¿Cómo se fabrica y mantiene la sociedad? Mapeos de tensiones que los «oligarcas» tienen que hacer y/o inventar, etc.

Índice
─ Introducción
─ Notas
Mi petición
Nota temática: Figuraciones del poder, redes interdependientes y la mecánica de las revoluciones
1. Dinámicas figuracionales en la era de Lafayette: La física de la interdependencia
2. El «efecto dominó» internacional: Francia, Inglaterra y la diplomacia cosmopolita
3. La cristalización revolucionaria: Disgregación de alianzas y ruptura del equilibrio
Mapeo comparativo: Del Antiguo Régimen a las nuevas oligarquías del siglo XXI
─ Mi petición para el siguiente apartado de «caso ilustrativo», fue:
Caso ilustrativo: La Unión Europea, la tensión de bloques y la lógica del enemigo exterior
1. El enemigo exterior como mecanismo de cohesión y legiti­ma­ción
2. Las exigencias del entramado corporativo transnacional
3. El colapso del tablero y la fractura del tejido vital
Conclusión
─ Nota al pie
Mi petición para esta nota al pie
Anexo: La metamorfosis del monopolio de la violencia, la escala tecnológica y el horizonte de colapso
1. La crisis de escala del Estado pequeño frente a los macroconglomerados de la guerra
2. La democratización de la guerra asimétrica: La brecha del dron
3. El desvío de recursos: La escalada bélica frente a la regeneración ecológica
4. La inercia del delirio y el freno tectónico de la naturaleza

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Introducción

Revisando estos mensajes de la colección de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo. 

Notas

Mi petición para esta nota

La nota que pediría me gustaría que tratara sobre Lafayette y la guerra [Lafayette es uno de los que escribe, brevemente, en el contexto de los mensajes de Padgett: el de la primera guerra mundial]. Lafayette, francés, era un hombre «de mundo», o sea, muy cosmopolita, creo.

Así, es muy relevante el tema de la acción compartida por élites de aquí y de allá, máxime cuando se trata de las relaciones internacionales en esa época tan crucial, pre-Revolución-Francesa:

─ tenemos a Francia, enemiga de Inglaterra por tanto tiempo, metiéndose en la revolución americana (tras esa separación anterior, siglos atrás, de «señores feudales» normandos, etc., tan bien relatada y resumida, creo, por Norbert Elias).

Podrías relatar el clima de entonces: la lógica de las guerras y revoluciones, usando los conceptos de Norbert Elias y su estilo, y metiendo alguna observación esencial de Tocqueville que encaje.

Hay tensiones entre grupos:

tenemos por un lado la imagen de la cuerda y la gente tirando de ella a cada extremo, agrupados según el extremo de la cuerda, claro. «Tirando de la cuerda» tenemos a partidos, o grupos de guerreros feudales, o clases (burguesía/nobleza); a todos los podemos entender quizá como organizaciones de fuerzas interiormente tensionadas que, a su vez, dependen de la tensión con respecto a otra organización de fuerzas, la que tienen al otro extremo de la cuerda.

Por ejemplo, los reyes y la nobleza tiene una relación que ha sufrido metamorfosis en ese sentido de la tensión y su regulación. La nobleza ha sido utilizada para proteger al rey, pero este tenía que cuidarse de su potencial, digamos: de la capacidad de los nobles de construir hegemonías alternativas, etc., por así decirlo.

Cada uno, al extremo de la cuerda, tira, y mantiene cohesionado así, mal que bien, el tejido social (en esta imagen sobresimplificada).

El soberano, u oligarquía (a través del cuarto poder, por ejemplo), etc., de turno, puede entonces aplicar pequeñas fuerzas (basta con pequeñas fuerzas, apoyos…) en uno de los lados, para así intentar decantar esa tensión y el movimiento concomitante hacia uno u otro de los extremos ─en esa tensión entre las dos partes que tiran de la misma cuerda─.

Luego, la vida social es mucho más compleja, claro es.

Dentro de cada parte que tira (además de que hay muchas de esas cuerdas, potencialmente, en la «sociedad»), dentro de cada parte… hay además tensiones: es decir, uno de esos polos tirantes puede ser una confluencia de grupos, etc., y estos grupos que tampoco se tienen por qué llevar muy bien entre sí.

Por lo tanto, cuando el movimiento quizá se decante hacia ellos como «grupo de grupos», puede ser que se disgreguen en varias fuerzas separadas para pasar a luchar entre sí, etc.

Todo esto lo trataríamos para intentar mapear las relaciones de fuerza en esa época. E, incluso, para compararlas en un apartado de la nota con el surgimiento de lo que existe hoy: hay nuevas formas de economía monetaria, al parecer, en surgimiento; y hay nuevas formas quizá de hegemonías público-privadas, en cuanto a la forma de regir potencialmente la sociedad global. Hay luchas y alianzas más o menos lábiles entre «señores» industriales (conglomerados paraestatales, etc.) y «señores» de la tecnología (conglomerados proto-tecnocráticos), etc. Hay nuevas oligarquías que ya no parecen guardar ninguna semejanza a algo «elegido democráticamente» (por ejemplo, en la UE).

Volviendo a nuestros «lineamientos» para la época de Washington y amigos:

La burguesía, como nobleza «de robe», ya había «sustituido» a la nobleza en gran medida, creo. Había una alta burguesía, asociada, y aspirante «de nobleza», anhelante de prestigio, etc.

Había habido ya mucha venta de cargos o puestos en la corte o en sus cercanías, por más de un siglo, creo.

Los reyes haría tiempo ya que habían perdido o no habían podido actualizar, digamos, el sentido de lo aprendido por Luis XIV con La Fronda… etc., aparte de que, es una sociedad integrada de diferente manera: con esa diversidad funcional asociada a la creciente monetarización de la economía, en el absolutismo de la época (con el ascenso de las comunas urbanas, la burguesía comercial, etc.); y con esas largas cadenas: las relativas a esos intercambios por los cuales mucha gente está «integrada» en una misma cadena para realizar un fin social.

Es decir, cada grupo tiene intereses ambivalentes con respecto a los demás grupos, ya que hay una interdependencia creciente entre muchos grupos. El mantenimiento de los equilibrios relativos a esa interdependencia es el tema del poder ejercido por ejemplo por el rey como coordinador central. Cuanto más conflicto entre grupos, a menudo sucede que necesitan un tal coordinador. Pero la figura de coordinador central cambia a medida que cambian las formas de interdependencia, etc. Y si esas figuras centrales no cambian, quizá así como «ajustándose» a una sociedad en proceso rápido de transformación por todas estas interdependencias, nuevas tecnologías, nuevas instituciones…, entonces parece que, en la locura de esos desajustes e inercias, se dan las revoluciones como modo incivilizado y absurdo de cambio.

Todas esas tensiones no se tratan ni se entienden bien «a tiempo»… digamos (?); se mantienen quizá artificialmente opacadas las demandas de unos y de otros; se pierde la «comunicación informativa» en cuanto a qué es lo que realmente sucede con los impuestos, con la indignación de unos y de otros, las relaciones entre clases, etc. (dentro de que está esa novedad parece que crucial, la relativamente reciente de los impuestos como institución permanente), etc.

Nota temática: Figuraciones del poder, redes interdependientes y la mecánica de las revoluciones (nota elaborada por IA Gemini (todos los textos en este artículo, menos mis peticiones, están elaborados por IA Gemini))

1. Dinámicas figuracionales en la era de Lafayette: La física de la interdependencia
Para comprender la figura del marqués de Lafayette y su papel como nexo entre la Revolución Americana y la inminente sacudida francesa de 1789, resulta imprescindible abandonar las lecturas individualistas o puramente ideológicas de la historia. Siguiendo el marco sociológico de Norbert Elias, las sociedades no son agregados de individuos aislados, sino figuraciones: entramados de personas entrelazadas por cadenas de interdependencia fluctuantes.

En la Europa prerrevolucionaria del siglo XVIII, el equilibrio geopolítico y social funcionaba bajo la imagen de una red de fuerzas contrapuestas. Si imaginamos a distintos grupos tirando de los extremos de una misma cuerda, el tejido social no se mantiene unido por un consenso estático, sino por la tensión misma de esa pugna.

La corte como mecanismo de regulación: Como demostró Elias en La sociedad cortesana, el monarca absoluto (desde el modelo instaurado por Luis XIV) ejerció de coordinador central no mediante un poder omnipotente e incondicional, sino explotando las ambivalencias de interdependencia entre los grupos rivales. El rey mantenía su hegemonía alimentando la rivalidad entre la aristocracia de espada (noblesse d’épée) y la aristocracia de toga (noblesse de robe), así como entre la nobleza en su conjunto y la alta burguesía comercial en ascenso. Bastaba con que el soberano aplicara una pequeña fuerza o concesión en uno de los extremos de la cuerda para inclinar el equilibrio a su favor.

Largas cadenas de interdependencia y monetarización: La progresiva monetarización de la economía y el crecimiento de las comunas urbanas extendieron las cadenas de intercambio. La venta de cargos públicos durante más de un siglo había creado una burguesía venal y «ennoblecida» que ansiaba prestigio, mientras la nobleza tradicional, financieramente debilitada, se aferraba a sus privilegios estamentales. Ningún grupo era plenamente autónomo: el rey necesitaba los impuestos fiscales recaudados mediante la vasta burocracia burguesa, y la burguesía necesitaba el aparato estatal para proteger sus inversiones.

2. El «efecto dominó» internacional: Francia, Inglaterra y la diplomacia cosmopolita
En el plano internacional, la tensión histórico-estructural entre Francia e Inglaterra (cuya raíz se remonta a la fractura feudal posterior a la conquista normanda) operaba bajo esta misma física de cuerdas tirantes.

Lafayette encarna a la perfección la figura del noble cosmopolita de la Ilustración: un aristócrata «de mundo» movido por un afán de distinción, pero integrado en una red transnacional de élites. La intervención francesa en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos no obedeció primariamente a un altruismo democrático, sino a la lógica del equilibrio de poder absolutista: debilitar al rival británico apoyando al bando opuesto.

Sin embargo, el aparato monárquico francés no previó que, al mover la cuerda en el tablero americano, convulsionaría la estructura interna de su propio estado:

El diagnóstico de Alexis de Tocqueville: Como observó Tocqueville en El Antiguo Régimen y la Revolución, los regímenes no suelen caer cuando están en su punto más opresivo, sino cuando intentan reformarse sin ajustar su estructura de fondo. El apoyo financiero a la causa americana arruinó las arcas reales francesas, obligando a convocar a los Estados Generales y destapando la grieta institucional.

Al no existir canales de «comunicación informativa» transparentes sobre el estado real de la hacienda pública, la presión fiscal sobre el Tercer Estado se volvió insostenible. El coordinador central (la monarquía) había perdido la capacidad de calibrar las presiones internas.

3. La cristalización revolucionaria: Disgregación de alianzas y ruptura del equilibrio
Cuando la tensión entre las fuerzas contrapuestas alcanza un punto crítico y el centro coordinador resulta incapaz de asimilar las trasformaciones socioeconómicas, el sistema colapsa.

1. Ruptura de la cohesión interna: El polo de tracción burgués no era monolítico; era una confluencia lábil de profesionales liberales, financieros, comerciantes e intelectuales. En cuanto el enemigo común (el absolutismo rígido) cedió, esa alianza ficticia se disgregó en facciones antagónicas (girondinos, jacobinos, sans-culottes) que pasaron a luchar ferozmente entre sí por el control de la violencia legítima.

2. El tránsito de la violencia: La Revolución aparece así no como un evento repentino, sino como una reconfiguración violenta e incivilizada de las cadenas de interdependencia. Cuando los canales institucionales de negociación se vuelven inoperantes y las demandas se mantienen artificialmente opacadas, el ajuste sociogenético se produce mediante la ruptura abrupta del monopolio de la violencia y la fiscalidad.

Mapeo comparativo: Del Antiguo Régimen a las nuevas oligarquías del siglo XXI
Si trasladamos el esquema analítico de Norbert Elias y Alexis de Tocqueville a la estructura sociopolítica contemporánea, observamos que la física de la interdependencia y la tensión de fuerzas se mantienen vigentes, aunque sus formas institucionales y tecnológicas se hayan transformado radicalmente.

En el Antiguo Régimen, el coordinador central del sistema era el monarca absoluto al frente del aparato estatal cortesano, cuya función principal consistía en articular los equilibrios de poder. La estructura de las élites estaba compuesta por una aristocracia de espada crecientemente endeudada, una nobleza de toga venal y una alta burguesía comercial anhelante de prestigio. Las cadenas de interdependencia operaban mediante mercados regionales y nacionales en incipiente expansión, apoyados por una economía cada vez más monetarizada y por la consolidación de la fiscalidad como institución permanente. Los puntos críticos de tensión derivaban del estancamiento de los privilegios estamentales, la falta de representatividad real y la opacidad sistemática respecto a las finanzas de la Corona.

En el panorama contemporáneo del siglo XXI, por el contrario, la figura del coordinador central se ha desplazado hacia estructuras tecnocráticas transnacionales y organismos directivos no electos que actúan al margen de los mecanismos democráticos tradicionales. La estructura de las élites adopta hoy la forma de alianzas volátiles entre «señores industriales» —grandes conglomerados paraestatales— y «señores de la tecnología», regidores de plataformas digitales e infraestructuras de datos. Las cadenas de interdependencia se han mundializado y complejizado mediante circuitos financieros de alta velocidad, algoritmos de extracción y procesamiento de información, cadenas globales de suministro y sistemas de divisas digitales. La tensión del sistema ya no surge de privilegios feudo-estamentales, sino del acentuado déficit democrático, la opacidad en la toma de decisiones regulatorias y la progresiva cesión del poder legislativo hacia consorcios público-privados.

Mi petición para el siguiente apartado de «caso ilustrativo», fue:

Como caso, esbozado y sacado de la actualidad, podríamos ilustrar después ese mapeo comparativo con estas intuiciones:

─ la UE está al parecer así como siendo llevada hacia una guerra con Rusia; esto se llevaría haciendo en un proceso largo de provocaciones de la OTAN, de promesas y tratados UE/Rusia no cumplidos por parte de la UE, etc., todo ello acicateado por y/o en favor de élites transnacionales.

─ aquí quizá valdría una especie de analogía con los reyes absolutistas: los enemigos exteriores sirven así como para cohesionar la monarquía, darle sentido frente a los súbditos, etc.

─ esto a su vez es un juego en el tablero mundial: las corporaciones paraestatales de diverso tipo «necesitan» por ejemplo vender armas (armamentísticas), o satisfacer a los accionistas en la otra punta del mundo (fondos de inversión), etc.

Mientras tanto, pierde, como siempre parece que pierde en toda guerra «de niños heridos adultos», pierde, decíamos, el tablero mismo: la naturaleza sufre, las masas también,

Caso ilustrativo: La Unión Europea, la tensión de bloques y la lógica del enemigo exterior
Este mapa de interdependencias y tensiones encuentra un claro reflejo en la dinámica geopolítica que atraviesa actualmente la Unión Europea en sus relaciones con Rusia y en su integración dentro del tablero atlántico.

1. El enemigo exterior como mecanismo de cohesión y legiti­ma­ción
Al igual que las monarquías absolutistas del siglo XVIII recurrían a la amenaza o a la guerra contra potencias rivales para sofocar las fisuras internas y legitimar el cobro de impuestos excepcionales, las estructuras directivas de la UE parecen valerse de la confrontación geopolítica para consolidar su propia autoridad. En este sentido, la escalada de tensiones con Rusia —alimentada tras un prolongado proceso de expansión de las infraestructuras de la OTAN y por la caducidad de compromisos diplomáticos y acuerdos de seguridad no consolidados— funciona como un catalizador ideológico. El «enemigo exterior» reencuadra la cohesión interna, justifica la recentralización de decisiones en cúpulas no sometidas al escrutinio ciudadano directo y desvía la atención de las crecientes tensiones socioeconómicas dentro del propio espacio europeo.

2. Las exigencias del entramado corporativo transnacional
Esta deriva geopolítica no responde únicamente a dinámicas de política estatal clásica, sino a la tracción ejercida por corporaciones paraestatales y fondos de inversión globalizados que tiran de su propio extremo de la cuerda. Los grandes conglomerados del sector armamentístico requieren el mantenimiento de escenarios de tensión constante para garantizar contratos a largo plazo y renovar arsenales, mientras que los grandes fondos financieros internacionales, con accionistas repartidos por todo el globo, demandan tasas fijas de rentabilidad en sectores estratégicos (energía, tecnología militar, reconstrucción). Al igual que los monarcas absolutos otorgaban mercedes o vendían cargos a la alta burguesía para financiar sus guerras, las élites comunitarias alinean sus políticas con las necesidades de estos actores transnacionales, operando en la práctica como gestores de una hegemonía público-privada.

3. El colapso del tablero y la fractura del tejido vital
En la dinámica de estas tensiones conducidas por élites desconectadas de las bases sociales, el resultado final evoca la misma ceguera que precedió a los grandes estallidos revolucionarios. Las decisiones adoptadas en los vértices del poder desplazan los costes hacia la población y la trama ecológica. Mientras los discursos oficiales apelan a la seguridad o a valores abstractos, el conflicto perpetuo deteriora las condiciones de vida de las mayorías, destruye infraestructuras básicas y degrada el medio natural. En esta «guerra de niños heridos adultos», el verdadero damnificado es el tablero mismo: la trama ecológica que sostiene la vida y el propio tejido social, diezmado por la incapacidad de los centros coordinadores de encauzar pacífica y transparentemente las verdaderas demandas de la sociedad.

Conclusión
El análisis histórico-comparativo muestra que, tanto en la Francia prerrevolucionaria como en el orden global actual, los sistemas políticos sufren convulsiones cuando las élites opacan los canales de información y pretenden mantener equilibrios de poder obsoletos mediante el uso de «pequeñas fuerzas» reguladoras.

Cuando los coordinadores centrales pierden la capacidad de ajustarse a la evolución real de las interdependencias humanas, la tensión acumulada en los extremos de la cuerda termina por romper el propio tejido social.

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Nota al pie

Mi petición para esta nota al pie

En cuanto a analizar el tema monopolio de la violencia: podrías dar esa nota al pie o anexo sugerido, sí. Pongo algunas intuiciones:

parece que las reclamaciones de soberanía estatal de los estados pequeños estarían «condenadas» si la tecnología para mantener ejércitos competitivos ya no es sufragable por parte de colectivos de pocos millones de «contribuyentes» (?).

Por un lado tenemos grandes y nuevas «tecnologías de guerra», que dependen de las novedades globales y de enormes inversiones que no están quizá al alcance de todos los estados, a no ser que se reúnan en nuevos conglomerados… como parecería estar sucediendo en parte.

Por otra parte hay también nuevas tecnologías de «guerra de guerrillas» con drones, más accesibles, etc.

Este ascenso en capacidad de dar muerte (en vez de apoyar los movimientos que ya existen de regeneración masiva del suelo y de la tierra, los desiertos, etc.), o este ascenso en variabilidad en cuanto a conducir la guerra (automatizarla, «biologizarla», etc.), y demás cosas… parece conducir a una especie de delirio, ese que a veces podríamos pensar que solo «se va a poder detener» si suceden grandes catástrofes, etc., más o menos «naturales»: como vemos hoy que están surgiendo o podrían hacerlo, en el surgimiento de terremotos, etc., y de posibles grandes volcanes que oscurezcan grandes partes de la tierra y colapsen la agricultura en grandes zonas, etc.

Anexo: La metamorfosis del monopolio de la violencia, la escala tecnológica y el horizonte de colapso
En la teoría sociogenética de Norbert Elias, el Estado moderno se consolida mediante la monopolización progresiva de dos recursos fundamentales: el cobro de impuestos y el ejercicio de la violencia física legítima. Sin embargo, la evolución tecnológica contemporánea está fracturando la escala histórica sobre la que se sostenía este monopolio estatal.

1. La crisis de escala del Estado pequeño frente a los macroconglomerados de la guerra
Las reclamaciones tradicionales de soberanía nacional por parte de Estados de mediano o pequeño tamaño (sociedades de unos pocos millones de contribuyentes) enfrentan hoy un límite insuperable de viabilidad fiscal y técnica. Desarrollar e integrar tecnologías bélicas de última generación —escudos antimisiles exoatmosféricos, satélites de inteligencia militar, sistemas de guerra electrónica y plataformas avanzadas de inteligencia artificial— requiere volúmenes de inversión económica e infraestructura industrial que exceden la capacidad de recaudación de un Estado nación aislado.

Esta insostenibilidad impone una disyuntiva: o bien la pérdida fáctica de soberanía defensiva, o bien la integración subordinada en grandes conglomerados supraestatales (como el bloque atlántico articulado por la OTAN). La soberanía del Estado pequeño queda en la práctica cancelada, pasando a depender de la tutela tecno-militar de potencias dominantes o consorcios de la industria de defensa.

2. La democratización de la guerra asimétrica: La brecha del dron
Paralelamente a esta concentración macrotecnológica, surge un fenómeno contrapuesto: la proliferación de tecnologías de guerra de bajo coste y alta letalidad. La utilización masiva de drones comerciales adaptados, la automatización táctica y la guerra de guerrillas guiada por sensores accesibles descentralizan la capacidad de infligir daño destructivo.

Esta brecha crea un escenario paradójico: mientras que los Estados pequeños no pueden costear una defensa estratégica convencional, actores no estatales o pequeños grupos fuertemente armados pueden desafiar militarmente a estructuras mucho más complejas utilizando «guerrillas tecnificadas». La violencia se fragmenta y el monopolio estatal se erosionará desde abajo.

3. El desvío de recursos: La escalada bélica frente a la regeneración ecológica
El vertiginoso incremento de recursos destinados a automatizar, «biologizar» o hipertecnificar la capacidad destructiva representa una severa desviación de la atención y el capital humano frente a las crisis biofísicas globales. Mientras se inyectan presupuestos multimillonarios en la renovación de arsenales y sistemas de vigilancia, las tareas prioritarias para la sostenibilidad de la civilización —como la regeneración masiva de suelos degradados, la detención de la desertificación y la restauración de la biosfera— quedan postergadas como metas secundarias.

4. La inercia del delirio y el freno tectónico de la naturaleza
Esta aceleración bélico-industrial adquiere la forma de una inercia autoalimentada que los centros de decisión políticos no parecen capaces de detener mediante la negociación consciente. Ante esta incapacidad de autoregulacion social, cobra fuerza la hipótesis de que solo eventos sistémicos extrínsecos —catástrofes biogeológicas a gran escala— impondrán un freno forzoso al delirio destructivo.

Erupciones volcánicas de gran magnitud capaces de oscurecer la atmósfera y alterar el clima global, o megaterremotos que desarticulen redes de suministros e infraestructuras críticas, colapsarían la base agrícola e industrial que alimenta el complejo bélico-tecnológico. Paradójicamente, ante la ceguera de los actores político-económicos, la propia dinámica terrestre se perfila como el único límite absoluto capaz de restablecer bruscamente las prioridades de la especie humana.

2/10-13) Siguientes cuatro mensajes (¿cómo es dejar el cuerpo físico? Mensajes de Jesús, Helen y Ann Rollins – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:10-13

[Últ. act.: 16 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlac e al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 24:44, y luego hay comentarios.

A continuación vemos los siguientes cuatro mensajes: de Jesús, de Helen y de Ann Rollins. El de Helen, por ejemplo, trata sobre su experiencia al dejar el cuerpo físico.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.

Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.

Versión en español

El Amor Divino se extiende hacia todos los hombres. El Sr. Padgett es el instrumento para recibir estas verdades (29 septiembre 1914)

Cristo Jesús está aquí y desea escribirte acerca del Amor de Dios y las necesidades de la humanidad.

Libera tu mente de todo pensamiento de maldad y pecado. El Amor de Dios se extiende hacia cada hombre, de modo que incluso el más vil será objeto de Su cuidado. No permitas que la idea de que Él solo ama a los buenos y justos te lleve a pensar que debes buscar únicamente la compañía de estos favorecidos. Que los perdidos y desdichados sean el objeto de tus esfuerzos por mostrarles el camino hacia el Padre. Al recibir nuestros mensajes, tendrás la oportunidad de enseñar a toda la humanidad acerca del Amor de Dios por Sus hijos: que son los hijos de Su mayor Cuidado y Amor. Muestra tan solo sinceridad en tus esfuerzos por difundir las verdades que te enseñaré en mis comunicaciones, y serás un trabajador próspero en la obra que el Padre ha dispuesto que realices. Dedica tus mejores empeños a la difusión de los mensajes, y no solo salvarás las almas de los cegados y perdidos, sino que también acelerarás la llegada del Reino a tu propia vida y corazón. Permíteme acudir a ti con frecuencia, pues eres el instrumento que deseo utilizar en mi nuevo (o reiterado) Evangelio de Buenas Nuevas para la raza humana. Sé fiel a la confianza que depositaré en ti y no permitas que las preocupaciones del mundo te impidan difundir mi evangelio. Acércate al Amor de Dios en un sentido más amplio y verdadero, y serás mi verdadero seguidor. Permíteme guiarte hacia el manantial de todas las verdades que Dios tiene reservadas para la humanidad. Continuar leyendo «2/10-13) Siguientes cuatro mensajes (¿cómo es dejar el cuerpo físico? Mensajes de Jesús, Helen y Ann Rollins – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:10-13»

Desencarnado hindú que vivió hace unos 1000 años y superó sus creencias falsas en la reencarnación

Captura de un momento del vídeo

En estos vídeos…

… enlaces:

─ YT:
Vídeo 1: https://www.youtube.com/watch?v=EUwq9NOKRzU
Vídeo 2:
https://youtu.be/VM60nOQohX0

─ Descarga:
v. 1:
https://www.dropbox.com/scl/fi/rihm04qkx4qxxkky26gci/20241202-Desencarnado-hindu-1-supero-creencia-reencarnacion.mp4
v. 2:
https://www.dropbox.com/scl/fi/xfjkpxzaxen945sj12alx/20241203-Desencarnado-hindu-2-supero-creencia-reencarnacion.mp4

… vemos en varias partes una canalización* en la que un desencarnado hinduista, que lleva mucho tiempo en el mundo espiritual, habla con Jesús a través de María Magdalena sobre su superación de la creencia falsa en la reencarnación, las repercusiones que tuvo ese error en su experiencia, etc.

Es una canalización cargada de cosas interesantes. La vemos en varias partes, pues duran bastante tanto la sesión como la posterior rueda de preguntas que hacen al desencarnado.

Esta sesión tuvo lugar al final de un encuentro que tuvieron en Portugal, el primero de los dos habidos allí en Portugal en el 2024 (y que fue el tercero de esta serie de eventos fuera de Australia).

____
*
En el vídeo 1 vemos hasta min. 33:23 del vídeo original; en el vídeo 2 vemos hasta min. 53.50:
https://www.youtube.com/watch?v=WjGkq1Z9loc
20240811 1100 DT Living Room Tour PT TALK 1 DAY3 PART2

Jesús ayuda a Tom, un joven muerto a los 25 años, a discernir lo que está pasando y a seguir (2009)

En este encuentro en grupo, del año 2009, vemos cómo Miller —Jesús— ayuda a una persona ya «desencarnada» a darse cuenta de algunas cosas simples de la verdad divina.
Coloco el índice de tiempos abajo.

En años posteriores Mary y Miller tienen muchas más intervenciones como esta, tanto publicadas como sin publicar, en diversos formatos, donde vemos interacciones con espíritus que están en una condición álmica muy diversa (ver por ejemplo la página-guía B.8 de la web, sobre la mediación con espíritus: https://www.unplandivino.net/mediacion/ ).

No sabemos cómo evolucionará la Tierra, si subirá mucho o pronto de «brillantez», pero entre otras cosas en este taller se comenta lo cochambroso que vemos la Tierra… lo cutre que vemos el ambiente terrestre con los ojos del cuerpo espiritual, ya que cuando estamos en el cuerpo espiritual lo que vemos lo vemos más bien «a través de» la condición álmica terrestre y de nuestra condición álmica (y no mediante la luz solar).

0:00 Introducción
1:53 Empieza (preguntas de los desencarnados)
4:00 Miller empieza
5:00 La Tierra normalmente se ve de forma muy «cochambrosa» cuando pasamos al mundo espiritual
6:40 La verdadera condición de la Tierra (condición espiritual)
8:35 Sigue hablando de esa relación entre la condición álmica de la Tierra y la condición álmica de la gente
10:20 El término «luz»
10:55 Lo que sucede para Shirley

Continuar leyendo «Jesús ayuda a Tom, un joven muerto a los 25 años, a discernir lo que está pasando y a seguir (2009)»

Dos mensajes de Judas sobre su experiencia tras «morir»

En esta lectura con algún breve comentario, vamos completando este compartir de los mensajes que dio Judas hace unos 20 años a través de H. R.

El texto que leemos se puede encontrar en:

https://www.unplandivino.net/wp-content/uploads/2021/07/2-mensajes-judas.pdf

Y los enlaces originales están también ahí en ese pdf
(son de
https://new-birth.net ).

Las imágenes que vemos brevemente y que son recreaciones factibles de la apariencia de algunos amigos de Jesús en la primera vida, están aquí:

https://new-birth.net/conversations-with-judas-of-kerioth/portraits-apostles/

De los mensajes de Judas hace unas semanas ya vimos unos cuantos, también breves, sobre las esferas espirituales y la evolución del alma (ver página guía B.9 en esta web, donde están enlazados en formato audio, etc.).

Esta vez vemos estos dos mensajes donde relata muy brevemente su muerte y la experiencia en el momento de recepción y luego la estancia algo más larga en los estratos «infernales» (aunque no mucho) del primer plano o primera dimensión (los llamados «planos terrestres»).

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A las personas que participan en esta llamada (Clau, Ana Pilar…) las conocéis por otras conversaciones en este canal.
El canal de Clau es:
https://www.youtube.com/channel/UCTx32q_QFCWi9Uq49F83fsA
¡Gracias! Continuar leyendo «Dos mensajes de Judas sobre su experiencia tras «morir»»

Judas: varias preguntas sobre la transición de la «muerte» | 9 de septiembre de 2001

[Para escuchar en formato audio / descarga]

Al hilo de los mensajes de Padgett -que hemos comentado y usado ya aquí un poco-, durante los cien años que han pasado desde entonces, ha habido mucha gente que los ha seguido.

Algunas de estas personas parece que han desarrollado bien sus capacidades de conexión con los planos de desencarnados, y de vez en cuando han recibido mensajes de personalidades muy cercanas a Jesús, como por ejemplo de «Judas Iscariote» (Judas de Queriote) -e incluso hasta muy cerca de nuestras fechas-.

Con este texto/audio seguimos la pequeña serie que empezamos aquí. Vemos cómo los mensajes de Judas encajan muy bien tanto con lo contado por Alan John Miller/Jesús, como con lo que se da en los mensajes de Padgett.

De hecho, Miller, aparte de recomendar, lógicamente, los mensajes de Padgett… si recuerdo bien también comentó en algún encuentro que realmente Judas y otros habían hablado a través de varias de estas personas recientemente.

Esta serie trata de forma breve sobre la sucesión de planos y sobre la progresión del alma en ellos.

Nota: Un mensaje anterior, via Padgett, y muy relevante, es este (dado en este caso por Jesús).

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Varias preguntas sobre la transición de la «muerte»
9 de septiembre de 2001
Recibido por H.
Cuenca, Ecuador

Mi querido hermano H., habiendo concluido ya la descripción de los planos terrestres, que, como comprenderás no es en absoluto exhaustiva, creo que vale la pena abordar las preguntas que Geoff ha hecho en este contexto.

La primera es sobre el túnel de luz que tantas personas describen en sus experiencias cercanas a la muerte. En la descripción de mi propia muerte no mencioné este fenómeno.

La segunda pregunta trata de la recomendación de los espiritistas acerca de que los espíritus oscuros de los planos terrestres deben ir a la luz. Si esos espíritus viven en los planos terrestres ello se debe a la condición de su alma. Entonces, ¿qué significa ir a la luz? ¿Se trata de que lleguen hasta los límites de su consciencia, o de que acudan a ver a algunos espíritus brillantes?

Y lo tercero que plantea Geoff en su indagación, se refiere a un mensaje recibido por James Padgett, donde un esposo y una esposa parecen haberse «perdido» en el plano terrestre, es decir, en la Tierra, después de su muerte y de la separación respecto a sus cuerpos físicos. ¿Cómo es esto posible? (nota 1)

Empecemos por el túnel de luz. Existe la idea de que este túnel es un fenómeno muy especial, pues quienes tuvieron una experiencia cercana a la muerte describen ese túnel que los atrae por la fuerza. Algunos incluso logran atravesarlo, tal como lo describen, y en el otro extremo encuentran una atmósfera de absoluta paz y felicidad. Y esta experiencia no depende de la cultura, religión o educación de las personas.

Bien, esta no es exactamente la verdad. Mucha gente percibe lo que acabo de escribir, pero no todos, sino tal vez solo la mitad. Otros perciben un túnel de oscuridad, y otros no ven ningún túnel. Hay muchas razones de que existan estos puntos similares y divergentes en las experiencias cercanas a la muerte.

Primero, tenemos que entender que el momento de la muerte, o incluso de la “casi muerte”, es un momento de gran estrés que involucra cierta variedad de cambios fisiológicos.

Cuando el nivel de oxígeno disminuye en la sangre y al mismo tiempo aumenta el de dióxido de carbono, el cerebro reacciona con una serie de experiencias subjetivas, debido a la falta de aire y a la continuidad de cierto nivel de metabolismo. Por ejemplo, la gente ve pasar su vida frente a ellos, como en una película. Este fenómeno se describe con mucha frecuencia y su explicación es absolutamente fisiológica, o más bien patológica.
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Judas: Salir de los infiernos | 6 de febrero de 2003

[Para escuchar en formato audio / descarga]

Al hilo de los mensajes de Padgett -que hemos comentado y usado ya aquí un poco-, durante estos cien años que han pasado desde entonces, ha habido mucha gente que los ha seguido.

Algunas de estas personas parece que han desarrollado bien sus capacidades de conexión con los planos de desencarnados, y de vez en cuando han recibido mensajes de personalidades muy cercanas a Jesús, como por ejemplo de «Judas Iscariote» (Judas de Queriote) -e incluso hasta muy cerca de nuestras fechas-.

Espero hacer una pequeña serie que empezamos aquí. En ella se ve cómo los mensajes de Judas encajan muy bien tanto con lo contado por Alan John Miller/Jesús, como con lo que se da en los mensajes de Padgett.

De hecho, Miller, aparte de recomendar, lógicamente, los mensajes de Padgett… si recuerdo bien también comentó en algún encuentro que realmente Judas y otros habían hablado a través de varias de estas personas recientemente.

Esta serie trata de forma breve sobre la sucesión de planos y sobre la progresión del alma en ellos.

Los mensajes de Judas anteriores a este (que también espero poner aquí y comentar) son digamos que más anecdóticos en cuanto al tema que nos ocupa (los diversos planos y las transiciones). Tratan sobre su muerte, y en el audio de este mensaje los comentaré muy brevemente en la medida en que me acuerde. Judas se suicidó, como parece «bien sabido» o establecido.

Aquí empezamos directamente con la transición desde el primer estado, que en este caso es «infernal».

Es decir, en este caso es una transición desde la parte más baja del primer plano, o del plano llamado terrenal, que contiene a su vez muchos subplanos, de los cuales los más bajos se describen como «infernales» y el más elevado como «Tierra de verano» o «Summerland».

En general, en este primer plano parece que hay muchos espíritus aún enlazados o apegados a la Tierra, pero que en realidad tienen su «residencia» en este primer plano (de hecho en general habría ahora más desencarnados en la Tierra que personas vivas «físicas»).

Los que llegan al primer plano tienen que afrontar tarde o temprano la condición de relativa oscuridad en su alma.

La parte más baja del plano se describe como infernal, pero de ahí siempre hay escapatoria.

Nota: Un mensaje anterior, via Padgett, y muy relevante, es este (dado en este caso por Jesús).

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Judas: Salir de los infiernos
Recibido por H. | 6 de febrero de 2003
Cuenca, Ecuador.

Me gustaría continuar con mi mensaje de ayer.

“La clave de nuestro trabajo de rescate está en crear una condición de confianza. Por lo general, es una mala elección que un espíritu brillante se acerque a uno de esos espíritus sombríos, porque se encerrarán en sí mismos de inmediato, hasta el punto de negarse a escuchar lo que el espíritu de buena voluntad les diga. ¿Cómo debemos proceder entonces?».

Con estas palabras terminé mi mensaje. Entonces, ¿cómo debemos proceder?

Como ya habrás adivinado, el primer paso es que los espíritus que en la Tierra fueron amigos de esos pobres condenados en el infierno, se acerquen a ellos y traten de renovar esta amistad y confianza. Y bien, ya conoces un caso en el que sucedió exactamente eso: mi propio caso.

Siempre he tenido una excelente relación con Andrés. Él era, es, mayor que yo, y de alguna manera veía en él una figura paterna. Supo romper muy hábilmente mi resistencia inicial a su presencia, una resistencia debida, entre otras cosas, a que yo no quería que nadie que a mí me importara me viera en mi situación de desgracia y desesperación. Pero una vez que se rompió el hielo y comprendí que su intención era seria y llena de amor, nació dentro de mí esa chispa de esperanza. Y esto sucedió gracias a la confianza que tenía en él, de modo que pude activar mi deseo de avanzar.

Y bien, puedo ver lo que estás pensando: que todos los espíritus en situaciones desesperadas lógicamente tendrían un fuerte deseo de mejorar su situación. Pero esto no es tan fácil como crees. Tienes razón, este deseo sí existe en sus almas, un deseo pobre y débil en un alma demacrada. Pero incluso cuando los espíritus así confinados no reconocen conscientemente que fue su propia falta lo que los condujo a su situación, hay otro deseo que crece inconscientemente dentro de ellos: el ansia de autocastigarse. Este es un deseo mucho más fuerte que el que les permitiría comenzar a progresar. Es un círculo vicioso, y puedes estar seguro de que, en el caso de los espíritus de los infiernos más profundos, nunca podrían romper esta cadena de acero que los ata a sus frías chozas si no fuera por la ayuda de otros espíritus más desarrollados que son capaces de restaurar su autoestima y de transformar sus vacíos sentimientos de culpa en una verdadera penitencia. Pues lo que les ayudará a progresar no será su constante lamento por la “injusticia” que están sufriendo (en opinión de muchos de ellos) ni su autocompasión, sino reconocer su propia culpa, su disposición a asumir las consecuencias, y también, y más importante que cualquier otra cosa, su deseo de reconciliarse con Dios. Esto es lo que se denomina «penitencia»; esto es lo que se llama remordimiento; y esto es exactamente lo que el Padre quiere: que todos Sus hijos descarriados regresen a Él y celebren con Él en las mesas del paraíso.
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