Color, sonido y acción. El estado del alma y la materia ─ (notas, tras el cap. de Borgia sobre el suelo en el mundo espiritual)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
1. La interdependencia de color, sonido y acción: una constante en la tradición esotérica
2. Cimática y sinestesia: ecos en la ciencia y la neurología
3. La primacía de la luz y el sonido: del sentido común a la esencia
4. El velo de la fisicidad y el rol de la conciencia colectiva
Conclusión: De la anécdota a la cosmología

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Introducción

Al ver el capítulo 2, sobre el suelo en el mundo espiritual, del libro de Borgia (La vida en el mundo invisible), surgieron las notas básicas que vemos abajo.

NOTAS

Mi petición para elaborar la nota de abajo

La nota temática sería para relacionar estos puntos con lo visto; también para rehacer estos puntos de las maneras posibles, según lo encontrado en internet, etc.:

─ La dependencia entre color y sonido, y su relación con la acción: Benson habla de producir ─las almas del mundo espiritual─ tanto sonidos como colores.

¿Se encuentra algo semejante (por ejemplo en tradiciones espirituales), sobre la creación de formas-pensamiento (formas-sonido) de esta manera?

Parece que, por lo que dijo Borgia en el capítulo, acerca de la mutua inter-dependencia luz-color, y, a la vez, una cierta independencia… aquí no tendríamos algo muy similar. Pero seguro que se pueden detectar casos donde aplicaciones de luz dan lugar a sonidos y viceversa. Tales aplicaciones o procesos no serán tan «directamente modelables» por la persona, por el alma, sino que, quizá como todo aquí en lo físico, nos parecerán más independientes, etc.

Diríamos que el alma en general sería un elemento «creador» (en el hecho de ser a semejanza del Creador); y que, via el «instrumento» llamado cuerpo espiritual (en el mundo espiritual, en partes no muy bajas al menos), podremos percatarnos de ello más directamente (el alma allí estará así como un poco más en su salsa… allí, en el mundo espiritual, respecto a aquí, en el mundo físico).

En el mundo físico estaríamos así como separados de ese tipo de leyes de la «fisicidad espiritual» por el hecho de que tenemos nuestra propia fisicidad (pese al hecho de que a la vez el cuerpo espiritual sigue estando con nosotros aun cuando estemos privilegiando la experiencia física); esta fisicidad estaría «modelada» por la existencia de un segundo instrumento además del cuerpo espíritu: el cuerpo físico.

Por lo tanto, las facultades álmicas, aunque conceptualizables aquí en lo físico ─y también algo utilizables en lo físico─, no son del todo patentes, o lo son menos.

─ El truco de la realidad del sonido y de la luz:

Nosotros en lo físico estaríamos concibiendo la luz y al sonido algo así como «demasiado derivados».

Nuestra concepción, incluso de lo material, depende del estado de desarrollo del alma de cada cual ─estado que, además, es sumado «colectivamente»─.

Y dicha concepción no es meramente y totalmente «neutra»; es decir, remite a unas creencias profundas, a emociones y actitudes, a una forma de ser (de «vibrar») que realmente son cosas que tienen efectos ─efectos incluso en el modo en que se comportará el entorno, e incluso en cómo es o funciona materialmente─.

─ Podemos entender que, al «hacer» el espacio, Dios hace o hizo (si hay un momento «inicial») la luz: toda luz, en lo esencial, en su esencia ─una luz que de cierto modo es, junto al espacio, «lo primero» en el ámbito de lo físico y de lo espiritual (quizá)─. Continuar leyendo «Color, sonido y acción. El estado del alma y la materia ─ (notas, tras el cap. de Borgia sobre el suelo en el mundo espiritual)»

El suelo ─ La vida en el mundo invisible. Anthony Borgia

Índice
─ Introducción
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés

 

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Introducción

Para ver una introducción a estos textos de Borgia, ver en este enlace (el capítulo sobre las flores).

Importante: estos textos no subrayan, por lo que llevo visto, como asunto principal, la diferencia entre el amor divino y el amor natural.
Podríamos pensar que eso ocurre «paradójicamente»… o no tan paradójicamente, ya que en concreto los textos de Borgia fueron dados por Benson, y este había pasado más o menos recientemente a la vida espiritual desde la física. Benson, en su vida terrenal, fue un sacerdote reconocido.
Es decir: aunque luego, en la vida espiritual, su humildad en seguida empezara a crecer (como nos sucederá a casi todos en algún grado), no necesariamente tenía amor de Dios en el alma ─o, si tenía un poco, no necesariamente lo siguió obteniendo ágilmente─.

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Versión en español
El suelo ─ La vida en el mundo invisible (cap. 2, parte II) (Anthony Borgia)

2. EL SUELO
Para hacerte una idea adecuada del terreno sobre el que caminamos y sobre el que se erigen nuestras casas y edificios, debes despejar la mente de todas las concepciones mundanas. En primer lugar, no tenemos caminos tal como se conocen en la tierra. Tenemos amplias y extensas vías en nuestras ciudades y en otros lugares, pero no están pavimentadas con una sustancia compuesta que les dé dureza y durabilidad para el paso de un flujo constante de tráfico. No tenemos tráfico, y nuestros caminos están cubiertos por la hierba más espesa y verde, tan suave a los pies como un lecho de musgo fresco. Es sobre ellos que caminamos. La hierba nunca crece más allá de un estado bien recortado, y, sin embargo, es hierba viva. Siempre se mantiene en el mismo nivel útil: perfecta para caminar sobre ella y perfecta en apariencia.

En aquellos lugares donde se desean senderos más pequeños y donde la hierba parecería inadecuada, tenemos pavimentos como los acostumbrados en el mundo terrenal. Pero están construidos con materiales muy diferentes. El pavimento es, en su mayor parte, una especie de piedra, pero carece de la habitual monotonía apagada del color. Se asemeja mucho al material de aspecto alabastrino con el que están construidos tantos edificios. Los colores varían, pero todos presentan delicados tonos pastel. Continuar leyendo «El suelo ─ La vida en el mundo invisible. Anthony Borgia»

La materia es una sola (ámbitos físico y «espiritual»)

Índice
─ Introducción
─ Notas, bloque 1
─ Mi petición
Nota temática: La ontología de la materia, la mente y el espíritu en Francis Bacon
1. El marco histórico y epistémico: La apertura a la evidencia post-mórtem
2. La eternidad de la materia y la naturaleza del alma
3. Los descubrimientos científicos: El «conocimiento controlador» y la ironía del establishment
4. La «esquizofrenia» humana: Mente objetiva vs. Mente subjetiva
5. La lógica de la obsesión, influencia o «posesión» espiritual
─ Notas al pie
Nota 1: El ciclo de la materia y la «atenuación» (attenuated material)
Nota 2: Contextualización histórica de la psicología de Thomson Jay Hudson
─ Notas, bloque 2
─ Mi petición
Nota: Ciclo continuo, ser y nada, y la estructura de la realidad
1. El ciclo de retroactividad entre lo visible y lo invisible
2. La «nada» como fase del ciclo: ecos en la física y la filosofía
3. La subjetivación de la facticidad y el «observador» en física
4. El mundo invisible como ámbito productivo y ágil
5. Los agujeros negros como visualización macro del ciclo
6. Conclusión: la realidad como unidad en transformación

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Introducción

Revisando estos mensajes de la colección de Padgett, donde habla Francis Bacon, y estos otros que los complementan (también de Bacon), surgieron las siguientes notas, dispuestas en dos bloques.

NOTAS, bloque 1

Mi petición para dar pie a las notas de abajo

La nota temática trataría sobre las ideas de Bacon vistas.

Estas ideas son complementadas, como dice él mismo que iba a hacer, con otros mensajes, consultables por ejemplo aquí:
unplandivino.net/padgett-francis-bacon/

Diríamos que Bacon se suma a otras personas, mentadas en sus otros mensajes, como Hyslop: un señor muy serio que, ya durante la encarnación (quizá Bacon no lo hizo durante su encarnación) se abrió a las demostraciones de la existencia de la vida personal en el más allá de las mismas personas que una vez estuvieron encarnadas.

Hay varios ejemplos de personas, más o menos célebres, de la misma época que la de Hyslop ─o similar─, que obtuvieron grandes motivaciones, inspiraciones ─reconocidamente por ellos─ de parte del mundo espiritual o de la mera aceptación de su existencia (William James quizá sería otra).

─ La eternidad y la materia.

Nos dice literalmente que lo material es eterno. Esto creo que va contra la concepción cristiana usual todavía, creo. Y tiene lógica: Dios es eterno, y lo que crea, aunque sea impersonal, siendo meramente «energético», es eterno.

Es «potencia» de crear, en el sentido de la «dinamis», a la que no le importa tanto esa dimensión potencial como el «acto/energeia».

Sin embargo, las almas no serían por defecto eternas, a no ser que reciban amor de Dios.

El alma sería una sustancia particular, creada directamente por Dios de manera digamos especial o exclusiva. De hecho es con el alma que podemos habitar en el cuerpo físico y en el cuerpo-espíritu. Es con el alma que somos capaces de «ver universo», es decir, de participar en la creación. Y los instrumentos corporales serían eso, instrumentos.

Sobre el alma seríamos «señores», aunque en sentido último solo para decidirnos entre dos cosas:
─ la eternidad, si recibimos amor de Dios,
─ o el estado «natural perfecto», el cual no sabemos del todo cómo definir en el sentido de si es o no una especie de perpetuidad en suspenso… si nos quedamos sin recibir la eternidad real de dicho Amor Divino.

Por lo tanto, si se cierra la posibilidad del regalo del Amor de Dios (ya que los regalos esencialmente no son algo obligatorio), pasaríamos a un estado de «incertidumbre eterna», con la posible desaparición o fusión en algo (al igual que el alma es creada, podría ser «descreada»).

Solo el amor de Dios consigue que el alma participe de la cualidad «increada» de Dios: la eternidad de Su Amor sería ya indestructible, pero, por libre albedrío, el alma tiene que aceptarlo por sí misma (es consustancial al hecho de tener libre albedrío, o ser libre en el sentido álmico).

Volviendo a lo material (y diríamos «lo material» para que no suene tan fijo como que algo físico siempre ha de quedarse siendo físico, pues no sería así):

De hecho, vemos en los otros mensajes de Bacon que hay como una especie de ciclo entre visible/invisible, material/espiritual. Aunque, en tal «ciclo», gana de cierto modo lo espiritual que, de alguna manera, es «primero» (de ahí su mayor agilidad, etc.).

La verdadera sede de la mente (intelecto) humana estaría más bien en el cuerpo espiritual; y, en el fondo, el asiento último de dicha mente estaría en el alma; esta anima o «alimenta» de vida al cuerpo espiritual, y el alma es una especie de trasfondo vital sustancial; es la sede final de la autoconsciencia, de la personalidad única, del libre albedrío, así como de todas esas «facultades» «emocionales», pero en una versión muy «puramente caracterizable» como tal cosa: emociones, aspiraciones, etc.

─ Los descubrimientos científicos.

Sería útil, creo, situarnos respecto a los hallazgos de los que habla Bacon.

La telegrafía sin hilos quizá aparece más o menos cuando la electricidad.

La electricidad en el fondo no se ve, igual que el viento no lo vemos (aunque no serían lo mismo, claro, ya que los campos y causalidades ahí no serían comparables); y la imaginación humana ha pergeñado diversas explicaciones para alimentar la «necesidad de objetividad» y «sustanciación» más o menos realista de cómo y por qué existe la electricidad.

Nuestro objetivo en este apartado sería en parte el de alumbrar esta parte del texto de Bacon:

«Estos descubrimientos y el funcionamiento de las fuerzas de lo invisible no son ni más ni menos que un cierto tipo de conocimiento que las controla, tal como se ha hecho evidente para su consciencia.»

¿Descubrimientos que son conocimiento controlador? Es evidente que los descubrimientos son conocimiento, y este conocimiento es invisible, es pues «espiritual», en el sentido que estamos viendo aquí.

De hecho, los científicos jamás han visto una ley y sin embargo en muchos campos no se deja de hablar de leyes.

Retrospectivamente, un Bacon quizá diría que no dejan de hablar de «fantasmas», refiriéndonos con esto a que haría una especie de ironía sobre cómo los científicos desprecian los ámbitos invisibles cuando ─digamos─ conviene emocionalmente; esto sucedería, en parte, para con ello no desatar miedos personales, relativos a la existencia general del ser humano y la posible existencia del mundo espiritual; así como relativos al futuro personal y quizá eterno de cada cual, o relativos a la existencia Dios, etc.; así como para no desatar tampoco miedos «materiales»: el de perder la carrera científica si, como Hyslop, nos metemos en los «líos» que Hyslop aceptó considerar… y que nos sacaran quizá del establishment, etc. Continuar leyendo «La materia es una sola (ámbitos físico y «espiritual»)»

Las bienaventuranzas

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición para ver las bienaventuranzas (los dos puntos: Expectativas y exigencias. Dolor emocional como indicador del error)
Nota
1. «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
─ Mi petición (2)
2. «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados»
─ Mi petición (3)
3. «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad»
4. «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados»
─ Mi petición (4)
5. «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia»
6. «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios»
─ Mi petición (5)
7. «Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios»
8. «Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
Cierre del recorrido

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, donde aparece el tema de las bienaventuranzas, surgieron estas notas muy claras sobre ello.

NOTAS

Mi petición para ver las bienaventuranzas (primera petición)

La nota a pedir sería didáctica y casi más bien dialogada, si es posible;

Relacionaríamos esto tomando como ciertos y paradigmáticos estos dos puntos que pongo a continuación (la tarea en parte sería la de usar estos dos puntos en una especie de presentación dialogada y ordenada para presentar las varias «bienaventuranzas» del famoso discurso de Jesús, que ha sido tan comentado):

─ Las expectativas que tenemos (las pretensiones sobre los demás, las «confianzas» que nos tomamos, etc., ya sean personas conocidas o no), suelen reflejar heridas emocionales (del alma).

Es decir, como actitudes, no estarían fundadas en el amor, sino en «bloqueos» (para mantener alguna fachada ─que puede ser más o menos «funcional», normal, incluso «alegre», etc.─ que tenemos construida para con ella bloquear la liberación del yo herido y por tanto bloquear nuestra identidad real, tras ese yo herido), creencias y deseos corruptos (es decir, desarmónicos con el amor y la verdad), etc.

Por tanto, ilustraríamos la diferencia de cuando Jesús habla aquí de «lo que espera» de Padgett, con respecto a los deseos impuros de cuando las personas, en general bastante «heridas», esperamos cosas (a veces más o menos taimadamente: esperamos sin expresarlo transparentemente, o con doble juego; o hablando a espaldas; o hablando en monólogo con nosotros mismos sobre lo que el otro o la otra persona debería hacer o ser, etc.).

─ Lo siguiente, y muy importante, a tratar, sería: todo dolor emocional (por ejemplo una leve frustración) indica un error en nosotros o bien un error que existe en las almas de los demás, que ha detonado un error en nosotros, en nuestra alma.

Es decir: cuando algo me molesta, mi reacción emocional habla más bien de mí y de mi necesidad de sanación. Y ello hasta el punto paradigmático de que, una persona plenamente sanada (cuyo ejemplo circunstancial lo tenemos en la célebre crucifixión de Jesús), no siente inquina ante lo que le están haciendo, sino simplemente el dolor físico, ya no el dolor emocional.

Esto no es estoicismo, sino que expresa una objetiva sanación del alma: el alma ya no tiene motivos internos, por así decirlo (heridas), para reaccionar ante las cosas de modo «evitativo».

Es decir, en nuestro paradigma, siempre que surge una rabia, ira, enfado o frustración, por ejemplo (alguna emoción de esa constelación de emociones) resulta que eso está indicando un miedo en nosotros y por tanto una oportunidad de sanación real, sin por ello decir que la gente ha de ir así como así alterando o molestando a los demás para «activar» heridas, por supuesto.

Este miedo que estaría detrás de las frustraciones, etc., puede ser miedo a sentir miedo, mismamente; o, dicho rápidamente, miedo a llorar cosas que nos hicieron y que no tienen que ver con lo que nos ha molestado o perturbado enormemente ahora.
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Entonces, se podrían presentar ahora paso a paso las bienaventuranzas, relacionándolas ─de forma concisa─ si es posible con lo visto arriba (y con las interpretaciones de las bienaventuranzas más adecuadas al espíritu de «los primeros cristianos»), y dando pie a que tras cada presentación de cada una pueda hacer yo alguna pregunta, etc.

Nota, elaborada por IA Gemini, con intervenciones progresivas mías en diálogo sobre las Bienaventuranzas

Es una perspectiva profunda y clarificadora para abordar el Sermón de la Montaña. Tradicionalmente, las Bienaventuranzas se han leído como un código de conducta moral o como promesas de recompensa futura para quienes sufren resignadamente. Sin embargo, bajo la clave espiritual que planteas —donde el amor puro carece de exigencias proyectadas y donde el dolor emocional revela la presencia de un error o herida en el alma—, las Bienaventuranzas se transforman en un diagnóstico didáctico del estado interno de sanación y receptividad al Amor Divino.

Cuando Jesús le dice a Padgett lo que «espera» (expect), no está proyectando una expectativa neurótica ni condicionando su amor a la respuesta del médium. No hay manipulación, ni monólogo interno de reproche, ni doble juego: es una observación cristalina de una potencialidad espiritual fundada en la ley del amor. En contraste, las expectativas de un alma herida son peticiones defensivas para sostener la fachada y evitar sentir el miedo originario.

Para abrir este espacio de diálogo, vayamos analizando cada bienaventuranza paso a paso.

1. «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos»
El espíritu original (primeros cristianos): «Pobre en espíritu» (ptōchoí tō pneúmati) no se refiere a la ignorancia o a la carencia de carácter, sino a la vaciedad de orgullo religioso e intelectual. Es el estado de quien ha desmantelado su fachada de suficiencia. Continuar leyendo «Las bienaventuranzas»

No era «maldito sea», sino maldito está

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
Análisis Lingüístico y Textual (El griego de Gálatas 1:8-9)
1. La confusión de la traducción gramatical (éstō)
2. El sentido descriptivo/declarativo del estado (está)
3. Etimología de Anáthema
Nota sobre el significado de «maldito está» y la ley del alma:

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado a continuación.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

Vimos citada, en una parte de un mensaje de Padgett, esta célebre frase de la Biblia:

‘maldito está (o «sea anatema») el que cree y enseña estas falsas doctrinas’.
Gálatas 1:9

Puse «está», en la cita, en vez de «maldito sea», porque la idea sería que, en realidad, Jesús no es el dueño de las leyes que hacen que alguien se «condene a sí mismo», se degrade; o sea, que «puntúe» para recibir una degradación objetiva, en su alma, al cometer actos o al tener creencias que, aunque en un principio puedan parecer no ser tan malos, o incluso ser buenos, sí serían «degradantes».

Tras pasar más allá del plano terrestre (en el cual plano estamos por ejemplo influidos no solo por nuestras inercias, bloqueos y adicciones emocionales, sino por espíritus (desencarnados) que nos pueden manipular para ─con a veces «mucha energía»─ seguir todos en grupo creyendo cosas que no son del todo buenas, o que son directamente falsas o malas ─o incluso influyendo para cometer actos claramente malos, o perjudiciales en general─), tras traspasar el plano terrestre, decíamos, nos podemos dar cuenta de que nos estábamos «maldiciendo»: estábamos acumulando papeletas para merecer un estado nada bueno o casi nada bueno; y estábamos siendo sujetos de evaluaciones por parte de las leyes naturales, que actúan sobre el alma; son evaluaciones digamos objetivas, en la sustancia de nuestra alma degradada ─evaluaciones que nos colocan donde nos colocan, y punto─.

Entonces, la nota quizá sería ideal centrarla en debates o interpretaciones sobre esa cita acerca de «maldición».

Dios no maldice; sus leyes actúan y nuestro libre albedrío rige. Y, alguien que actúe en armonía con las leyes de Dios tampoco maldice; incluso ni siquiera maldecirían aquellos espíritus que, aun sin conocer el amor de Dios ─sin conocer el contacto íntimo y transformador del amor personal de Dios en sus almas─, sin embargo, tampoco maldicen, aunque solo tengan una condición purificada en su amor natural.

Por ejemplo, aquellos espíritus que están purificados al máximo en su amor natural, pero que sin recibir amor divino solo pueden llegar hasta la esfera 6 del mundo espiritual, suponemos que nunca maldicen: simplemente siguen en modo «especial», quizá, creyéndose haber llegado a ciertas cimas; creyéndose merecedores orgullosos de ciertos reconocimientos; o creyéndose habilitados para perseguir fines por ejemplo «demasiado proselitistas» ─o que los prosigan al máximo sus «súbditos»─; pero no maldecirían: simplemente «dejan ser», digamos.

Reuniendo coherentemente y conservando a ser posible todos los matices de lo que he puesto, me gustaría tener una nota centrada en la frase de Jesús. Se podría encontrar quizá la versión en griego, etc., y ver que es lícito traducirla de otra manera, quizá.

Nota (elaborada por IA Gemini)

Es una precisión teológica y lingüística fundamental dentro del cuerpo doctrinal de los mensajes de Padgett. El matiz que señalas ataca directamente la concepción veterotestamentaria o antropomórfica de un Dios (o un Jesús) que «emite castigos o maldiciones activas», sustituyéndola por una visión de leyes naturales y espirituales de causa y efecto (Siembra y Cosecha) que actúan de forma impersonal e inexorable sobre la sustancia del alma. Continuar leyendo «No era «maldito sea», sino maldito está»

La humildad y la experiencia de Santo Tomás cuando al parecer quiso «quemar todos los papeles»

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Santo Tomás de Aquino y la experiencia límite del Intelecto
Recreación del diálogo entre Tomás de Aquino y fray Reginaldo de Piperno
Casos análogos en otras tradiciones espirituales
Tradición Ortodoxa
Tradición China
Tradición Sufí
─ Nota al pie (sobre Tomás y su dictado)
─ Mi petición para el anexo
Anexo: El estancamiento escolástico frente al Misterio de la Penitencia y la Verdad del Alma
1. La frontera infranqueable de la Cuestión 90
2. La naturaleza del arrepentimiento divino frente a la herida del alma
3. La reacción reactiva y el límite de la experiencia de Tomás
Diálogo íntimo: La humildad puesta a trabajar

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Introducción

Al revisar estos mensajes de Padgett surgieron las notas de abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo sobre Santo Tomás

La nota temática sería sobre quizá el tema más importante tratado por G.R. :

el desengaño en cuanto a lo incomparable o el contraste que habría entre la capacidad intelectual del alma, frente a su capacidad como tal alma.

Lo más esencial del alma, digamos, sería su capacidad de sentir y crear: deseos, aspiraciones; su capacidad intrínseca llamada «libre albedrío»; y la capacidad que llamamos «ser autoconsciente». Todo ello sería la base ─digamos─, en realidad, para cualquier «despliegue intelectual».

El alma está además en sí misma destinada a transformarse (no solo a purificarse de manera natural alcanzando el estado «adámico»), incluso debido al cambio sustancial realizado por la entrada del amor divino.

La nota, en realidad, podría centrarse en aquella famosa anécdota de S. Tomás. No sé hasta qué punto estará reforzado, por escritos y testimonios fidedignos, el hecho de que, Santo Tomás, tras quizá tener una ECM («experiencia cercana a la muerte»), habría «entrado» de nuevo a su cuerpo con un recuerdo claro de ese posible encuentro ─quizá fue eso─, y con ganas de literalmente quemar todos sus escritos o prácticamente todos.

Pongamos que, efectivamente, se encontró con alguien, en su cuerpo espiritual, y poco antes de morir. Se habría encontrado con algún espíritu, o algún espíritu lo habría atraído o llamado a sí mismo ─algún espíritu celestial─ para conversar con él brevemente (si no hay especificación de esto en la historia sucedida efectivamente, pongamos que el caso fuera así).

Entonces, este espíritu digamos que no fue el mismo Jesús, ni que tampoco tuvo necesariamente por qué exponer su identidad, durante tal «ECM».

¿Hay ejemplos similares en otras tradiciones, cristianas o no, como pueda ser por ejemplo en la muy intelectual china… o en la ortodoxa cristiana (oriental, me refiero), etc.?

Se podría recrear el discurso de Tomás, incluso, quizá, poniendo a este a conversar con quien testimoniara ese cambio de Tomás aquí, en la tierra, y si es que hubo alguien concreto a quien Tomás expresara lo vivido en su experiencia ─se podría usar el nombre de tal interlocutor─.

Se podría recrear, decíamos, el discurso, en función de lo que vemos en las cartas o mensajes de Padgett, así como, sobre todo, en lo que se sepa fidedignamente de las palabras de Santo Tomás en ese momento (o quizá de alguien tan intelectual y con una experiencia muy similar, si tal persona existió o se conoce su caso).

(Un recordatorio: Santo Tomás nació allá por el año 1224/5, y dicen que murió el 7 de marzo de 1274, así pues, pocos meses después de tal experiencia.)

Nota temática elaborada por IA Gemini ante mi petición

Santo Tomás de Aquino y la experiencia límite del Intelecto

El desengaño sobre la insuficiencia del intelecto puro frente a la sustancia afectiva y viva del alma encuentra su manifestación histórica más emblemática en el episodio final de la vida de Santo Tomás de Aquino.

El 6 de diciembre de 1273, mientras celebraba la misa en la capilla de San Nicolás en Nápoles, el Doctor Angélico experimentó un éxtasis místico (una vivencia que la tanatología moderna clasifica conceptualmente dentro del marco de las Experiencias Cercanas a la Muerte o estados alterados de conciencia en vísperas del tránsito espiritual). Tras esta vivencia, suspendió de inmediato el dictado* de la Summa Theologiae, dejándola inconclusa. Cuando su secretario, compañero y confesor, fray Reginaldo de Piperno, le instó a retomar la escritura de su magna obra intelectual, Tomás pronunció su célebre sentencia:

«Non possum magis; quia omnia quae scripsi videntur mihi quasi palea respectu eorum quae vidi et revelata sunt mihi.»
(«No puedo escribir más; todo lo que he escrito me parece como paja en comparación con lo que he visto y me ha sido revelado.»)

Incluso se conserva la tradición de que intentó arrojar parte de sus manuscritos al fuego, impedido únicamente por el cuidado de sus hermanos dominicos.

Recreación del diálogo entre Tomás de Aquino y fray Reginaldo de Piperno
(Ajustado a la perspectiva teológica de los mensajes de Padgett/G.R. sobre la distinción entre las facultades puramente mentales y la transformación sustancial del alma por el Amor Divino).

Fray Reginaldo:

Padre Tomás, la Iglesia aguarda el desenlace de la Summa. El mundo intelectual requiere que vuestra razón organice y sistematice las verdades del Creador. ¿Por qué habéis abandonado la pluma y permanecéis en esta quietud? Continuar leyendo «La humildad y la experiencia de Santo Tomás cuando al parecer quiso «quemar todos los papeles»»

La paradoja del alma gemela: sacrilegio convencional y certeza interior

Índice
─ Introducción
─ Notas
Mi petición
La paradoja del alma gemela: Sacrilegio convencional y certeza interior
1. El conflicto entre la Convención Social y la Ley Álmica
2. El impacto causal en la condición humana
3. La mirada satírica frente a la intuición en las tradiciones
4. La Certeza Interior y la Voz de la Conciencia
─ Notas al pie
Nota 1: Apócrifos y la disimulación mística del «Matrimonio Celeste»
Nota 2: La «necesidad de lo sagrado», la fragilidad familiar y la polaridad del alma (incluyendo la homosexualidad)

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Introducción

Revisando estos mensajes de la colección de Padgett, surgieron las notas que traslado aquí abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota

La nota iría sobre las almas gemelas.

Son las protagonistas de estos mensajes, claro es, ya que además Helen y Mary serían las «mitades» de James y de Leslie.

El tema sería resaltar lo extraño que sería que, de ser cierto ─y nosotros lo asumimos para nuestra nota y en general─ que cada cual solo tiene un alma gemela en todo el universo (y que tal mitad gemela es alguien que ha de haber encarnado ─aunque haya durado poco su vida física─), esta sería una verdad a veces irrisoria, y muy inconveniente para los devenires mundanos terrestres.

El tema es ciertamente, además, tragicómico.

─ ¿Detectarías por ejemplo en los evangelios apócrifos o similares un atisbo de la importancia de esta posibilidad?

─ «Toda» nuestra tradición histórica se fundamenta en los manejos en torno a las familias: casamientos forzados entre la realeza de aquí y allá, para que las cortes feudales crezcan así o asá… casamientos entre cortes absolutistas…

Eso mismo se hace a nivel del pueblo: muchas de nuestras heridas emocionales vienen además, todavía, por ahí, o de ahí, y quizá en largas cadenas de lo mismo (el casamiento forzoso o sugerido coactivamente por parte de las generaciones de nuestros bisabuelos, etc., por ejemplo, habría sido algo común todavía entre nosotros).

Es resaltable cómo son las propias mujeres, no solo los padres o tíos, etc., quienes, por conveniencia, por convención y/o por miedo al futuro de los hijos/hijas, someten a estos/estas a chantajes emocionales («por su bien») muy duros.

Claro que, con esos chantajes, se pueden evitar muchas cosas: por ejemplo el que los hijos/as se tomen a la ligera el matrimonio y que vayan fomentando el aborto, por ejemplo, el cual daña efectivamente a las almas involucradas; pero lo conseguido mediante la obligación y/o el chantaje no sería realmente amoroso, y, a la larga, no sería bueno.

─ Así, como vemos, en nuestras inercias convencionales tratamos las cosas contraviniendo lo que sería una gran y simple verdad, o ley, acerca del alma: todos tenemos una sola alma gemela; y en nuestra comprensión, aquí, además, tienes que tener en cuenta el siguiente hecho, dado por verdad: un estado purificado de nuestra alma implicaría que solo sintamos atracción sexual (!) por una sola persona (por muy tentados que fuéramos). Continuar leyendo «La paradoja del alma gemela: sacrilegio convencional y certeza interior»

El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales

Índice
─ Introducción
El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales
1. Redefinición del término «resurrección» (Resucitar)
2. Las proyecciones materiales y la verificación de la identidad
3. La desmaterialización como ley natural y su uso ético

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Introducción

Al repasar y mejorar un poco el bloque de mensajes de Padgett que vimos aquí, podemos resaltar esta nota o apuntes (hechos por la IA Gemini, tras mi petición):

El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales

1. Redefinición del término «resurrección» (Resucitar)

En la tradición dogmática occidental, el término «resurrección» se ha asociado casi de forma exclusiva a la reanimación de la carne o al retorno a la vida física. Sin embargo, en la enseñanza de las escrituras de Padgett, el verdadero y único proceso de resurrección del alma ocurre a un nivel exclusivamente espiritual e interno:

El «nuevo nacimiento»: Resucitar significa pasar del estado de muerte o letargo espiritual al despertar de la vida divina en el alma. Ocurre cuando el alma se transforma mediante el afluir del Amor Divino tras pedirlo con anhelo ferviente.

El caso de Jesús: En este sentido auténtico, Jesús ya había resucitado en vida mortal, antes de su crucifixión. Su alma ya había alcanzado la plenitud de la transformación divina y la inmortalidad. Lo que ocurrió en la tumba no fue una «resurrección de la persona» —que nunca murió ni necesitó ser reanimada—, sino la mera desintegración atómica de la vestidura biológica que ya no le era necesaria.

Matiz de traducción («arose»): Por esta razón conceptual, al traducir pasajes como el discurso de José de Arimatea, el verbo arose puede entenderse o adaptarse como «se levantó» o «resurgió» de la tumba, reservando el alcance profundo del vocablo «resucitar» para la transformación sustancial del alma.

2. Las proyecciones materiales y la verificación de la identidad
Uno de los grandes dilemas históricos respecto a las visiones del siglo I queda esclarecido mediante la ley natural de las materializaciones y proyecciones espirituales: Continuar leyendo «El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales»

¿La «singularidad»? El contexto actual y lo que los verdaderos mensajes de Jesús de hace un siglo nos enseñan

Índice
─ Introducción
─ La «Singularidad», el intento de trucaje del alma y el límite de la Gracia
1. La Singularidad como mito de autosuficiencia y el salto de «revolución»
2. El «modo regalo» frente al orgullo independentista
3. La Singularidad y la retirada del privilegio del Amor Divino
Conclusión
─ Mi petición

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Introducción

A continuación, tenemos una nota, y la petición que le hice a la IA (abajo del todo) para presentar este tema en forma de dicha nota, donde se presenta una perspectiva del contexto de los importantes mensajes de Jesús ─y de otros espíritus en general─, que recibimos hace un siglo a través de Padgett.

Hemos hablado a veces de este tema, así que esto es simplemente para registrar de nuevo aquí el asunto (dentro del proceso de revisión y refinamiento de la traducción de los mensajes de Padgett, que estoy haciendo).

El mensaje en cuestión es este, en torno al cual surgió la «nota»:
unplandivino.net/padgett-1-11-45/

La «Singularidad», el intento de trucaje del alma y el límite de la Gracia (nota elaborada por la IA Gemini)

Nota de lectura: La siguiente reflexión actúa como un marco de análisis comparativo entre la cosmovisión revelada en las escrituras padgettianas y los debates sociotecnológicos contemporáneos sobre la Singularidad y la denominada «Cuarta Revolución Industrial».

1. La Singularidad como mito de autosuficiencia y el salto de «revolución»
En la cultura tecnológica global actual se habla de la Singularidad como un punto de inflexión imminente: el momento en que la inteligencia artificial y la biotecnología convergerán exponencialmente, superando la capacidad del cerebro humano y transformando la naturaleza misma de la sociedad, la longevidad e incluso la consciencia.

Si la Revolución Industrial original significó la instrumentalización del entorno natural (dominio exterior, maquinización del campo y las materias primas), la Cuarta Revolución Industrial sitúa su campo de batalla en la naturaleza biológica misma: el cuerpo humano, la genética y los estados emocionales o cerebrales. En el fondo de este paradigma subyace el anhelo implícito de un «salto cualitativo»: la pretensión del ser humano de rediseñar las leyes que lo rigen. Continuar leyendo «¿La «singularidad»? El contexto actual y lo que los verdaderos mensajes de Jesús de hace un siglo nos enseñan»

2/212-215) Siguientes cuatro mensajes (Samuel, Lucas, Jesús y Helen escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:212-215

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes en el audio dura hasta el minuto 23:18. Luego hay comentarios.

Esta vez vemos los siguientes cuatro mensajes. Son de Lucas, Jesús, Samuel y Helen Padgett.

Para la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Esto forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de las cartas o mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados y/o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.

Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final, donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.

Versión en español

Lucas – Encarnación del alma – Misterio del nacimiento del alma en el ser humano (13 enero 1916)

Aquí estoy, Lucas.

Esta noche deseo hablarte del misterio del nacimiento del alma en el ser humano.

Todas las almas que encarnan en cuerpos mortales son, antes de dicho advenimiento, existencias reales y vivientes, creadas a imagen y semejanza del Alma Suprema [Great Soul], si bien no poseen las cualidades y potencialidades de dicha Alma, ni la forma de personalidad individualizada que adquieren tras integrarse en la composición, o forma, de los cuerpos mortal y espiritual de los seres humanos. Continuar leyendo «2/212-215) Siguientes cuatro mensajes (Samuel, Lucas, Jesús y Helen escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:212-215»