[Últ. act.: 3 agosto 2026]
Índice
─ ¿Posible gran erupción en Italia?
─ Alma
─ El conflicto geopolítico se correlaciona con la actividad sísmica
─ La extracción de gas y de petróleo afecta a la actividad sísmica
─ Correlación entre las corrientes solares y la actividad sísmica
─ Eventos «Miyake» y «Carrington»
─ Campo magnético terrestre
─ Datos sobre límites de placas tectónicas: entre África y Europa (y otras cosas)
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¿Posible gran erupción en Italia?
Sumergidos en las batallitas entre humanos ─en eso que a veces se llama política o guerra, etc.─, quizá estamos en un periodo crítico más intenso, es decir: catástrofes peores aún que la de Venezuela.
Cosas «enormes» solo suceden cada muchos años ─en torno a unos 15000, que es la cifra dada por el geofísico indicado abajo─, pero, al parecer, ya hace mucho tiempo que no suceden.
Ya sabemos: a menudo sucede que, enredarnos en las cosas del «mundo humano», nos sirve para no sentir más lo básico (o lo natural, digamos, tal como ya señalaba mismamente Rousseau hace tanto tiempo).
Hay geofísicos* que alertan sobre la posibilidad de una gran erupción en Italia, etc.:
─ Vídeo 1: youtube.com/live/5lfv1-CYBrI
Quién sabe cuándo será, de todas maneras ─si va a ser relativamente pronto─.
Hay por cierto canales hechos por la IA, en youtube, que resumen y divulgan este tipo de datos en español:
─ Vídeo 2: youtu.be/WurOAJ6rSsE
El geofísico real*, el del vídeo 1, avisaba hace unos dos meses de un posible «hilo de terremotos», si no me equivoco. Es lo que podríamos estar viviendo.
El alma
Así pues, toca hablar de lo básico: por ejemplo del simple tema del alma, que hemos visto en las «enseñanzas de la verdad divina».
La inmensa mayoría vivimos en el terror, protegiéndolo.
Nuestras acciones usuales, inerciales, son a menudo para prolongar batallitas internas y externas. De este modo conseguimos aplazar el procesamiento necesario del miedo, del terror, y de otras emociones inarmónicas que tenemos almacenadas en el alma, bloqueándola ─»necesario» para limpiar el alma, cosa que siempre se va a hacer de una u otra manera─.
Esa postergación antinatural es, por cierto, lo que hemos aprendido profundamente, en la más básica educación, en el hogar y en general.
Y claro, lo que protegemos, lo tenemos, nos lo damos. Así pues, lo protegido es lo que vamos a ver «expresado» de alguna manera, para poderlo sentir en algún momento ─ya sea de golpe, o «a trancas y barrancas» (y antes o después de la muerte física, que esto da más o menos igual)─.
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* @stefanburns
El conflicto geopolítico se correlaciona con la actividad sísmica
Stefan, arriba citado, sugiere en una entrevista que existe una correlación (que no se atreve a explicar, simplemente solo la observa) entre:
─ lugares donde se da un intenso conflicto geopolítico (como recientemente en Venezuela),
─ y la activación sísmica.
Por esas mismas, por cierto, podríamos suponer que va a haber un terremoto fuerte próximamente (en meses, o pocos años), en la zona del estrecho de Gibraltar.
La extracción de gas y de petróleo afecta a la actividad sísmica
Pregunta: Al igual que se comprobó que hay una conexión entre el fracking (extracción de gas de la corteza, creo que es) y terremotos ─aunque estos no muy intensos─, podríamos pensar que la extracción de petróleo podría tener consecuencias similares.
¿Hay datos que apunten a ello, datos oficiales y no oficiales, contando con que a menudo los datos oficiales pueden estar teñidos de intereses monetarios y de poder egoísta? (Se sabe que se pagan los estudios estadísticos para demostrar una u otra cosa, a veces, cuando conviene demostrarla por algún motivo de «mercado», etc.)
Respuesta
Sí, existe un consenso científico absoluto y abundantes datos —tanto de organismos gubernamentales como de investigaciones universitarias independientes— que demuestran que la industria petrolera convencional provoca terremotos. De hecho, la base de datos científica global sobre sismicidad inducida revela que las actividades humanas han provocado sismos durante más de un siglo. La extracción de petróleo y sus procesos asociados son una de las causas principales. [1, 2, 3]
1. El vaciado del «contenedor» (Subsidencia y compactación)
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- El mecanismo: Al disminuir la presión interna de los fluidos (presión de poro), el peso de las capas de tierra superiores (esfuerzo de sobrecarga) aplasta el yacimiento. [1, 2]
- La consecuencia: La roca se compacta, el suelo se hunde ligeramente (subsidencia) y ese cambio drástico de volumen estresa las fallas geológicas adyacentes, provocando sismos. [1]
- Evidencia histórica: Investigaciones publicadas en el Bulletin of the Seismological Society of America analizaron los terremotos históricos más destructivos de la cuenca de Los Ángeles (EE. UU.) en el siglo XX. Concluyeron que sismos de gran magnitud, como el de Long Beach en 1933 (magnitud 6.4), fueron provocados muy probablemente por la extracción masiva y descontrolada de crudo en los albores de esa industria. [1, 2, 3]
Contrario a la creencia popular, el fracking en sí mismo genera sismos muy pequeños (microseísmos por la fractura de la roca). El verdadero peligro sísmico de la industria del petróleo —tanto convencional como no convencional— proviene de inyectar el agua contaminada de desecho de vuelta al subsuelo. [1, 2, 3, 4]
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- El mecanismo: Para sacar petróleo, a menudo se extrae también una cantidad inmensa de agua salada y tóxica. Las empresas eliminan esta agua inyectándola a altísima presión en pozos ultraprofundos (a kilómetros de la superficie). [1, 2, 3]
- La consecuencia: Ese volumen masivo de agua actúa como un «lubricante hidráulico» en fallas geológicas profundas que ya estaban bajo tensión natural. El agua reduce la fricción de la falla y provoca que esta deslice bruscamente. [1, 2]
- Los datos: El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) tuvo que admitir oficialmente un pico histórico de terremotos en estados como Oklahoma y Texas entre 2008 y 2015. Oklahoma pasó de registrar uno o dos sismos al año a tener más terremotos de magnitud >3 que California. El propio USGS rastreó el origen directamente hasta los pozos de inyección de agua residual de la industria petrolera. [1, 2, 3, 4]
Cuando un pozo viejo se está agotando, las petroleras inyectan agua, CO₂ o vapor a presión para «empujar» el crudo restante hacia la superficie. Este proceso altera continuamente las presiones internas de la corteza, provocando enjambres sísmicos constantes en zonas de explotación en todo el mundo (como en Alberta, Canadá, o en campos petroleros de Texas y el mar del Norte). [1, 2, 3, 4, 5]
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- Un estudio liderado por investigadores de la University College London (UCL) analizó un enjambre de más de 100 sismos ocurridos en Surrey (Reino Unido). Mediante modelos matemáticos independientes basados en aprendizaje automático, demostraron que los temblores estaban directamente vinculados a la presión provocada por la extracción de petróleo en un pozo cercano (Horse Hill).
- Institutos públicos transparentes, como el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), mantienen registros y revisiones exhaustivas de la casuística mundial de sismicidad inducida por hidrocarburos para legislar y evitar desastres ambientales. [1, 2, 3, 4]
La ciencia demuestra que alterar el «colchón de fluidos» de la corteza terrestre, ya sea sacando petróleo o metiendo agua a presión, desestabiliza el equilibrio geológico regional. [1, 2]
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- Cómo funciona la tecnología satelital InSAR para detectar el hundimiento del suelo en campos petroleros.
- El caso del proyecto Castor en España, un ejemplo paradigmático de sismicidad inducida por almacenamiento de gas que fue paralizado por la presión científica y social. [1]
Correlación entre las corrientes solares y la actividad sísmica
Pregunta: Se habla de «coronal holes», en el sol, que provocan la emisión de corrientes de alta velocidad (high speed streams). Y se dice que hubo uno de esos impactos de tales corrientes en el caso de los recientes terremotos en Venezuela, etc. (estando, a día de hoy, a 3 agosto 2026). ¿Encontrarías más correlaciones así, si tal cosa funciona así? Hay investigadores que encuentran esa correlación, al parecer.
Respuesta
El debate sobre la conexión entre el clima espacial y la geodinámica terrestre ha cobrado una fuerza enorme en la comunidad científica. La hipótesis de que las corrientes de viento solar de alta velocidad (high speed streams o HSS) expulsadas por los agujeros coronales (coronal holes) actúan como detonantes de terremotos cuenta con investigadores dedicados que han aportado datos empíricos muy llamativos. [1, 2, 3]
Tras los trágicos terremotos «doblete» de Venezuela (magnitudes 7.2 y 7.5) ocurridos el 24 de junio, diversos análisis independientes y estudios geofísicos previos plantean correlaciones y mecanismos físicos que intentan explicar este fenómeno. [1, 2, 3]
- La fase descendente del ciclo solar: Estudios estadísticos a largo plazo (analizando datos desde 1900 hasta el presente) demuestran que la sismicidad global más severa suele tener picos importantes durante la fase de descenso del ciclo de 11 años del Sol. Es precisamente en esta fase cuando los agujeros coronales son más frecuentes, más amplios y lanzan ráfagas de HSS de forma persistente hacia la Tierra (viajando a unos 700-800 km/s). [1, 2, 3, 4]
- Grandes sismos vinculados a agujeros coronales: Un extenso estudio publicado en The European Physical Journal Special Topics analizó los terremotos de gran magnitud (\(M \ge 8.3\)) ocurridos entre 2010 y 2017. Los autores encontraron que eventos catastróficos como el de Japón en 2011 (\(M9.1\)), Sumatra en 2012 (\(M8.6\)) y Chile en 2015 (\(M8.3\)) coincidieron de forma estadísticamente significativa con periodos en los que la Tierra estaba siendo impactada por corrientes HSS provenientes de gigantescos agujeros coronales geoefectivos. [1]
- El enjambre de Italia y Nueva Zelanda (2016): Investigadores especializados en la conexión Sol-Tierra demostraron que los destructivos terremotos del centro de Italia en octubre y noviembre de 2016, seguidos casi de inmediato por el terremoto de magnitud 7.8 en Nueva Zelanda, ocurrieron justo cuando un agujero coronal masivo apuntó directamente a la Tierra, elevando bruscamente la velocidad del viento solar. [1]
Institutos independientes de predicción símica, como el marco de trabajo de SSGEOS, señalan que las corrientes HSS viajan acompañadas de potentes fluctuaciones magnéticas llamadas ondas Alfvén. Argumentan que estas ondas entran en «resonancia armónica electromagnética» con la corteza terrestre. Si una falla tectónica ya está en su punto crítico de saturación de estrés (como lo estaban las fallas de San Sebastián y el Pilar en Venezuela antes del desastre), esta pulsación externa funciona como el dedo que aprieta el gatillo de un arma cargada. [1, 2, 4, 5, 6]
Cualquiera de esos eventos pondría en dificultades serias el modo actual tecnológico (a no ser que inventemos algo más sintonizado, simbiótico, con la tierra, digamos, pero sin necesariamente dejar de usar aparatos que conecten informativa o energéticamente las cosas).
No es posible predecir un Evento Carrington o un Evento Miyake con mucha antelación; la ciencia actual solo permite emitir alertas cuando el fenómeno ya ha comenzado en el Sol, dándonos un margen de maniobra de apenas unas pocas horas o días antes del impacto en la Tierra. El origen de estas tormentas masivas involucra corrientes de partículas aceleradas a velocidades relativistas y otros eventos cósmicos extremos que escapan a los ciclos previsibles del clima espacial. [1, 2, 3, 4]
- Evento Carrington (1859): Es la mayor tormenta geomagnética registrada en la historia moderna. Fue causada por una potente eyección de masa coronal (CME) del Sol que colapsó las redes mundiales de telégrafos (la tecnología de la época) e hizo visibles auroras boreales en regiones ecuatoriales como el Caribe. [1, 2, 3]
- Evento Miyake: Son picos masivos de radiación cósmica extrema descubiertos en los anillos de árboles antiguos por la física Fusa Miyake. Ocurren aproximadamente una vez cada milenio y son entre 10 y 100 veces más potentes que el Evento Carrington. El más fuerte jamás detectado golpeó la Tierra en el año 12350 a.C.. [1, 2, 3, 4, 5, 6]
- Superfulguraciones Solares Relativistas: La teoría principal apunta a que el Sol puede lanzar llamaradas monstruosas (superflares). Estas eyectan protones solares acelerados a velocidades relativistas (cercanas a la de la luz) que bombardean la atmósfera y rompen los átomos de nitrógeno, creando isótopos como el Carbono-14 preservado en la madera. [1, 2, 3]
- Mínimos solares profundos: Paradójicamente, si el viento solar se apaga bruscamente, la Tierra pierde su «escudo magnético heliosférico». Esto permite que los rayos cósmicos galácticos de alta energía procedentes de fuera del sistema solar penetren masivamente en nuestra atmósfera. [1, 2]
- Eventos del cosmos profundo: Investigaciones independientes plantean que algunos eventos Miyake pudieron ser causados por explosiones de supernovas cercanas o brotes de rayos gamma (GRB) procedentes del espacio profundo, cuyos frentes de onda barrieron el planeta. [1, 2]
- Imprevisibilidad del Sol: El magnetismo solar es un sistema caótico no lineal. No podemos predecir cuándo una mancha solar va a liberar una superfulguración, del mismo modo que no se puede predecir el minuto exacto de un terremoto.
- Tiempo de tránsito de partículas: Si ocurre una erupción con partículas relativistas (rayos cósmicos solares), estas viajan tan rápido que tardan minutos en llegar a la Tierra. Un pulso de plasma de un Evento Carrington viaja más lento, pero aun así tardaría solo entre 14 y 17 horas en impactar. No hay semanas ni meses de preaviso.
- Eventos cósmicos invisibles: Si la causa es un brote de rayos gamma o una supernova lejana, la radiación viaja exactamente a la velocidad de la luz. Nos enteraríamos del evento en el mismo instante en que nos golpee. [1, 2, 3, 4]
- Electrónica de vacío y grafeno: Volver a sistemas basados en válvulas de vacío miniaturizadas o semiconductores de carbono (como el grafeno), que son inmunes a los pulsos electromagnéticos, protegiendo los núcleos de procesamiento de datos.
- Redes locales fotónicas: Reemplazar el cableado de cobre que actúa como antena para las corrientes inducidas de la Tierra por fibra óptica pura de extremo a extremo, la cual transmite luz y no conduce electricidad destructiva.
- Descentralización analógica de soporte: Diseñar sistemas de almacenamiento de energía modulares mediante gravedad o almacenamiento hidráulico, desconectados de macrorredes eléctricas interconectadas que puedan sufrir fallos en cadena.
- Cómo funciona la tecnología de blindaje electromagnético (Jaulas de Faraday) en infraestructuras críticas.
- El estado de los satélites de observación solar de la NASA y la ESA encargados de darnos esas valiosas horas de alerta temprana. [1, 2, 3]
Campo magnético terrestre
Pregunta: ¿Podrías dar las pistas básicas sobre las funciones del campo eléctrico o electromagnético terrestre?
Por ejemplo, se dice que presenta oscilaciones (hubo por ejemplo casi una inversión de los polos, pero no terminó de ocurrir y se revirtió, hace unos siglos, creo).
También tiene características distribuidas y cambiantes ─el campo─, por la Tierra: por ejemplo, se dice que el punto más bajo (20000 Nanoteslas más o menos) se encontraría ahora sobre Brasil; y los puntos de mayor intensidad estarían en la Antártida y en Siberia. ¿Eso quiere decir que el o los puntos de baja intensidad son más sensibles a por ejemplo posibles tormentas solares? (Aunque creo que dijiste que a veces, tras ciertos impactos, es como si todo el campo se retirara…, y daría igual entonces…). ¿Qué pasaría con los puntos más altos en intensidad, en relación a eventos normales solares, o cosas más extraordinarias como los Miyake, etc.?
Respuesta
- Deflector de viento solar: Desvía el flujo constante de partículas cargadas (protones y electrones) que emite el Sol. Sin él, la atmósfera sería erosionada y barrida por el viento solar, despojándonos del agua y el oxígeno (como le ocurrió a Marte). [1, 2, 3, 4, 5]
- Filtro de radiación cósmica: Bloquea los rayos cósmicos de alta energía procedentes del espacio profundo, protegiendo el ADN de los seres vivos de mutaciones letales.
- Guía de navegación biológica: Sirve de mapa a decenas de especies animales (aves migratorias, ballenas, tortugas marinas) que poseen cristales de magnetita en sus cuerpos para orientarse mediante magnetorrecepción. [1]
Estás en lo cierto con tus datos: la intensidad media global del campo es de unas 40.000 a 50.000 nanoteslas (nT), pero sobre Brasil y el Atlántico Sur ha caído drásticamente hasta rozar las 20.000 nT.
A este fenómeno se le conoce como la Anomalía del Atlántico Sur (AAS). [1]
- ¿Es más sensible a las tormentas solares? Sí y no, dependiendo de la altitud.
- En el espacio (Órbita Baja): Es extremadamente sensible. Al estar el escudo deprimido, la radiación solar y los cinturones de Van Allen se «hunden» y se acercan mucho más a la superficie. Los satélites de comunicaciones y la Estación Espacial Internacional sufren apagones, reinicios de ordenadores y daños en sus componentes cada vez que cruzan el cielo de Brasil. [1]
- En la superficie terrestre: El aire de nuestra atmósfera actúa como un segundo escudo absorbiendo las partículas, por lo que a pie de calle no sufrimos daños biológicos directos. Sin embargo, ante un impacto solar, las redes eléctricas de esa región tienen menos «colchón magnético» protector.
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- En el Ecuador: Las líneas del campo magnético de la Tierra corren paralelas al suelo (formando esa curva elíptica que envuelve al planeta). Las partículas del viento solar chocan de frente, casi en perpendicular, contra estas líneas. Al ser partículas cargadas eléctricamente, la física les impide cruzar las líneas magnéticas; por lo tanto, son desviadas (repelidas) y resbalan hacia los lados como el agua al chocar contra el parabrisas de un coche en movimiento. Esta es nuestra zona más protegida.
- Hacia los Polos (Siberia y Antártida): Esas elipses se curvan hacia dentro y buscan la Tierra. En los polos, las líneas ya no son paralelas al suelo, sino verticales (perpendiculares a la superficie de la Tierra). Se clavan directamente en el suelo como si fueran los cables de un pararrayos.
- El efecto «Tobogán»: Cuando las partículas del Sol viajan por el espacio y alcanzan las regiones polares, ya no chocan «contra» las líneas, sino que se alinean con ellas. Las líneas verticales actúan como un tobogán o embudo. Las partículas no son repelidas, sino guiadas y atrapadas hacia abajo, directas hacia la atmósfera.
- El resultado (Auroras): Al bajar por ese embudo a toda velocidad, las partículas solares chocan con los gases de nuestra atmósfera alta (oxígeno y nitrógeno). Ese choque violento excita los átomos de los gases y, al liberar esa energía, brillan en el cielo creando las auroras polares (tanto en el norte como en el sur).
En el ecuador las líneas hacen de muro (desvían las partículas). En los polos, debido a su giro y verticalidad, hacen de canalización (dejan pasar las partículas hacia la atmósfera). Por eso los polos son, a la vez, los puntos con el campo magnético más intenso del planeta y sus zonas más expuestas al exterior.
- El «Embudo» Polar: Aunque el campo allí es muy intenso, las líneas de fuerza no son paralelas a la superficie (como en el ecuador), sino verticales. Entran y salen disparadas directamente hacia el suelo.
- En eventos normales: Esto crea una grieta natural. Las partículas solares resbalan por esas líneas verticales e impactan directamente contra los gases de la atmósfera alta, lo que genera las auroras polares. [1]
- En eventos extraordinarios (Carrington o Miyake): Como mencionabas, durante un impacto monstruoso, el campo magnético del lado diurno se comprime tanto que sufre una reconexión magnética; es decir, «se rompe» momentáneamente y se retira hacia la parte trasera de la Tierra. En ese instante, los puntos de alta intensidad (los polos) actúan como pararrayos masivos. Se inducen corrientes eléctricas terrestres colosales en el suelo de Siberia o zonas polares, capaces de fundir instantáneamente cualquier transformador eléctrico conectado a la red.
4. Excursiones e Inversiones: El amago de cambio de polos
Mencionabas un evento donde casi se invierten los polos. En geofísica se distingue entre dos fenómenos: [1, 2]
- Inversión Total: El polo norte magnético pasa a ser el sur y viceversa. Tarda miles de años en completarse y el último ocurrió hace 780.000 años (Inversión Brunhes-Matuyama).
- Excursión Magnética (Tu sospecha): Es un «amago». El campo se debilita drásticamente (hasta un 90%), los polos se vuelven caóticos y se desplazan hacia el ecuador, pero finalmente el campo recupera su fuerza sin llegar a invertirse. [1, 2, 3, 4, 5]
Pregunta: ¿Se ve fácilmente qué significa este debilitamiento global de la magnetosfera? ¿Algún tipo de cambio de ciclo, alguna correlación con ciclos del sistema solar, y/o quizá con la actividad humana, la cual trastocaría bastante la cantidad y calidad/variedad de la vida sobre la Tierra ─por ejemplo parece que se afectó mucho a los insectos─?
Respuesta
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- Ciclos Geológicos Internos: La pérdida de intensidad actual y el acelerado movimiento del polo norte magnético hacia Siberia indican que el motor interno de la Tierra está experimentando una reorganización geomagnética fluida. Podríamos estar a las puertas de una nueva excursión magnética (un amago de inversión) o simplemente ante una fluctuación natural del núcleo que volverá a fortalecerse en unos siglos.
- El Sol modula, no crea: El Sol tiene sus propios ciclos (como el ciclo de manchas de 11 años), pero estos solo afectan a la forma exterior de la magnetosfera (la comprimen o la estiran), nunca a la corriente eléctrica profunda del núcleo de la Tierra que crea el campo. [1, 2, 3, 4]
La energía necesaria para debilitar el geodínamo terrestre equivale a miles de millones de bombas atómicas detonando continuamente en el corazón de la Tierra. Toda nuestra actividad industrial, electromagnética, satelital o de telecomunicaciones ocurre en la superficie y la atmósfera superior, siendo una «fuerza microscópica» totalmente incapaz de penetrar e influir en el núcleo de hierro líquido del planeta. El cambio climático y la crisis ecológica actual son de origen atmosférico, químico y biológico, pero no geomagnético. [1, 2, 3]
Un campo debilitado o errático no los mata ni destruye sus poblaciones por radiación (ya que la atmósfera bloquea la mayor parte), pero sí confunde sus brújulas biológicas. Provoca que algunas aves yerren en sus rutas migratorias, que las abejas tengan más dificultades para regresar a sus colmenas o que se produzcan varamientos masivos de ballenas en las playas al fallarles el «mapa magnético» del océano. [1, 2, 3]
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- Cómo leen los satélites los movimientos del hierro líquido en el núcleo para predecir el futuro del campo.
- Los mecanismos biológicos exactos de la magnetorrecepción en los animales y cómo les afecta el desplazamiento de los polos. [1]
Datos sobre límites de placas tectónicas: entre África y Europa, etc.
A continuación, van algunas preguntas básicas sobre este tema, a la IA Gemini.
Pregunta: ¿Por dónde discurre el «límite tectónico», por así decir, que concierne al continente europeo y al africano? ¿Cuáles son sus puntos álgidos, si son previsibles, debido a su estructura?
El límite entre las placas tectónicas de Europa (Euroasiática) y África discurre principalmente a través de la falla de Azores-Gibraltar, el mar de Alborán y el arco de Gibraltar. Los puntos más álgidos y activos de esta estructura se concentran en el sur de la península ibérica, el norte de Marruecos y el propio estrecho de Gibraltar, donde convergen a un ritmo de 4 a 6 milímetros al año. [1, 2, 3]
- Océano Atlántico: Comienza en la zona de las Azores y se extiende hacia el este como una gran falla transformante.
- Golfo de Cádiz y Banco de Gorringe: Zona de transición oceánica con gran acumulación de energía tectónica.
- Mar de Alborán: Identificado por la ciencia como un punto crítico con fallas activas capaces de generar sismos de magnitud considerable y riesgo secundario de tsunamis locales. [1]
Pregunta: ¿En qué puntos podría haber vulcanismo, en esas zonas? Parece que ese choque continuo afecta a la dinámica de la corteza como «contenedora» de magma, etc.
La corteza terrestre tendría también un periodo o latido a modo de mareas, el cual los geofísicos están últimamente relacionando con la actividad solar (solar flares, etc.). (No sé si eso sucede coincidentemente, o bien alternativamente, entre picos de actividad solar.)
Respuesta
El vulcanismo activo en la frontera tectónica euroafricana se localiza casi exclusivamente en el extremo occidental, concretamente en el archipiélago de las Azores, mientras que la zona del mar de Alborán y el arco de Gibraltar albergan únicamente vulcanismo extinto o fósil. El comportamiento de la corteza como «contenedor» varía según el tipo de esfuerzo tectónico, permitiendo o bloqueando el ascenso del magma.
1. ¿Dónde podría haber vulcanismo y dónde es imposible?
- Punto Activo: El Archipiélago de las Azores. Es el único punto con vulcanismo activo y erupciones históricas. Aquí coincide una triple unión tectónica y un mecanismo de extensión (las placas se separan o se deslizan lateralmente). La corteza se estira y se fractura, abriendo «grietas» que facilitan la descompresión del manto y el ascenso libre de magma hacia la superficie.
- Punto Fósil: El Mar de Alborán y el Sureste de España. En lugares como el Cabo de Gata (Almería) o la isla de Alborán existen formaciones volcánicas muy evidentes. Sin embargo, este vulcanismo está extinto. Ocurrió principalmente durante el Mioceno (hace entre 7 y 15 millones de años), cuando la región sufrió una fase tectónica de estiramiento.
- Punto Bloqueado: El Arco de Gibraltar actual. En la actualidad, la dinámica ha cambiado a una compresión pura y dura. Las placas se están empujando de frente. Este choque continuo actúa como una «prensa hidroeléctrica»: comprime la corteza, cierra los conductos profundos y sella cualquier intento del magma de subir. Por lo tanto, no hay vulcanismo activo en el Estrecho ni en Alborán.
2. El «latido» de la Tierra y la actividad solar: ¿Mito o realidad científica?
Las Mareas Terrestres (Aceptado por la ciencia)
La Actividad Solar y los Terremotos (Debate reciente y controvertido)
Históricamente, instituciones como el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) han negado un vínculo directo entre las tormentas solares y los terremotos, argumentando que los sismos se rigen puramente por procesos internos. Sin embargo, estudios geofísicos recientes proponen vías físicas reales para esta conexión:
- La vía electromagnética e ionosférica: Investigadores de la Universidad de Kioto sugieren que las eyecciones de masa coronal y llamaradas solares (solar flares) distorsionan la ionosfera terrestre. Esta alteración genera corrientes y campos eléctricos intensos que penetran en la corteza terrestre. Si se transmiten a través de fallas ricas en fluidos conductores, la presión electrostática resultante podría romper la última resistencia de una falla al límite.
- La vía térmica e hidrológica: Otros estudios, como los de la Universidad de Tsukuba, plantean que los cambios cíclicos de radiación y calor solar alteran el movimiento del agua subterránea y el deshielo, modificando sutilmente la presión interna de los poros en los límites tectónicos.
¿Sucede en los picos de actividad o de forma alterna?
Es crucial aclarar el consenso: El Sol no «crea» la energía de los terremotos ni de los volcanes (esa energía procede del calor interno de la Tierra). En el mejor de los casos, la actividad solar solo funcionaría como un gatillo microscópico para un arma que ya estaba completamente cargada por la tectónica de placas.
Siguiente consulta
¿Qué puedes decir de la relativamente reciente erupción en La Palma, Canarias? ¿No podrían darse «roturas» muy nuevas, por decirlo de algún modo, si algo grande sucede en algún punto, como en Italia? ¿Encuentras información donde se hable del estatus de los volcanes canarios, en relación a todo esto?
Respuesta
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- Sistemas independientes: Los volcanes de Italia se deben a la subducción de la placa Africana bajo la Euroasiática (un choque de placas). Los de Canarias, en cambio, se asocian a un «punto caliente» intraplaca combinado con tensiones locales de la corteza. Sus depósitos de magma no están conectados de ninguna manera.
- Atenuación de la energía: Las ondas sísmicas de un terremoto o los cambios de presión magmática se disipan rápidamente con la distancia. Italia y Canarias están separadas por unos 3.000 kilómetros; a esa distancia, cualquier vibración llega debilitada y es totalmente incapaz de fracturar la roca o movilizar magma.
- El concepto de «roturas nuevas»: Un volcán solo abre una grieta nueva si el magma que tiene justo debajo acumula suficiente presión interna (gases y calor) para vencer la resistencia de la roca local. Un evento externo lejano nunca aportará esa energía.
- La Palma: La erupción terminó formalmente, pero el sistema sigue enfriándose en profundidad. El peligro actual no es el magma, sino las emanaciones de gases nocivos (monóxido y dióxido de carbono) que persisten en zonas puntuales como Puerto Naos y La Bombilla.
- Tenerife (El Teide): Es el punto que recibe mayor atención científica. El IGN registra con frecuencia pequeños enjambres sísmicos a profundidades de entre 10 y 15 kilómetros. Los científicos asocian esto a fenómenos híbridos: sismos menores provocados por el paso de fluidos hidrotérmicos y gases a alta presión a través de las fracturas profundas. [1, 2, 3]
- ¿Riesgo inminente?: Los expertos estiman una probabilidad de erupción en Canarias de entre un 30% y un 40% en un horizonte de 50 años. Sin embargo, ningún indicador actual apunta a una erupción a corto plazo. Para que ocurra, los sismos tendrían que volverse superficiales (a menos de 2-3 km de profundidad) y el terreno tendría que abombarse drásticamente debido al empuje del magma, algo que no está sucediendo. [1]
* Datos:
| Isla / Volcán
| Estado Actual
| Detalles del Monitoreo
| La Palma (Tajogaite)
| Post-eruptivo (Fase de desgasificación)
| Sismicidad remanente muy baja.
| Riesgo local por gases (CO2) en núcleos.
| Tenerife (Teide)
| Activo (Actividad basal persistente)
| Enjambres sísmicos de baja magnitud.
| Eventos híbridos por paso de fluidos.
| El Hierro (Tagoro)
| Activo (Calma sísmica)
| Estabilizado tras la erupción submarina de 2011.