Índice
─ Introducción
─ Vida y labor en el mundo espiritual
Capítulo 18: El pequeño Bertie y otros
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Introducción
Enlace al audio: en ivoox
La lectura del audio dura más o menos hasta el minuto 33:37 (sin añadido de comentarios al final).
Una mujer llamada M.T. Shelhamer recibió allá por el año 1885 esta comunicación sobre la vida de los niños y sus labores en el mundo espiritual.
Está relatada en forma de cuento para niños, en el caso de este capítulo y del anterior, que tratan sobre la vida de los niños en cierta parte del mundo espiritual.
Shelhamer comenta que la mayoría de comunicaciones de este libro las habría recibido de Katie Ammidown Kinsey. Esta Katie habría sido una mujer que murió a los 21 años, y cuyo padre eran gran aficionado a la comunicación con espíritus.
Shelhamer publicaba sus materiales en el periódico semanal Banner of Light, una publicación en formato de papel de periódico que estuvo funcionando durante unos 50 años hasta 1907, y que era al parecer difundida todo a lo largo del ámbito estadounidense. Uno de los contenidos fue por ejemplo una novela feminista de Cora Wilburn, que se dio por entregas y que al parecer fue terminada de publicar en 1860.
Summerland, o la Tierra del Verano, o es, como vimos, la parte más alta de la primera esfera del mundo espiritual (si es un «paraíso» es solo relativamente a esa primera esfera).
Algunos enlaces:
─ Enlace al capítulo anterior (17): Los niños de Summerland.
─ pdf de este libro completo de Shelhamer: pdf
─ new-birth.net/life-after-death/babies-and-children-in-the-spirit-world/
Versión en español
Vida y labor en el mundo espiritual
(Publicado en 1885 ─ Recibido por M. T. Shelhamer)
(Extraído del pdf de este libro completo de Shelhamer, donde este capítulo y otros dos tratan directamente sobre el tema de los niños y la vida en el mundo espiritual)
CAPÍTULO XVIII
EL PEQUEÑO BERTIE Y OTROS
En la hermosa Summerland, donde vivo, hombres y mujeres siempre amables y bondadosos son los maestros de los niños pequeños. Alguna vez vivieron en la tierra y amaron a los niños; así que ahora, en los hermosos cielos, son maestros. Si conocéis a algún hombre o mujer que ame a los niños y sea amable con ellos, tened por seguro que estas buenas personas algún día serán maestros y guías de los pequeños en otro mundo.
Os gustaría saber sobre la Summerland donde vivo. Pues bien, es como un gran jardín que se extiende hasta donde alcanza la vista; allí florecen macizos de alegres flores que perfuman el aire con su fragancia; lagos, arroyos y fuentes chapotean y gorgotean con agua cristalina; hay arboledas en cuyas frondosas ramas los pájaros cantan y trinan todo el día; las mariposas revolotean de flor en flor, y la dorada luz del sol cae con belleza sobre todo.
En este vasto jardín tenemos nuestros hogares. Algunos son acogedoras casitas blancas, cubiertas de enredaderas floridas, que brillan delicadamente entre el verde lustroso; otras son mansiones señoriales, amplias y espaciosas, construidas con piedra blanca, rosada o dorada. Continuar leyendo «El pequeño Bertie y otros ─ Cap. 18 de Vida y labor en el mundo espiritual»