El «problema» de las apariciones de María: el fin (no) justifica los medios (política maquiavélica también espiritual)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
1. María, las apariciones marianas y la mediación espiritual
El fundamento de la «maternidad espiritual»
El fenómeno de las apariciones y el «fin justifica los medios»
Paternalismo y minoría de edad (kantiana)
La distorsión del mensaje
Apariciones e instrumentalización en otras tradiciones
Iglesias Ortodoxas (Griega, Rusa, Serbia)

Iglesias Orientales Ortodoxas (Armenia, Copta, Etíope)
Espiritualismo y Cultos Sincretistas (América Latina y el Caribe)
Tradiciones Orientales (Budismo y Taoísmo)
2. La duda de Juan el Bautista: manipulación textual y conflicto intersectario
Consecuencias históricas y doctrinales
Conclusión

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, donde en uno de ellos habla brevemente María, la madre de Jesús, surgieron las notas que traslado abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre:

─ María y las apariciones.

Vemos que María de Nazaret confirma que, metafóricamente, sí podemos verla como «madre», en cuanto que ella habría tenido la «suerte» de parir a aquel ser humano que iba a traer (a ser el primero donde se manifestara) una especie de novedad, o nuevo nacimiento, para las almas de la tierra y del espíritu, consistente en la restitución de la posibilidad del trato personal con Dios.

Así, las apariciones marianas se aprovecharían en parte de esto, para bien y para mal (de esta verdad: maría como madre de Cristo, entendiendo Cristo como la capacidad de transformar, cristificar, plenamente un alma gracias a la entrada y llegada a «plenitud» del Amor Divino en ella).

Tales apariciones, en realidad ─en su mayoría si no todas─, serían hechas por espíritus que, precisamente, en general, gustarían de ayudar a los mortales de la manera que sea. Esto se hace muchas veces en contextos de tradiciones fijadas, para bien y para mal; es decir, para gloria y crecimiento de religiones establecidas. En general, se hace en gran medida justificando los medios por los fines conseguidos: medios como los de imponerse sobre niños muy pequeños para que ellos, con su libre albedrío apenas ejercitado ─y siendo apenas autoconscientes, por lo tanto─, sirvan de mediadores en lo que terminan siendo grandes proyectos, construcciones, etc. ─como las de Fátima en la iglesia católica─).

Los espíritus protagonistas pueden estar algo más elevados que la media de los mortales en su condición álmica, pero, aun así, pueden como vemos seguir con la «filosofía» ─tenida o tildada prototípicamente de maquiavélica, digamos─ de «el fin justifica los medios».

Tal trato es además un trato digamos infantil (un trato, quizá diría Kant, presuponiendo «minoría de edad» en aquellos que son tratados como educandos):

«nosotros ─nuestro grupo de espíritus─ como sabemos de vuestras limitaciones ─y como conocemos mejor la historia, las debilidades y fortalezas tanto de humanos como de muchos espíritus─, y como poseemos una mejor perspectiva en general, os vamos a enseñar, sí, pese a tener que ocultar hechos como por ejemplo el de que no es realmente María, la personalidad única de María, quien se muestra en tal aparición o tal otra… y no es ni tan siquiera quien gobierna estos fenómenos». (Y es que cada persona es única e irrepetible ─junto a su alma gemela─ como esencia personal.)

Me da la impresión que donde más apariciones habría es en la tradición católica.

¿Qué otras tradiciones hay, donde los espíritus «se aprovechen», con buenas intenciones en general, de estas creencias digamos imprecisas? ¿Quizá sucede en iglesias como la ortodoxa griego-rusa, la armenia, etc.?

─ Juan el Bautista no dudaba: ¿fue esta verdad, distorsionada en la tradición, motivo de muchos conflictos intersectarios, etc.?

Nota elaborada por IA Gemini

Esta nota temática analiza la luz que estos textos arrojan sobre las fuentes de la doctrina tradicional, la fenomenología de las apariciones y la formación de los textos sagrados.

1. María, las apariciones marianas y la mediación espiritual
Los mensajes clarifican el lugar de María en la economía espiritual y proporcionan una clave de lectura para la fenomenología mariana (como Fátima, Lourdes o Medjugorje). Continuar leyendo «El «problema» de las apariciones de María: el fin (no) justifica los medios (política maquiavélica también espiritual)»

Analogía entre la Palestina de Jesús y el Continente Indígena norteamericano ─el del «destino manifiesto» estadounidense─

Tenkswatawa (wikipedia) [es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Shawnee_Prophet,_Tenskwatawa.jpg]
Índice
─ Introducción
─ Notas
Mi petición
Nota
Análisis de la analogía: Siglo I d.C. vs. Siglos XVIII-XIX d.C.
Diálogo literario: Tres voces a orillas del río Ohio
Nota al pie: «paganos, gentiles y judíos»
─ Mi petición para la nota al pie
Nota
Sociología de la salvación: Judíos, Gentiles, Paganos y la noción de «Pueblo Elegido»
El término Goyim y el exclusivismo judío
La confusión entre «Elección Político-Social» y «Elección Espiritual»
Matices de percepción en el siglo I vs. la actualidad

 

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Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett, donde por ejemplo habla el historiador judío Josefo, sobre la autenticidad histórica de Jesús, surgieron las notas de abajo.

Mi petición para la nota de abajo

Para la nota: De cierto modo, casi dos mil años después, tenemos un esquema equivalente a la Palestina de Jesús en la América del Norte de mucho después: la de los conflictos con los indígenas, etc.

O bien, lo podríamos llamar «analogía»: analogía entre la Palestina de Jesús y el momento del «surgimiento» del imperio de EEUU:

─ las naciones, los gentiles, los goyim: Serían los indígenas (nativos) norteamericanos.

─ los paganos: Personas de a pie (comerciantes, soldados y generales, etc.), no especialmente religiosas.

─ los judíos: Cristianos estadounidenses, dentro de su variedad (algunos estaban muy en contra del  ─y en general quizá muchos tendrían sus reservas frente al─ exclusivismo de «la nación elegida» y del «destino manifiesto«, presentes también en EEUU).

Vemos pues cómo la escatología rige bastante lo político-social, de todos modos y a grandes rasgos.

Comparando entonces el siglo I d.C. con el siglo XVIII-XIX d.C., ¿qué bondades y defectos tendríamos, en esta analogía con esos tres campos sociales, donde tenemos esas «naciones» y esas «localizaciones» norteamericanas que podrían servir como análogos de «Romanos-paganos / Judíos / Naciones-goyim-gentiles»?

¿Se podría escribir un diálogo literario, en el que:

─ un indígena: por ejemplo uno de los shawnees, muy nómadas, aunque en un momento muy «patriotas indígenas», en el sentido de «nativos americanos» ─en el momento del «problema final», cuando surge un Tenskwatawa, etc.─;

─ un soldado cualquiera;

─ y un cristiano convencido (aunque quizá no tanto como un «radical» cuáquero)…

… pudieran conversar sobre esta analogía?

La analogía se les habría ocurrido a ellos mismos, quizá poco antes o durante el diálogo a tener entre los tres.

Nota (elaborada por IA Gemini)

Análisis de la analogía: Siglo I d.C. vs. Siglos XVIII-XIX d.C.

La analogía que planteas es sugerente y pone de relieve cómo las narrativas de «elección divina» y de «misión civilizadora» estructuran las dinámicas geopolíticas, tanto en el Mediterráneo antiguo como en la expansión territorial de los Estados Unidos. Continuar leyendo «Analogía entre la Palestina de Jesús y el Continente Indígena norteamericano ─el del «destino manifiesto» estadounidense─»

¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La memoria de la Caída, la tradición textual y la sintonía del alma con el propósito de Dios
I. La distorsión historiográfica en Josefo y la amalgama de los orígenes
Confusión entre la Creación Cosmológica y la Creación Antropológica
Entrelazamiento confuso de la Creación y la Caída
II. Las tradiciones de transmisión: El papel de espíritus primigenios (ej. Leytergus) y el rescate de la verdad
La cadena de revelación previa a Israel
Mitos universales frente a la Verdad Central
La singularidad de la línea judaica
III. La posesión de la verdad y la resonancia del alma («La voz de la conciencia»)
El «Órgano» del Alma
Sintonía y Afinación
IV. Del Mesianismo Político-Material al Amor Divino Reentregado
V. La restitución del Amor Divino como superación de la Caída
El papel de Jesús
El Libre Albedrío y la Restauración Potencial
La meta final

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Introducción

En esta ocasión, al revisar estos mensajes de Padgett, surgieron las notas de abajo.

Como digo en el título, seguramente hemos estado tratando, aquí, con esta revelación en general, con los motivos más profundos de por qué «el evento Jesús» surgió en la tradición judaica.

Ya hemos hablado de que tal evento sería el fundamento para motivar que hoy en día se dirija aposta el odio a «lo judío», en el sentido de que algunos que se proclaman «defensores de lo judío» hagan cosas para que la humanidad proyecte odio hacia ellos mismos, quienes se dicen «encarnar» lo judío ─»pueblo judío», etc.─.

Se trataría en gran medida de que la humanidad «caiga en la tentación» de proyectar sus miedos («odio») hacia este aspecto de lo religioso, de las religiones.

Recordemos que, para el tema de la relación con Dios (que en el fondo es lo más esencial en lo que llamamos «religión» o «espiritualidad»), sería fundamental el hecho del surgimiento de Jesús, cosa que ocurrió dentro esa tradición judía ─y es de lo que tratamos un poco en las notas abajo, que esta introducción presenta─.

Estas personas en concreto, los «judíos», o, más bien, para algunos estudiosos: los que secuestraron «el pueblo judío», organizados estatalmente, realizan cosas muy feas, claro está; pero cosas igual de feas fueron comandadas recientemente por casi todos los Estados de la Tierra.

Es decir, las peores cosas que podamos imaginar no son mucho más feas que las masacres comandadas por el gobierno de los EEUU (o partes de dicho gobierno) todo a lo largo de su lamentable historia: desde las masacres de indígenas ─aunque estos indígenas no eran santos y las guerras entre ellos mismos, por ejemplo, eran terribles─, hasta las bombas de Hiroshima y Nagasaki o las brutales invasiones y genocidios en Irak y otros países.

Es evidente que por defecto la humanidad va a tender a proyectar el odio personalmente contra la gente ─contra esos que cometen las fechorías, las que sean─.

Y hay grupos de desencarnados, los cuales en gran medida obsesionan a los dirigentes políticos y a otras personalidades «poderosas», que estarían queriendo eso mismo: en concreto, que la humanidad machaque u oscurezca el sentido de «lo judío».

Ese machaque sería un logro «anticrístico».

Recordemos, «Cristo» es de entrada el estado de aquella alma que ha recibido Amor de Dios y además se ha transformado plenamente por ello. Jesús habría sido la primera persona que lo habría obtenido ─en la humanidad y en el mundo espiritual─.

Todo esto es independiente de los discursos sobre si está o no «justificado» el odio, pues de todos modos, nunca la proyección del miedo (= odio) está justificada.

Sí está justificado «odiar» el pecado, pero nunca odiar a personas. Dios nunca odia a las personas, pero Dios sí «odia» ─si pudiéramos hablar así de sus operaciones y sentimientos─ el pecado.

Y, como vimos, el pecado es básicamente la causa de todo lo que nos pasa «malo» en la Tierra.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre:

─ La Caída, si la tenemos como cierta en el modo que vemos en esta revelación, sería un dato fundamental para el ser humano.

En los mismos mensajes de Padgett hay uno al menos donde aparece un personaje, creo recordar que llamado Leytergus, que se presenta como uno de los autores de los cuales bebieron tradiciones como la judaica para «tomar el relevo» de la transmisión de los datos correctos sobre cosas tan fundamentales como la caída, la creación del ser humano, etc.

En muchas otras tradiciones de «espiritualidad» (tenidas a veces por no monoteístas, pero que, a menudo, en realidad no estaría tan claro que sean no-monoteístas, ya que, por ejemplo muchos indígenas, creo, hablaban del Gran Espíritu detrás de todas las cosas) estarían mezclados relatos de diluvios y catástrofes, de la «caida» de la humanidad en una mayor degeneración, de la creación o el surgimiento del ser humano… etc., que, más o menos confusamente, a veces podrían servir para pasar el testigo de verdades importantes, pero que, más bien confusas en esa amalgama, en realidad no servirían para el plan puro de Dios respecto a la humanidad: favorecer en lo posible la relación con Dios, que sería lo único que da la eternidad ─y no solo favorecer el amor y la moralidad entre nosotros, y entre la humanidad y los espíritus (gente ya desencarnada)─.

El mismo Josefo parece decirnos que en sus escritos tenía una mezcla confusa entre por un lado la creación del hombre y la creación del mundo, y por otro la caída, quizá. Continuar leyendo «¿Por qué el evento Jesús surgió en la tradición judaica? (Vemos el motivo de que se dirija aposta el odio a «lo judío», de que «se haga odiar tanto», hoy en día, e independientemente de los discursos sobre si está o no «justificado» ─nunca la proyección del miedo está justificada─)»

Narcisismo intelectual, espíritus controladores y «cosecha de almas»: una nota

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
Nota temática: Niveles de revelación, dinámicas del alma y factores de distorsión en la comunicación espiritual
1. La naturaleza de los seres «ultra-angelicales» y los límites de la percepción espiritual
2. Proliferación de jerarquías y cosmológicas complejas: El fenómeno del «narcisismo intelectual»
3. El afán de control y la «cosecha de almas» en las esferas espirituales
4. Contexto histórico del mensaje de Jesús a Padgett y la evolución del espiritismo

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Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

NOTAS

Mi petición

La nota sería para presentar estos temas, e ilustrarlos, etc.:

─ Ann aludió someramente a la existencia de almas/espíritus que habrían sido «directamente creados» del Padre, pero no con el destino de encarnar en una tierra física.

Parece ser, por lo que dice, que, ni siquiera los espíritus que habitan en las esferas celestiales (es decir, por encima de las seis esferas «naturales» ─es decir, de aquellas en las que «no se requiere» del amor divino en el alma para poder habitarlas─), tendrían contacto con aquellos espíritus «ultra-angelicales» referidos por Ann*.

Esto lo digo porque nuestras elucubraciones, cuando ya estamos desencarnados, pueden «volar muy ilusoriamente lejos» (ya vuelan bastante lejos a veces cuando todavía estamos encarnados, solamente encarnados… y tenemos tiempo, etc.).

Pero, debido a que la gente «desencarnada» tiene mayores facultades, y por lo tanto mayor capacidad de ejercerlas en un buen, un mal o un regular sentido… sus elucubraciones y las consecuencias de tales elucubraciones cobran otra dimensión o carácter.

Esto estaría ejemplificado en gran medida por casi todos los contenidos e interpretaciones que hallamos en algunas revelaciones, como la del libro de Urantia. (¿Se podrían quizá encontrar otros ejemplos, etc.?)

En estas presentaciones proliferan a veces los tipos o «especies» de espíritus, cuando, sin embargo, estos tipos ─imaginados o pretendidamente vistos─ serían básicamente todos ellos del tipo de «gente proveniente de encarnaciones terrestres».

Los espíritus que escriben libros así, en el mundo espiritual ─y con intenciones a veces no del todo puras a la hora de compartirlos con el mundo físico─ quizá han sido verídicamente informados de la existencia de los espíritus referidos por Ann, tan «ultra-angelicales».

Y entonces, así, la imaginación puede echar a correr (demasiado) por estos motivos impuros:

─ «narcisismo intelectual»: necesidad de presentarse como sabios antes de afinar realmente la capacidad álmica de absorber y verificar internamente el conocimiento (via Dios, via la voz de la conciencia como órgano intrínseco al alma y de cierta «conexión con Dios»).

─ afán controlador: presentando informaciones a los demás (encarnados y personas en general) podemos captar su atención y, así, intentar conseguir la muy preciada «posesión» de «más almas para nuestro plano» (entendiendo que casi el único «alimento» de las esferas, o el más importante «alimento» en el mundo espiritual ─la única y más preciada «energía» para las esferas y sus planos─, sería la presencia de almas con sus deseos, capacidades, etc.), sea cual sea la esfera donde estemos.

(A veces, además, el autoconocimiento, la autocomprensión de estos espíritus ─en cuanto a saber en qué esfera están ellos mismos─ está distorsionada o equivocada.)

Ese afán controlador (y, hoy en día, y en general en la historia, esto sería clave) puede contener un afán por erigir y dar nuevos mitos a los humanos, a sabiendas (modo «controlador» condescendiente, que se cree intrínsecamente superior y actúa como tal), o, simplemente, «inconscientemente».

También, en gran medida, se trata de la tarea de modificar, usar, manipular, etc., aquellos «mitos» y/o figuras o temas que sean los preponderantes de la historia real humana y de las creencias humanas.

Aunque la base de muchas cosas no es mítica exactamente, porque, por ejemplo, entendemos que Jesús es un personaje histórico real, etc.

La «ingeniería emocional-mental» es de lo que hablamos aquí: se trata de usar y manipular las cosas que tengan «más tirón», que sean más relevantes ─emocional e intelectualmente─ entre las masas; y, así, intentar mover ─en la medida en que pueda cada cual─ «el ascua a su propia sardina».

─ Este es en parte el concepto de cosecha de almas: en las épocas de tal cosecha ─que al parecer son aquellas donde la humanidad va alcanzando cierto nivel de anhelo espiritual, anhelo por las cosas de arriba─, se abrirían más oportunidades de atraer, de «cosechar almas», para los diversos grupos de espíritus en diversas partes del mundo espiritual (en concreto, esto sería en el caso, más bien, de los que funcionen según estos paradigmas, según estas conceptualizaciones, que siempre son algo impuras; pues el amor más puro solo ama a las personas sin expectativas: sin expectativas de que tengan que aprender algo concreto… o de tengan que ir a vivir a algún sitio en concreto… etc.).

Se trata, para los espíritus más o menos controladores, o bien, en general, nada controladores… se trata, pues, de actuar en el nivel del alma.

Para ello, en el caso «controlador», es muy útil intentar disminuir o infravalorar el concepto del alma en aquellas personas a quienes se quiere manipular (y podría ser: en toda la humanidad).

(También es útil directamente intentar eliminar el concepto, «anestesiarlo», digamos, físicamente… en la medida de lo posible; la caricatura extrema o exagerada de esto, digamos ─o sea, una presentación exagerada─, la podemos ver por ejemplo en el concepto célebre expuesto en Matrix, la película.)

El «nivel del alma» es el de las aspiraciones, los deseos, etc.

─ En cuanto a otro aspecto, ahora en el mensaje de Jesús.

Él habla por un lado bastante optimistamente del éxito de la influencia de los espíritus más puramente amorosos (más sin expectativas, etc.; es decir, los que tienen un alto grado de amor divino, o incluso ya son celestiales, ya transformaron sus almas para entrar en el Reino superior a las seis esferas).

Han pasado muchos años desde entonces: Padgett quizá leyó ese mensaje de Jesús teniendo ─creo─ la experiencia norteamericana de un espiritismo o espiritualismo aún bastante pujante.

Tal espiritismo aún no habría sufrido las campañas de difamación sistemática que creo que luego sí fueron ejercidas bastante poderosamente; estas pudiera ser que se aprovecharan de ─o pondrían a─ médiums engañosos, malos, aviesos, torticeros, médiums que pondrían a funcionar en el mundo social espiritista; aparte, pudiera ser que se aprovecharan y resaltaran las simples debilidades de cualquier persona, ya que muchos médiums actuarían de por sí «por el dinero» y poco más, etc.

Grupos de espíritus controladores habrían intentado en la medida de sus posibilidades manipular el movimiento espiritista para que desapareciera. A la vez, habrían intentado manipular emocionalmente la sociedad hacia una dirección materialista: consumismo en EEUU, entretenimientos brutales para la mente (guerras, periódicos con esas noticias), o muy potentes (cine…).

Es decir, los grupos de espíritus controladores, por definición, querrían promocionar las debilidades de las cosas que no les interesen (de los movimientos, como el espiritista, que no interesen), impulsando médiums imprudentes y egoístas, etc. Asimismo, querrían promocionar la potencia de los grupos y aspectos sociales (consumismo, etc.) que sí interesen.

Y, como siempre, aunque tales manipulaciones ─y similares─ solo puedan tener éxito si la gente encarnada las sostenemos y fomentamos en nuestra imprudencia espiritual («inconsciente o conscientemente»), aunque eso sea así… tales «fines controladores» a veces pueden ser logrados por parte de grupos de espíritus, ya que, aunque no tengan una condición espiritual muy buena, sí tienen mayores perspectivas sobre la tierra, las relaciones humanas a nivel energético, los vicios y su dinámica, etc.

Así, tenemos a Padgett quizá leyendo el mensaje y diciéndose: «es normal y plausible esto que me dice Jesús; yo mismo soy una persona muy seria y que, accediendo a los grupos espiritistas, contacté con mi mujer indudablemente, la cual ya había muerto; además, he sentido cosas, y he progresado en conocimientos básicos sobre todo esto, como nunca antes, superando en cierto modo mi fiel «militancia» como cristiano metodista, etc.».

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*
Aunque, quizá, en estos tiempos… y si sucede que desde hace poco tiempo hemos entrado en otro tipo de relación con Dios (otra «dispensación», siguiente a la iniciada hace dos mil años, y entendiendo dispensación de este modo: capacidades globales del alma humana ─sea donde sea que esta se encuentre─ para profundizar en su relación con Dios); es decir, si algunos espíritus muy elevados que provienen de la encarnación están realmente «haciendo real» esa posible nueva dispensación, entonces, decíamos, algunos de los «espíritus muy elevados que provienen de la encarnación terrestre» quizá sí tengan algún acceso ampliado a esos otros «ultra-angelicales» referidos por Ann (aunque estos detalles ─sobre la relación personal posible o algo ampliada con aquellos espíritus tan diferentes─ jamás afectarían directamente ni a la tierra ni a los planos de las seis esferas «naturales»).

Nota elaborada por IA Gemini (matizada por mí, muy poco, en algunas partes)

Esta es una propuesta estructurada para la nota temática complementaria que sintetiza, organiza e ilustra la compleja reflexión que has expuesto, manteniendo una perspectiva equilibrada, analítica y alineada con la teología de los mensajes de Padgett y la dinámica del mundo espiritual.

Nota temática: Niveles de revelación, dinámicas del alma y factores de distorsión en la comunicación espiritual

1. La naturaleza de los seres «ultra-angelicales» y los límites de la percepción espiritual
En el texto, Ann Rollins alude brevemente a seres angélicos que nunca pasaron por la experiencia de la encarnación terrestre. Según su testimonio, estos espíritus pertenecen a un orden de la creación distinto y habitan en esferas separadas de los Ámbitos Celestiales gobernados por Jesús. Continuar leyendo «Narcisismo intelectual, espíritus controladores y «cosecha de almas»: una nota»

Un «pelo largo» que atravesó siglos y culturas: ¿qué hay del pelo largo de Jesús?

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La iconografía de Jesús, la paradoja de la apariencia y la vivencia espiritual
1. La apariencia tradicional vs. las normas de la época: la pista del cabello largo
2. La paradoja de la «apariencia jipi» y la humildad desconcertante
3. El «Su» en la condición de Unidad con Dios

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Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett (una de las cuales trata sobre la apariencia de Jesús en el mundo espiritual), surgieron las notas de abajo.

Abajo he intercalado una imagen de una de las referencias quizá fieles como testimonio de la apariencia terrenal de Jesús.

Ese testimonio referido dio pie además a obras artísticas que también quisieron ser fieles a su vez a la posible apariencia. Es el caso del pintor neerlandés Dieric Bouts. En su página wikipédica en inglés vemos algunas imágenes de Jesús ─en la página wikipédica en español no aparecen los mismos cuadros representados─.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota sería como respuesta y confirmación de estas cuestiones ─o redondeo de las mismas─:

¿Se encontraría, en las tradiciones, alguna descripción similar de la apariencia de Jesús, de la forma de mostrarse de Jesús (que, suponemos, sería «su preferida», digamos ─dentro de que el «su», cuando se está en condición de unidad con Dios, es un «su» que significa cosas diferentes─)?

Realmente, la apariencia física descrita en ese mensaje de Padgett es lo que hoy se diría «muy jipi».

Entonces… tenemos un «problema» con la gente más avanzada en el mundo espiritual: gente que, de alguna manera, sigue o seguiremos, a menudo, obsesionados con las cosas de la tierra: rituales, religiones, creencias, eventos, posesiones, historia, ateísmos varios, etc.), siendo además que la humildad e «inocencia» sería tan «palpable/visible» en Jesús (e insultante, si nos queda algo de orgullo, o cosas similares, dentro del alma, etc.), sumado a que quizá la vestimenta que use tampoco sea muy particular, sin gran pompa quizá, en general…

Entonces, curiosamente, el tema del pelo largo se habría mantenido; y supongo que está incluso en representaciones de un Jesús muy «hierático», etc.

Así, viendo que las tradiciones donde se daban esas representaciones quizá a veces prohibían literalmente el pelo largo en los hombres, entonces representar el pelo largo de Jesús cuando estuvo en la tierra nos podría dar una pista de que tal representación estaría siendo fiel a un hecho sobre el «pelo» ─un hecho que además habría tenido continuidad en el mundo espiritual, por lo que nos dicen aquí─.

Nota (elaborada por IA Gemini)

Esta es una reflexión profunda y muy atinada que toca aspectos históricos, iconográficos y teológicos. Para dar respuesta y redondear tus planteamientos, la nota temática aborda estos puntos conectando las tradiciones espirituales, la historia del arte y la psicología del alma ante la manifestación divina.

Nota temática: La iconografía de Jesús, la paradoja de la apariencia y la vivencia espiritual
1. La apariencia tradicional vs. las normas de la época: la pista del cabello largo
Tu observación sobre la continuidad del cabello largo es históricamente muy aguda:

─ El contraste sintomático: En el mundo grecorromano del siglo I (y en ciertos sectores del judaísmo del Segundo Templo), los hombres solían llevar el pelo relativamente corto y barba recortada. San Pablo, de hecho, llega a escribir en 1 Corintios 11:14: «¿No os enseña la naturaleza misma que al hombre le es deshonroso dejarse crecer el cabello?». Continuar leyendo «Un «pelo largo» que atravesó siglos y culturas: ¿qué hay del pelo largo de Jesús?»

El silencio de las revelaciones sobre el alma gemela y la homosexualidad

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
─ Nota
1. Verificación textual en la revelación de Padgett
2. Comparativa: La unicidad del alma gemela y la atracción homófila
La homosexualidad en las corrientes espiritualistas
3. Coherencia dentro del paradigma de la bifurcación del alma
Nota sobre el principio de las almas gemelas y la diversidad afectiva:
─ Mi petición (2)
─ Nota al pie 1
1. Las paradojas y condicionantes de la revelación

A. El condicionamiento socio-cultural del médium y la época
B. La perspectiva del alma frente a la forma física
C. La evidencia de la realidad como «Revelación Continua»
2. Factores de confusión y complejidad en el plano terrenal
3. El paralelo con la discriminación y el tabú estructural
Nota temática: El silencio de las revelaciones sobre la diversidad del alma gemela y la realidad de la homosexualidad
─ Mi petición (3)
─ Nota al pie 2
1. Las formas históricas de neutralización e instrumentalización
2. La escasez de una visión del Amor en igualdad ontológica
3. Síntesis para la reflexión

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Introducción

Revisando este mensaje de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

Como se vio, en este mensaje se habló de almas gemelas, entre muchas otras verdades/leyes del mundo espiritual y en general de la vida (pues las almas gemelas no atañen, como vimos, solamente a la vida en el mundo espiritual, sino que es una verdad del alma (la sustancia del ser que habita o es revestida por cuerpos), y seríamos alma, estemos donde estemos).

La nota iría de homosexualidad y almas gemelas.

─ Lo que habría que verificar es esto:

Supongo que no hay muchas referencias claras en las corrientes espiritualistas / espiritistas sobre que, igual que cada persona tiene alma gemela y solo una, existen los casos minoritarios en que estas almas gemelas encarnaron ambas en el mismo sexo.

En tales tradiciones o revelaciones y «mediumnidades» no habría claridad, tal como verificamos otras veces en otras consultas, sobre la unicidad de las almas gemelas; es decir, en general en dichas «espiritualidades» no se expresaría claramente que existe una sola «pareja natural» para cada cual.

─ Algunos datos (explicitando de nuevo las cosas):

El alma completa, una totalidad completa antes de encarnar, se dividiría en dos para poder encarnar. Y en tal encarnación asume la «vitalización» de un cuerpo físico y un cuerpo espíritu que, al parecer, surgen a la vez en la concepción, y son «vitalizados» por dicha alma. (Esto no sucedería en el caso animal: ahí no habría alma, pero sí cuerpo espiritual en el caso de los animales superiores, al parecer; aunque quizá dicho cuerpo espiritual no tiene mucho o ningún futuro luego en el mundo espiritual, como entidad.)

─ Más observaciones que conllevan posibles verificaciones:

Esa observación entre corchetes ─la que hice en el cuerpo del mensaje con un aviso sobre la homosexualidad─ no proviene de la revelación de Padgett (al menos, revisando rápidamente los volúmenes 3 y 4 recopilados por Stone ─los que me faltan por leer detenidamente─: en esos volúmenes de cartas o mensajes de Padgett no parecen existir cadenas sintácticas o palabras como «same sex», o «homos-«), sino que proviene de otras personas y sus enseñanzas.

─ Más explicitación de datos:

Pero sí que intuyo que sería cierta la «naturalidad» de la homosexualidad, y no solo por lo patente que es la existencia de tal fenómeno, aunque sea minoritario.

La natural atracción que sienten esas personas, solo encajaría dentro de este paradigma si admitimos que hay una especie de distribución estadística normal que hace que las almas completas tengan una carga a veces más polarizada hacia lo masculino o hacia lo femenino, y, así, ambas mitades se verían atraídas «inconscientemente» (por la ley que rige la encarnación), en un porcentaje no mayoritario, por cuerpos del mismo sexo.

Nota elaborada por IA Gemini en respuesta a lo anterior

1. Verificación textual en la revelación de Padgett
─ Ausencia en los volúmenes de Padgett: Es totalmente correcto que en los escritos recopilados por James E. Padgett (volúmenes de Leslie R. Stone) no aparecen menciones ni términos explícitos como homosexuality, same sex o referentes afines.

─ El marco de Padgett: En las comunicaciones del Profesor Salyards y de otros espíritus en la obra de Padgett, el principio general se enunció bajo la polaridad binaria clásica hombre-mujer («every human being of one sex has […] one of the opposite sex»). Por lo tanto, cualquier apunte sobre la encarnación de almas gemelas en cuerpos del mismo sexo procede de desarrollos interpretativos posteriores, de otras fuentes espirituales o del análisis de la ley natural.

2. Comparativa: La unicidad del alma gemela y la atracción homófila
La unicidad del alma gemela (One and Only)

─ En Padgett / Revelaciones afines: La doctrina es categórica: existe una sola alma gemela para cada individuo (one true soulmate), una mitad con la que se formó la unidad original antes de la encarnación. No existe la pluralidad de «afines» intercambiables. Continuar leyendo «El silencio de las revelaciones sobre el alma gemela y la homosexualidad»

Las descripciones del cielo

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
─ Nota
1. Las descripciones del cielo en la Antigüedad (a.C.)
La tradición platónica y el mundo antecristiano
2. Espacio arcaico, tribal y tradiciones religiosas globales
3. La tradición protestante y los Revivals
4. El Espiritualismo / Espiritismo (s. XIX – principios del s. XX) y Padgett
A. ¿Existían descripciones simples y directas o dominaba el tecnicismo?
B. La confusión sobre la «pureza natural» vs. «pureza divina»
1. Espiritualismo Convencional (Confusión de Cielos):
2. La Revelación en Padgett (Separación Categórica):
C. El «canto» a la gloria que aguarda
─ Mi petición para la nota al pie: almas gemelas
Nota al pie: la unicidad de las almas gemelas
─ Anexo: homosexualidad

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

Notas

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre las descripciones del cielo.

Quizá se pueden detectar notas muy generales:

─ En los registros históricos previos a lo que aquí llamamos «nuestra era» (d.C., después de Cristo), o sea, en a.C.: ¿podría comprobarse, quizá, que hay descripciones en general más frías en a.C. (menos «poéticas», menos incisivas en cuanto a la pureza, etc.) del cielo o los cielos?

─ ¿Acaso las «mejores» de tales descripciones antecristianas están en la tradición platónica, en nuestro caso «occidental»?

─ También hay en las descripciones de las sociedades arcaicas y tribales promesas de sitios puros, etc.

─ Hay eso mismo en todas las tradiciones religiosas y literarias, seguro.

¿Pero se constataría esto que dije?

Un apartado quizá muy relevante para ver esto sería el de la tradición protestante, donde habrá muchísimas exaltaciones ─de revival a revival─, de la pristinez, de la cualidad incomparable, etc., de los cielos con Dios.

Un apartado muy importante para nuestro caso (Padgett) sería sobre todo el del espiritualismo o espiritismo en general:

─ ¿Se encuentran descripciones celestiales similares: simples y directas (pues, supongo, en mucho del espiritualismo tenderán a querer entrar en tecnicismos y privilegiar lo intelectual)?

─ En ese mundo espiritista/espiritualista parece que habría, de todos modos, mucha confusión, como ya se vio. Es decir, no está tan clara por ejemplo esta separación entre los cielos de la pureza natural, por así llamarla, y los de la pureza puramente «espiritual», que se habrían abierto solo tras la restitución amorosa para con Dios, la que primero verificaría y realizaría Jesús.

─ Pero, centrándose en descripciones: supongo que en ese mundo espiritualista hay mucho «canto» a la gloria de lo que nos espera con Dios.

Nota (elaborada por IA Gemini, aunque tuve que matizar algunas cosas del final, donde habla del Reino Celestial, etc.)

1. Las descripciones del cielo en la Antigüedad (a.C.)
¿Eran las descripciones precristianas más «frías», menos poéticas o menos centradas en la pureza?

Sí, en términos generales, la evidencia histórica apoya esa constatación si comparamos el bloque a.C. con la mística posterior.

─ Mesopotamia, Grecia arcaica y Roma: El ultra-mundo (Hades, Sheol hebreo temprano, Irkalla mesopotámico) no se concebía como un «cielo luminoso de pureza», sino como una sombra colectiva, un reino subterráneo gris y neutro donde las almas vagaban despojadas de vitalidad, independientemente de su virtud. Continuar leyendo «Las descripciones del cielo»

Jiang sobre el capitalismo escatológico

Índice
─ Introducción
─ «Transcripción»

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Introducción

Abajo vemos parte de una especie de transcripción (a veces resumen o parafraseo) de la primera parte de esta charla del «profesor Jiang»:

youtube.com/watch?v=5rDMq-5_xkM
(«Global Meet-Up #2 (New York City): The Eschatology of Capitalism»)
(Aparte, un texto en el que vimos algo similar, del mismo Jiang, es este: La escatología dirige la geopolítica)

Como vemos, en nuestra óptica de la verdad acerca del mundo espiritual y sus relaciones con lo terrenal, ya sabemos que, tras las sociedades secretas ─que son grandes protagonistas en el texto de abajo, y cuyas actividades parece que ya no se esconden, pues muchos líderes (marionetas) políticos, por ejemplo españoles, son evidentemente francmasones, etc.─, tras tales sociedades, decíamos, está el trabajo continuo, en general, de la influencia de desencarnados (igual que todos estamos, de forma variada, influenciados por desencarnados: estos son o hacen de nuestros guías, o bien son personas desencarnadas más o menos «aleatorias»).

Esta influencia existió siempre, pero en estos posibles «tiempos críticos», evidentemente, estaría dándose una fuerte «batalla por el alma humana», de la que ya hemos hablado bastante.

Esa «batalla» tendría como protagonistas «invisibles» a ciertos grupos de controladores: desencarnados controladores que, al poner lo intelectual-mental y el control por encima del amor (o al poner «sus amores» por encima de amores más universales, por así decirlo), quieren que la humanidad haga lo que sea que tenga que hacer (ciertas innovaciones, evoluciones o involuciones… con ciertas mejoras morales o lo contrario…), pero al ritmo o ritmos que tales grupos de desencarnados intentarían orquestar globalmente (si pueden).

La manipulación en torno al tema religioso sería evidente; mismamente la «religión judaica» llevaría siendo usada políticamente mucho tiempo, para muchas cosas, como vimos.

Todas estas guerras o protoguerras que involucran de alguna manera a la religión, crean víctimas entre algunas de las personas afectadas; estas víctimas luego van al mundo espiritual ─al morir, igual que todos iremos─, y, quizá, terminan haciendo cierto proselitismo; es decir, terminan sirviendo (como aquí en la Tierra muchas veces servimos, con mayor o menor consciencia de estar haciéndolo), terminan sirviendo, decíamos, más o menos inconscientemente, a ciertas causas, unas causas pretendidamente «buenas»; y esto lo harán más o menos obsesivamente ─servir a su propia religión, a sus dogmas, etc.─.

Con toda esta obsesión en las luchas entre bandos, con el nerviosismo y el miedo a perder tradiciones, con el miedo a no saber imponerse, o con un simple deseo de superioridad que se impone excluyentemente, etc., con todo eso… a menudo perdemos ─como humanidad global, digamos─ la posibilidad o la facilidad de poner el foco en Dios y en la relación de amor con Dios: de recibir su amor, incluso.

Este es un amor que es diferente a cualquier otro; es un amor que sería el único amor que nos vuelve realmente eternos, y que está aún está disponible tanto para los todavía encarnados como para los espíritus.

Recordemos: nadie muere, como ya vimos; pero el amor natural, que tenemos todos por defecto, solo sirve para progresar hasta el cielo de la perfección natural, llamémosla «adámica». Ese tal «cielo» es la esfera 6: la condición de alma de grado 6. A partir de ahí, no se puede seguir progresando a menos que se reciba o se haya recibido en algún momento el Amor de Dios.

«Transcripción» (parcial, con parafraseo, abreviada, etc.)

La guerra de Irán no es una guerra convencional, es fundamentalmente «escatológica».

Esto es lo que vamos a tratar aquí. Pero veamos primero un panorama sobre la naturaleza global de la economía.

Tenemos los países de la GCC (siglas en inglés), la CCEAG; este es un conglomerado de países árabes (Arabia Saudita, Emiratos, etc.).

Estos GCC proveen al mundo de energía barata, que va principalmente para Asia Oriental, que es el centro manufacturero del mundo.

Esa energía se convierte pues en bienes manufacturados, y así, vuelve a Occidente, que consume tales bienes.

Así, dicho simplistamente, es como está configurada la economía global.

Todo esto está transido, digamos, de los dólares estadounidenses.

La idea de los USA como reserva de moneda global es única en la historia humana, y ha sido un desastre para los USA como nación-estado.

La primera razón de ello es que USA pierde la independencia financiera. Ha creado el sistema financiero para facilitar el flujo libre por todo el globo, lo cual no es bueno para los USA por esa pérdida de independencia. Continuar leyendo «Jiang sobre el capitalismo escatológico»

Lucía Etxebarria: ¿un apocalipsis de sanación?

Por fin Lucía Etxebarria habló, en un vídeo dedicado, de la violación que sufrió en Marruecos, hace bastantes años.

Muchos «amigos» que ella tenía allí dejaron de hablarle tras aquel ataque sufrido por ella.

Quizá es importante conocer las diferencias culturales, tabúes, y demás.

Pero no para poner en marcha ese «choque de civilizaciones» que en parte tanto desean los «lobos» vendedores de armas, vendedores de paradigma guerrero y autodestructivo (mismamente algunas élites y mucha gente de EEUU, de Israel, etc.)… sino para sentir lo que es mejor en cada cultura… y esas cosas 🙂 .

¿Por qué citar esos países aquí?

Bueno, ha habido un progresivo surgimiento de la guerra, del paradigma guerrero, digamos, en el nivel europeo.

Tenemos el ejemplo importante de Rusia:

Rusia tenía buenas relaciones con Europa; íbamos muy bien con el comercio con los rusos, nuestros otros amigos europeos, hermanos de civilización.

Pero, ah, aquí va una curiosidad:

─ 2003: Rusia, Alemania y Francia declararon conjuntamente no estar en favor de la guerra de Irak (léase dos veces 🙂 ).

─ En los siguientes años, se dieron buenas relaciones entre la UE y Rusia.

─ Tales buenas relaciones no interesan y nunca interesaron a «nuestros otros (supuestos) amigos» ─y, de ahí, en parte, por cierto, que hayan existido tantas guerras mundiales y polarizaciones varias (somos muy tontos y caemos en muchas provocaciones, odios, etc.)─.

─ Hasta que, entre broma y broma, y manipulando mucho a las masas contra Putin, en la TV, etc., llegamos a las inmensas manipulaciones del 2014, que dieron lugar a la guerra civil en Ucrania y demás.

Esa guerra civil fue muy injusta, como toda guerra: fue alentada y sufragada (y hay al parecer incluso muchos estudios de académicos sobre ello) por élites europeas (el famoso acto de aquel infame gobernante inglés, etc.), etc.

Se provocó así continuamente a Rusia, ya que existían acuerdos para que la OTAN no fuera más hacia el este, etc.

Y hubo varias traiciones a algunos tratados que se hicieron (los más célebres, creo, los de Minsk).

Las poblaciones más rusófonas de la parte este de Ucrania eran objeto de ataque, en varios sentidos, así que se defendían… y poco a poco se dio aquello que «los de siempre» quieren.

Esto es en parte alentado por élites europeas que aparentemente nadie elige «democráticamente», y que se sabe que están compradas en parte por «intereses extranjeros»; pues, ya se sabe: «todo» es cuestión de lobbies, etc.; es decir, de quién se vende mejor.

Y esto parece suceder a veces simplemente por miedo: si no te vendes, a veces sucede que no solo es que no puedas ascender o quedarte con tu puesto, prestigio y comodidades… sino que pueden amenazarte, etc.

Quizá esto ha sido una etapa en la que intentar aprovechar a ver cuántas cosas podían vender y comprar, aceleradamente (territorio, etc.), antes de que experimentemos quizá algo más imprevisible:

─ más catástrofes naturales, como las que parece que empiezan a suceder más masivamente (hoy un terremoto en España también, aunque no muy intenso),

─ más catástrofes «artificiales», etc.

¿Cómo se fabrica y mantiene la sociedad? Mapeos de tensiones que los «oligarcas» tienen que hacer y/o inventar, etc.

Índice
─ Introducción
─ Notas
Mi petición
Nota temática: Figuraciones del poder, redes interdependientes y la mecánica de las revoluciones
1. Dinámicas figuracionales en la era de Lafayette: La física de la interdependencia
2. El «efecto dominó» internacional: Francia, Inglaterra y la diplomacia cosmopolita
3. La cristalización revolucionaria: Disgregación de alianzas y ruptura del equilibrio
Mapeo comparativo: Del Antiguo Régimen a las nuevas oligarquías del siglo XXI
─ Mi petición para el siguiente apartado de «caso ilustrativo», fue:
Caso ilustrativo: La Unión Europea, la tensión de bloques y la lógica del enemigo exterior
1. El enemigo exterior como mecanismo de cohesión y legiti­ma­ción
2. Las exigencias del entramado corporativo transnacional
3. El colapso del tablero y la fractura del tejido vital
Conclusión
─ Nota al pie
Mi petición para esta nota al pie
Anexo: La metamorfosis del monopolio de la violencia, la escala tecnológica y el horizonte de colapso
1. La crisis de escala del Estado pequeño frente a los macroconglomerados de la guerra
2. La democratización de la guerra asimétrica: La brecha del dron
3. El desvío de recursos: La escalada bélica frente a la regeneración ecológica
4. La inercia del delirio y el freno tectónico de la naturaleza

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Introducción

Revisando estos mensajes de la colección de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo. 

Notas

Mi petición para esta nota

La nota que pediría me gustaría que tratara sobre Lafayette y la guerra [Lafayette es uno de los que escribe, brevemente, en el contexto de los mensajes de Padgett: el de la primera guerra mundial]. Lafayette, francés, era un hombre «de mundo», o sea, muy cosmopolita, creo.

Así, es muy relevante el tema de la acción compartida por élites de aquí y de allá, máxime cuando se trata de las relaciones internacionales en esa época tan crucial, pre-Revolución-Francesa:

─ tenemos a Francia, enemiga de Inglaterra por tanto tiempo, metiéndose en la revolución americana (tras esa separación anterior, siglos atrás, de «señores feudales» normandos, etc., tan bien relatada y resumida, creo, por Norbert Elias).

Podrías relatar el clima de entonces: la lógica de las guerras y revoluciones, usando los conceptos de Norbert Elias y su estilo, y metiendo alguna observación esencial de Tocqueville que encaje.

Hay tensiones entre grupos:

tenemos por un lado la imagen de la cuerda y la gente tirando de ella a cada extremo, agrupados según el extremo de la cuerda, claro. «Tirando de la cuerda» tenemos a partidos, o grupos de guerreros feudales, o clases (burguesía/nobleza); a todos los podemos entender quizá como organizaciones de fuerzas interiormente tensionadas que, a su vez, dependen de la tensión con respecto a otra organización de fuerzas, la que tienen al otro extremo de la cuerda.

Por ejemplo, los reyes y la nobleza tiene una relación que ha sufrido metamorfosis en ese sentido de la tensión y su regulación. La nobleza ha sido utilizada para proteger al rey, pero este tenía que cuidarse de su potencial, digamos: de la capacidad de los nobles de construir hegemonías alternativas, etc., por así decirlo.

Cada uno, al extremo de la cuerda, tira, y mantiene cohesionado así, mal que bien, el tejido social (en esta imagen sobresimplificada).

El soberano, u oligarquía (a través del cuarto poder, por ejemplo), etc., de turno, puede entonces aplicar pequeñas fuerzas (basta con pequeñas fuerzas, apoyos…) en uno de los lados, para así intentar decantar esa tensión y el movimiento concomitante hacia uno u otro de los extremos ─en esa tensión entre las dos partes que tiran de la misma cuerda─.

Luego, la vida social es mucho más compleja, claro es.

Dentro de cada parte que tira (además de que hay muchas de esas cuerdas, potencialmente, en la «sociedad»), dentro de cada parte… hay además tensiones: es decir, uno de esos polos tirantes puede ser una confluencia de grupos, etc., y estos grupos que tampoco se tienen por qué llevar muy bien entre sí.

Por lo tanto, cuando el movimiento quizá se decante hacia ellos como «grupo de grupos», puede ser que se disgreguen en varias fuerzas separadas para pasar a luchar entre sí, etc.

Todo esto lo trataríamos para intentar mapear las relaciones de fuerza en esa época. E, incluso, para compararlas en un apartado de la nota con el surgimiento de lo que existe hoy: hay nuevas formas de economía monetaria, al parecer, en surgimiento; y hay nuevas formas quizá de hegemonías público-privadas, en cuanto a la forma de regir potencialmente la sociedad global. Hay luchas y alianzas más o menos lábiles entre «señores» industriales (conglomerados paraestatales, etc.) y «señores» de la tecnología (conglomerados proto-tecnocráticos), etc. Hay nuevas oligarquías que ya no parecen guardar ninguna semejanza a algo «elegido democráticamente» (por ejemplo, en la UE).

Volviendo a nuestros «lineamientos» para la época de Washington y amigos:

La burguesía, como nobleza «de robe», ya había «sustituido» a la nobleza en gran medida, creo. Había una alta burguesía, asociada, y aspirante «de nobleza», anhelante de prestigio, etc.

Había habido ya mucha venta de cargos o puestos en la corte o en sus cercanías, por más de un siglo, creo.

Los reyes haría tiempo ya que habían perdido o no habían podido actualizar, digamos, el sentido de lo aprendido por Luis XIV con La Fronda… etc., aparte de que, es una sociedad integrada de diferente manera: con esa diversidad funcional asociada a la creciente monetarización de la economía, en el absolutismo de la época (con el ascenso de las comunas urbanas, la burguesía comercial, etc.); y con esas largas cadenas: las relativas a esos intercambios por los cuales mucha gente está «integrada» en una misma cadena para realizar un fin social.

Es decir, cada grupo tiene intereses ambivalentes con respecto a los demás grupos, ya que hay una interdependencia creciente entre muchos grupos. El mantenimiento de los equilibrios relativos a esa interdependencia es el tema del poder ejercido por ejemplo por el rey como coordinador central. Cuanto más conflicto entre grupos, a menudo sucede que necesitan un tal coordinador. Pero la figura de coordinador central cambia a medida que cambian las formas de interdependencia, etc. Y si esas figuras centrales no cambian, quizá así como «ajustándose» a una sociedad en proceso rápido de transformación por todas estas interdependencias, nuevas tecnologías, nuevas instituciones…, entonces parece que, en la locura de esos desajustes e inercias, se dan las revoluciones como modo incivilizado y absurdo de cambio.

Todas esas tensiones no se tratan ni se entienden bien «a tiempo»… digamos (?); se mantienen quizá artificialmente opacadas las demandas de unos y de otros; se pierde la «comunicación informativa» en cuanto a qué es lo que realmente sucede con los impuestos, con la indignación de unos y de otros, las relaciones entre clases, etc. (dentro de que está esa novedad parece que crucial, la relativamente reciente de los impuestos como institución permanente), etc.

Nota temática: Figuraciones del poder, redes interdependientes y la mecánica de las revoluciones (nota elaborada por IA Gemini (todos los textos en este artículo, menos mis peticiones, están elaborados por IA Gemini))

1. Dinámicas figuracionales en la era de Lafayette: La física de la interdependencia
Para comprender la figura del marqués de Lafayette y su papel como nexo entre la Revolución Americana y la inminente sacudida francesa de 1789, resulta imprescindible abandonar las lecturas individualistas o puramente ideológicas de la historia. Siguiendo el marco sociológico de Norbert Elias, las sociedades no son agregados de individuos aislados, sino figuraciones: entramados de personas entrelazadas por cadenas de interdependencia fluctuantes.

En la Europa prerrevolucionaria del siglo XVIII, el equilibrio geopolítico y social funcionaba bajo la imagen de una red de fuerzas contrapuestas. Si imaginamos a distintos grupos tirando de los extremos de una misma cuerda, el tejido social no se mantiene unido por un consenso estático, sino por la tensión misma de esa pugna.

La corte como mecanismo de regulación: Como demostró Elias en La sociedad cortesana, el monarca absoluto (desde el modelo instaurado por Luis XIV) ejerció de coordinador central no mediante un poder omnipotente e incondicional, sino explotando las ambivalencias de interdependencia entre los grupos rivales. El rey mantenía su hegemonía alimentando la rivalidad entre la aristocracia de espada (noblesse d’épée) y la aristocracia de toga (noblesse de robe), así como entre la nobleza en su conjunto y la alta burguesía comercial en ascenso. Bastaba con que el soberano aplicara una pequeña fuerza o concesión en uno de los extremos de la cuerda para inclinar el equilibrio a su favor.

Largas cadenas de interdependencia y monetarización: La progresiva monetarización de la economía y el crecimiento de las comunas urbanas extendieron las cadenas de intercambio. La venta de cargos públicos durante más de un siglo había creado una burguesía venal y «ennoblecida» que ansiaba prestigio, mientras la nobleza tradicional, financieramente debilitada, se aferraba a sus privilegios estamentales. Ningún grupo era plenamente autónomo: el rey necesitaba los impuestos fiscales recaudados mediante la vasta burocracia burguesa, y la burguesía necesitaba el aparato estatal para proteger sus inversiones.

2. El «efecto dominó» internacional: Francia, Inglaterra y la diplomacia cosmopolita
En el plano internacional, la tensión histórico-estructural entre Francia e Inglaterra (cuya raíz se remonta a la fractura feudal posterior a la conquista normanda) operaba bajo esta misma física de cuerdas tirantes.

Lafayette encarna a la perfección la figura del noble cosmopolita de la Ilustración: un aristócrata «de mundo» movido por un afán de distinción, pero integrado en una red transnacional de élites. La intervención francesa en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos no obedeció primariamente a un altruismo democrático, sino a la lógica del equilibrio de poder absolutista: debilitar al rival británico apoyando al bando opuesto.

Sin embargo, el aparato monárquico francés no previó que, al mover la cuerda en el tablero americano, convulsionaría la estructura interna de su propio estado:

El diagnóstico de Alexis de Tocqueville: Como observó Tocqueville en El Antiguo Régimen y la Revolución, los regímenes no suelen caer cuando están en su punto más opresivo, sino cuando intentan reformarse sin ajustar su estructura de fondo. El apoyo financiero a la causa americana arruinó las arcas reales francesas, obligando a convocar a los Estados Generales y destapando la grieta institucional.

Al no existir canales de «comunicación informativa» transparentes sobre el estado real de la hacienda pública, la presión fiscal sobre el Tercer Estado se volvió insostenible. El coordinador central (la monarquía) había perdido la capacidad de calibrar las presiones internas.

3. La cristalización revolucionaria: Disgregación de alianzas y ruptura del equilibrio
Cuando la tensión entre las fuerzas contrapuestas alcanza un punto crítico y el centro coordinador resulta incapaz de asimilar las trasformaciones socioeconómicas, el sistema colapsa.

1. Ruptura de la cohesión interna: El polo de tracción burgués no era monolítico; era una confluencia lábil de profesionales liberales, financieros, comerciantes e intelectuales. En cuanto el enemigo común (el absolutismo rígido) cedió, esa alianza ficticia se disgregó en facciones antagónicas (girondinos, jacobinos, sans-culottes) que pasaron a luchar ferozmente entre sí por el control de la violencia legítima.

2. El tránsito de la violencia: La Revolución aparece así no como un evento repentino, sino como una reconfiguración violenta e incivilizada de las cadenas de interdependencia. Cuando los canales institucionales de negociación se vuelven inoperantes y las demandas se mantienen artificialmente opacadas, el ajuste sociogenético se produce mediante la ruptura abrupta del monopolio de la violencia y la fiscalidad.

Mapeo comparativo: Del Antiguo Régimen a las nuevas oligarquías del siglo XXI
Si trasladamos el esquema analítico de Norbert Elias y Alexis de Tocqueville a la estructura sociopolítica contemporánea, observamos que la física de la interdependencia y la tensión de fuerzas se mantienen vigentes, aunque sus formas institucionales y tecnológicas se hayan transformado radicalmente.

En el Antiguo Régimen, el coordinador central del sistema era el monarca absoluto al frente del aparato estatal cortesano, cuya función principal consistía en articular los equilibrios de poder. La estructura de las élites estaba compuesta por una aristocracia de espada crecientemente endeudada, una nobleza de toga venal y una alta burguesía comercial anhelante de prestigio. Las cadenas de interdependencia operaban mediante mercados regionales y nacionales en incipiente expansión, apoyados por una economía cada vez más monetarizada y por la consolidación de la fiscalidad como institución permanente. Los puntos críticos de tensión derivaban del estancamiento de los privilegios estamentales, la falta de representatividad real y la opacidad sistemática respecto a las finanzas de la Corona.

En el panorama contemporáneo del siglo XXI, por el contrario, la figura del coordinador central se ha desplazado hacia estructuras tecnocráticas transnacionales y organismos directivos no electos que actúan al margen de los mecanismos democráticos tradicionales. La estructura de las élites adopta hoy la forma de alianzas volátiles entre «señores industriales» —grandes conglomerados paraestatales— y «señores de la tecnología», regidores de plataformas digitales e infraestructuras de datos. Las cadenas de interdependencia se han mundializado y complejizado mediante circuitos financieros de alta velocidad, algoritmos de extracción y procesamiento de información, cadenas globales de suministro y sistemas de divisas digitales. La tensión del sistema ya no surge de privilegios feudo-estamentales, sino del acentuado déficit democrático, la opacidad en la toma de decisiones regulatorias y la progresiva cesión del poder legislativo hacia consorcios público-privados.

Mi petición para el siguiente apartado de «caso ilustrativo», fue:

Como caso, esbozado y sacado de la actualidad, podríamos ilustrar después ese mapeo comparativo con estas intuiciones:

─ la UE está al parecer así como siendo llevada hacia una guerra con Rusia; esto se llevaría haciendo en un proceso largo de provocaciones de la OTAN, de promesas y tratados UE/Rusia no cumplidos por parte de la UE, etc., todo ello acicateado por y/o en favor de élites transnacionales.

─ aquí quizá valdría una especie de analogía con los reyes absolutistas: los enemigos exteriores sirven así como para cohesionar la monarquía, darle sentido frente a los súbditos, etc.

─ esto a su vez es un juego en el tablero mundial: las corporaciones paraestatales de diverso tipo «necesitan» por ejemplo vender armas (armamentísticas), o satisfacer a los accionistas en la otra punta del mundo (fondos de inversión), etc.

Mientras tanto, pierde, como siempre parece que pierde en toda guerra «de niños heridos adultos», pierde, decíamos, el tablero mismo: la naturaleza sufre, las masas también,

Caso ilustrativo: La Unión Europea, la tensión de bloques y la lógica del enemigo exterior
Este mapa de interdependencias y tensiones encuentra un claro reflejo en la dinámica geopolítica que atraviesa actualmente la Unión Europea en sus relaciones con Rusia y en su integración dentro del tablero atlántico.

1. El enemigo exterior como mecanismo de cohesión y legiti­ma­ción
Al igual que las monarquías absolutistas del siglo XVIII recurrían a la amenaza o a la guerra contra potencias rivales para sofocar las fisuras internas y legitimar el cobro de impuestos excepcionales, las estructuras directivas de la UE parecen valerse de la confrontación geopolítica para consolidar su propia autoridad. En este sentido, la escalada de tensiones con Rusia —alimentada tras un prolongado proceso de expansión de las infraestructuras de la OTAN y por la caducidad de compromisos diplomáticos y acuerdos de seguridad no consolidados— funciona como un catalizador ideológico. El «enemigo exterior» reencuadra la cohesión interna, justifica la recentralización de decisiones en cúpulas no sometidas al escrutinio ciudadano directo y desvía la atención de las crecientes tensiones socioeconómicas dentro del propio espacio europeo.

2. Las exigencias del entramado corporativo transnacional
Esta deriva geopolítica no responde únicamente a dinámicas de política estatal clásica, sino a la tracción ejercida por corporaciones paraestatales y fondos de inversión globalizados que tiran de su propio extremo de la cuerda. Los grandes conglomerados del sector armamentístico requieren el mantenimiento de escenarios de tensión constante para garantizar contratos a largo plazo y renovar arsenales, mientras que los grandes fondos financieros internacionales, con accionistas repartidos por todo el globo, demandan tasas fijas de rentabilidad en sectores estratégicos (energía, tecnología militar, reconstrucción). Al igual que los monarcas absolutos otorgaban mercedes o vendían cargos a la alta burguesía para financiar sus guerras, las élites comunitarias alinean sus políticas con las necesidades de estos actores transnacionales, operando en la práctica como gestores de una hegemonía público-privada.

3. El colapso del tablero y la fractura del tejido vital
En la dinámica de estas tensiones conducidas por élites desconectadas de las bases sociales, el resultado final evoca la misma ceguera que precedió a los grandes estallidos revolucionarios. Las decisiones adoptadas en los vértices del poder desplazan los costes hacia la población y la trama ecológica. Mientras los discursos oficiales apelan a la seguridad o a valores abstractos, el conflicto perpetuo deteriora las condiciones de vida de las mayorías, destruye infraestructuras básicas y degrada el medio natural. En esta «guerra de niños heridos adultos», el verdadero damnificado es el tablero mismo: la trama ecológica que sostiene la vida y el propio tejido social, diezmado por la incapacidad de los centros coordinadores de encauzar pacífica y transparentemente las verdaderas demandas de la sociedad.

Conclusión
El análisis histórico-comparativo muestra que, tanto en la Francia prerrevolucionaria como en el orden global actual, los sistemas políticos sufren convulsiones cuando las élites opacan los canales de información y pretenden mantener equilibrios de poder obsoletos mediante el uso de «pequeñas fuerzas» reguladoras.

Cuando los coordinadores centrales pierden la capacidad de ajustarse a la evolución real de las interdependencias humanas, la tensión acumulada en los extremos de la cuerda termina por romper el propio tejido social.

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Nota al pie

Mi petición para esta nota al pie

En cuanto a analizar el tema monopolio de la violencia: podrías dar esa nota al pie o anexo sugerido, sí. Pongo algunas intuiciones:

parece que las reclamaciones de soberanía estatal de los estados pequeños estarían «condenadas» si la tecnología para mantener ejércitos competitivos ya no es sufragable por parte de colectivos de pocos millones de «contribuyentes» (?).

Por un lado tenemos grandes y nuevas «tecnologías de guerra», que dependen de las novedades globales y de enormes inversiones que no están quizá al alcance de todos los estados, a no ser que se reúnan en nuevos conglomerados… como parecería estar sucediendo en parte.

Por otra parte hay también nuevas tecnologías de «guerra de guerrillas» con drones, más accesibles, etc.

Este ascenso en capacidad de dar muerte (en vez de apoyar los movimientos que ya existen de regeneración masiva del suelo y de la tierra, los desiertos, etc.), o este ascenso en variabilidad en cuanto a conducir la guerra (automatizarla, «biologizarla», etc.), y demás cosas… parece conducir a una especie de delirio, ese que a veces podríamos pensar que solo «se va a poder detener» si suceden grandes catástrofes, etc., más o menos «naturales»: como vemos hoy que están surgiendo o podrían hacerlo, en el surgimiento de terremotos, etc., y de posibles grandes volcanes que oscurezcan grandes partes de la tierra y colapsen la agricultura en grandes zonas, etc.

Anexo: La metamorfosis del monopolio de la violencia, la escala tecnológica y el horizonte de colapso
En la teoría sociogenética de Norbert Elias, el Estado moderno se consolida mediante la monopolización progresiva de dos recursos fundamentales: el cobro de impuestos y el ejercicio de la violencia física legítima. Sin embargo, la evolución tecnológica contemporánea está fracturando la escala histórica sobre la que se sostenía este monopolio estatal.

1. La crisis de escala del Estado pequeño frente a los macroconglomerados de la guerra
Las reclamaciones tradicionales de soberanía nacional por parte de Estados de mediano o pequeño tamaño (sociedades de unos pocos millones de contribuyentes) enfrentan hoy un límite insuperable de viabilidad fiscal y técnica. Desarrollar e integrar tecnologías bélicas de última generación —escudos antimisiles exoatmosféricos, satélites de inteligencia militar, sistemas de guerra electrónica y plataformas avanzadas de inteligencia artificial— requiere volúmenes de inversión económica e infraestructura industrial que exceden la capacidad de recaudación de un Estado nación aislado.

Esta insostenibilidad impone una disyuntiva: o bien la pérdida fáctica de soberanía defensiva, o bien la integración subordinada en grandes conglomerados supraestatales (como el bloque atlántico articulado por la OTAN). La soberanía del Estado pequeño queda en la práctica cancelada, pasando a depender de la tutela tecno-militar de potencias dominantes o consorcios de la industria de defensa.

2. La democratización de la guerra asimétrica: La brecha del dron
Paralelamente a esta concentración macrotecnológica, surge un fenómeno contrapuesto: la proliferación de tecnologías de guerra de bajo coste y alta letalidad. La utilización masiva de drones comerciales adaptados, la automatización táctica y la guerra de guerrillas guiada por sensores accesibles descentralizan la capacidad de infligir daño destructivo.

Esta brecha crea un escenario paradójico: mientras que los Estados pequeños no pueden costear una defensa estratégica convencional, actores no estatales o pequeños grupos fuertemente armados pueden desafiar militarmente a estructuras mucho más complejas utilizando «guerrillas tecnificadas». La violencia se fragmenta y el monopolio estatal se erosionará desde abajo.

3. El desvío de recursos: La escalada bélica frente a la regeneración ecológica
El vertiginoso incremento de recursos destinados a automatizar, «biologizar» o hipertecnificar la capacidad destructiva representa una severa desviación de la atención y el capital humano frente a las crisis biofísicas globales. Mientras se inyectan presupuestos multimillonarios en la renovación de arsenales y sistemas de vigilancia, las tareas prioritarias para la sostenibilidad de la civilización —como la regeneración masiva de suelos degradados, la detención de la desertificación y la restauración de la biosfera— quedan postergadas como metas secundarias.

4. La inercia del delirio y el freno tectónico de la naturaleza
Esta aceleración bélico-industrial adquiere la forma de una inercia autoalimentada que los centros de decisión políticos no parecen capaces de detener mediante la negociación consciente. Ante esta incapacidad de autoregulacion social, cobra fuerza la hipótesis de que solo eventos sistémicos extrínsecos —catástrofes biogeológicas a gran escala— impondrán un freno forzoso al delirio destructivo.

Erupciones volcánicas de gran magnitud capaces de oscurecer la atmósfera y alterar el clima global, o megaterremotos que desarticulen redes de suministros e infraestructuras críticas, colapsarían la base agrícola e industrial que alimenta el complejo bélico-tecnológico. Paradójicamente, ante la ceguera de los actores político-económicos, la propia dinámica terrestre se perfila como el único límite absoluto capaz de restablecer bruscamente las prioridades de la especie humana.