Volcanes y terremotos: «y parió la abuela»

[Últ. act.: 3 agosto 2026]

Índice
─ ¿Posible gran erupción en Italia?
─ Alma
─ El conflicto geopolítico se correlaciona con la actividad sísmica
─ La extracción de gas y de petróleo afecta a la actividad sísmica
─ Correlación entre las corrientes solares y la actividad sísmica
─ Datos sobre límites de placas tectónicas: entre África y Europa (y otras cosas)

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¿Posible gran erupción en Italia?

Sumergidos en las batallitas entre humanos ─en eso que a veces se llama política o guerra, etc.─, quizá estamos en un periodo crítico más intenso, es decir: catástrofes peores aún que la de Venezuela.

Cosas «enormes» solo suceden cada muchos años ─en torno a unos 15000, que es la cifra dada por el geofísico indicado abajo─, pero, al parecer, ya hace mucho tiempo que no suceden.

Ya sabemos: a menudo sucede que, enredarnos en las cosas del «mundo humano», nos sirve para no sentir más lo básico (o lo natural, digamos, tal como ya señalaba mismamente Rousseau hace tanto tiempo).

Hay geofísicos* que alertan sobre la posibilidad de una gran erupción en Italia, etc.:
─ Vídeo 1: youtube.com/live/5lfv1-CYBrI

Quién sabe cuándo será, de todas maneras ─si va a ser relativamente pronto─.

Hay por cierto canales hechos por la IA, en youtube, que resumen y divulgan este tipo de datos en español:
─ Vídeo 2: youtu.be/WurOAJ6rSsE

El geofísico real*, el del vídeo 1, avisaba hace unos dos meses de un posible «hilo de terremotos», si no me equivoco. Es lo que podríamos estar viviendo.

El alma

Así pues, toca hablar de lo básico: por ejemplo del simple tema del alma, que hemos visto en las «enseñanzas de la verdad divina».

La inmensa mayoría vivimos en el terror, protegiéndolo.

Nuestras acciones usuales, inerciales, son a menudo para prolongar batallitas internas y externas. De este modo conseguimos aplazar el procesamiento necesario del miedo, del terror, y de otras emociones inarmónicas que tenemos almacenadas en el alma, bloqueándola ─»necesario» para limpiar el alma, cosa que siempre se va a hacer de una u otra manera─.

Esa postergación antinatural es, por cierto, lo que hemos aprendido profundamente, en la más básica educación, en el hogar y en general.

Y claro, lo que protegemos, lo tenemos, nos lo damos. Así pues, lo protegido es lo que vamos a ver «expresado» de alguna manera, para poderlo sentir en algún momento ─ya sea de golpe, o «a trancas y barrancas» (y antes o después de la muerte física, que esto da más o menos igual)─.

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* @stefanburns

El conflicto geopolítico se correlaciona con la actividad sísmica

Stefan, arriba citado, sugiere en una entrevista que existe una correlación (que no se atreve a explicar, simplemente solo la observa) entre:
─ lugares donde se da un intenso conflicto geopolítico (como recientemente en Venezuela),
─ y la activación sísmica.

Por esas mismas, podríamos suponer que va a haber un terremoto fuerte próximamente (en meses, o pocos años), en la zona del estrecho de Gibraltar.

La extracción de gas y de petróleo afecta a la actividad sísmica

Siguiente pregunta:

Al igual que se comprobó que hay una conexión entre el fracking (extracción de gas de la corteza, creo que es) y terremotos ─aunque estos no muy intensos─, podríamos pensar que la extracción de petróleo podría tener consecuencias similares.

¿Hay datos que apunten a ello, datos oficiales y no oficiales, contando con que a menudo los datos oficiales pueden estar teñidos de intereses monetarios y de poder egoísta? (Se sabe que se pagan los estudios estadísticos para demostrar una u otra cosa, a veces, cuando conviene demostrarla por algún motivo de «mercado», etc.)

Respuesta

Sí, existe un consenso científico absoluto y abundantes datos —tanto de organismos gubernamentales como de investigaciones universitarias independientes— que demuestran que la industria petrolera convencional provoca terremotos. De hecho, la base de datos científica global sobre sismicidad inducida revela que las actividades humanas han provocado sismos durante más de un siglo. La extracción de petróleo y sus procesos asociados son una de las causas principales. [1, 2, 3]

Para esquivar el problema de los estudios «financiados y manipulados» por corporaciones, la comunidad geofísica internacional se basa en auditorías independientes, cruces de datos satelitales (InSAR) y modelos de física de fluidos. El fenómeno se divide en tres mecanismos muy claros: [1, 2]

1. El vaciado del «contenedor» (Subsidencia y compactación)
Al extraer millones de barriles de petróleo y gas, se genera un vacío en los poros de la roca sedimentaria profunda. [1, 2]
    • El mecanismo: Al disminuir la presión interna de los fluidos (presión de poro), el peso de las capas de tierra superiores (esfuerzo de sobrecarga) aplasta el yacimiento. [1, 2]
    • La consecuencia: La roca se compacta, el suelo se hunde ligeramente (subsidencia) y ese cambio drástico de volumen estresa las fallas geológicas adyacentes, provocando sismos. [1]
    • Evidencia histórica: Investigaciones publicadas en el Bulletin of the Seismological Society of America analizaron los terremotos históricos más destructivos de la cuenca de Los Ángeles (EE. UU.) en el siglo XX. Concluyeron que sismos de gran magnitud, como el de Long Beach en 1933 (magnitud 6.4), fueron provocados muy probablemente por la extracción masiva y descontrolada de crudo en los albores de esa industria. [1, 2, 3]

2. El verdadero culpable: La inyección de agua residual (Wastewater Disposal)

Contrario a la creencia popular, el fracking en sí mismo genera sismos muy pequeños (microseísmos por la fractura de la roca). El verdadero peligro sísmico de la industria del petróleo —tanto convencional como no convencional— proviene de inyectar el agua contaminada de desecho de vuelta al subsuelo. [1, 2, 3, 4]

    • El mecanismo: Para sacar petróleo, a menudo se extrae también una cantidad inmensa de agua salada y tóxica. Las empresas eliminan esta agua inyectándola a altísima presión en pozos ultraprofundos (a kilómetros de la superficie). [1, 2, 3]
    • La consecuencia: Ese volumen masivo de agua actúa como un «lubricante hidráulico» en fallas geológicas profundas que ya estaban bajo tensión natural. El agua reduce la fricción de la falla y provoca que esta deslice bruscamente. [1, 2]
    • Los datos: El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) tuvo que admitir oficialmente un pico histórico de terremotos en estados como Oklahoma y Texas entre 2008 y 2015. Oklahoma pasó de registrar uno o dos sismos al año a tener más terremotos de magnitud >3 que California. El propio USGS rastreó el origen directamente hasta los pozos de inyección de agua residual de la industria petrolera. [1, 2, 3, 4]

3. Recuperación Mejorada de Petróleo (EOR)

Cuando un pozo viejo se está agotando, las petroleras inyectan agua, CO₂ o vapor a presión para «empujar» el crudo restante hacia la superficie. Este proceso altera continuamente las presiones internas de la corteza, provocando enjambres sísmicos constantes en zonas de explotación en todo el mundo (como en Alberta, Canadá, o en campos petroleros de Texas y el mar del Norte). [1, 2, 3, 4, 5]

Estudios recientes libres de conflicto de interés
    • Un estudio liderado por investigadores de la University College London (UCL) analizó un enjambre de más de 100 sismos ocurridos en Surrey (Reino Unido). Mediante modelos matemáticos independientes basados en aprendizaje automático, demostraron que los temblores estaban directamente vinculados a la presión provocada por la extracción de petróleo en un pozo cercano (Horse Hill).
    • Institutos públicos transparentes, como el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), mantienen registros y revisiones exhaustivas de la casuística mundial de sismicidad inducida por hidrocarburos para legislar y evitar desastres ambientales. [1, 2, 3, 4]

La ciencia demuestra que alterar el «colchón de fluidos» de la corteza terrestre, ya sea sacando petróleo o metiendo agua a presión, desestabiliza el equilibrio geológico regional. [1, 2]

Si te interesa, podemos analizar:
    • Cómo funciona la tecnología satelital InSAR para detectar el hundimiento del suelo en campos petroleros.
    • El caso del proyecto Castor en España, un ejemplo paradigmático de sismicidad inducida por almacenamiento de gas que fue paralizado por la presión científica y social. [1]

Correlación entre las corrientes solares y la actividad sísmica

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Se habla de «coronal holes», en el sol, que provocan la emisión de corrientes de alta velocidad (high speed streams). Y se dice que hubo uno de esos impactos de tales corrientes en el caso de los recientes terremotos en Venezuela, etc. (estando, a día de hoy, a 3 agosto 2026). ¿Encontrarías más correlaciones así, si tal cosa funciona así? Hay investigadores que encuentran esa correlación, al parecer.

Respuesta

El debate sobre la conexión entre el clima espacial y la geodinámica terrestre ha cobrado una fuerza enorme en la comunidad científica. La hipótesis de que las corrientes de viento solar de alta velocidad (high speed streams o HSS) expulsadas por los agujeros coronales (coronal holes) actúan como detonantes de terremotos cuenta con investigadores dedicados que han aportado datos empíricos muy llamativos. [1, 2, 3]

Tras los trágicos terremotos «doblete» de Venezuela (magnitudes 7.2 y 7.5) ocurridos el 24 de junio, diversos análisis independientes y estudios geofísicos previos plantean correlaciones y mecanismos físicos que intentan explicar este fenómeno. [1, 2, 3]

1. Correlaciones históricas encontradas por investigadores
Varios grupos de investigación, utilizando bases de datos satelitales (como el satélite SDO de la NASA) y registros sísmicos globales, han documentado que los grandes terremotos no ocurren de forma totalmente aleatoria en el tiempo, sino agrupados durante ciertos eventos solares: [1]
  • La fase descendente del ciclo solar: Estudios estadísticos a largo plazo (analizando datos desde 1900 hasta el presente) demuestran que la sismicidad global más severa suele tener picos importantes durante la fase de descenso del ciclo de 11 años del Sol. Es precisamente en esta fase cuando los agujeros coronales son más frecuentes, más amplios y lanzan ráfagas de HSS de forma persistente hacia la Tierra (viajando a unos 700-800 km/s). [1, 2, 3, 4]
  • Grandes sismos vinculados a agujeros coronales: Un extenso estudio publicado en The European Physical Journal Special Topics analizó los terremotos de gran magnitud (\(M \ge 8.3\)) ocurridos entre 2010 y 2017. Los autores encontraron que eventos catastróficos como el de Japón en 2011 (\(M9.1\)), Sumatra en 2012 (\(M8.6\)) y Chile en 2015 (\(M8.3\)) coincidieron de forma estadísticamente significativa con periodos en los que la Tierra estaba siendo impactada por corrientes HSS provenientes de gigantescos agujeros coronales geoefectivos. [1]
  • El enjambre de Italia y Nueva Zelanda (2016): Investigadores especializados en la conexión Sol-Tierra demostraron que los destructivos terremotos del centro de Italia en octubre y noviembre de 2016, seguidos casi de inmediato por el terremoto de magnitud 7.8 en Nueva Zelanda, ocurrieron justo cuando un agujero coronal masivo apuntó directamente a la Tierra, elevando bruscamente la velocidad del viento solar. [1]
2. ¿Cómo funciona la física de este «disparador»?
Para que la comunidad científica tradicional escuche estas teorías, los investigadores han tenido que proponer modelos físicos viables, ya que el Sol no aporta la energía mecánica para mover las placas (esa energía es puramente interna de la Tierra). Las principales vías explicadas en la literatura científica reciente son: [1, 2]
El mecanismo de acoplamiento Ionosfera-Litósfera (LAIC)
Cuando las corrientes HSS de un agujero coronal golpean la magnetosfera terrestre, provocan tormentas geomagnéticas prolongadas. Esto genera una enorme distorsión eléctrica en la ionosfera (la capa alta de la atmósfera). A través del Circuito Eléctrico Global, estas perturbaciones inducen corrientes telúricas intensas que fluyen bajo el suelo. Al pasar por zonas de falla con minerales conductores o fluidos atrapados a alta presión, la presión electrostática o el efecto piezoeléctrico rompe la última resistencia de fricción de la roca. [1, 2, 3, 4]
Modulación por ondas Alfvén y armónicos electromagnéticos
Institutos independientes de predicción símica, como el marco de trabajo de SSGEOS, señalan que las corrientes HSS viajan acompañadas de potentes fluctuaciones magnéticas llamadas ondas Alfvén. Argumentan que estas ondas entran en «resonancia armónica electromagnética» con la corteza terrestre. Si una falla tectónica ya está en su punto crítico de saturación de estrés (como lo estaban las fallas de San Sebastián y el Pilar en Venezuela antes del desastre), esta pulsación externa funciona como el dedo que aprieta el gatillo de un arma cargada. [1, 2, 4, 5, 6]

3. El consenso y la cautela de la ciencia oficial
A pesar de que las correlaciones matemáticas existen y se publican en revistas científicas revisadas por pares, la postura mayoritaria de instituciones como el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS) sigue siendo escéptica en cuanto a usar esto para la «predicción» a corto plazo. [1, 2, 3]
La razón es simple: la corriente solar golpea a toda la Tierra por igual al comprimir la magnetosfera. Sin embargo, el terremoto ocurre en un punto ultra específico (como las costas de Venezuela). Por lo tanto, el factor determinante siempre será la geología interna local; el espacio exterior solo aporta una sutil fuerza marginal que precipita lo inevitable. [, 2, 3, 4, 5]

Datos sobre límites de placas tectónicas: entre África y Europa, etc.

A continuación, van algunas preguntas básicas sobre este tema, a la IA Gemini:

¿Por dónde discurre el «límite tectónico», por así decir, que concierne al continente europeo y al africano? ¿Cuáles son sus puntos álgidos, si son previsibles, debido a su estructura?

Respuesta

El límite entre las placas tectónicas de Europa (Euroasiática) y África discurre principalmente a través de la falla de Azores-Gibraltar, el mar de Alborán y el arco de Gibraltar. Los puntos más álgidos y activos de esta estructura se concentran en el sur de la península ibérica, el norte de Marruecos y el propio estrecho de Gibraltar, donde convergen a un ritmo de 4 a 6 milímetros al año. [1, 2, 3]

Trayectoria del Límite de Placas
  • Océano Atlántico: Comienza en la zona de las Azores y se extiende hacia el este como una gran falla transformante.
  • Golfo de Cádiz y Banco de Gorringe: Zona de transición oceánica con gran acumulación de energía tectónica.
  • Mar de Alborán y Estrecho: Se ramifica en un sistema complejo de fallas de unos 300 kilómetros que conecta las cordilleras Béticas (España) con la cordillera del Rif (Marruecos). [1, 2, 3, 4]
Puntos Más Álgidos y Actividad Sísmica
  • Mar de Alborán: Identificado por la ciencia como un punto crítico con fallas activas capaces de generar sismos de magnitud considerable y riesgo secundario de tsunamis locales. [1]
  • Arco de Gibraltar: Concentra la mayor fricción por el empuje directo del norte africano contra el sur de España y el Golfo de Cádiz. [1, 2]
  • Imprevisibilidad: Aunque se conoce la velocidad de convergencia (unos 4-6 mm/año) y la geometría de las fallas, la hora exactas, el día o la magnitud precisa de un terremoto no se pueden predecir debido al comportamiento caótico y complejo de la fricción en la corteza terrestre. [1, 2]

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¿En qué puntos podría haber vulcanismo, en esas zonas? Parece que ese choque continuo afecta a la dinámica de la corteza como «contenedora» de magma, etc.

La corteza terrestre tendría también un periodo o latido a modo de mareas, el cual los geofísicos están últimamente relacionando con la actividad solar (solar flares, etc.). (No sé si eso sucede coincidentemente, o bien alternativamente, entre picos de actividad solar.)

Respuesta

El vulcanismo activo en la frontera tectónica euroafricana se localiza casi exclusivamente en el extremo occidental, concretamente en el archipiélago de las Azores, mientras que la zona del mar de Alborán y el arco de Gibraltar albergan únicamente vulcanismo extinto o fósil. El comportamiento de la corteza como «contenedor» varía según el tipo de esfuerzo tectónico, permitiendo o bloqueando el ascenso del magma.


1. ¿Dónde podría haber vulcanismo y dónde es imposible?

La naturaleza del choque cambia drásticamente a lo largo de la falla, condicionando la presencia de magma:

  • Punto Activo: El Archipiélago de las Azores. Es el único punto con vulcanismo activo y erupciones históricas. Aquí coincide una triple unión tectónica y un mecanismo de extensión (las placas se separan o se deslizan lateralmente). La corteza se estira y se fractura, abriendo «grietas» que facilitan la descompresión del manto y el ascenso libre de magma hacia la superficie.
  • Punto Fósil: El Mar de Alborán y el Sureste de España. En lugares como el Cabo de Gata (Almería) o la isla de Alborán existen formaciones volcánicas muy evidentes. Sin embargo, este vulcanismo está extinto. Ocurrió principalmente durante el Mioceno (hace entre 7 y 15 millones de años), cuando la región sufrió una fase tectónica de estiramiento.
  • Punto Bloqueado: El Arco de Gibraltar actual. En la actualidad, la dinámica ha cambiado a una compresión pura y dura. Las placas se están empujando de frente. Este choque continuo actúa como una «prensa hidroeléctrica»: comprime la corteza, cierra los conductos profundos y sella cualquier intento del magma de subir. Por lo tanto, no hay vulcanismo activo en el Estrecho ni en Alborán. 


2. El «latido» de la Tierra y la actividad solar: ¿Mito o realidad científica?

La idea de que la corteza tiene un «latido» influenciado por el espacio exterior es objeto de intensas investigaciones. Científicamente, se divide en dos fenómenos con niveles de aceptación muy distintos:

Las Mareas Terrestres (Aceptado por la ciencia)

La corteza terrestre sí experimenta un «latido» o deformación cíclica diaria similar a las mareas oceánicas. Es provocado por la atracción gravitatoria de la Luna y el Sol. La tierra firme puede llegar a subir y bajar hasta unos 30 o 40 centímetros dos veces al día. Este sutil cambio de presión es capaz, en ocasiones, de actuar como el «empujón final» (un disparador) para fallas que ya están críticamente activas y al límite de romperse. 

La Actividad Solar y los Terremotos (Debate reciente y controvertido)

Históricamente, instituciones como el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) han negado un vínculo directo entre las tormentas solares y los terremotos, argumentando que los sismos se rigen puramente por procesos internos. Sin embargo, estudios geofísicos recientes proponen vías físicas reales para esta conexión:

  • La vía electromagnética e ionosférica: Investigadores de la Universidad de Kioto sugieren que las eyecciones de masa coronal y llamaradas solares (solar flares) distorsionan la ionosfera terrestre. Esta alteración genera corrientes y campos eléctricos intensos que penetran en la corteza terrestre. Si se transmiten a través de fallas ricas en fluidos conductores, la presión electrostática resultante podría romper la última resistencia de una falla al límite.
  • La vía térmica e hidrológica: Otros estudios, como los de la Universidad de Tsukuba, plantean que los cambios cíclicos de radiación y calor solar alteran el movimiento del agua subterránea y el deshielo, modificando sutilmente la presión interna de los poros en los límites tectónicos.

¿Sucede en los picos de actividad o de forma alterna?

Los modelos estadísticos que defienden la correlación apuntan a que el fenómeno ocurre durante los picos de máxima actividad solar (cuando ocurren las eyecciones más violentas) o coincidiendo con la llegada de tormentas geomagnéticas intensas a la Tierra. No es un proceso alterno, sino un fenómeno de saturación energética momentánea.

Es crucial aclarar el consenso:
El Sol no «crea» la energía de los terremotos ni de los volcanes (esa energía procede del calor interno de la Tierra). En el mejor de los casos, la actividad solar solo funcionaría como un gatillo microscópico para un arma que ya estaba completamente cargada por la tectónica de placas.

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¿Qué puedes decir de la relativamente reciente erupción en La Palma, Canarias? ¿No podrían darse «roturas» muy nuevas, por decirlo de algún modo, si algo grande sucede en algún punto, como en Italia? ¿Encuentras información donde se hable del estatus de los volcanes canarios, en relación a todo esto?

Respuesta

La erupción del volcán Tajogaite en La Palma (2021) fue un recordatorio de que las Islas Canarias albergan un vulcanismo muy vivo. Duró 85 días y se convirtió en la erupción histórica más larga registrada en esa isla. Respecto a tus dudas sobre «efectos dominó» a gran distancia y la situación actual del archipiélago, la física y los informes geofísicos nos dan respuestas muy claras. [1, 2]

1. ¿Puede un volcán en Italia abrir «roturas nuevas» en Canarias?
No. Geológicamente es imposible que una erupción en Italia (como en el Etna, el Vesubio o Campi Flegrei) provoque una fractura o erupción en Canarias.
Las razones científicas que descartan esta conexión son:
    • Sistemas independientes: Los volcanes de Italia se deben a la subducción de la placa Africana bajo la Euroasiática (un choque de placas). Los de Canarias, en cambio, se asocian a un «punto caliente» intraplaca combinado con tensiones locales de la corteza. Sus depósitos de magma no están conectados de ninguna manera.
    • Atenuación de la energía: Las ondas sísmicas de un terremoto o los cambios de presión magmática se disipan rápidamente con la distancia. Italia y Canarias están separadas por unos 3.000 kilómetros; a esa distancia, cualquier vibración llega debilitada y es totalmente incapaz de fracturar la roca o movilizar magma.
    • El concepto de «roturas nuevas»: Un volcán solo abre una grieta nueva si el magma que tiene justo debajo acumula suficiente presión interna (gases y calor) para vencer la resistencia de la roca local. Un evento externo lejano nunca aportará esa energía.


2. Estatus actual de los volcanes en Canarias (Datos oficiales)
De acuerdo con los informes de vigilancia del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), la situación general del archipiélago está bajo control y se encuentra en semáforo verde (situación de normalidad), aunque con dinámicas internas normales para islas volcánicas activas: [1, 2] (ver datos abajo*)

  • La Palma: La erupción terminó formalmente, pero el sistema sigue enfriándose en profundidad. El peligro actual no es el magma, sino las emanaciones de gases nocivos (monóxido y dióxido de carbono) que persisten en zonas puntuales como Puerto Naos y La Bombilla.
  • Tenerife (El Teide): Es el punto que recibe mayor atención científica. El IGN registra con frecuencia pequeños enjambres sísmicos a profundidades de entre 10 y 15 kilómetros. Los científicos asocian esto a fenómenos híbridos: sismos menores provocados por el paso de fluidos hidrotérmicos y gases a alta presión a través de las fracturas profundas. [1, 2, 3]
  • ¿Riesgo inminente?: Los expertos estiman una probabilidad de erupción en Canarias de entre un 30% y un 40% en un horizonte de 50 años. Sin embargo, ningún indicador actual apunta a una erupción a corto plazo. Para que ocurra, los sismos tendrían que volverse superficiales (a menos de 2-3 km de profundidad) y el terreno tendría que abombarse drásticamente debido al empuje del magma, algo que no está sucediendo. [1]

* Datos:
| Isla / Volcán
| Estado Actual
| Detalles del Monitoreo

| La Palma (Tajogaite)
| Post-eruptivo (Fase de desgasificación)
| Sismicidad remanente muy baja.
| Riesgo local por gases (CO2) en núcleos.

| Tenerife (Teide)
| Activo (Actividad basal persistente)
| Enjambres sísmicos de baja magnitud.
| Eventos híbridos por paso de fluidos.

| El Hierro (Tagoro)
| Activo (Calma sísmica)
| Estabilizado tras la erupción submarina de 2011.