2/60-61) Siguientes dos mensajes (Ann Rollins y Jesús escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:60-61

[Últ. act.: 1 septiembre 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 16:18, y luego hay comentarios.

Esta vez vemos los siguientes dos mensajes, que son de Ann Rollins y de Jesús.

En los comentarios hemos repasado algún «dato nuevo», que aparece hoy (muy básico, sobre el concepto de «ángeles»)… «nuevo» respecto a lo que hemos visto antes en los mensajes…, aunque, por supuesto, lo más importante no es este tema de «los datos».

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados y/o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.

Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final, donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.

Versión en español

La experiencia de Ann Rollins en la segunda Esfera Celestial. Ha superado la segunda muerte (8 julio 1915)

Estoy aquí. Tu abuela.

Esta noche quiero hablarte de mi experiencia en mi nuevo hogar, entre los espíritus redimidos que han entrado en ese Reino.

Vivo, como te dije, en la segunda esfera celestial, rodeada de todo lo que me hace feliz y me une al Padre. También mantengo un estrecho vínculo con el Maestro, aunque él vive en una esfera mucho más elevada dentro de los Ámbitos Celestiales, la cual, según me dice, está cerca del manantial del Amor de Dios.

Tengo conmigo a un gran número de espíritus que han recibido el Gran Amor del Padre en gran abundancia, y que son tan buenos y hermosos que parecen emanar del Padre. Y aquí debo decirte que todos los ángeles de Su Reino, el cual está gobernado por Jesús, son espíritus de mortales que una vez vivieron en la tierra, y no lo que el Antiguo Testamento llamaba ángeles. Se me ha informado de que existen seres que nunca han tenido la experiencia de vivir en la carne. Jamás he visto a ninguno de estos ángeles y no sé dónde viven, pero Jesús dice que pertenecen a una clase distinta dentro de la creación de Dios y que habitan en esferas separadas de los cielos que él gobierna. A menudo he deseado ver a algunos de estos ángeles, pero no parece que visiten nunca nuestros Ámbitos Celestiales.

Así pues, cuando nos oigas hablar de ángeles, nos referimos únicamente a aquellos que fueron mortales, que han sido redimidos por el Amor del Padre y que viven en las esferas superiores de nuestros propios Ámbitos Celestiales.
Por supuesto, no sé si esos otros ángeles llegarán alguna vez a saber algo sobre nuestros Ámbitos Celestiales; pero si lo hicieran, dudo que vayan a comprender nunca el significado completo de un alma redimida, pues solo quienes han pasado por la experiencia de vivir en la carne, padeciendo todas las aflicciones de los mortales, así como la redención de su condición de pecado y error mediante el Amor del Padre, pueden comprender plenamente alguna vez lo que significa la redención.

Por lo tanto, no creo que ninguno de los ángeles que no tienen esta experiencia vaya a poder disfrutar nunca de la felicidad de la que disfrutamos nosotros, los que nos convertimos en habitantes del Reino de Cristo ─puede que me equivoque en esto, pero es mi creencia─.

Todos los ángeles ministrantes son espíritus que una vez habitaron un cuerpo físico; y solo ellos, me parece, pueden poseer esa empatía y ese amor que los capacita para comprender los sufrimientos de la humanidad y ser capaces de compadecerse de ellos. Y es que, si reflexionas un momento, recordarás que ni siquiera Jesús estuvo preparado para llevar a cabo su gran misión y declarar el Amor del Padre hasta que entró en un cuerpo físico, de modo que pudiera comprender plenamente todas las debilidades, sufrimientos y anhelos de los mortales.

En cualquier caso, ningún ángel que acude a un mortal para ministrar es otra cosa que el espíritu de alguien que ha pasado por estos sufrimientos y pecados propios de la condición mortal.

Bien, como ya he dicho, estoy rodeada de muchos de estos hermosos espíritus redimidos; y todos son felices más allá de lo concebible para vosotros, los que vivís en la tierra.

Yo misma me encuentro en un estado de perfecta felicidad y no me falta nada de lo necesario para comprender que Dios es mi Padre de Amor y misericordia. Sin embargo, deseo el progreso que me llevará a las esferas superiores; pero no por ninguna insatisfacción por mi parte, sino porque me han dicho que nos aguardan ─a mí y a mis compañeros en esas esferas superiores─ hogares mucho más hermosos que los que poseemos ahora. Además, la ley del progreso opera aquí constantemente, y jamás se nos permite cesar en nuestro anhelo por una vida superior y por una mayor abundancia de ese Amor Divino que nuestro Padre nos promete que será nuestro, si lo deseamos y lo buscamos. Pero nunca debes olvidar que, mientras nos esforzamos por progresar, jamás estamos insatisfechos con lo que nuestro Padre nos ha provisto ni con lo que poseemos.

Mi hogar aquí forma parte del Reino Celestial; y quienes vivimos en esta esfera somos todos inmortales, en el sentido que se te ha explicado sobre esa palabra. Somos superiores en atributos y cualidades a lo que eran los primeros padres en el momento de su creación. Nunca podemos volver a morir y hemos superado la segunda muerte, como está escrito, porque nuestro Amor es ahora tan abundante que todos somos partícipes de la divinidad del Padre hasta tal punto que jamás nos la podrán arrebatar ─no, jamás en toda la eternidad─.

Y, sin embargo, a pesar de todo este conocimiento y del consuelo que nos brinda, aún sentimos amor por quienes viven en la tierra y todavía no han adquirido este Gran Don del Padre; y nuestra labor de intentar ayudar a los mortales es una alegría para nosotros y siempre es una obra de amor.

No te diré en este momento hasta qué punto nuestros intereses se centran en la obra que el Maestro está realizando para la salvación de la humanidad; solo diré que su amor por el hombre y su deseo de redención son mayores que cuando estuvo en la tierra; y todos sus seguidores ─tanto los que están en los Ámbitos Celestiales como los que se encuentran en las esferas espirituales─ trabajan al unísono con él para llevar a cabo esta gran obra en su máxima plenitud.

Y muchos mortales son inspirados por él y por sus seguidores espíritus para colaborar en esta labor y dar a conocer a la humanidad las verdades de sus enseñanzas y el maravilloso Amor del Padre que sobrepasa todo entendimiento.

Así pues, aunque los dogmas y las enseñanzas de muchas de las iglesias no están en concordancia con la verdad, aun así las enseñanzas sobre las verdades espirituales de la misión de Cristo y sobre los dones del Padre se están otorgando ahora a la humanidad, y son la causa de que muchas almas se vuelvan hacia el Amor de Dios, asegurando así su propia salvación.

Las falsas creencias y las falsas doctrinas, tal como se enseñan en la mayoría de las iglesias, causan mucho daño y retrasan el progreso del alma, apartando a muchas almas de la luz tanto en la tierra como en el mundo espiritual; sin embargo, entremezcladas con todas estas falsas enseñanzas, se hallan algunas verdades sobre las cualidades del alma para su progreso y sobre el camino por el cual esta puede hallar la entrada del Amor de Dios en ella, así como la entrada en el Reino de Dios.

Sé que muchos hombres mueren con estas falsas creencias y las conservan durante un tiempo más o menos largo tras convertirse en espíritus; sin embargo, el hecho de que tengan, como parte de sus creencias, la fe en el Amor de Dios y en las enseñanzas de Jesús los ayudará a comprender la verdad real y a progresar más rápidamente después de deshacerse de estas falsas creencias.

Así pues, aunque debáis compadeceros de los seguidores de la mayoría de estas iglesias ortodoxas porque viven en la seguridad ─así lo creen─ de estas falsas ideas, aun así no estaríais justificados al intentar hacer algo para abolir estas iglesias en su totalidad, pues no hay nada que ocupe su lugar, y las verdades que enseñan serían destruidas, sin que quedara nada para servir a los intereses del alma.

Pero te digo que llegará el tiempo en que las iglesias enseñarán las verdades reales del Amor de Dios, de la misión de Jesús y del camino hacia la salvación del hombre; y, entonces, la humanidad será más feliz, y el Reino de los Cielos existirá en la tierra tal como existe en nuestros Ámbitos Celestiales. Ha llegado el momento oportuno para que estas iglesias reciban estas verdades, y el anhelo del hombre por la luz y la felicidad exigirá que se predique el verdadero evangelio, y así se hará.

Así pues, querido hijo, ves la necesidad de proporcionar los medios para que estas grandes verdades puedan ser transmitidas a los mortales. La Biblia está perdiendo su arraigo en muchos ─no solo en los estudiosos, sino también en el pueblo llano─, y las verdades que se pretendía que ese libro contuviera deben ser llevadas al conocimiento y a la consciencia de hombres y mujeres.

Durante muchos años, los poderes del mundo espiritual se han esforzado por comunicar estas verdades a los hombres, pero con un éxito muy escaso. Ahora creo ver ante mí, como en una visión, que muchos hombres y mujeres buenos desarrollarán sus facultades psíquicas hasta tal punto que podrán ser utilizados como medios de comunicación; y serán tan honestos y entregados en su labor que los hombres creerán en las comunicaciones y aprenderán las verdades reales que el Maestro se esfuerza por enseñar.

Debo detenerme ya, pues he escrito por mucho tiempo, y debes descansar un poco antes de continuar.
Tu abuela, con amor

Jesús – Los esfuerzos de los espíritus por mostrar a los hombres las verdades del Padre (8 julio 1915)

Estoy aquí. Jesús.

Quiero añadir unas palabras a lo que dijo tu abuela sobre los esfuerzos del mundo espiritual por mostrar a los hombres las verdades del Padre.

Sé que será difícil hacer creer a los hombres en las comunicaciones que puedan llegar a través de médiums, y que las iglesias se opondrán a la recepción de tales comunicaciones; pero quiero decirte que los espíritus del Reino ejercerán tal poder que ningún esfuerzo, ni por parte de los hombres ni de las iglesias, podrá resistir esta labor de los espíritus. Tan pronto como los mortales estén en condiciones de recibir estas verdades, se les otorgarán todas las facultades necesarias, y las verdades llegarán con tal fuerza y exactitud que las creencias erróneas tendrán que ceder y permitir que las verdades de las que hablo ocupen su lugar.

Sé que será difícil conseguir que hombres y mujeres estén en la condición adecuada para recibir estas comunicaciones, pero se logrará, y no tardando mucho.

La humanidad está ahora anhelante de la verdad del Padre, y sus anhelos deben ser satisfechos. Ya no bastarán las formalidades, las ceremonias ni las meras declaraciones de las iglesias sobre lo que Dios ha provisto para Sus hijos y sobre lo que las iglesias mismas ofrecen. Deben tenerse en cuenta tanto la mente como la credulidad de los hombres; y cuando las enseñanzas de las iglesias vayan en contra de la razón y del conocimiento de las leyes espirituales que los hombres pueden aprender, estas almas que tienen hambre y sed del Amor de Dios y del camino para obtenerlo deben ser satisfechas.

Sé que mi Reino se establecerá en la tierra de una manera más plena y veraz que nunca; y que los hombres creerán en mí con una confianza mayor que nunca, no como en un Dios al que adorar, sino como en un hermano y amigo capaz de mostrarles el camino hacia el Amor del Padre, hacia su propia salvación y hacia la inmortalidad. Así pues, ves la importancia de conseguir médiums buenos y rectos para transmitir estas grandes verdades.

Los meros fenómenos físicos no iluminan mucho al alma en cuanto a su destino y al camino que debe recorrer para alcanzar el Amor de Dios; y, de ahora en adelante, tales fenómenos irán perdiendo relevancia a la hora de brindar a los hombres el conocimiento de lo que les aguarda en la vida espiritual.

Intentaré influir en muchos mortales para que alcancen esta condición psíquica, de modo que puedan recibir estas verdades y, así, llevar a cabo la gran obra necesaria para la redención de los hombres en mayor medida que en el pasado.

Por tanto, debes mantenerte constante en tu labor y en tu fe, y dentro de poco muchos se sumarán a esta misma tarea.

Debo detenerme ya.
Tu hermano y amigo,
Jesús

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NOTAS

Mi petición

La nota sería para presentar estos temas, e ilustrarlos, etc.:

─ Ann aludió someramente a la existencia de almas/espíritus que habrían sido «directamente creados» del Padre, pero no con el destino de encarnar en una tierra física.

Parece ser, por lo que dice, que, ni siquiera los espíritus que habitan en las esferas celestiales (es decir, por encima de las seis esferas «naturales» ─es decir, de aquellas en las que «no se requiere» del amor divino en el alma para poder habitarlas─), tendrían contacto con aquellos espíritus «ultra-angelicales» referidos por Ann*.

Esto lo digo porque nuestras elucubraciones, cuando ya estamos desencarnados, pueden «volar muy ilusoriamente lejos» (ya vuelan bastante lejos a veces cuando todavía estamos encarnados, solamente encarnados… y tenemos tiempo, etc.).

Pero, debido a que la gente «desencarnada» tiene mayores facultades, y por lo tanto mayor capacidad de ejercerlas en un buen, un mal o un regular sentido… sus elucubraciones y las consecuencias de tales elucubraciones cobran otra dimensión o carácter.

Esto estaría ejemplificado en gran medida por casi todos los contenidos e interpretaciones que hallamos en algunas revelaciones, como la del libro de Urantia. (¿Se podrían quizá encontrar otros ejemplos, etc.?)

En estas presentaciones proliferan a veces los tipos o «especies» de espíritus, cuando, sin embargo, estos tipos ─imaginados o pretendidamente vistos─ serían básicamente todos ellos del tipo de «gente proveniente de encarnaciones terrestres».

Los espíritus que escriben libros así, en el mundo espiritual ─y con intenciones a veces no del todo puras a la hora de compartirlos con el mundo físico─ quizá han sido verídicamente informados de la existencia de los espíritus referidos por Ann, tan «ultra-angelicales».

Y entonces, así, la imaginación puede echar a correr (demasiado) por estos motivos impuros:

─ «narcisismo intelectual»: necesidad de presentarse como sabios antes de afinar realmente la capacidad álmica de absorber y verificar internamente el conocimiento (via Dios, via la voz de la conciencia como órgano intrínseco al alma y de cierta «conexión con Dios»).

─ afán controlador: presentando informaciones a los demás (encarnados y personas en general) podemos captar su atención y, así, intentar conseguir la muy preciada «posesión» de «más almas para nuestro plano» (entendiendo que casi el único «alimento» de las esferas, o el más importante «alimento» en el mundo espiritual ─la única y más preciada «energía» para las esferas y sus planos─, sería la presencia de almas con sus deseos, capacidades, etc.), sea cual sea la esfera donde estemos.

(A veces, además, el autoconocimiento, la autocomprensión de estos espíritus ─en cuanto a saber en qué esfera están ellos mismos─ está distorsionada o equivocada.)

Ese afán controlador (y, hoy en día, y en general en la historia, esto sería clave) puede contener un afán por erigir y dar nuevos mitos a los humanos, a sabiendas (modo «controlador» condescendiente, que se cree intrínsecamente superior y actúa como tal), o, simplemente, «inconscientemente».

También, en gran medida, se trata de la tarea de modificar, usar, manipular, etc., aquellos «mitos» y/o figuras o temas que sean los preponderantes de la historia real humana y de las creencias humanas.

Aunque la base de muchas cosas no es mítica exactamente, porque, por ejemplo, entendemos que Jesús es un personaje histórico real, etc.

La «ingeniería emocional-mental» es de lo que hablamos aquí: se trata de usar y manipular las cosas que tengan «más tirón», que sean más relevantes ─emocional e intelectualmente─ entre las masas; y, así, intentar mover ─en la medida en que pueda cada cual─ «el ascua a su propia sardina».

─ Este es en parte el concepto de cosecha de almas: en las épocas de tal cosecha ─que al parecer son aquellas donde la humanidad va alcanzando cierto nivel de anhelo espiritual, anhelo por las cosas de arriba─, se abrirían más oportunidades de atraer, de «cosechar almas», para los diversos grupos de espíritus en diversas partes del mundo espiritual (en concreto, esto sería en el caso, más bien, de los que funcionen según estos paradigmas, según estas conceptualizaciones, que siempre son algo impuras; pues el amor más puro solo ama a las personas sin expectativas: sin expectativas de que tengan que aprender algo concreto… o de tengan que ir a vivir a algún sitio en concreto… etc.).

Se trata, para los espíritus más o menos controladores, o bien, en general, nada controladores… se trata, pues, de actuar en el nivel del alma.

Para ello, en el caso «controlador», es muy útil intentar disminuir o infravalorar el concepto del alma en aquellas personas a quienes se quiere manipular (y podría ser: en toda la humanidad).

(También es útil directamente intentar eliminar el concepto, «anestesiarlo», digamos, físicamente… en la medida de lo posible; la caricatura extrema o exagerada de esto, digamos ─o sea, una presentación exagerada─, la podemos ver por ejemplo en el concepto célebre expuesto en Matrix, la película.)

El «nivel del alma» es el de las aspiraciones, los deseos, etc.

─ En cuanto a otro aspecto, ahora en el mensaje de Jesús.

Él habla por un lado bastante optimistamente del éxito de la influencia de los espíritus más puramente amorosos (más sin expectativas, etc.; es decir, los que tienen un alto grado de amor divino, o incluso ya son celestiales, ya transformaron sus almas para entrar en el Reino superior a las seis esferas).

Han pasado muchos años desde entonces: Padgett quizá leyó ese mensaje de Jesús teniendo ─creo─ la experiencia norteamericana de un espiritismo o espiritualismo aún bastante pujante.

Tal espiritismo aún no habría sufrido las campañas de difamación sistemática que creo que luego sí fueron ejercidas bastante poderosamente; estas pudiera ser que se aprovecharan de ─o pondrían a─ médiums engañosos, malos, aviesos, torticeros, médiums que pondrían a funcionar en el mundo social espiritista; aparte, pudiera ser que se aprovecharan y resaltaran las simples debilidades de cualquier persona, ya que muchos médiums actuarían de por sí «por el dinero» y poco más, etc.

Grupos de espíritus controladores habrían intentado en la medida de sus posibilidades manipular el movimiento espiritista para que desapareciera. A la vez, habrían intentado manipular emocionalmente la sociedad hacia una dirección materialista: consumismo en EEUU, entretenimientos brutales para la mente (guerras, periódicos con esas noticias), o muy potentes (cine…).

Es decir, los grupos de espíritus controladores, por definición, querrían promocionar las debilidades de las cosas que no les interesen (de los movimientos, como el espiritista, que no interesen), impulsando médiums imprudentes y egoístas, etc. Asimismo, querrían promocionar la potencia de los grupos y aspectos sociales (consumismo, etc.) que sí interesen.

Y, como siempre, aunque tales manipulaciones ─y similares─ solo puedan tener éxito si la gente encarnada las sostenemos y fomentamos en nuestra imprudencia espiritual («inconsciente o conscientemente»), aunque eso sea así… tales «fines controladores» a veces pueden ser logrados por parte de grupos de espíritus, ya que, aunque no tengan una condición espiritual muy buena, sí tienen mayores perspectivas sobre la tierra, las relaciones humanas a nivel energético, los vicios y su dinámica, etc.

Así, tenemos a Padgett quizá leyendo el mensaje y diciéndose: «es normal y plausible esto que me dice Jesús; yo mismo soy una persona muy seria y que, accediendo a los grupos espiritistas, contacté con mi mujer indudablemente, la cual ya había muerto; además, he sentido cosas, y he progresado en conocimientos básicos sobre todo esto, como nunca antes, superando en cierto modo mi fiel «militancia» como cristiano metodista, etc.».

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Aunque, quizá, en estos tiempos… y si sucede que desde hace poco tiempo hemos entrado en otro tipo de relación con Dios (otra «dispensación», siguiente a la iniciada hace dos mil años, y entendiendo dispensación de este modo: capacidades globales del alma humana ─sea donde sea que esta se encuentre─ para profundizar en su relación con Dios); es decir, si algunos espíritus muy elevados que provienen de la encarnación están realmente «haciendo real» esa posible nueva dispensación, entonces, decíamos, algunos de los «espíritus muy elevados que provienen de la encarnación terrestre» quizá sí tengan algún acceso ampliado a esos otros «ultra-angelicales» referidos por Ann (aunque estos detalles ─sobre la relación personal posible o algo ampliada con aquellos espíritus tan diferentes─ jamás afectarían directamente ni a la tierra ni a los planos de las seis esferas «naturales»).

Nota elaborada por IA Gemini

Esta es una propuesta estructurada para la nota temática complementaria que sintetiza, organiza e ilustra la compleja reflexión que has expuesto, manteniendo una perspectiva equilibrada, analítica y alineada con la teología de los mensajes de Padgett y la dinámica del mundo espiritual.

Nota temática: Niveles de revelación, dinámicas del alma y factores de distorsión en la comunicación espiritual

1. La naturaleza de los seres «ultra-angelicales» y los límites de la percepción espiritual
En el texto, Ann Rollins alude brevemente a seres angélicos que nunca pasaron por la experiencia de la encarnación terrestre. Según su testimonio, estos espíritus pertenecen a un orden de la creación distinto y habitan en esferas separadas de los Ámbitos Celestiales gobernados por Jesús.

─ Finitud del conocimiento desencarnado: La condición de desencarnado otorga mayores facultades de percepción, pero no la omnisciencia. Los espíritus continúan su proceso de aprendizaje desde el plano o esfera en el que se ubican.

─ Proyecciones e hipótesis en los planos espirituales: Al igual que en la tierra, la imaginación y las elaboraciones teóricas existen en el mundo espiritual. Cuanto menor es el desarrollo de un espíritu, más propenso es a construir elaboraciones especulativas para llenar los vacíos de su conocimiento sobre la estructura del cosmos.

2. Proliferación de jerarquías y cosmológicas complejas: El fenómeno del «narcisismo intelectual»
Existen obras «canalizadas» (como El libro de Urantia o diversos tratados teosóficos y esotéricos) que presentan cosmonomías extremadamente complejas, con docenas de órdenes angélicos, jerarquías cósmicas y administradores universales. La gran mayoría de los espíritus que se comunican en estos textos son, en realidad, seres humanos desencarnados de diversas esferas. La proliferación de estos esquemas responde a menudo a dinámicas psíquicas del propio plano espiritual:

─ Narcisismo intelectual: El deseo de ciertos espíritus de presentarse como reveladores de verdades arcanas antes de haber experimentado una verdadera transformación del alma mediante el Amor Divino.

─ Sustitución de la vivencia por la taxonomía: Es más sencillo elaborar clasificaciones intelectuales sobre el universo que someter el alma a la purificación o al anhelo del Amor del Padre.

3. El afán de control y la «cosecha de almas» en las esferas espirituales
En el mundo espiritual, el «alimento» o la fuerza motriz de un plano o esfera reside en la presencia, el deseo y la energía mental y afectiva de las almas que lo habitan.

─ Captación de atención y adhesión: Los grupos de espíritus controladores (ubicados quizá solamente en los planos de «la primera esfera» [matización añadida por mí, cambiando un aspecto de la nota]) buscan atraer almas hacia sus respectivos paradigmas de pensamiento. Para ello, elaboran narrativas, mitos o reinterpretaciones de figuras históricas y religiosas con alto impacto emocional (como la figura de Jesús).

─ Ingeniería emocional y disminución del alma: Para manipular o dirigir la atención de los mortales, estos grupos intentan adormecer o «reducir» la noción del alma —entendida como el centro intrínseco de los anhelos profundos y de la conexión con Dios—, sustituyéndola por construcciones puramente mentales, dogmáticas o mecanicistas.

─ Tiempos de apertura o «cosecha»: Cuando en la humanidad despierta un anhelo espiritual colectivo, se abren oportunidades tanto para la verdadera inspiración divina como para que diversas corrientes del mundo espiritual intenten encauzar ese anhelo hacia sus propios esquemas teóricos o de influencia.

4. Contexto histórico del mensaje de Jesús a Padgett y la evolución del espiritismo
Al recibir estas comunicaciones a principios del siglo XX (1914-1923), James Padgett vivía en una época donde el espiritualismo anglosajón gozaba de gran respetabilidad e impacto social. Jesús expresa un notable optimismo sobre la capacidad de la verdad para abrirse paso. Sin embargo, el desarrollo posterior mostró importantes contrapesos:

─ Oposición institucional y difamación: En las décadas posteriores, el movimiento espiritista sufrió importantes embates: desde el auge del fraude mercantilistaizado por médiums poco éticos hasta campañas de desacreditación por parte de instituciones religiosas e intelectuales.

─ Desviación materialista: Grupos de espíritus con motivaciones de control promovieron el impulso de corrientes materialistas en la sociedad (consumismo, entretenimiento masivo desintegrador, culto a la tecnología sin desarrollo interior), alejando la atención de la búsqueda del Amor Divino.

─ La responsabilidad del encarnado: Aunque los grupos de espíritus utilicen las debilidades humanas para afianzar el materialismo o el escepticismo, estas estrategias solo prosperan si los hombres y mujeres en la tierra las aceptan y alimentan mediante la falta de discernimiento o la imprudencia espiritual.

Versión en inglés

Ann Rollins’ experience in the second Celestial Sphere. Has passed beyond the second death. (8 Jul 1915)

I AM HERE, your grandmother.

I want to tell you tonight of my experience in my new home, among the redeemed spirits who have entered that Kingdom.

I am living, as I told you, in the second Celestial Sphere, and am surrounded by everything that makes me happy and in unison with the Father. I am also in close attachment with the Master, although he lives in a sphere much higher in the Celestial Heavens, and which, he tells me, is close to the fountainhead of God’s Love.

I have with me a great number of spirits who have received the Great Love of the Father in great abundance, and who are so good and beautiful that they are as of the Father. And here I must tell you that all angels in His Kingdom, which is ruled over by Jesus, are the spirits of mortals who once lived on earth, and not what the Old Testament called angels are. I am informed there are beings who never had the experience of living in the flesh. I have never seen any of these angels and I don’t know where they live, but Jesus says they are a distinct class of God’s creation, and that they live in spheres that are separated from the heavens that he rules in. I have often wished to see some of these angels, but it does not appear that they ever come to our Celestial Heavens.

So when you hear us speak of angels we mean only those who were mortals, and who have been redeemed by the Love of the Father and who are living in the higher spheres of our own Celestial Heavens.

Of course I don’t know whether these other angels will ever know anything about our Heavens or not, but if they ever should, I doubt that they will ever realize the full meaning of a soul redeemed, because only those who have gone through the experience of living in the flesh and having all the sorrows of mortals and the redemption from their condition of sin and error by the Love of the Father, can ever fully understand what redemption means.

So I believe that no angel without this experience can ever enjoy the happiness that we who become inhabitants of Christ’s Kingdom, enjoy. I may be mistaken in this, but this is my belief.

All ministering angels are spirits who once inhabited the physical body, and only such, it seems to me, can have that sympathy and love which fits them to understand and be able to sympathize with the sufferings of humanity. Why, if you will think a moment, you will remember that even Jesus was not fitted to perform his great mission and to declare the Love of the Father, until he had entered into the physical body so that he could understand fully all the frailties and sufferings and longings of mortals.

At any rate, no angel that comes to mortal to minister is other than the spirit of one who has passed through these sufferings and sins of the mortal.

Well, as I have said, I am surrounded by many of these beautiful redeemed spirits, and they are all happy beyond conception by you who live on earth.

I am in a state of perfect happiness myself, and want for nothing that is necessary to make me realize that God is my Father of Love and mercy. Yet I desire the progression that will take me to the higher spheres, but not on account of any discontent on my part, but because I am told that there are homes awaiting me and my companions in these higher spheres that are so much more beautiful than those which we now have. And besides, the law of progression is constantly working here, and never are we permitted to cease our longing for the higher life and the greater abundance of the Divine Love that our Father promises us will be ours, if we desire and seek for it. But you must never forget that while we strive to progress, we are never dissatisfied with what our Father has provided for us and what we
possess.

My home here is a part of the Celestial Kingdom, and we who live in this sphere are all immortal, in the sense that that word has been explained to you. We are greater in our attributes and qualities than were the first parents at the time of their creation. We can never die again and have passed beyond the second death, as it is written, for our Love is now so abundant that we are all partakers of the Father’s divinity to such an extent that it can never be taken from us. No, not in all eternity.

And yet, with all this knowledge and consolation that it brings to us, we still have our love for those who live on earth, who have not yet acquired this Great Gift of the Father; and our work in trying to help mortals is a joy to us and never anything but a labor of love.

I will not tell you at this time how much our interests center in the work that the Master is doing for the salvation of mankind, but only say, that his love for man and his desire for their redemption are greater than they were when he was on earth; and all his followers – all who are in the Celestial Heavens as well as those who are in the spirit spheres – are working in unison with him to accomplish this great work to its fullest extent.

And many mortals are inspired by him and by his spirit followers, to assist in this work and make known to mankind the truths of his teachings and the wonderful Love of the Father which passeth all understanding.

So while the dogmas and teachings of many of the churches are not in accord with the truth, yet the teachings of the spiritual truths of Christ’s mission, and of the gifts of the Father are now being bestowed upon mankind, and are the causes of many a soul being turned to God’s Love and thereby securing their own salvation.

False beliefs and false doctrines as taught in most of the churches do much harm and retard the soul’s progress, and keep many souls from the light while on earth as well as in the spirit world, but yet, with all these false teachings are mingled some truths of the soul’s qualities for progress, and of the way in which it may find the entrance of God’s Love into the soul and into His Kingdom.

I know that many men die with these false beliefs and retain them for a more or less longer time after they become spirits, yet the fact that they have as a part of their beliefs the faith in God’s Love and in Jesus’ teachings, will help them to grasp the real truth and to progress more rapidly after they have gotten rid of these false beliefs.

So while you must pity the followers of most of these orthodox: churches because they are living in the security, as they think, of these false ideas, yet you would not be justified in attempting to do anything to abolish these churches in toto, because there is nothing to supply their places, and the truths which they teach would be destroyed and nothing left to serve the soul’s interests.

But I tell you that the time is coming when the churches will teach the real truths of God’s Love and of Jesus’ mission and the way to man’s salvation; and then humanity will be happier, and the Kingdom of Heaven will exist on earth as it does in our Celestial Heavens. The time is now ripe for these churches to receive these truths, and men’s longings for light and happiness will demand that the true gospel be preached, and it will be.

So my dear son, you see the necessity for providing the means by which these great truths may be conveyed to mortals. The Bible is losing its hold on many – not only the students but the common people as well – and the truths which were intended that that book should contain must be brought to the knowledge and consciousness of men and women.

For many years the powers of the spirit world have been making efforts to have these truths communicated to men, but with very indifferent success. Now I believe that I can see before me, as a vision, that many good men and women will develop their psychic powers to such an extent that they can be used as mediums of communication, and they will be so honest and earnest in their work, that men will believe the communications and learn the real truths that the Master is striving to teach.

I must stop now, as I have written a long time and you must rest awhile before you continue to write.
Your loving grandmother.

Jesus – The efforts of spirits to show men the truths of the Father. (8 Jul 1915)

I AM HERE, Jesus.

I want to add a little to what your grandmother said, on the efforts of the spirit world to show men the truths of the Father.

I know that it will be difficult to make men believe in communications that may come through mediums, and that the churches will antagonize the reception of such communications, but I want to tell you that there will be such power exerted by the spirits of the Kingdom, that no efforts on the part of men or churches will be able to withstand these efforts of the spirits. Just as soon as mortals get in condition to receive these truths, they will be given all the powers necessary, and the truths will come with such force and exactness, that the erroneous beliefs will have to give way and let the truths that I speak of take their places.

I know that it will be difficult to get men and women in the proper condition to receive these communications, but it will be accomplished and that before a great while.

Humanity is now longing for the truth of the Father, and their longings must be satisfied. No longer will form and ceremony and the mere declarations of the churches as to what God has provided for his children and what the churches have provided be sufficient to satisfy. The mind as well as the credulity of men must be considered, and when the teachings of the churches are against reason and the knowledge of spiritual laws which men may learn, these souls which hunger and thirst for God’s Love and the way to obtain it must be satisfied.

I know that my Kingdom will be established on earth in a fuller and more truthful way than ever, and men will believe in me with a greater confidence than they ever have – not as a God to be worshipped, but as a brother and friend who is able to show them the way to the Love of the Father and to their own salvation and to immortality. So you see the importance of getting good and righteous mediums to convey these great truths.

Mere physical phenomena do not enlighten the soul very much as to its destiny and what road it shall travel to reach God’s Love; and such phenomena will henceforth become of less importance in bringing men to a knowledge of what awaits them in the spirit life.

I will try to influence many mortals to get in this psychic condition, so that they may receive these truths, and thus do the great work that is necessary for the redemption of men to a greater degree than in the past.

So you must be constant in your work and faith, and after a little while many will engage in the same work.

I must stop now.
Your brother and friend,
Jesus.