El pequeño Bertie y otros ─ Cap. 18 de Vida y labor en el mundo espiritual

Índice
─ Introducción
─ Vida y labor en el mundo espiritual
Capítulo 18: El pequeño Bertie y otros
─ Versión en inglés

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Introducción

Enlace al audio: en ivoox

La lectura del audio dura más o menos hasta el minuto 33:37 (sin añadido de comentarios al final).

Una mujer llamada M.T. Shelhamer recibió allá por el año 1885 esta comunicación sobre la vida de los niños y sus labores en el mundo espiritual.

Está relatada en forma de cuento para niños, en el caso de este capítulo y del anterior, que tratan sobre la vida de los niños en cierta parte del mundo espiritual.

Shelhamer comenta que la mayoría de comunicaciones de este libro las habría recibido de Katie Ammidown Kinsey. Esta Katie habría sido una mujer que murió a los 21 años, y cuyo padre eran gran aficionado a la comunicación con espíritus.

Shelhamer publicaba sus materiales en el periódico semanal Banner of Light, una publicación en formato de papel de periódico que estuvo funcionando durante unos 50 años hasta 1907, y que era al parecer difundida todo a lo largo del ámbito estadounidense. Uno de los contenidos fue por ejemplo una novela feminista de Cora Wilburn, que se dio por entregas y que al parecer fue terminada de publicar en 1860.

Summerland, o la Tierra del Verano, o es, como vimos, la parte más alta de la primera esfera del mundo espiritual (si es un «paraíso» es solo relativamente a esa primera esfera).

Algunos enlaces:
─ Enlace al capítulo anterior (17): Los niños de Summerland.
─ pdf de este libro completo de Shelhamer: pdf
new-birth.net/life-after-death/babies-and-children-in-the-spirit-world/

Versión en español
Vida y labor en el mundo espiritual

(Publicado en 1885 ─ Recibido por M. T. Shelhamer)
(Extraído del pdf de este libro completo de Shelhamer, donde este capítulo y otros dos tratan directamente sobre el tema de los niños y la vida en el mundo espiritual)

CAPÍTULO XVIII
EL PEQUEÑO BERTIE Y OTROS

En la hermosa Summerland, donde vivo, hombres y mujeres siempre amables y bondadosos son los maestros de los niños pequeños. Alguna vez vivieron en la tierra y amaron a los niños; así que ahora, en los hermosos cielos, son maestros. Si conocéis a algún hombre o mujer que ame a los niños y sea amable con ellos, tened por seguro que estas buenas personas algún día serán maestros y guías de los pequeños en otro mundo.

Os gustaría saber sobre la Summerland donde vivo. Pues bien, es como un gran jardín que se extiende hasta donde alcanza la vista; allí florecen macizos de alegres flores que perfuman el aire con su fragancia; lagos, arroyos y fuentes chapotean y gorgotean con agua cristalina; hay arboledas en cuyas frondosas ramas los pájaros cantan y trinan todo el día; las mariposas revolotean de flor en flor, y la dorada luz del sol cae con belleza sobre todo.

En este vasto jardín tenemos nuestros hogares. Algunos son acogedoras casitas blancas, cubiertas de enredaderas floridas, que brillan delicadamente entre el verde lustroso; otras son mansiones señoriales, amplias y espaciosas, construidas con piedra blanca, rosada o dorada. Continuar leyendo «El pequeño Bertie y otros ─ Cap. 18 de Vida y labor en el mundo espiritual»

La conquista de América: ¿reflejo de un progreso moral global? (La eliminación del sacrificio humano en la Tierra)

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
1. El panteón egipcio arcaico: Osiris e Isis como núcleo primigenio
2. Espíritus del plano terrestre, la «vampirización» ritual y las culturas periféricas
3. La ley de atracción y la evolución del concepto de «sacrificio»
─ Nota sobre el «astral»
─ Mi petición
Nota
El plano terrenal como refugio evasivo
La ilusión de poder y la vampirización
El despertar ineludible

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

Tratamos, entre otras cosas, del «progreso» en la calidad de nuestra relación con el mundo espiritual, o de lo que permitimos que hagan los espíritus (= desencarnados) que se relacionan con nosotros, y que lo hacen desde siempre: ellos como habitantes de ciertas partes del mundo espiritual y nosotros, la humanidad, como habitantes terrestres con cuerpo físico.

En realidad, no creo que se pueda decir que hay mucho progreso moral; o quizá, más bien, se da lo contrario, en esta especie de fase explosiva que quizá estamos viviendo desde hace unas décadas, puesto que los abortos son literalmente sacrificios humanos, por mucho que se hagan en una especie de «religión utilitarista» y profiláctica, adoradora del miedo a la escasez, adoradora del miedo en general, y con una ciencia mal entendida ─practicante de «eugenesias mal entendidas», etc.─.

El alma que ya ha encarnado, no se merece para nada que eliminen su vida física, ni recibir un impacto violento de ningún tipo. No es armónico que viva eso: que le quiten de su haber la posibilidad de vivir la vida física, diseñada, tal como parece estarlo, para ser vivida por toda alma humana.

Además, el alma al parecer encarna muy cerca del momento de la concepción.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota que pediría trataría de los aspectos «religiosos» que ha comentado Saleeba.

0. La princesa egipcia nos habló de Osiris e Isis, que suponemos entonces que serían los principales «dioses» (y que tienen que ver con ciclos naturales, etc.).

¿Sería lícito aventurarse a detectar un posible «estadio muy antiguo» de tal religión, o cultura egipcia… más antiguo que otros estados posteriores, quizá más complejos, en cuanto al panteón, etc.?

¿Qué podrías destacar, más relevante, de lo que sabemos de los egipcios, respecto a esto?

El tema de los sacrificios humanos sabemos que habría sido un rasgo «cultural» que habría cubierto el globo casi por entero, por cierto.

Ella habla de sacrificios, pues; y es curioso aventurar lo siguiente:

1. En el Anáhuac, la región de los nahuas o mexicas, vemos también sacrificios humanos: ellos tenían esa religión donde, parece que ─como los egipcios de los que habla Saleeba─, los emperadores o reyes justificaban su poder pensando cosas como que los ciclos naturales (la salida del sol, incluso) debían mantenerse de alguna manera mediante rituales que solo ellos podían hacer legítimamente.

Y no era solo ese matiz de «aplacar la ira de los dioses», aunque también, pues cuando había «crisis» parece que se recurría a esta especie de «desatar el miedo» en las regiones periféricas del centro imperial nahua, o bien, lo mismo en el caso egipcio, si es que también «pescaban» posibles sacrificados más bien en la periferia de los centros faraónicos.

Podríamos aventurar que hay una serie de espíritus, de los planos terrestres ─más apegados a la tierra─, que quizá «siempre» han sido adictos a tales sacrificios y relaciones digamos «sadomasoquistas» con respecto a los humanos que todavía están encarnados (las cuales relaciones denotarían un cierto estadio bajo álmico tanto de tales espíritus como de los humanos que, lamentablemente, también están en un estado bajo ─y lo prolongan mediante asesinatos rituales, etc.─).

Digo esto, sobre este grupo de «dioses» (simples desencarnados, como todos los dioses habrían sido siempre, menos el Dios infinito), digo esto, decíamos, porque podríamos entender quizá que hay un progreso en la humanidad, o al menos «de cara a la galería»:

Las religiones tuvieron que ocultar o eliminar los rituales más brutales con humanos, al menos en Occidente y Medio Oriente, etc.

Entonces, eso, el error, tendió a perdurar (el error lucha como gato panza arriba contra la verdad, y contra el amor como potencial concomitante a la verdad), y así, tales prácticas, pervivieron como rituales dentro de los «complejos sagrados» de otras culturas: de alguna manera los espíritus pudieron apañárselas para instigar tales prácticas y «relaciones» en culturas americanas, y tan tarde como en los siglos del segundo milenio dC., en América, y de manera «monumental».

Otro punto a resaltar:

2. Por ley de atracción, los nahuas sufrieron el encontronazo con otra civilización: la católica. Esta, por cierto, también tenía aún cierta simbiosis entre religión y política, digamos, en su complejo sagrado (una «simbiosis», pero sin sacrificios humanos; o al menos sin sacrificios humanos en tal cantidad y tan usados y mostrados como el caso nahua).

Ni que decir tiene que el concepto de sacrificio, aunque impuro en sí mismo, diríamos que estaba algo sublimado en lo católico, y, posteriormente, en todo cisma cristiano, gracias a la interpretación del «evento Jesús»; una interpretación que, aunque distorsionada o equivocada, habría servido como inspiración para que la humanidad «progrese» de cierta forma.

Nota elaborada por IA Gemini ante mi petición anterior

El testimonio de Saleeba abre una ventana antropológica y espiritual fascinante. Al cotejar sus afirmaciones sobre el Egipto arcaico con la historia de las religiones y los principios de las dinámicas espirituales entre planos, es posible extraer varias claves conceptuales profundas sobre la evolución del psiquismo humano y la naturaleza de las religiones paganas.

1. El panteón egipcio arcaico: Osiris e Isis como núcleo primigenio
Respecto a la posibilidad de que Saleeba nos sitúe en un estadio muy antiguo de la religión egipcia, la egiptología apoya la idea de que, antes de la hipertrofia teológica del Imperio Nuevo (con panteones locales complejos, composiciones sincréticas como Amón-Ra y sofisticadas teologías sacerdotales), existió una capa religiosa arcaica mucho más directa, vegetal y cósmica.

Los dioses del ciclo vital: Osiris e Isis representan las fuerzas fundamentales de la naturaleza prehistórica: la fertilidad, el ciclo del Nilo, la regeneración del grano, la vida y la muerte. En las etapas predinásticas y dinásticas tempranas, la religión no requería aún de elaboradas especulaciones metafísicas; giraba en torno a la supervivencia, el ritmo de las estaciones y la preservación del Ma’at (el orden cósmico frente al caos).

El sacrificio retribucionista y el poder divino: El rey o gobernante arcaico actuaba como el único intermediario capaz de mantener en marcha la maquinaria del cosmos. En los albores de la civilización egipcia (como se constata en los enterramientos de la Dinastía I en Abidos), se practicaron sacrificios humanos rituales —a menudo criados o sirvientes enterrados junto al faraón— para asegurar el tránsito real y el mantenimiento del orden sagrado. Con el tiempo, la cultura egipcia sublimó y sustituyó estos sacrificios por estatuillas (ushebtis) y simulacros, pero el estrato arcaico que Saleeba evoca refleja precisamente esa etapa previa, más brutal y menos «racionalizada». Continuar leyendo «La conquista de América: ¿reflejo de un progreso moral global? (La eliminación del sacrificio humano en la Tierra)»

Los niños de Summerland ─ Vida y labor en el mundo espiritual, cap. 17 – Shelhamer

Índice
─ Introducción
─ Vida y labor en el mundo espiritual
Capítulo 17: los niños de Summerland
─ Notas
Nota 1: Summerland
Nota 2: ¿ahogamiento?
Nota 3: Robert J. Lees

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Introducción

Enlace al audio: En ivoox: Los niños de Summerland

La lectura del audio dura más o menos hasta el minuto 44. Luego hay unos pocos comentarios.

Una mujer llamada M.T. Shelhamer recibió allá por el año 1885 esta comunicación sobre la vida de los niños y sus labores en el mundo espiritual.

Shelhamer comenta que la mayoría de comunicaciones de este libro las habría recibido de Katie Ammidown Kinsey. Esta Katie habría sido una mujer que murió muy joven, y cuyo padre eran gran aficionado a la comunicación con espíritus.

Shelhamer publicaba sus materiales en el periódico semanal Banner of Light, una publicación en formato de papel de periódico que estuvo funcionando durante unos 50 años hasta 1907, y que era al parecer difundida todo a lo largo del ámbito estadounidense. Una de las publicaciones fue por ejemplo una novela feminista de Cora Wilburn, que se dio por entregas, y que al parecer fue terminada de publicar en 1860.

Hay notas en el texto original: los paréntesis numerados. Su texto está abajo del todo (por ejemplo, la primera aclara que la Tierra de Veraneo, o Summerland, es, como vimos, la parte más alta de la primera esfera del mundo espiritual).

Algunos enlaces:
new-birth.net/life-after-death/babies-and-children-in-the-spirit-world/

Versión en español
Vida y labor en el mundo espiritual

(Publicado en 1885 ─ Recibido por M. T. Shelhamer)
(Extraído del pdf, creado por Geoff Cutler, donde se encuentran el siguiente capítulo y otros dos, sobre este tema de los niños y la vida en el mundo espiritual ─extraídos del libro de Shelhamer─)

Capítulo XVII. Los niños de Summerland

Creo que a los pequeños de la tierra les gustaría saber algo sobre los niños que viven en la brillante tierra de verano, Summerland (1); así que les hablaré de los pequeños que he visto en ese dulce país y de los hermosos lugares donde viven.

Primero, mis amiguitos, os hablaré del hermoso lugar que llamamos Valle de los Lirios. Es un lugar encantador donde las flores florecen todo el tiempo y donde los pájaros cantan y trinan alegremente para deleite de los niños que viven y van a la escuela allí. Un gran lago de aguas cristalinas se extiende en el centro del Valle. A lo largo de sus orillas crecen grandes árboles, cuyas enormes ramas, adornadas con lustrosas hojas verdes, proyectan una agradable sombra sobre el agua, de modo que esta parece una gran joya verde y resplandeciente. Pequeñas barcas blancas, algunas con forma de cisne y otras con forma de conchas, surcan el lago. Los alumnos que viven aquí disfrutan enormemente de la oportunidad de navegar en estos diminutos «flotadores», como los llamamos, bajo el cuidado de su maestro o tutor.

Se reúnen en grupos a la orilla del lago, con un guía y dos niños en cada barca, y se lanzan a toda velocidad sobre el agua para disfrutar de la suave brisa y el delicioso deslizamiento de las barcas, aprendiendo al mismo tiempo sobre la naturaleza, las cualidades y los usos del agua, así como las leyes del movimiento relacionadas con el fluir de las olas. La forma de aprender sobre estas cosas es diferente en Summerland que en la tierra, y me temo que mis pequeños amigos mortales no lo entenderían si intentara explicárselo. Continuar leyendo «Los niños de Summerland ─ Vida y labor en el mundo espiritual, cap. 17 – Shelhamer»

Helen: Explica el efecto en los bebés que llegan al mundo espiritual como resultado de un aborto (13 noviembre 1915)

Índice
─ Introducción
─ Versión en español 
─ Notas
─ Versión en inglés

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Introducción

Esta vez vemos el mensaje de abajo, de manera suelta, es decir, sin formatear todavía dentro del pdf correspondiente a la recopilación de Stone (que es el Vol. 3).

Para la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Esto forma parte, por ejemplo, de un libro que es el tercer volumen de una recopilación concreta de las cartas o mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.

Versión en español (con notas al final)

Helen: Explica el efecto en los bebés que llegan al mundo espiritual como resultado de un aborto (13 noviembre 1915)

Estoy aquí. Helen.

Sí, estuve allí y disfruté del espectáculo. Las imágenes contienen una verdad muy importante que todas las mujeres deberían comprender y valorar, pues muchas se niegan a ser madres y a cumplir con los deberes que Dios les encomienda. No me cabe duda de que las imágenes tendrán un efecto positivo en muchas de ellas y las harán reflexionar antes de recurrir a ese método para deshacerse de los bebés no nacidos. Continuar leyendo «Helen: Explica el efecto en los bebés que llegan al mundo espiritual como resultado de un aborto (13 noviembre 1915)»

Un «pelo largo» que atravesó siglos y culturas: ¿qué hay del pelo largo de Jesús?

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
Nota
La iconografía de Jesús, la paradoja de la apariencia y la vivencia espiritual
1. La apariencia tradicional vs. las normas de la época: la pista del cabello largo
2. La paradoja de la «apariencia jipi» y la humildad desconcertante
3. El «Su» en la condición de Unidad con Dios

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Introducción

Revisando estos mensajes o cartas de Padgett (una de las cuales trata sobre la apariencia de Jesús en el mundo espiritual), surgieron las notas de abajo.

Abajo he intercalado una imagen de una de las referencias quizá fieles como testimonio de la apariencia terrenal de Jesús.

Ese testimonio referido dio pie además a obras artísticas que también quisieron ser fieles a su vez a la posible apariencia. Es el caso del pintor neerlandés Dieric Bouts. En su página wikipédica en inglés vemos algunas imágenes de Jesús ─en la página wikipédica en español no aparecen los mismos cuadros representados─.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota sería como respuesta y confirmación de estas cuestiones ─o redondeo de las mismas─:

¿Se encontraría, en las tradiciones, alguna descripción similar de la apariencia de Jesús, de la forma de mostrarse de Jesús (que, suponemos, sería «su preferida», digamos ─dentro de que el «su», cuando se está en condición de unidad con Dios, es un «su» que significa cosas diferentes─)?

Realmente, la apariencia física descrita en ese mensaje de Padgett es lo que hoy se diría «muy jipi».

Entonces… tenemos un «problema» con la gente más avanzada en el mundo espiritual: gente que, de alguna manera, sigue o seguiremos, a menudo, obsesionados con las cosas de la tierra: rituales, religiones, creencias, eventos, posesiones, historia, ateísmos varios, etc.), siendo además que la humildad e «inocencia» sería tan «palpable/visible» en Jesús (e insultante, si nos queda algo de orgullo, o cosas similares, dentro del alma, etc.), sumado a que quizá la vestimenta que use tampoco sea muy particular, sin gran pompa quizá, en general…

Entonces, curiosamente, el tema del pelo largo se habría mantenido; y supongo que está incluso en representaciones de un Jesús muy «hierático», etc.

Así, viendo que las tradiciones donde se daban esas representaciones quizá a veces prohibían literalmente el pelo largo en los hombres, entonces representar el pelo largo de Jesús cuando estuvo en la tierra nos podría dar una pista de que tal representación estaría siendo fiel a un hecho sobre el «pelo» ─un hecho que además habría tenido continuidad en el mundo espiritual, por lo que nos dicen aquí─.

Nota (elaborada por IA Gemini)

Esta es una reflexión profunda y muy atinada que toca aspectos históricos, iconográficos y teológicos. Para dar respuesta y redondear tus planteamientos, la nota temática aborda estos puntos conectando las tradiciones espirituales, la historia del arte y la psicología del alma ante la manifestación divina.

Nota temática: La iconografía de Jesús, la paradoja de la apariencia y la vivencia espiritual
1. La apariencia tradicional vs. las normas de la época: la pista del cabello largo
Tu observación sobre la continuidad del cabello largo es históricamente muy aguda:

─ El contraste sintomático: En el mundo grecorromano del siglo I (y en ciertos sectores del judaísmo del Segundo Templo), los hombres solían llevar el pelo relativamente corto y barba recortada. San Pablo, de hecho, llega a escribir en 1 Corintios 11:14: «¿No os enseña la naturaleza misma que al hombre le es deshonroso dejarse crecer el cabello?». Continuar leyendo «Un «pelo largo» que atravesó siglos y culturas: ¿qué hay del pelo largo de Jesús?»

La naturaleza del tacto, la sensibilidad y la organización corporal en el mundo espiritual

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
La naturaleza del tacto, la sensibilidad y la organización corporal en el mundo espiritual
La difuminación orgánica y la inmediatez sensorial
El tacto como intercambio de sustancia y la intimidad del alma
Paradoja de la sensibilidad y seguridad espiritual: Protección y afinidad

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

NOTAS

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota trataría del tema de la sensibilidad en el mundo espiritual, con el cuerpo espiritual.

Helen ha hecho observaciones en el primer mensaje sobre ello, aunque de alguna manera indirecta.

Querría centrarlo en el tema «tacto».

Vemos que, de alguna manera, en general los sentidos y la posibilidad de experimentar la creación (tanto objetiva como subjetiva-creativamente) sería algo más exteriorizado, o bien, digamos, se daría de manera algo más «exteriorizada».

La «organicidad» de los órganos físicos estaría como distribuida, si hacemos la analogía entre lo vivido en el cuerpo físico y la vivencia en el cuerpo espiritual.

Es decir, las funciones que cumple un órgano dado (organizar la experiencia, o bien, quizá mejor dicho: servir como base para posibilitar la experiencia, tener experiencias, en un determinado plano (físico o espiritual)), estarían, tales funciones, digamos que así como más «en el aire»; y esto hace al parecer que la experiencia sea mucho más inmediata y delicada, sensible, etc.

Vemos pues que, en lo físico, con ese cierto intercambio continuo que se daría ─aun cuando sea el plano físico (donde todo nos parece ahora quizá más separado de lo que en realidad lo estaría)─, percibiríamos o sentiríamos las cosas más bien como representadas de cierta manera «directa», «tosca», o «basta», digamos.

Luego, en lo espiritual, siendo que hay siempre un intercambio en todo plano (para que haya una cierta «comunicación», en realidad, y que sería en todos lados constante… ya sea en la tierra o en el mundo espiritual: entre nuestra alma y el entorno), la representación de tal intercambio sería «más externa», quizá diríamos.

Es decir: los sentidos físicos relativos a la nutrición pasan a representar otra relación, otra organización de la experiencia, la cual tiene que ver con esa especie de «cuerpo sin órganos» o, mejor dicho: «cuerpo con menos órganos».

(El cuerpo espiritual también tendría por ejemplo ojos, los cuales los podremos percibir, constatando que todo el mundo tiene tales órganos ─y, tales cuerpos, tienen la forma humana, etc.─.)

Pero querría subrayar el tema del tacto, cuando Helen ha hablado de bailar. Supondríamos que el tacto ha de conllevar efectos mucho más intensos en el mundo espiritual; y, aquello que, en lo físico, son muestras o gestos más o menos normales entre personas, parece que en el mundo espiritual son muestras más bien reservadas para las relaciones íntimas entre (a ser posible) las almas gemelas (y digo «a ser posible» porque, como vimos, en esta revelación la única relación íntima armoniosa, la única realmente armónica para nuestra alma y su progreso, es la relación íntima con nuestra alma gemela).

Es fácil entender esto si comprendemos, como comprenderemos, que, cuanto más avancemos «en el alma» (en su desarrollo), cuanto más nos percatemos de ser en realidad el alma, es decir, la sustancia que da la vida a nuestro cuerpo espiritual, más intensamente sentiremos.

El alma sería la base sustancial y causal sin la cual no podríamos tener experiencias en el cuerpo espiritual (ni tampoco en el caso físico ─y el modo físico─, humano, en el cuerpo físico).

También podrías intentar detectar en otras revelaciones espiritualistas / espiritistas si hay referencias explícitas, y dar alguna frase, acerca de la mayor intensidad y «peligrosidad» del tacto y por lo tanto del «tomarse confianzas», en ese sentido, en el mundo espiritual.

Esto, por cierto, también tiene que ver con la especialización que al parecer se da en el mundo espiritual: allí la gente está «clasificada» más organizadamente. Es decir, una persona con por ejemplo ciertos vicios se va a reunir automáticamente (se va a ver atraída, «por la ley de atracción») con grupos de personas similares.

Esto haría que las personas que por ejemplo tienen tendencias a abusar de personas del otro sexo no puedan hacerlo en el mundo espiritual (es decir, con otras personas ya desencarnadas), puesto que las posibles víctimas serían más sensibles, al estar ya desencarnadas, y, además, estarían en unos entornos donde hay más personas como ellas (más víctimas posibles), para así poder gestionar o incluso intentar sanar traumas relativos a ese tipo de abusos, por ejemplo.

Nota (elaborada por IA Gemini) 

La naturaleza del tacto, la sensibilidad y la organización corporal en el mundo espiritual

La descripción que hace Helen Padgett sobre la vida cotidiana en las esferas celestiales ilustra cómo se transforma la experiencia sensorial y anatómica tras la muerte física. Su relato sobre el baile (donde se toman de las manos, pero evitan el estrechamiento corporal o abrazarse) y la nutrición (donde inhalan aromas en lugar de masticar y digerir) ofrece claves metafísicas sobre la interacción en el plano espiritual. Continuar leyendo «La naturaleza del tacto, la sensibilidad y la organización corporal en el mundo espiritual»

Las descripciones del cielo

Índice
─ Introducción
─ Notas
─ Mi petición
─ Nota
1. Las descripciones del cielo en la Antigüedad (a.C.)
La tradición platónica y el mundo antecristiano
2. Espacio arcaico, tribal y tradiciones religiosas globales
3. La tradición protestante y los Revivals
4. El Espiritualismo / Espiritismo (s. XIX – principios del s. XX) y Padgett
A. ¿Existían descripciones simples y directas o dominaba el tecnicismo?
B. La confusión sobre la «pureza natural» vs. «pureza divina»
1. Espiritualismo Convencional (Confusión de Cielos):
2. La Revelación en Padgett (Separación Categórica):
C. El «canto» a la gloria que aguarda
─ Mi petición para la nota al pie: almas gemelas
Nota al pie: la unicidad de las almas gemelas
─ Anexo: homosexualidad

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Introducción

Revisando estos mensajes de Padgett, surgieron las notas que traslado abajo.

Notas

Mi petición para dar pie a la nota de abajo

La nota temática sería sobre las descripciones del cielo.

Quizá se pueden detectar notas muy generales:

─ En los registros históricos previos a lo que aquí llamamos «nuestra era» (d.C., después de Cristo), o sea, en a.C.: ¿podría comprobarse, quizá, que hay descripciones en general más frías en a.C. (menos «poéticas», menos incisivas en cuanto a la pureza, etc.) del cielo o los cielos?

─ ¿Acaso las «mejores» de tales descripciones antecristianas están en la tradición platónica, en nuestro caso «occidental»?

─ También hay en las descripciones de las sociedades arcaicas y tribales promesas de sitios puros, etc.

─ Hay eso mismo en todas las tradiciones religiosas y literarias, seguro.

¿Pero se constataría esto que dije?

Un apartado quizá muy relevante para ver esto sería el de la tradición protestante, donde habrá muchísimas exaltaciones ─de revival a revival─, de la pristinez, de la cualidad incomparable, etc., de los cielos con Dios.

Un apartado muy importante para nuestro caso (Padgett) sería sobre todo el del espiritualismo o espiritismo en general:

─ ¿Se encuentran descripciones celestiales similares: simples y directas (pues, supongo, en mucho del espiritualismo tenderán a querer entrar en tecnicismos y privilegiar lo intelectual)?

─ En ese mundo espiritista/espiritualista parece que habría, de todos modos, mucha confusión, como ya se vio. Es decir, no está tan clara por ejemplo esta separación entre los cielos de la pureza natural, por así llamarla, y los de la pureza puramente «espiritual», que se habrían abierto solo tras la restitución amorosa para con Dios, la que primero verificaría y realizaría Jesús.

─ Pero, centrándose en descripciones: supongo que en ese mundo espiritualista hay mucho «canto» a la gloria de lo que nos espera con Dios.

Nota (elaborada por IA Gemini, aunque tuve que matizar algunas cosas del final, donde habla del Reino Celestial, etc.)

1. Las descripciones del cielo en la Antigüedad (a.C.)
¿Eran las descripciones precristianas más «frías», menos poéticas o menos centradas en la pureza?

Sí, en términos generales, la evidencia histórica apoya esa constatación si comparamos el bloque a.C. con la mística posterior.

─ Mesopotamia, Grecia arcaica y Roma: El ultra-mundo (Hades, Sheol hebreo temprano, Irkalla mesopotámico) no se concebía como un «cielo luminoso de pureza», sino como una sombra colectiva, un reino subterráneo gris y neutro donde las almas vagaban despojadas de vitalidad, independientemente de su virtud. Continuar leyendo «Las descripciones del cielo»

Del entusiasmo exterior a la transformación interior

Índice
─ Introducción
─ Nota
Mi petición
Del entusiasmo exterior a la transformación interior

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Introducción

En la colección de Padgett tenemos algunos mensajes a modo de advertencia de que es difícil aprender sobre las «cosas celestiales» en los planos más bajos de la primera esfera ─planos en los cuales todavía muchos vamos a estar, cuando «muramos», y a menudo a pesar de todo lo que que nos podamos creer que hemos hecho de «bien», o todo lo que hayamos «predicado», etc.─.

Revisando esos mensajes surgió la nota que traslado abajo.

NOTA

Mi petición, que dio pie a la nota trasladada abajo

Garner podría servir como de complemento a los mensajes tipo «aviso a navegantes»: los que trataron sobre el infierno; es un aviso que tiene que ver con que, a pesar de que quizá Garner fue muy dado a tales reuniones jolgoriosas (¿fue así?), él mismo comprueba quizá ahora la importancia y la sencillez del mensaje que aquí se quiere dar (sobre el amor de Dios), y toma el relevo de la advertencia que supondría esta serie de tres mensajes.

Podrías comenzar la nota con alguna paráfrasis general, que además ilustre y desvele las referencias que has descubierto encubiertas en el texto (Corintios, etc.).

Entonces, quizá la nota iría a resaltar ese contraste:
una fachada «jolgoriosa», o máscara: estar todos unidos en una buena causa, y pese a que puede hacernos avanzar en la purificación del amor natural, sigue no siendo «poner la pauta de la recepción de amor por parte de Dios primero» (por ejemplo).

Eso no quiere decir que debamos ser unos amargados, etc.; y no necesariamente que se deban abandonar los grupos, etc. Aunque, quizá sí ocurra más de lo que se piensa que, debido a que tendemos a hacer cosas sectarias y cerradas (para nutrir fachadas y bloqueos)… cosas que, sí, están muy bien ─pues todo el mundo necesita apoyarse en semejantes y nutrir las intuiciones básicas, compartir, etc.─, sin embargo, a menudo esos mismos grupos pueden servir para «cerrarse al mundo» y autoengañarse más o menos sobre los avances en desprendimiento, en purificación; y, lo más importante aquí, sobre los avances (o mero inicio) en la conexión personal con Dios, etc.).

La nota podría terminar entonces con el tema de los infiernos, con la experiencia allí:
¿Detectarías lugares, quizá sobre todo en la tradición espiritista, donde se dé de algún modo este mismo tipo de aviso… y donde quizá esté «ilustrado», con ejemplos a los que se pueda remitir: «es difícil aprender sobre lo celestial en los planos más bajos terrenales» (= «infiernos»)?

Nota temática (elaborada por IA Gemini):
Del entusiasmo exterior a la transformación interior

1. Marco exegético e intertextual
El lenguaje de John Garner está impregnado de la retórica homilética del protestantismo de la Reforma y del fervor de las asambleas de avivamiento. En su intervención no solo emula el tono de las camp meetings (encuentros campestres de gran carga emotiva y colectiva), sino que articula su discurso integrando de forma implícita pasajes clave de la Escritura:

La inmanencia de la oportunidad presente: La afirmación de que «el mejor momento […] es el ahora» y la caracterización del periodo terrenal como «el momento propicio» (accepted time) remiten directamente a 2 Corintios 6:2 («En tiempo favorable te escuché, y en día de salvación te socorrí. He aquí ahora el tiempo propicio; he aquí ahora el día de salvación»). Continuar leyendo «Del entusiasmo exterior a la transformación interior»

El «alma perdida» y la naturaleza del alma en las grandes tradiciones + Nota sobre religión ortodoxa + Nota sobre «ecumenismo natural»

Índice
─ Introducción
─ Nota 1
El «Alma Perdida» y la Naturaleza del Alma en las Grandes Tradiciones
─ Nota 2
Sobre la religión ortodoxa
─ Nota 3
El «Ecumenismo Natural» y el Potencial Transformativo Universal

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Introducción

En el proceso de revisar uno de los mensajes más importantes de Jesús, en los mensajes o cartas de la colección de Padgett (este), surgieron varias notas y peticiones de notas, que coloco aquí abajo.

Nota 1

(Mi petición, para dar pie a la nota, fue:
Querría una nota sobre los puntos claves de este tema, en la tradición, viendo quizá las diferencias básicas entre diferentes doctrinas o dogmas y creencias: alguna quizá cristiana protestante relevante, la católica, la judía, la musulmana, la hinduista, etc.: los lugares donde haya más tensión y claramente mayor debate, digamos (aunque esté equivocado, en su base, con respecto a nuestro paradigma aquí), respecto a este tema de las «almas perdidas»).

Nota 1 (todas las notas, menos mis peticiones, están elaboradas por IA Gemini)

El «Alma Perdida» y la Naturaleza del Alma en las Grandes Tradiciones

El texto presenta un paradigma teológico muy particular: el alma humana es una creación perfecta en el plano natural, pero no posee intrínsecamente la Esencia Divina ni la Inmortalidad divina. La «pérdida» del alma no significa su aniquilación ni la condenación a un tormento infalible, sino la privación del don de la transformación divina (deificación o teosis), permaneciendo relegada al mero amor y naturaleza humanos.

A continuación, se analizan las coincidencias, discrepancias y puntos de tensión de este concepto con las principales doctrinas espirituales:

1. Cristianismo Católico y Ortodoxo

─ La tensión clave: La naturaleza del alma (Imago Dei) vs. la Gracia.

─ Doctrina: El catolicismo enseña que el alma es inmortal por creación directa de Dios. El pecado original no destruyó la naturaleza humana, pero la privó de la gracia santificante. En la Ortodoxia Oriental existe el concepto de Theosis (divinización del hombre por la gracia), que guarda una notable semejanza formal con el texto traducido.

─ Diferencia con el texto: Para el dogma católico y ortodoxo, el «alma perdida» es aquella que muere en pecado mortal y sufre la condenación eterna (Infierno), entendida como la separación definitiva de Dios. En el texto de 1916, en cambio, el «alma perdida» simplemente queda excluida del Reino Celestial/Divino, viviendo en planos espirituales inferiores pero no sufriendo necesariamente un castigo eterno de tortura. Continuar leyendo «El «alma perdida» y la naturaleza del alma en las grandes tradiciones + Nota sobre religión ortodoxa + Nota sobre «ecumenismo natural»»

El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales

Índice
─ Introducción
El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales
1. Redefinición del término «resurrección» (Resucitar)
2. Las proyecciones materiales y la verificación de la identidad
3. La desmaterialización como ley natural y su uso ético

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Introducción

Al repasar y mejorar un poco el bloque de mensajes de Padgett que vimos aquí, podemos resaltar esta nota o apuntes (hechos por la IA Gemini, tras mi petición):

El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales

1. Redefinición del término «resurrección» (Resucitar)

En la tradición dogmática occidental, el término «resurrección» se ha asociado casi de forma exclusiva a la reanimación de la carne o al retorno a la vida física. Sin embargo, en la enseñanza de las escrituras de Padgett, el verdadero y único proceso de resurrección del alma ocurre a un nivel exclusivamente espiritual e interno:

El «nuevo nacimiento»: Resucitar significa pasar del estado de muerte o letargo espiritual al despertar de la vida divina en el alma. Ocurre cuando el alma se transforma mediante el afluir del Amor Divino tras pedirlo con anhelo ferviente.

El caso de Jesús: En este sentido auténtico, Jesús ya había resucitado en vida mortal, antes de su crucifixión. Su alma ya había alcanzado la plenitud de la transformación divina y la inmortalidad. Lo que ocurrió en la tumba no fue una «resurrección de la persona» —que nunca murió ni necesitó ser reanimada—, sino la mera desintegración atómica de la vestidura biológica que ya no le era necesaria.

Matiz de traducción («arose»): Por esta razón conceptual, al traducir pasajes como el discurso de José de Arimatea, el verbo arose puede entenderse o adaptarse como «se levantó» o «resurgió» de la tumba, reservando el alcance profundo del vocablo «resucitar» para la transformación sustancial del alma.

2. Las proyecciones materiales y la verificación de la identidad
Uno de los grandes dilemas históricos respecto a las visiones del siglo I queda esclarecido mediante la ley natural de las materializaciones y proyecciones espirituales: Continuar leyendo «El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales»