientos, temas, que más conciernen al problema subrayado ahí?

Creo que por ejemplo los mormones son «muy poderosos» en EEUU, y tienen creencias así, creo.

Vimos comentadas cosas sobre esas creencias falsas, las promovidas por muchas religiones.

Y tales convicciones nos llevan a cierta inacción (o acción), por ejemplo, y no solo en la vida terrena, sino en la de ultratumba; en este «más allá» (el mundo espiritual, los planos más «cercanos» a la tierra) nos vemos justificados en «no hacer nada» o, incluso, justificados a la hora de hacer cosas que degradan nuestra alma o que la mantienen estancada, o bien, que la mantienen «limpiándose» en poca medida o a bajo ritmo, digamos.

Así, podemos incluso estar ayudando a que se degraden los mortales, o bien no ayudando del todo bien a aquellos mortales y espíritus en quienes influimos ─en el caso de los espíritus: con quienes «compartimos momentos»─, y ello pese a estar nosotros ya desencarnados y dichos mortales aún encarnados (entendemos, para nuestra nota, que efectivamente hay millones de espíritus (=desencarnados) que influyen sobre personas todavía encarnadas; esos espíritus están en muy diversos grados de crecimiento álmico, confusión, desesperación, etc.):

─ es decir, podemos o pueden juntarse en bandas o grupos de espíritus a «ayudar», o a hacer de celestinos por ejemplo;

─ o pueden aliarse para disfrutar, y/o, hacer que disfruten los mortales… cuando, sin embargo, quizá no hemos o no han subido mucho ─los espíritus─ de nivel en el brillo y el amor de su propia alma, etc.
(Por ello, la ayuda brindada puede ser demasiado precipitada, o demasiado contraviniente del libre albedrío, etc.)

─ O bien, simplemente, quizá los espíritus ayuden «por comodidad», es decir, por ejemplo al seguir fácilmente órdenes de espíritus «superiores», etc.

Y, todo ello, cuando no sucede que, directa y simplemente, los espíritus son activamente «malhechores», más o menos a sabiendas;

Así pues, en los mensajes se alude a todas esas creencias, en plan:
─ «ya vendrá Dios a salvarnos»,
─ «hay que esperar el día del juicio» (esperar, por ejemplo, en la tumba),
─ «hay que esperar a Jesús», o a quien sea…
─ «basta con creer en Jesús (o en quien sea) y ya estoy salvado», etc.

NOTA (Elaborada por IA Gemini)

Nota de análisis: Las creencias de la «salvación pasiva» y sus repercusiones en ambos lados del velo

1. Movimientos y corrientes actuales afectados por este paradigma
El núcleo del problema denunciado en los mensajes es la doctrina de la salvación vicaria e instantánea por fe pura unida a un milenarismo o escatología pasiva. Aunque el texto original de Padgett responde al contexto protestante e hiper-evangélico de principios del siglo XX, hoy en día estas mismas dinámicas se observan en diversos grupos: Continuar leyendo «Las creencias de la «salvación pasiva» y sus repercusiones en ambos lados del velo»

Repaso de por qué ya solucionamos «lo extraterrestre» hace tiempo ─el tema de lo «extraterrestre»─

Índice
─ Introducción
─ A vueltas con los et’s
─ Los «dioses» teniendo hijos con mujeres de la tierra

___

Introducción

El tema extraterrestre tendría mucho que ver con el aborto.

Las almas que experimentan el aborto, o cuyos cuerpos físicos mueren muy pronto, siguen en el mundo espiritual, como todos seguiremos.

Y entonces, lógicamente, su «crianza» ha tenido lugar forzosamente en otros mundos o planos ─o como queráis llamar a las partes del mundo espiritual que acogen a esas almas─.

Esas almas, y en general todo desencarnado que no esté muy mal, pueden visitar la Tierra como almas que son y somos todos, pero ellos mediante su cuerpo espíritu (aunque a veces «proyecten» cosas).

No habría «extraterrestres» (esto formaría parte de otra operación psicológica sobre la humanidad), sino que son gente desencarnada, que va subiendo en amor y verdad por el mundo espiritual (como todos haremos).

Esa subida va otorgando «poderes», lógicamente, y lo hace conforme a las leyes de Dios (aunque a partir de Jesús se inauguró una nueva forma de subir, la forma perdida desde la Caída).

Pero, cuidado, esa forma no es sólo una manera nueva de subir, sino algo más grande (abriendo planos superiores a los que hubo antes, abriendo la verdadera eternidad).

A vueltas con los et’s

Entonces, es con motivo de este vídeo de internet* (del canal de Guillermo Mas), que hice este comentario o recordatorio: Continuar leyendo «Repaso de por qué ya solucionamos «lo extraterrestre» hace tiempo ─el tema de lo «extraterrestre»─»

Nuestra obsesión con manipular lo físico, ¿cómo se relaciona con la habilitación para manipular emociones?

(Este texto es solo un recordatorio breve, y un dejar ahí la pregunta del título.)

Una clave para entender las maniobras con lo físico, es decir:
─ la obsesión con manipular el cerebro, unirlo a máquinas, etc.
─ el hecho de llenarlo todo de radiaciones, etc.

… una clave, ahí, como ya vimos, sería nuestro cuerpo espíritu, es decir,
el hecho de que los desencarnados tienen la ventaja, por ahora,
de que ven el cuerpo espíritu con más claridad ─el suyo y el de cualquier «mortal»─,
y nosotros en general no lo vemos.

A dicho cuerpo lo llaman a veces «cuerpo energético», pues literalmente los desencarnados podrían ver, en colores, el fluir de las emociones, etc., con más precisión que nosotros, y por tanto, nos pueden manipular mejor… y en general nos dejamos manipular, para «bien» y para «mal»

(desde pequeños nos hacemos «a imagen de los adultos» y sus creencias, etc., al compartir los miedos generalizados… y así, perdemos la posibilidad de una buena percepción de los cuerpos energéticos).

Las maniobras que hacemos con lo físico, ya sea las más directas con el cerebro y máquinas… o bien en el tema general de meter mucho «ruido» en el entorno con radiaciones… todas esas cosas, pueden afectar a las conexiones entre nosotros y nuestra alma.

Es decir: afectarían a las conexiones primero entre nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo espíritu; y luego, a su vez, a las conexiones del cuerpo espíritu con el alma que «permite» la vida a ambos cuerpos.

El alma estaría directamente asociada al cuerpo espíritu, con su respectivo «cordón», y el cuerpo espíritu lo está con el físico, con el célebre «cordón plateado», cuya ruptura sería el momento que llamamos «muerte» ─por cierto, irreversible, tal ruptura del tal cordón─.

Los desencarnados simplemente ya están en su cuerpo espíritu, sin el físico. Son por ejemplo ese «demonio» benevolente (ese «eu-demon», por decirlo así) que le aconsejaba a Sócrates ─según parece registrado─ sólo lo que Sócrates NO debería hacer…

Y son, como nosotros, «almas», es decir, ese «ánimo», esa vida que es en realidad nuestro ser real (susceptible de la verdadera eternidad), y que sería también una sustancia en sí misma, pero no «corporal» en el sentido usual.

El alma sería lo que nos habilita para tener esta experiencia en el cuerpo físico y el cuerpo espíritu, una experiencia que es esencialmente diferente a la de los animales (muchos también tienen cuerpo espíritu, como se nota cuando se les ve soñando, muriendo, etc., pero no alma).

Ningún humano muere (tampoco los animales superiores). Así que todo el mundo va al mundo espiritual, y en general la gente puede visitar o medio permanecer en la Tierra, con diversos fines y adicciones (y a menudo en estados de bastante inconsciencia, por así decirlo).

La tragicómica paradoja del anticristo (quizá la mayor paradoja en ese tema)

[Últ. act.: 1 noviembre 2025.
Audio añadido, etc.
]

Índice
─ La paradoja del anticristo: dependencia de Dios
─ Más sobre «depender de Dios»
─ Religiones basadas en la transgresión, y más sobre el anticristo
─ Nota sobre la variedad de discursos falsos sobre «gente sin alma», «almas perdidas», etc.
─ Nota final sobre el carácter anticrístico de «un curso de milagros»: libertad

___
__

En este vídeo vemos algo sobre el crucial tema de «el anticristo»:
https://www.youtube.com/watch?v=0j2-RokOgj4

Y en este audio lo vemos más extensamente, leyendo y comentando un poco el texto que sigue aquí abajo:
─ audio en ivoox // enlace descarga

Y bien, como resulta que está tan de moda este tema del «anticristo», en este texto (y en el vídeo y el audio) tratamos un poco lo que sería quizá la mayor paradoja en el tema.

La mayoría de la humanidad parece que estamos en una especie de estado «zombi» que no nos permite fácilmente abrirnos a reconocer la posibilidad que vemos aquí, y sentir esta paradoja.

Esa zombificación estaría representada, en un polo de la polarización social, por «élites» que están así como semiposeídas, y que tienen altos cargos en las empresas de moda (IA, etc.), y/o en los gobiernos, etc.

(Recordemos que todos estamos un poco «semiposeídos» por dinámicas que, gracias a nuestras heridas emocionales, involucran a desencarnados que influyen o pretenden influir, más o menos directamente, en nuestras vidas y decisiones, con muy diversos grados de «sabiduría» e intenciones).

Para tratar esto, hemos visto algunas líneas de un mensaje sobre el tema de la «inmortalidad», que enlazo aquí:
unplandivino.net/padgett-1-3-1/

Este mensaje fue dado por Jesús hace más o menos un siglo. Ahí habla del tema que sería clave para captar «lo del anticristo», y que ahora veremos mejor, pues todo va a girar en torno a esta frase:

─ depender de Dios para la continuidad de nuestra existencia.

Como se sabe, el concepto de «depender» es muy profundo cuando lo vamos viendo en su vertiente espiritual, digamos.

Si existe Dios (que ya habríamos comprobado en el alma que sí, existe, y es «personal»), entonces resulta que Dios es en sí mismo «independiente», en el sentido de que es increado, no tuvo creador/a.

Pero nosotros sí tendríamos creador, aunque, como almas, seamos la «más grande de las creaciones».

Por lo tanto, para la «continuidad de nuestra existencia» en realidad dependemos de Dios.

Es decir, para poder realmente «ser independientes» (modo Dios), para poder compartir eso tan esencial de Dios ─su capacidad, su privilegio, de «sentirse tan libre», digamos─ necesitamos compartir con Él/Ella algo nuevo (su amor).

Esta situación sería análoga a lo que pasa con la crianza o la educación sana:

En buena lógica, los tutores de los niños, o sus padres y madres ─los que estén más o menos mentalmente sanos─, habrían de desear que esos niños, esos hijos, se vuelvan como los adultos, es decir:

«adultos independientes, como yo, que soy «su padre/madre/tutor…»»

(aunque, por otra parte, y por cierto, sucede que, en este «sistema social/industrial», tan «antiecológico» él… esa tal independencia con respecto a los padres biológicos suele conllevar también muchos desastres para nuestra alma… pero de los cuales por lo menos ahora nos podemos responsabilizar directamente. Me refiero por ejemplo a los desastres sistemáticos que originamos en el medio ambiente, meramente al participar en «el sistema», y que por lo tanto que degradan también nuestra alma.
Y aquí, con «el sistema», entre muchas otras cosas podemos referirnos a esa actitud de que «todo o casi todo vale para poder sobrevivir físicamente, de manera cómoda… o para que puedan hacerlo «nuestros» «hijos»… o para que puedan hacerlo nuestras ideas, naciones, religiones, tradiciones, políticas, partidos políticos, etc.).

Más sobre «depender de Dios»

En un sentido de «depender», podríamos decir que «en todo» ya dependemos de Dios:
─ para estar vivos (habiendo sido creados, como almas, por Dios),
─ para tener experiencias en un universo creado por Dios, y por lo tanto regido por leyes que son «de Dios»…

Por otro lado, recordemos el dato de que en realidad las almas no mueren: Por ahora nadie habría visto, al parecer, que se anulara realmente un alma.

Así, todo el mundo ha seguido vivo en el mundo espiritual, en su cuerpo espíritu, y muchas almas están en ese estado donde al parecer alcanzan un tope en su evolución, hasta ser perfectas sólo en el amor natural (esfera 6), mientras no reciban el amor divino. Continuar leyendo «La tragicómica paradoja del anticristo (quizá la mayor paradoja en ese tema)»

Odiar «Israel» es seguirles el juego, el «guión»

[Últ. act.: 2 noviembre 2025]

Índice
─ ¿Odiar a «Israel»?
─ Dicen que es lo profetizado

___
__

¿Odiar a «Israel»?

Odiar «Israel» es al parecer lo que quieren quienes manipulan esto,
pues es darles «energía».

Mientras odiamos, no estamos eliminando el miedo personal, nuestro.

Y toda forma de violencia
(sea de pensamiento o de obra)
es vivir protegiendo el miedo.

Dios es amor, y no tiene nada en contra del peor de los asesinos;
y sí tiene mucho «en contra» de sus pecados.

Dicen que es lo profetizado

Dicen que es lo que está profetizado: todas las naciones odiando el significante «Israel».

Los desencarnados más perversos estarían encantados con esto, pues en realidad «Israel» tiene un significado religioso muy bonito, como se sabe a poco que se estudie «espiritualmente» la Biblia.

Creo que decían que si los sionistas cristianos apoyan esto, es para acelerar la «llegada de Cristo».

Una locura.

Hace poco vimos que «la escatología dirige la geopolítica»… tal cual.

Atrayendo odio se atrae al menos la «creencia en la existencia de lo odiado».

¿En qué sentido existen los países, las naciones-estado?

El modo de existencia de conceptos como España, Israel, etc…. es raro.
Como nuestras fachadas personales… todo eso terminará no existiendo para nosotros

(todo eso: religiones, nacionalidades, etc., todo lo cual lo usamos en gran parte para sostener nuestras fachadas… y por tanto para seguir en nuestros miedos más profundos… terror, vergüenza, etc…. mucho de ello mamado desde el útero).

En el futuro no existirá ninguna religión, ya que son independientes de Dios.

Dios no crea religiones.

Lo «malo» es que no solo somos millones de personas en la Tierra obsesionadas con cosas que no durarán, sino que, esa obsesión, la tienen y la apoyan más millones aún de desencarnados, pues cuando nos sucede, la muerte no cambia nada esencial, y en el «otro lado» seguimos durante un tiempo con parecidas obsesiones y adicciones.

La muerte no es magia.

La muerte «no existe» porque somos el alma, y ni siquiera somos el cuerpo espíritu.

Ellos,
los muertos (que a veces ni se dan cuenta de que tienen un cuerpo espíritu durante un tiempo),
y nosotros,
somos manipulados mientras no mejoramos la condición de alma en cuanto al amor y la verdad, desarrollando el libre albedrío de verdad.

Los líderes y nosotros (tanto muertos como vivos físicamente) en lo esencial somos parecidos, aunque haya niveles más brutales de pecado y de consiguiente acumulación de compensación negativa.

Y somos parecidos pues tenemos heridas emocionales, que están abiertas a la manipulación mientras no se sanen… y/o tenemos aficiones a las emociones relacionadas con el pecado (ojo por ojo, superioridad, ser especiales en el sentido de la fachada, etc.).

Lo vemos hoy apocalípticamente ya, pues esa rueda crece, la de acumular las miles de millones de personas, que somos, viviendo en el terror, dando y apoyando con consentimiento multitudinario cosas tan graves como el aborto…, o alimentando todos los procesos que destruyen tanta cantidad de suelo, como la agricultura industrial, etc.

___
Para más cosas relacionadas, ver por ejemplo la etiqueta «geopolítica«

La polémica sobre el curso de milagros y la CIA :)

Hay una especie de «batalla por el alma humana».

Hay una polémica en torno al curso de milagros y la CIA 🙂

Y sí, UCDM sí es una especie de distorsión y suplantación en torno a estos asuntos cruciales que son Dios, y lo que sucedió y sucede con Jesús ─independientemente de que llamemos o consideremos a los agentes de tal distorsión como «la CIA» 🙂 , etc.─.

(Y no lo digo desde una posible posición fanática… donde defendería por ejemplo una religión cualquiera… o algún dogma o algún tipo de cristianismo, por ejemplo. También, tal como mucha gente sabe o intuye, sucede que la Biblia se usa distorsionadamente… aparte de que contiene muchas imprecisiones, etc.)

Parece ser crucial, entonces, controlar ─desde el mundo espiritual, en esa especie de «batalla por el alma humana»─ los discursos alternativos y posiblemente «mejores» que lo escrito en la Biblia… y que son posibles palabras de Jesús o sus interpretaciones. Continuar leyendo «La polémica sobre el curso de milagros y la CIA :)»