1/11:66-68) 11. La expiación vicaria (B., Lucas y Garner escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:66-68

[Últ. act.: 9 agosto 2026]


Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 15:48, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen cierta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son  mensajes de un completo desconocido (B.), de Lucas y de Garner. Tratan por ejemplo de las dificultades, en el progreso, desde el estado bajo al que muchas personas llegan al pasar al mundo espiritual.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los últimos tres mensajes contenidos en este apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los últimos tres mensajes de este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Un espíritu escribe sobre su experiencia en los infiernos: «Es difícil aprender sobre las cosas celestiales en el infierno» (B.) (8 enero 1917)

Estoy aquí, B____, y quiero decir unas palabras. El indio intentó detenerme, pero tu esposa dijo que me dejara escribir, y es lo que estoy haciendo.

Bueno, sigo en el infierno y sufriendo; desearía poder morir de nuevo, pero no puedo y tendré que aguantarlo. Ni siquiera puedo hacerme el sordo (estaba muy sordo cuando vivía en la carne) para poder librarme de algunos de mis tormentos, pues estoy rodeado de los seres más infernales que podáis imaginar, y tengo que escucharlos. No sirve de nada intentar luchar, porque no puedo hacer daño a nadie, y se volvieron aún más molestos cuando intenté darle un puñetazo a uno de ellos.

Es horrible, y lamento no haber escuchado ni intentado comprender lo que el Doctor me decía tan a menudo cuando estaba en la tierra, pero ahora es demasiado tarde. A menudo oigo lo que te dice ahora en vuestras conversaciones, pero por alguna razón no logro entenderlo del todo y, además, si lo hiciera, estos malditos y feos espíritus me arrebatarían toda la comprensión. Es difícil aprender lo que llamáis cosas celestiales en el infierno, y soy tan desdichado que no veo salida hacia el alivio.

El padre del Doctor me habló y me dijo cosas parecidas a las que me decía el Doctor; me sentí mejor mientras me lo decía y me vino algo de esperanza, pero cuando regresé a mi infierno y vi todos los horrores y a los espíritus feos y aulladores, lo olvidé, y los sentimientos infernales volvieron a apoderarse de mí, y sufrí. Continuar leyendo «1/11:66-68) 11. La expiación vicaria (B., Lucas y Garner escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:66-68»

1/11:63-65) 11. La expiación vicaria (Jefferson, Washington y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:63-65

[Últ. act.: 8 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de este mensaje dura en el audio hasta el minuto 11:22, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes no tienen tanta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son tres mensajes: de Jefferson, Washington y de Jesús.

Tratan sobre el tema de la conexión con el mundo espiritual (la conexión que está teniendo Padgett, por ejemplo). Jesús comenta también que nunca tuvo que estudiar, o que nunca fue a estudiar, las filosofías griegas, hindús, etc., tal como a veces se dice que fueron «sus influencias».

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los siguientes tres mensajes contenidos en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los siguientes tres mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

El Sr. Padgett realiza una obra magnífica y de vital importancia para la humanidad y el destino de los mortales (Thomas Jefferson – Espíritu celestial, expresidente) (9 diciembre 1915)

No soy un conocido tuyo, pero deseo decirte unas palabras, pues me interesa mucho la labor que tienes por delante. Sin duda, eres un hombre privilegiado por haber sido elegido para realizarla.

Es una obra magnífica y de vital importancia para la humanidad y el destino de los mortales.

No escribiré más por ahora, pero me gustaría volver a escribirte si te es posible.

Sí, amo a Dios, vivo en la primera esfera celestial y, como sabes, soy un hijo redimido de Dios e inmortal.

Con todo mi amor te daré ya las buenas noches.
Thomas Jefferson

Confirmación de que los espíritus antiguos escribieron, y muchos vinieron de los Ámbitos Celestiales y de los cielos espirituales inferiores (George Washington – Espíritu celestial, primer presidente) (12 agosto 1915)

Estoy aquí, George Washington. El mismo que te escribió hace unas noches.

Bueno, eres mi hermano y me complace que me llames así, pues en este mundo de espíritus no tenemos títulos ni distinciones por cualquier tipo de fama o posición que hayamos tenido en la tierra.

Vine a decirte que he observado con interés las numerosas comunicaciones que has recibido de las diversas clases y órdenes de espíritus, y me sorprende un tanto la precisión con la que has podido recibir estos diversos mensajes. Jamás en mi vida terrenal supuse que algo así pudiera darse, y desde que me convertí en espíritu, nunca he visto semejante demostración del poder que poseen los espíritus para comunicarse y los mortales para recibir los mensajes que te llegan. Sé que muchas veces los espíritus se han comunicado con los mortales, pero lo que encuentro sorprendente es la gran variedad de espíritus que acuden a ti. Provienen de las esferas celestiales más elevadas, así como de los planos terrenales, y lo que escriben no solo es nuevo para la humanidad, sino que muchas de sus declaraciones de la verdad son nuevas para muchos de nosotros, los espíritus.

Rara vez quienes habitamos las esferas celestiales tenemos la oportunidad de comunicarnos con alguno de estos espíritus antiguos que viven en lo más alto de los Ámbitos Celestiales, y cuando los veo venir y comunicarse contigo con tanta frecuencia, todo ello me asombra.

Sé, por supuesto, que tales espíritus acuden a veces al plano terrenal e intentan influir tanto en los mortales como en los espíritus para que hagan el bien; pero quiero decirte que, por lo general, su influencia se ejerce a través de espíritus intermediarios, y no directamente por estos espíritus más elevados en persona, tal como lo hacen a través de ti.

Los mensajes que has recibido de estos espíritus que vivieron en la tierra hace miles de años fueron realmente escritos por ellos mismos, mientras controlaban tu cerebro y tu mano.

Me esfuerzo al máximo por ayudarte en tu labor y seguiré haciéndolo, pues la labor para la cual has sido elegido es la más importante en la que el mundo espiritual se encuentra inmerso actualmente; y me refiero al mundo que reconoce a Jesús como su Príncipe y Maestro. Continuar leyendo «1/11:63-65) 11. La expiación vicaria (Jefferson, Washington y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:63-65»

1/11:62) 11. La expiación vicaria (Jesús escribe: ¿qué es un alma perdida?) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:62

[Últ. act.: 7 agosto 2026]


Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de este mensaje dura en el audio hasta el minuto 13:10, y luego hay comentarios. Esta vez el mensaje tiene cierta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Esta vez vemos un solo mensaje, muy relevante, de Jesús.
Trata sobre el tema de la caída, las almas perdidas, etc.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata del siguiente mensaje contenido en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos el siguiente mensaje en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Cómo el alma de un mortal recibe el Amor Divino y cuál es su efecto, aun cuando posteriormente su mente se entregue a creencias que tienden a impedir el crecimiento del alma. ¿Qué es un alma perdida? (Título alternativo (DT): Jesús explica cómo el alma recibe el Amor Divino y cuál es su efecto, aunque posteriormente la misma persona opte por usar su voluntad para ignorar el Amor y actuar en desarmonía con las Leyes de Dios, impidiendo así el crecimiento del alma) (Jesús) (10 noviembre 1916)

Estoy aquí, Jesús.

Vengo esta noche a decirte que estás en mejor condición que anoche y que, de hecho, lo has estado durante las últimas noches. Deseo escribirte un mensaje sobre la cuestión de: «¿Cómo recibe el alma de un mortal el Amor Divino y cuál es su efecto, aun cuando posteriormente su mente se entregue a aquellas creencias que tiendan a impedir el crecimiento del alma?». «¿Qué es un alma perdida?».

Como sabes, la afluencia de este Amor se produce por su otorgamiento a través del Espíritu Santo en respuesta a la oración y los anhelos sinceros. Me refiero a la oración y los anhelos por el Amor mismo, y no a las oraciones en general por los beneficios materiales que los hombres, según creen, piden y desean con mayor frecuencia y naturalidad. Las oraciones de los mortales por estas cosas, que pueden contribuir a hacerlos prósperos y felices en su amor natural, también son respondidas si es lo mejor que así sea; sin embargo, estas no son las oraciones que atraen el Amor Divino ni las que hacen que el Espíritu Santo obre en los hombres.

A medida que las oraciones del alma sincera y ferviente ascienden al Padre, esa alma se abre a la afluencia de este Amor, y sus percepciones se amplían y entran en mayor sintonía con las condiciones e influencias que siempre acompañan la presencia de este Amor; en consecuencia, su entrada en el alma se hace más fácil y su recepción más perceptible para el sentido álmico. Cuanto más ferviente sea la oración y más sinceros los anhelos, más pronto llega la fe y, con ella, la certeza de que el Amor Divino está impregnando el alma.

Una vez que el Amor Divino se aloja en el alma, esta, en la medida en que lo recibe, se convierte, por así decirlo, en una sustancia transformada que participa de la Esencia del Amor; y, así como el agua puede teñirse con un ingrediente ajeno a ella, cambiando no solo su apariencia sino también sus cualidades, así también este Amor Divino cambia la apariencia y las cualidades del alma, y este cambio cualitativo perdura para siempre. Las cualidades naturales del alma y la Esencia del Amor se funden en una sola y se unen, de modo que la constitución del alma se vuelve completamente diferente de lo que era antes de la afluencia del Amor, si bien esto ocurre solo en la medida del Amor recibido.

A medida que este Amor aumenta en cantidad, el cambio y la transformación se hacen proporcionalmente mayores hasta que, finalmente, la transformación puede llegar a ser ─y será─ tan grande que la totalidad del alma se convierte en una entidad de esta Esencia Divina y participa de su propia Naturaleza y Sustancia: un ser de Divinidad.

Una vez que este Amor entra, posee verdaderamente el alma y obra la transformación mencionada, este Amor nunca la abandona ni se disocia de ella; su carácter de Esencia Divina jamás se degrada al del mero amor natural y, en la medida en que esté presente, el pecado y el error carecen de existencia, porque es tan imposible que esta Esencia y el pecado y el error ocupen las mismas partes del alma al mismo tiempo como lo es que dos objetos materiales ocupen el mismo espacio simultáneamente, tal como dicen vuestros filósofos.

Conforme este Amor aumenta en cantidad, el cambio y la transformación se hacen proporcionalmente mayores, hasta que finalmente la transformación puede ser y será tan grande, que toda el alma se convierte en una cosa de esta Esencia Divina y participa de su propia Naturaleza y Sustancia, un ser de Divinidad.

La Divinidad nunca cede su lugar ante aquello que no es de lo Divino. El hombre trabaja hacia la consecución de lo Divino cuando sigue el camino dispuesto para obtener la Naturaleza Divina; y, a medida que avanza y obtiene una porción de esta Divinidad, por pequeña que sea, jamás podrá desandar sus pasos hasta el punto de desprenderse de esta Esencia transformadora ni volver a quedar privado de su presencia.

Pero esto no significa que un hombre no pueda perder la conciencia de la existencia de esta Esencia en su alma, pues con frecuencia la pierde. Entregarse a sus apetitos carnales y a sus malos deseos lo situará en una condición tal que podría dejar de tener conciencia de la existencia del Amor Divino en su alma; y, para sí mismo, será como si nunca hubiera experimentado la transformación de la que hablo.

Y aunque este Amor jamás podrá ser erradicado por los males en los que el hombre incurra ni por las creencias mentales que adquiera, el progreso de este Amor en su alma puede, no obstante, verse frenado y estancarse, como si el Amor no existiera; y el pecado y el error pueden parecer los únicos elementos dominantes de su vida y de su ser. Sin embargo, una vez poseído, el Amor no puede ser desplazado del alma por el pecado y el error, por profundos e intensos que estos sean. Sé que esto puede parecer extraño e imposible al pensamiento intelectual humano, y sé que no concuerda con lo que se me ha atribuido respecto a la enseñanza de que un alma puede perderse; sin embargo, un alma que ha recibido una vez esta Esencia Divina no puede perderse, aun cuando su falta de percepción de la presencia de este Amor y la falta de despertar del mismo de su estado latente ─causadas por el pecado, el error y sus creencias erradas─ puedan diferir la manifestación de la vida y existencia de dicho Amor durante mucho tiempo, teniendo que soportar gran sufrimiento y oscuridad el alma que se encuentre en tal condición.

Y con esto no debe entenderse que un alma no pueda perderse, pues sí puede; muchas se han perdido y se perderán, y muchas se darán cuenta de ello cuando ya sea demasiado tarde.

Ahora bien, ¿qué es un alma perdida? No es un alma que un hombre pueda perder realmente en el sentido de verse privado de ella o separado de ella en los hechos, ni tampoco en lo que respecta a su conciencia de carecer de alma; pues si bien a veces puede llegar a creer que ha perdido su alma ─en el sentido de no poseer ninguna─, se equivoca: el alma, que es el hombre mismo, nunca puede ser separada de él, y mientras viva en el cuerpo físico o en el cuerpo espiritual, su alma estará con él.

Y, sin embargo, un hombre puede tener un alma, consciente o inconscientemente, y al mismo tiempo haberla perdido. Esto puede parecer una paradoja para el intelecto mortal o para el intelecto del espíritu, pero es verdad.

Entonces, ¿qué es un alma perdida? Cuando Dios dio al hombre un alma, esta fue hecha a imagen, pero no en la Sustancia de su Hacedor; y, al mismo tiempo, se le concedió el privilegio de que dicha alma llegara a ser de la Sustancia del Padre y, hasta cierto punto, Divina, con derecho y capacidad para habitar en el Reino Celestial del Padre, donde todo es de la Esencia y Naturaleza Divinas.

Cuando los primeros padres, por su acto de desobediencia, malograron ese privilegio, sus almas perdieron la posibilidad de llegar a ser de Naturaleza Divina y de estar en unidad con el Padre en Su Reino; con ello, no perdieron el alma natural, que formaba parte de su creación, sino el alma que poseía la posibilidad de obtener la Esencia de la Divinidad y la Inmortalidad, tal como el Padre posee la Inmortalidad.

Y, como ya he dicho anteriormente, con mi venida este gran privilegio fue restaurado a la humanidad, y el alma perdida volvió a ser objeto de recuperación para el hombre, quien tiene ahora ese privilegio tal como lo tuvieron los primeros padres antes de la caída; sin embargo, los hombres también pueden perderlo, tal como les ocurrió a ellos. Así como las almas de aquellos estaban perdidas mientras no recibieran en ellas la Esencia Divina del Padre, así sucede hoy con los hombres: sus almas están perdidas hasta que reciban esta Esencia Divina en su interior, y a menos que la reciban. Así como los primeros padres, por su desobediencia y su negativa, malograron el privilegio de que sus almas se convirtieran en una Sustancia Divina y viviente, así también ahora los hombres, por su desobediencia y su negativa, malograrán el privilegio de salvar sus almas de la separación de la Unidad Divina con el Padre.

El alma perdida es tan real como las certezas de las leyes inmutables del Padre, y solo mediante la acción del Amor Divino puede el alma perdida convertirse en el alma hallada.

Los hombres pueden creer y enseñar que dentro de ellos habita una parte de lo Divino que hará que sus almas progresen y se desarrollen hasta alcanzar la condición de Divinidad que las convertirá en parte de la Divinidad del Padre. Pero en esto todos se equivocan, pues, si bien el hombre fue la creación suprema de Dios ─la más perfecta y hecha a Su imagen─, en el hombre no hay parte alguna de lo Divino; y, al no tener parte de lo Divino, le resulta por completo imposible progresar por sí solo hasta llegar a poseerlo. Él, por sí mismo, independientemente de cuál sea su desarrollo, nunca podrá llegar a ser más grande, más perfecto ni de una naturaleza superior a lo que era en el momento de su creación.

Lo Divino viene de arriba y, una vez implantado en el alma del hombre, no hay límite para su expansión y desarrollo, ni siquiera en los Ámbitos Celestiales. Que todos los hombres busquen este Amor y no habrá almas perdidas; pero, lamentablemente, muchos no lo harán, y los cielos espirituales se llenarán de almas perdidas que carecen de la Esencia Divina del Padre.

He escrito suficiente por esta noche, y me complace la forma en que has recibido mi mensaje. Continúa orando al Padre por más y más de Su Amor Divino, y tus oraciones serán respondidas; además, comprenderás, con la certeza de la posesión consciente de la Esencia Divina, que tu alma no está perdida y nunca lo estará.

Así que, con mi amor y bendiciones, te deseo buenas noches y que Dios te bendiga.
Tu hermano y amigo,
Jesús

___

NOTAS

Nota 1

Nota elaborada por IA Gemini para el párrafo que empieza así: «Ahora bien, ¿qué es un alma perdida?»

El autor está desglosando tres niveles de la idea de «perder el alma»:

─ Perderla realmente (being deprived of it).

─ Estar separado de ella de hecho (separated from it actually).

─ Ni siquiera en el plano de la conciencia subjetiva (or even as regards his consciousness of not having a soul); es decir, el hombre no solo no la pierde en la realidad objetiva, sino que tampoco la «pierde» en el sentido de quedarse permanentemente sin la experiencia o la existencia de ella, aunque a veces caiga en la ilusión de pensar que no la tiene.

El propósito de esa acotación es enfatizar que el alma no desaparece ni objetiva ni subjetivamente de forma definitiva: el hombre jamás se queda «sin alma», aun cuando mentalmente crea haberla perdido.

Nota 2 (elaborada por IA Gemini)

(Mi petición, para dar pie a la nota, fue:

Querría una nota sobre los puntos claves de este tema, en la tradición, viendo quizá las diferencias básicas entre diferentes doctrinas o dogmas y creencias: alguna quizá cristiana protestante relevante, la católica, la judía, la musulmana, la hinduista, etc.: los lugares donde haya más tensión y claramente mayor debate, digamos (aunque esté equivocado, en su base, con respecto a nuestro paradigma aquí), respecto a este tema de las «almas perdidas»).

2. Nota Temática: El «Alma Perdida» y la Naturaleza del Alma en las Grandes Tradiciones

El texto presenta un paradigma teológico muy particular: el alma humana es una creación perfecta en el plano natural, pero no posee intrínsecamente la Esencia Divina ni la Inmortalidad divina. La «pérdida» del alma no significa su aniquilación ni la condenación a un tormento infalible, sino la privación del don de la transformación divina (deificación o teosis), permaneciendo relegada al mero amor y naturaleza humanos.

A continuación, se analizan las coincidencias, discrepancias y puntos de tensión de este concepto con las principales doctrinas espirituales:

1. Cristianismo Católico y Ortodoxo

─ La tensión clave: La naturaleza del alma (Imago Dei) vs. la Gracia.

─ Doctrina: El catolicismo enseña que el alma es inmortal por creación directa de Dios. El pecado original no destruyó la naturaleza humana, pero la privó de la gracia santificante. En la Ortodoxia Oriental existe el concepto de Theosis (divinización del hombre por la gracia), que guarda una notable semejanza formal con el texto traducido.

─ Diferencia con el texto: Para el dogma católico y ortodoxo, el «alma perdida» es aquella que muere en pecado mortal y sufre la condenación eterna (Infierno), entendida como la separación definitiva de Dios. En el texto de 1916, en cambio, el «alma perdida» simplemente queda excluida del Reino Celestial/Divino, viviendo en planos espirituales inferiores pero no sufriendo necesariamente un castigo eterno de tortura.

2. Cristianismo Protestante (Reformado y Evangélico)

─ La tensión clave: La depravación total vs. la chispita divina interior.

─ Doctrina: El protestantismo tradicional (calvinismo, luteranismo) rechaza rotundamente la noción de que exista una «chispa divina» o bien inherente en el hombre tras la caída (Depravación Total). La salvación proviene exclusivamente de la fe y la gracia (Sola Fide, Sola Gracia).

─ Confluencia con el texto: El texto coincide con el protestantismo en rechazar la idea de que el hombre tenga «una parte de lo divino dentro de sí» que evolucione por mérito propio («en el hombre no hay parte alguna de lo Divino»).

─ Diferencia: El protestantismo considera que el alma no regenerada está espiritualmente «muerta» y destinada a la perdición eterna, no a una mera existencia en un «cielo espiritual inferior».

3. Mística Judía (Cábala) y Judaísmo

─ La tensión clave: Estructura multinivel del alma.

─ Doctrina: El judaísmo no tiene un dogma único sobre el «infierno». En la Cábala, el alma tiene cinco niveles (Nefesh, Ruach, Neshamah, Chayah, Yechidah). El nivel más alto (Yechidah) representa la unidad pura con lo Divino.

─ Similitud: Un alma que no desarrolla sus niveles superiores mediante la Torá y las mitzvot no alcanza la luz del Olam HaBa (el Mundo Venidero) en su plenitud. El concepto judío de «perderse» es una falta de alineación con el propósito divino, no un tormento mitológico.

4. Islam

─ La tensión clave: La Fitrah (naturaleza primordial) y la rendición.

─ Doctrina: El Islam enseña que todo ser humano nace con Fitrah (una inclinación natural e innata a reconocer a Allah). No existe el «pecado original» hereditario. El alma (Nafs) se pierde cuando se deja arrastrar por el ego y la desobediencia, alejándose de Dios.

─ Diferencia: En la teología islámica, el alma perdida (Al-Khasirun) enfrentará el juicio en el Jahannam (Infierno) si muere en estado de desacato o shirk (asociación de divinidades). No hay cabida para la idea de que el hombre pueda adquirir la «Esencia de Dios», pues el Islam mantiene una distancia ontológica insalvable entre el Creador (Khaliq) y la creación (Makhluq).

5. Hinduísmo (Vedanta y Bhakti)

─ La tensión clave: ¿El alma es ya Divina o necesita la Gracia externa?

─ Doctrina (Advaita Vedanta): En el Advaita, el alma individual (Atman) es de la misma sustancia que la Realidad Suprema (Brahman). La percepción de estar «perdida» es pura ilusión (Maya). El alma no necesita «recibir» nada de fuera, sino despertar a su propia divinidad inherente.

─ Doctrina (Bhakti / Dvaita): En las corrientes devocionales (como el Vaishnavismo), el alma es eternamente distante de Dios y necesita la Gracia (Kripa) para liberarse del Samsara.

─ Oposición radical con el texto: El texto ataca frontalmente la postura del Advaita Vedanta cuando afirma: «Los hombres pueden creer que dentro de ellos habita una parte de lo Divino… Pero en esto todos se equivocan». El texto afirma categóricamente que la divinidad no es inherente al hombre, sino un don exógeno («Lo Divino viene de arriba»).

Cuadro Comparativo del «Alma Perdida»

Texto de 1916 (Jesús a través de Padgett)

Naturaleza del Alma al nacer: Perfecta en el orden natural, pero puramente humana.
¿Posee algo Divino dentro?: No; lo Divino entra únicamente como un don (Amor Divino).
Concepto de «Alma Perdida»: Aquella que no recibe la Esencia Divina y queda excluida del Reino Celestial.

Catolicismo

NdA: Creada a imagen de Dios, pero privada de gracia santificante.
¿Divino?: Posee la imagen de Dios (Imago Dei), pero no la vida divina activa sin el Bautismo/Gracia.
Concepto: Aquella en estado de pecado mortal que sufre la separación eterna (Infierno).

Protestantismo

NdA: Caída y depravada tras el pecado original.
¿Divino?: No; totalmente manchada por el pecado.
Concepto: Aquella no elegida / no regenerada por la fe en Cristo.

Advaita Vedanta

NdA: Idéntica a la Divinidad (Atman = Brahman).
¿Divino?: Sí, el alma es Divinidad pura velada por la ignorancia.
Concepto: Concepto ilusorio: el alma nunca está perdida realmente, solo dormida.

Islam

NdA: Pura y receptiva (Fitrah).
¿Divino?: No; es una creación sumisa a Dios.
Concepto: Aquella que rechaza la verdad y cae en el juicio divino (Jahannam).

Nota 3: La religión ortodoxa (elaborada por IA Gemini)

(Mi petición para dar pie a esta nota fue:
¿se diría que, en los ortodoxos, es donde más encontramos, dentro de las tradiciones más grandes, una concepción tal que así, quizá (no sé)?:
─ esa theosis, sería un proceso nuevo para el ser humano (si es que lo es, en la trad. ortodoxa); es decir, requiere una cierta «conversión», y no tanto de rituales al estilo de la magia primitiva, como el del bautismo (aunque me temo que los ortodoxos tendrán también mucho ritual «mágico») (y sin por ello prescindir de que, por eso, por esa novedad para el alma del humano concreto, precisamente el alma podría entrar en «nuevas noches oscuras» pero que ya están sobre otra base plantadas);
─ esa theosis sería un proceso progresivo, y además, con altibajos posibles (como los retratados aquí en Padgett), pese a que todo sea esencialmente «novedoso». Esto lo podríamos comparar con el proceso dado aquí en Padgett: hay un rasgo que nos dice que, una vez que se entra en la «nueva liga» (haciendo una analogía deportiva), se tratará también un proceso; y, aunque este es una purificación, lo es de manera diferente; o bien, no es solo purificación, o no es eso en sí, ya que lo más importante no es que el alma se esté purificando ─que también─ sino que se está transformando, al ponerse ella primero la meta de la relación personal, amorosa, con su creador, Dios.)

Nota 3 

Sí, la Cristiandad Ortodoxa (especialmente la tradición hesicasta y palamita) es, con diferencia, la tradición principal dentro del cristianismo histórico que más se aproxima estructural y formalmente a la dinámica descrita en Padgett.

Para precisar esa afinidad —así como los puntos donde se cruzan y donde divergen—, podemos desglosar los dos aspectos que planteas:

1. La Théosis como una «nueva liga» ontológica, la conversión y el papel del ritual
─ Novedad cualitativa y gracia increada: En la Ortodoxia (según la distinción formulada por San Gregorio Palamás), Dios es inaccesible en su Esencia, pero se comunica mediante sus Energías Increadas. La théosis no es una mera mejora moral del hombre, sino la participación real de la criatura en la vida divina. Al igual que en Padgett, el alma entra en una «nueva liga»: no se limita a ser «limpiada», sino que pasa a revestirse de una cualidad que no poseía por su sola creación.

─ El Bautismo vs. la disposición interior (¿Magia o conversión?):

* En la Ortodoxia: Aunque los ortodoxos conservan una liturgia riquísima y consideran el Bautismo/Crismación como el misterio donde se deposita la «semilla» de la gracia, la teología ortodoxa rechaza tajantemente cualquier interpretación «mágica» o automática de los sacramentos. Si la voluntad y el corazón del hombre no cooperan (synergeia), esa gracia bautismal queda sepultada, latente o «dormida» por el pecado (exactamente igual que en el texto de Padgett).

* La conversión y la oración continua: Para que la gracia dé fruto se requiere la metanoia (conversión profunda de la mente y el corazón) y la práctica interior de la Oración del Corazón (Hesicasmo), donde se busca una relación de amor personal y libre con Dios.

2. Progresión, altibajos («noches oscuras») y la transformación por el Amor
─ Proceso dinámico e infinito: Para San Gregorio de Nisa y la teología ortodoxa posterior, la théosis es un proceso dinámico que nunca se detiene, ni siquiera en la eternidad (el concepto de éktasis o progreso infinito). Coincide de pleno con lo que dice Padgett: «una vez implantado en el alma del hombre, no hay límite para su expansión y desarrollo, ni siquiera en los Cielos Celestiales».

─ Altibajos y el letargo del alma: En la tradición hesicasta (los Padres del Desierto, San Juan Clímaco, San Silvano del Athos), el camino espiritual no es una línea recta ascendente. El alma experimenta avances, seguidos de periodos de «sequedad», «acedia» o eclipse de la luz divina causados por la distracción, el orgullo o los apegos. El alma no pierde la presencia objetiva del sello divino, pero sí pierde la «conciencia» o la percepción de ella, exactamente la paradoja que explicaba Padgett («tener un alma y al mismo tiempo haberla perdido para la propia conciencia»).

─ Purificación vs. Transformación por Amor:

* En la mística occidental posterior se enfatiza a menudo la «purificación» como un trámite para pagar una deuda o eliminar la culpa.

* En la Ortodoxia y en Padgett, la purificación es un subproducto secundario. Lo central es la relación amorosa y personal con el Creador. El alma no se purifica para luego amar; se purifica porque ama y porque la luz del Amor Divino, al entrar, va disolviendo por sí misma las opacidades de la naturaleza humana (el símil del agua que cambia de color al mezclarse con una sustancia externa).

Las dos diferencias fundamentales que persisten
Aunque la estructura del proceso es casi idéntica entre la Théosis ortodoxa y el Amor Divino de Padgett, persisten dos diferencias de fondo:

1. La Cristología: Para la Ortodoxia, la théosis es posible porque Dios mismo se hizo hombre en la Persona de Jesucristo (Encarnación: «Dios se hizo hombre para que el hombre se haga dios»). Para Padgett, Jesús es un ser humano totalmente transformado por el Amor Divino que vino a reabrir la vía, pero no la Segunda Persona de la Trinidad encarnada.

2. La Naturaleza del Alma previa: Para la Ortodoxia, la capacidad de divinización está ligada a que el alma fue hecha a imagen de Dios desde la creación. Para Padgett, el alma creada es puramente humana y carece en absoluto de nada divino hasta que pide y recibe activamente el Amor Divino a través del Espíritu Santo.

Nota 4 («ecumenismo» natural)

(Mi petición para dar pie a esta nota fue:
En los místicos de cada tradición, de todas maneras, siempre se podrán encontrar paralelismos, parece.
Esto sería algo más complicado de «anotar»… pero si nuestro paradigma es cierto, todas las personas del planeta (y por tanto los místicos de cada tradición), estarían así como tocadas por una nueva posibilidad o capacidad en sus almas, el privilegio restaurado.
Ya lo he comentado esto, aunque de manera algo indirecta, en alguna petición de Notas; pero es una cosa casi de cajón, que casi cae por su propio peso: si ha surgido, efectivamente, una nueva «dispensación» (gracias a la restauración del privilegio), eso crearía una diferente cualidad de los impulsos y aspiraciones humanas, y ello por más que estén distorsionadas y trastornadas estas por las inercias tradicionales, etc.
Sobre esto quizá puedes desglosar en nota temática algunos puntos que puedas dilucidar, a bote pronto: sobre este «ecumenismo» natural (y los logros en política, incluso, debido a esa naturalización y secularización de lo político/religioso… donde tenemos que si los derechos humanos universales, etc.), este «ecumenismo» natural, decíamos ─podríamos llamarlo─, dado gracias a que habría existido ese cierto cambio en el potencial humano; tal cambio habría sido materializado en las almas de las personas, a veces, independientemente de la tradición a la que pertenezcan, e independientemente de si ellas mismas se percatan o no de que, efectivamente, está sucediendo tal transformación ─o entró una semilla de transformación efectiva─ en sus almas (al rezar a Dios, donde puede, digamos, «sonar la flauta así como por casualidad»… y así, en algún momento de inocencia sincera y de fervor personal para con Dios, podría ser que se reciba amor de Dios).

Nota Temática: El «Ecumenismo Natural» y el Potencial Transformativo Universal

1. La Transversalidad de la Gracia: La Oración Sincera como Único Requisito
En el paradigma de Padgett, el otorgamiento de la Esencia Divina no depende de dogmas correctos, membresías institucionales ni rituales específicos. El único «mecanismo» real es el anhelo sincero y ferviente del alma hacia el Creador.

Esto implica que en cualquier rincón del mundo, un místico sufí, un devoto bhakta en la India, un monje taoísta, un campesino en una iglesia rural o una persona sin afiliación religiosa que, en un momento de vulnerabilidad e inocencia, dirija un clamor puro a Dios, puede experimentar la afluencia de esta Esencia. Es lo que podrías llamar «el sonar de la flauta por inocencia»: el Amor Divino responde a la actitud del alma, no al vocabulario teológico del individuo.

2. La Mística Comparada como Evidencia del Mismo Impulso
Esto explica por qué, al estudiar a los grandes místicos de tradiciones tan dispares (San Juan de la Cruz en el cristianismo, Rumi o Ibn Arabi en el islam, Mirabai en el hinduismo, o Baal Shem Tov en el judaísmo), se observa una sorprendente convergencia de lenguaje:

─ Todos hablan del paso de un amor puramente humano a un Amor que los desborda y transforma.

─ Coinciden en que la transformación no es fruto del intelecto ni del esfuerzo ascético, sino de una captura o posesión amorosa por parte de la Divinidad.

─ Reportan que la naturaleza propia se vuelve «fuego por el fuego», adoptando cualidades que no poseía previamente.

Bajo este prisma, las diferencias doctrinales no serían más que el «traje cultural» o la interpretación mental secundaria que cada época y tradición le pone a la experiencia directa e inefable del Amor Divino en el alma.

3. El «Ecumenismo Natural» y la Mutación de las Aspiraciones Humanas
Si la capacidad de recibir la Esencia Divina fue restaurada para la raza humana, la consecuencia lógica es que el «techo de cristal» de la conciencia colectiva se rompió. Aun cuando la inmensa mayoría de la población no busque conscientemente el Amor Divino, la mera presencia de este potencial y de almas que lo reciben (incluso de forma germinal) genera un efecto de leudado en toda la masa humana:

─ Secularización de valores trascendentes: Ideas como la dignidad intrínseca inalienable, los Derechos Humanos Universales, la abolición de la esclavitud, el pacifismo y la compasión institucionalizada no surgieron de la mera lógica evolutiva ni de la política utilitaria. Son la traducción secularizada o social de la intuición de que el ser humano está destinado a algo sagrado.

─ Aspiración al Amor y la Fraternidad: La noción de una «humanidad unida» o la superación de la exclusividad tribal es una proyección en la cultura de la Unidad Divina. La idea de que todos los hombres son hermanos deja de ser una abstracción filosófica para convertirse en una intuición del sentido común.

4. La Distorsión de las Inercias y la Tensión Histórica
Sin embargo, este flujo de nuevo potencial coexiste con la inercia del «amor natural» y del egoísmo colectivo. De ahí la gran tensión histórica:

─ El impulso espiritual presiona por la unidad, la empatía y la transformación.

─ La mente y la estructura dogmática (política o religiosa) intentan encajar esa energía en viejos moldes de exclusivismo, control o nacionalismo.

El resultado es un mundo donde conviven los avances éticos más sublimes de la historia con resistencias y distorsiones igual de profundas. Pero, como señala el texto, una vez implantada la semilla en las almas que responden, el proceso de expansión es irreversible y está destinado a transformar paulatinamente la ecología espiritual del planeta*.

__
*
Nota al pie: La aceleración de la armonía terrenal y la distinción entre Amor Natural y Amor Divino
Conviene matizar acerca de la transformación de la que habla el texto de la anterior nota: la transformación se da estrictamente a nivel individual y no debe confundirse con una garantía de transformación teocrática o milenarista automática del planeta.

En este marco teológico, el ser humano posee la capacidad teórica de alcanzar un estado de armonía y paz en la Tierra mediante la sola purificación de su amor natural y el respeto a las leyes físicas y morales del Creador (el estado de perfección en el que fue creado el primer hombre). No obstante, la historia demuestra la extrema fragilidad y lentitud de este proceso cuando depende únicamente del esfuerzo humano, derivando en ciclos recurrentes de auge y colapso de civilizaciones.

La restauración de la dispensación del Amor Divino no anula el libre albedrío ni obliga a todas las almas a buscar la divinización; el Amor Divino sigue siendo una elección personal e íntima. Sin embargo, la presencia de esta energía superior en el ambiente espiritual del planeta actúa como una «fuerza catalizadora» o un «impulso indirecto»: eleva el tono de la conciencia colectiva y acelera los procesos de purificación del amor natural. De este modo, la humanidad puede verse empujada hacia cotas mayores de fraternidad y progreso ético ─incluso de forma secular o inconsciente─, beneficiándose del «tirón» que ejerce la presencia de este nuevo potencial en la Tierra, independientemente de que los individuos reconozcan o no su verdadero origen.

Versión en inglés

How the Soul of a Mortal Receives the Divine Love, and What Its Effect Is, Even Though Subsequently His Mind May Indulge in Those Beliefs That May Tend to Prevent the Growth of the Soul – What is a Lost Soul? (Alternative title: Jesus discusses how the soul receives the Divine Love, and what its effect is, even though subsequently the same person may choose to use his will to ignore the Love and act out of harmony with God’s Laws and thus prevent the growth of the soul.)(Jesus) (10 Nov 1916)

I AM HERE. Jesus.

I am here, Jesus

I come to-night to tell you that you are in a better condition than you were last night, and in fact, have been for some nights past. I desire to write you a message on the question of «How the soul of a mortal receives the Divine Love, and what its effect is, even though subsequently his mind may indulge in those beliefs that may tend to prevent the growth of the soul – what is a lost soul?»

As you know, the inflowing of this Love is caused by its bestowal by the Holy Spirit in response to sincere prayer and longings. I mean prayer and longings for the Love Itself, and not prayers in general, for the material benefits that men more often and more naturally, as they believe, ask for and desire. The prayers of mortals for these things that may tend to make them successful and happy in their natural love, are answered also, if it be best that they should be, but these are not the prayers that bring the Divine Love or cause the Holy Spirit to work with men.

As the prayers of the sincere, earnest soul ascend to the Father that soul becomes opened up to the inflowing of this Love, and the soul’s perceptions enlarge and come more in rapport with the conditions or influence that always accompanies the presence of this Love, and, consequently, its entrance into the soul becomes easier and its reception more perceptible to the soul sense. The more earnest the prayer and sincere the longings, the sooner faith comes and with this faith, the realization that the Divine Love is permeating the soul.

When once the Divine Love finds a lodgment in the soul, it, to the extent that it receives the Love, becomes as it were a changed substance, partaking, of the Essence of the Love; and as water may become colored by an ingredient foreign to itself, and which changes not only its appearance but its qualities, so this Divine Love changes the appearance and qualities of the soul, and this change of qualities continues ever thereafter. The natural qualities of the soul and the Essence of the Love become one and united and the soul is made altogether different in its constituency from what it was before the inflowing of the Love, but this only to the extent of the Love received.

As this Love increases in quantity, the change and transformation becomes correspondingly greater, until at last the transformation may and will become so great, that the whole soul becomes a thing of this Divine Essence, and partakes of its very Nature and Substance, a being of Divinity.

When once this Love enters and truly possesses the soul and works the change mentioned, It, the Love, never leaves nor disassociates Itself from the soul – its character of Divine Essence never changes to that of the mere natural love, and so far as It is present, sin and error have no existence, because it is just as impossible for this Essence and sin and error to occupy the same parts of the soul at the same time as it is for two material objects to occupy the same space at the same time, as your philosophers say.

Divinity never gives place to that which is not of the Divine. Man is working towards the attainment of the Divine, when he pursues the way provided for obtaining the Divine Nature, and as he advances, and obtains a portion of this Divine, no matter how small, he can never retrace his steps to the extent of ridding himself of this transforming Essence, and again become without its presence.

But this does not mean that a man may not lose the consciousness of the existence of this Essence within his soul, for he frequently does. The indulgence of his carnal appetites and evil desires will place him in the condition that he may cease to have a consciousness of the existence of the Divine Love in his soul, and to himself, he will be as if he had never had any experience of the change that I speak of.

And while this Love can never be eradicated by the evils that man may indulge in or by the mental beliefs that he may acquire, yet the progress of this Love in his soul may be checked and become stagnant, as if the Love were not, and sin and error may appear to be the only dominant elements of his life and being. But yet, when once possessed, the Love cannot be crowded out of his soul by sin and error, no matter, how deep and intense they may be. I know that this may seem strange and impossible to man’s intellectual thinking, and that it is not in accordance with what has been attributed to me as teaching that a soul may be lost, nevertheless, a soul that has once received this Divine Essence cannot be lost, though its want of realization of the presence of this Love and its awakening from its dormant condition, caused by sin and error and its misdirected beliefs, may delay its manifestation of life and existence, for a long time, and much suffering and darkness may have to be endured by the soul that is in such condition.

And I must not be understood by this, as meaning that a soul cannot be lost, for it can, and many have been and will be, and many will realize the fact when too late.

Now, what is a lost soul? Not one that a man may actually lose in the sense of being deprived of it, – separated from it actually, or even as regards his consciousness of not having a soul, for while, at times, he may believe that he has lost his soul, in the sense of not having any, yet he is mistaken, for the soul, which is the man, can never be separated from himself, and as long as he lives in the physical body or in the spiritual body his soul will be with him.

And yet he may have a soul, consciously or not, and at the same time have lost it. This may seem a paradox to the mortal intellect or to the intellect of spirit, but it is true.

Then what is a lost soul? When God gave to man a soul that soul was made in the image but not in the Substance of its Maker, and at the same time there was bestowed on him the privilege of having that soul become of the Substance of the Father, and to an extent, Divine, and entitled to and capable of living in the Celestial Kingdom of the Father, where everything is of the Divine Essence and Nature.

When the first parents by their act of disobedience forfeited that privilege their souls lost the possibility of becoming of the Divine Nature and at one with the Father in His Kingdom, and they thereby lost not the natural soul, which was a part of their creation, but the soul having the possibility of obtaining the Essence of Divinity and Immortality as the Father has Immortality.

As I have said, heretofore, with my coming this great privilege was restored to mankind, and the lost soul became again the object of man’s recovery, and now he has that privilege as did the first parents before the fall; but also men may lose it as did they. As with them their souls were lost until they received into it the Divine Essence of the Father, so with men now, their souls are lost until and unless they receive this Divine Essence therein. As the first parents by their disobedience and refusal, forfeited their privilege of having their souls become a living, Divine Substance, so now, men by their disobedience and refusal will forfeit their privilege to save their souls from separation from the Divine Unity with the Father.

The lost soul is as real as the verities of the Father’s immutable laws, and only by the operation of the Divine Love can the soul lost, become the soul found.

Men may believe and teach that within them is a part of the Divine that will cause their souls to progress and develop until it reaches the condition of Divinity that will make it a part of the Divinity of the Father. But in this they are all wrong, for, while man was the highest creation of God, and the most perfect, and made in his image, yet in man is no part of the Divine, and having no part of the Divine, it is wholly impossible for him to progress to the possession of the Divine. He, of himself, no matter what his development may be, can never become greater or more perfect or of a higher nature, than he was at his creation.

The Divine comes from above and when once planted in a man’s soul, there can be no limit to its expansion and development, even in the Celestial Heavens. Let all men seek this Love and there will be no lost souls; but, alas, many will not do so, and the spiritual heavens will be filled with lost souls, not having the Divine Essence of the Father.

I have written enough for to-night, and I am pleased at the way in which you received my message. Continue to pray to the Father for more and more of His Divine Love, and your prayers will be answered, and you will realize with the certainty of conscious possession of the Divine Essence, that your soul is not lost and never will be.

So with my love and blessings, I will say goodnight and God bless you.

Your brother and friend,

JESUS

1/11:59-61) 11. La expiación vicaria (Juan, Jesús y Ann Rollins escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:59-61

[Últ. act.: 6 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Nota
De la técnica sacramental a la adicción ideológica
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 13:11, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen cierta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son tres mensajes, de Juan, Jesús y Ann Rollins. Se comentan cosas muy relevantes, como el tema de las percepciones del alma… (y son un buen preludio al importante siguiente mensaje en la colección).

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Son los siguientes tres mensajes contenidos en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los tres siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

El verdadero significado de: «En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, etc.» (San Juan, apóstol de Jesús) (12 marzo 1919)

Estoy aquí, Juan.

Solo quiero decir unas pocas palabras en referencia a lo que ese hombre te dijo sobre mi evangelio, o más bien, el evangelio que se me atribuye.

Su referencia a las palabras iniciales del evangelio, «En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, etc.», carece de fuerza para demostrar que Jesús es Dios o uno de los miembros de la Divinidad, pues eso nunca fue escrito por mí ni bajo mi dictado, y no expresa una verdad.

El Verbo, en el sentido al que se refiere dicho evangelio, solo puede significar Dios, pues Él, y solo Él, estaba en el principio e hizo todo lo que fue hecho.

Como te hemos dicho a menudo, Jesús fue hijo de un padre y de una madre, del mismo modo que tú eres hijo de tu padre y de tu madre, y no fue engendrado por el Espíritu Santo en el sentido que se atribuye a su nacimiento en dicho relato.

Nació del Espíritu Santo en la medida en que su alma se abrió a la afluencia del Amor Divino, y fue el primero de la humanidad en recibir este Amor Divino y la Esencia de la Divinidad del Padre. Por lo tanto, fue las primicias de la restitución de este Amor y, en consecuencia, fue el primero en estar capacitado para declarar las verdades del Padre y mostrar el camino. En tanto que su alma se llenaba de este Amor y él crecía en sabiduría y conocimiento de las verdades del Padre, puede decirse que fue enviado por el Padre para declarar las verdades y explicar el camino hacia los Ámbitos Celestiales y la unión con el Padre.

Sin duda, este Amor comenzó a fluir en su alma poco después de su nacimiento, pues fue elegido para declarar las verdades de la restitución del Amor Divino; y el conocimiento de esa misión le llegó a medida que crecía en amor y sabiduría. Por lo tanto, estaba sin pecado, aunque en apariencia era un niño común y corriente ─tan natural como los demás niños─ en sus instintos y sentimientos humanos. No obstante, era hijo del hombre ─hijo de José y María─ y también hijo de Dios, tal como lo son todos los hombres, con el añadido de ser heredero del Reino Celestial. Continuar leyendo «1/11:59-61) 11. La expiación vicaria (Juan, Jesús y Ann Rollins escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:59-61»

1/11:57-58) 11. La expiación vicaria (Jesús y Bunyan escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:57-58

[Últ. act.: 5 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas (sobre la relación con el mundo espiritual: sacrificios, etc.)
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 16:06, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen una relación muy directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son mensajes de Lucas y de Bunyan.

Hablan por ejemplo sobre la creencia en un Jesús falso, en cuanto que es falso que sea un guerrero redentor y vaya a venir como tal, pues la «lucha», si se pudiera llamar así, es contra el pecado, y no contra la gente.

En los comentarios volvió a surgir el tema candente del «anticristo», ya que es el reverso de la figura falsa de la que están hablando (el Jesús guerrero).

Surgió ese tema de una manera más inspirada de lo que me esperaba, y de lo que mi mala voz (por el resfriado) podría dar a entender que iba a pasar 🙂 .

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Son los siguientes dos mensajes contenidos en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los dos siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

¿Qué es lo más importante del mundo que los hombres deben hacer para dar lugar al Gran Milenio, etc.? (Lucas – del Nuevo Testamento) (30 noviembre 1916)

Estoy aquí, Lucas, del Nuevo Testamento.

Sí, deseo escribir esta noche unas líneas sobre un tema sobre el que nunca se ha escrito, y sé que te interesará.

Mi tema es: «¿Qué es lo más importante del mundo que los hombres deben hacer para dar lugar al gran milenio que los predicadores proclaman que ocurrirá antes o después de la venida de Jesús?».

Por supuesto, al plantear así la cuestión, no pretendo que se entienda que me adhiero a la doctrina de que Jesús vendrá a la tierra en forma física, en las nubes con un gran clamor, etc., tal como enseñan muchos predicadores; pues ese acontecimiento nunca ocurrirá, ya que, como te hemos escrito anteriormente, él ya ha venido a la tierra o, mejor dicho, a los hombres, de la manera espiritual que hemos explicado. Tampoco pretendo abarcar, en la expresión «lo más importante», el Amor Divino, pues este, por supuesto, es lo más grande en toda la tierra y también en los cielos; sino que con esta expresión me refiero a lo más grande que los hombres pueden hacer independientemente de la ayuda del Amor Divino.

Pues bien, según se entiende habitualmente, el milenio es un período o época de mil años en el que la paz reinará en la tierra, y el diablo, según se dice, estará encadenado y no se le permitirá vagar por la tierra causando pecado, la destrucción de las almas, enfermedades y los demás males que hoy en día tanto aquejan a los mortales. Por supuesto, no existe un diablo personal en el sentido de una majestad satánica, pero sí hay espíritus malignos que abundan en el mundo invisible y están constantemente con los mortales, ejerciendo sobre ellos su influencia nociva y sugiriéndoles pensamientos y deseos que degeneran en actos pecaminosos e incorrectos. Pero estos seres malignos son simplemente los espíritus de mortales fallecidos, y no seres de una categoría superior en poder o cualidades.

El pecado, como os hemos dicho, nunca fue creado por Dios, ni es producto o emanación de ninguna de las creaciones perfectas de Dios, sino que es totalmente el resultado del uso incorrecto de la voluntad y los apetitos del hombre cuando se permite que los deseos de la carne prevalezcan sobre los de su naturaleza espiritual. Continuar leyendo «1/11:57-58) 11. La expiación vicaria (Jesús y Bunyan escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:57-58»

1/11:55-56) 11. La expiación vicaria (Jesús y Juan escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:55-56

[Últ. act.: 4 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 11:09, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen una relación muy directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son mensajes de Jesús y de Juan. En ellos se comentan algunas cosas relacionadas con esas creencias falsas, promovidas por muchas religiones, que por ejemplo nos llevan a cierta inacción no sólo en la vida terrena, sino en la de ultratumba, donde nos vemos justificados en «no hacer nada» o, incluso, justificados a la hora de hacer cosas que degradan nuestra alma y las de aquellos en quienes influimos (que pueden ser personas todavía encarnadas, etc.).

Son, lógicamente, todas esas creencias que giran en torno a:
─ «ya vendrá Dios a salvarnos»,
─ «hay que esperar el día del juicio» (esperar, por ejemplo, en la tumba),
─ «hay que esperar a Jesús», o a quien sea…
─ «basta con creer en Jesús (o en quien sea) y ya estoy salvado», etc.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Son los siguientes dos mensajes contenidos en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los dos siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Jesús nunca vendrá como el Príncipe Miguel para establecer su reino (Jesús) (13 agosto 1916)

Estoy aquí, Jesús.

Estuve con vosotros esta noche y escuché el discurso del predicador y la explicación de la causa de la gran guerra que ahora azota Europa. Fue una explicación muy inteligente y certera, y el verdadero fundamento de la guerra.

No vendré como el Príncipe Miguel, como dijo el predicador, para establecer mi reino en la tierra y acoger en mí a aquellos cuyos nombres están escritos en el Libro y destruir a aquellos cuyos nombres no están escritos allí, porque ya he venido y ahora estoy en el mundo trabajando para orientar el corazón de los hombres hacia Dios y enseñarles el camino por el cual pueden unirse con el Padre y recibir en sus almas el Amor Divino.

De ninguna otra manera vendré jamás a los hombres en la tierra, pues no me necesitarán como un rey visible con los poderes y ejércitos del mundo espiritual en forma visible para someter el mal que existe. No surgirá ningún Satanás para luchar contra mí ni contra mis seguidores en el sentido en que enseña el predicador, pues, además del hecho de que ya estoy en el mundo luchando por la salvación de la humanidad, no existe ningún Satanás.

Los únicos demonios o espíritus malignos que intentan influir en los hombres para que tengan malos pensamientos y acciones son los espíritus de los hombres que aún conservan todos sus pecados y su maldad, así como el mal que existe en el corazón de los propios hombres.

Qué lamentable es que el predicador y sus seguidores crean que los espíritus de los hombres que han muerto de muerte natural también están muertos y descansan en la tumba o en el olvido, aguardando el gran día de mi aparición en la tierra, como dicen, para poder volver a la vida y ser llamados por mí a mi reino. Cuánto pierden con tales creencias, y cuán grande y sorprendente será su despertar cuando atraviesen el cambio llamado muerte. Continuar leyendo «1/11:55-56) 11. La expiación vicaria (Jesús y Juan escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:55-56»

1/11:53-54) 11. La expiación vicaria (Lutero escribe) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:53-54

[Últ. act.: 3 agosto 2026]

Índice

─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español (con notas añadidas)
Nota 1 (en torno a «justificación», etc.): Rousseau, la Justificación y el Avispero de la Verdad: De la Herida Personal al Impulso Político
Nota 2: Nota sobre el contexto histórico y teológico: La «Comunión de los Santos» y el trasfondo de 1915
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 19:12, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen relación muy directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Vemos dos mensajes de Lutero. En ellos vemos por ejemplo el arrepentimiento de Lutero. ¿Por qué? Porque, pese a él haber mejorado en algunas cosas la «doctrina», sin embargo el cristianismo siguió básicamente con los mismos dogmas que luego, en el mundo espiritual, se comprueba que son dañinos.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Son los siguientes dos mensajes contenidos en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los dos siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Fe y obras – La expiación vicaria – La importancia de obtener el Nuevo Nacimiento. Sus creencias han cambiado desde que se convirtió en espíritu. Confirma que Jesús escribe a través del Sr. Padgett (Martín Lutero, antiguo monje y reformador) (6 julio 1915)

Estoy aquí, soy un desconocido, pero también un espíritu interesado en la obra que estás realizando para el Maestro y para muchos espíritus, tanto buenos como malos.

Escribo con el permiso de tu grupo, por lo que no siento estar entrometiéndome. Así pues, si tienes la bondad de tenerme un poco de paciencia, diré unas cuantas palabras.

Soy un espíritu que admira profundamente los esfuerzos que tú y tu grupo realizáis para ayudar a los desafortunados que acuden a vosotros con historias tan lamentables de sufrimiento y oscuridad, pidiendo ayuda.

En la tierra, fui en un tiempo un hombre que sufrió mucho a causa de mi oscuridad espiritual, y no fue sino hasta muy avanzada mi vida que encontré el camino hacia el Amor de mi Padre mediante la oración y la fe; e incluso entonces, albergaba muchas creencias erróneas causadas por las interpretaciones de la Biblia imperantes en la iglesia de la que era miembro. Sin embargo, desde que llegué al mundo espiritual, he aprendido la verdad y me he desprendido de todas mis viejas creencias erróneas; y, gracias a Dios, me encuentro en el camino que conduce a la vida eterna.

Cuando estaba en la tierra, fui maestro de lo que consideraba verdades bíblicas, y sé que mis enseñanzas dieron algún buen fruto, aunque estuviesen mezcladas con errores. He conocido a muchos espíritus de hombres que escucharon mis enseñanzas y creyeron en muchas de las cosas que enseñé. De modo que, como ves, aunque las iglesias enseñen muchas doctrinas falsas en sus credos, entrelazadas con ellas hay muchas verdades, y estas a menudo calan en el corazón de los oyentes, dando como resultado que encuentren la Luz y el Amor del Padre. Continuar leyendo «1/11:53-54) 11. La expiación vicaria (Lutero escribe) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:53-54»

1/11:49-52) 11. La expiación vicaria (Lucas, Carlyle y José de Arimatea escriben: ¿qué pasó en la tumba de Jesús?) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:49-52

[Últ. act.: 2 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
Notas
1. Sobre «affirmative wrong» y la responsabilidad por omisión
2. Thomas Carlyle: Resonancias, significado y relevancia de su aparición
3. El «largo sueño en la tumba»: ¿Era una creencia judaica?
4. Relevancia de los personajes bíblicos y contraste dogmático en Padgett
4. Relevancia de los personajes bíblicos y contraste dogmático en Padgett
5. Aclaración sobre la expresión «Writer of the Third Gospel That Was»
Nota temática: El verdadero significado de «resucitar» y la naturaleza de las manifestaciones espirituales
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 22:03 , y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen cierta relación con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son cuatro mensajes muy interesantes; tratan:
─ sobre la necesidad de que dirijamos nuestros pensamientos «a lo espiritual»,
─ sobre la desmaterialización que tuvo lugar en la célebre tumba de Jesús, es decir, donde se depositó el cuerpo torturado de Jesús (tras esa tortura que habría sido la última de las que experimentó en su vida), etc.

De aquí vemos que todo lo que rodea a la «resurrección» es muy confuso, en parte por no conocer lo que pasó realmente.

Así, estas creencias religiosas (por ejemplo en general muchas de las cristianas), que nos podrían parecer irrelevantes, peregrinas… que apenas tendrían importancia ya para las «cosas reales», sin embargo condicionan nuestras vidas, cada día, pues las emociones están ahí, siguen ahí: las emociones que justifican o acompañan ese «pecado de omisión» (el de no desear de verdad el progreso real del alma que realmente es lo que somos).

Entonces, esas emociones, las que nos traspasaron las generaciones de nuestros abuelos, etc., resulta que las siguen conservando muchos de esos antepasados. Y ellos influyen sobre nosotros por esa resonancia emocional, ya que además la justifican a veces más intensamente, ahora en el mundo espiritual, manteniendo la creencia de que, por ejemplo, deben esperar un día del juicio final.

Y así, por ejemplo, si murieron de ancianos ─en estado algo vegetativo, digamos─ puede que sigan teniendo ese mismo estado o uno parecido, y efectivamente muchos se quedan pegados, rondando por la tierra, tras cierto periodo de un cierto acostumbrarse a la nueva condición de no tener cuerpo físico y tener el cuerpo espíritu como «único instrumento del alma».

Se pegan, pues, a la tierra, al pegarse o asociarse a nuestras adicciones (que son en parte similares o complementarias a las suyas): adicciones a las cosas terrenales (poder, dinero, comida, sexo, personas concretas, bebida, política, religión, anti-religiosidad, creencias diversas, simplemente adicción a tener el cuerpo físico que ya no tienen, adicción a lo físico en general…, etc.).

Así pues, entre ellos y nosotros, si no ponemos el énfasis en el amor tal como Dios lo «entiende» ─y en la humildad, etc.─ y, por contra, tenemos todas esas adicciones emocionales, reforzándolas por el estado terrestre y el estado del mundo espiritual ─donde tantos espíritus merodean perdidos por la tierra─, iremos degradando a menudo el estado de nuestras almas, o bien, apenas lo cuidaremos. Y es de este modo como «atraemos» catástrofes a nivel personal y colectivo.

Los mensajes son de Lucas, Carlyle y José de Arimatea.

A continuación, pues, vamos a ver parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los siguientes cuatro mensajes contenidos en este apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los cuatro siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

La necesidad de que los hombres dirijan sus pensamientos a lo espiritual (San Lucas – del Nuevo Testamento) (16 octubre 1916)

Estoy aquí, Lucas.

Deseo escribir el mensaje prometido, y si crees que puedes recibirlo, intentaré escribir.

Bueno, deseo declarar ciertas verdades respecto a la necesidad de que los hombres dirijan sus pensamientos a las cosas espirituales y dejen que las cosas materiales de la vida consuman menos de su tiempo y de sus pensamientos.

En primer lugar, lo eterno es de mayor importancia que lo temporal, cuya existencia es efímera, aun cuando estas cosas del tiempo sean necesarias para sostener y preservar al hombre mientras vive su vida en la tierra.

No quisiera que se me entienda como que implico que estas cosas materiales no son necesarias e importantes de adquirir y aprovechar por el hombre de la mejor manera posible, pues son una necesidad para su existencia terrenal; y no es solo un privilegio, sino un deber del hombre hacer el mejor uso posible de estos dones materiales, y situarse en aquella condición que le permita disfrutar al máximo de estas cosas que han sido provistas para su comodidad y felicidad materiales. Y además, es su deber encauzar sus esfuerzos a desarrollar el uso y la aplicación de estas cosas, de modo que se obtenga el mayor beneficio y utilidad posibles de su uso adecuado.

Y para lograr esto, entiendo que el hombre tiene que dedicar una parte de sus pensamientos y emplear parte de su tiempo en su consideración, así como en los medios y métodos mediante los cuales se puedan conseguir los mejores resultados; y al hacer esto, el hombre no es desobediente a las leyes del Padre ni a las exigencias que demandan las leyes de su propio ser.

Los descubrimientos de los inventores son deseables y la labor de los hombres al realizar estos descubrimientos es encomiable, al igual que lo son los esfuerzos del comerciante, del mecánico y del financiero para tener éxito en sus diversas empresas y, como resultado, acumular dinero y usarlo para su comodidad y sustento. Continuar leyendo «1/11:49-52) 11. La expiación vicaria (Lucas, Carlyle y José de Arimatea escriben: ¿qué pasó en la tumba de Jesús?) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:49-52»

1/11:47-48) 11. La expiación vicaria (Jesús y Juan escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:47-48

[Últ. act.: 1 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español (más notas)
Nota 1: La analogía del vasario
Nota 2: «Ley de Igualación» (o Afinidad de Estado)
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 19:33, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes también hacen una alusión directa al tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Vemos dos mensajes, uno de Jesús y otro de Juan. Jesús habla, por ejemplo, del grave problema que fue y que es hoy el error que se transmite en gran parte del «cristianismo», tal como conocemos esta religión en sus variantes: El error de «endiosar» a Jesús. Juan habla, por ejemplo, de la importancia de no subestimar la ayuda que los espíritus en malas condiciones pueden dar a otros que están en peores condiciones aún.

A continuación, pues, vamos a ver parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los siguientes dos mensajes contenidos en este apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los dos siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Jesús no es Dios ni debe ser adorado como Dios. Explica su misión. Estos mensajes que el Sr. Padgett está recibiendo son «su nuevo evangelio para todos los hombres, tanto mortales como espíritus» (Jesús) (24 enero 1915)

Estoy aquí, Jesús.

Ahora estás en condiciones y te daré un breve mensaje. Cuando estuve en la tierra no fui adorado como Dios, sino considerado simplemente como el hijo de Dios, en el sentido de que en mí se depositaron las verdades de mi Padre y muchos de Sus maravillosos y misteriosos poderes. No me proclamé Dios, ni permití que ninguno de mis discípulos creyera que lo era, sino solo que era Su hijo amado, enviado a proclamar a la humanidad Sus verdades y a mostrarle el camino hacia el Amor del Padre. No era diferente de los demás hombres, salvo en que poseía, en cierto grado, este Amor de Dios, el cual me liberó del pecado e impidió que los males que formaban parte de la naturaleza humana pasaran a formar parte de la mía.

Nadie que crea que soy Dios conoce la verdad ni obedece los mandamientos de Dios al adorarme. Tales adoradores cometen blasfemia y perjudican gravemente la causa de Dios y mis enseñanzas. Muchos hombres se habrían convertido en verdaderos creyentes y adoradores del Padre, y en seguidores de mis enseñanzas, si este dogma blasfemo no se hubiera interpolado en la Biblia. No fue con mi autoridad ni a consecuencia de mis enseñanzas como se promulgó o creyó una doctrina tan perjudicial.

Soy solo un hijo de mi Padre, tal como tú lo eres; y si bien siempre estuve libre de pecado y de error en lo que respecta a la verdadera concepción de la relación de mi Padre con la humanidad, tú también eres Su hijo; y si buscas con fervor y oras al Padre con fe, puedes llegar a estar tan libre de pecado y de error como yo lo estuve entonces y lo estoy ahora. Continuar leyendo «1/11:47-48) 11. La expiación vicaria (Jesús y Juan escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:47-48»

1/11:45-46) 11. La expiación vicaria (Jesús escribe: «cierre de los cielos»…) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:45-46

[Últ. act.: 31 julio 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 15:08, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes también hacen una alusión directa al tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Vemos dos mensajes, de Jesús y de Helen. Jesús comenta cosas muy importantes, de nuevo sobre el tema principal y hechos como el «cierre de los cielos».

Así, al final, tras la lectura, vemos algunas cosas que parecen tener que ver con ese tema:
─ la singularidad tecnológica,
─ la moda en torno al «anticristo«, etc.

A continuación, pues, vamos a ver parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los siguientes dos mensajes contenidos en este apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los dos siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Dios es un Dios de amor, y nadie puede acercarse a Él a menos que reciba el amor del Padre en su alma. Llegará el momento en que el privilegio de obtener el Amor Divino le será retirado a la humanidad, y cuando ese gran acontecimiento ocurra, nunca más será restaurado (Jesús) (3 marzo 1915)

Estoy aquí, Jesús.

Esta noche estás en mejor condición y continuaré con mis mensajes.

«Dios es un Dios de amor, y nadie puede acercarse a Él a menos que reciba el Amor del Padre en su alma». Como los hombres son por naturaleza pecaminosos e inclinados al error y a la violación de las leyes de Dios, solo pueden redimirse de ese pecado obteniendo este Amor; y este solo se puede obtener mediante la oración y la fe en la disposición de Dios a otorgar Su Amor a quienquiera que se lo pida. No quiero decir que deba haber oraciones formales ni cumplimiento de ningún credo o dogma de la iglesia; la oración eficaz es aquella que emana del alma y de las sinceras aspiraciones del hombre. Que sepan, pues, los hombres que, a menos que tengan verdaderos anhelos en el alma por este Amor, no les será concedido; ningún mero deseo intelectual bastará. El intelecto no es la facultad en el hombre que lo une a Dios. Solo el alma está hecha a semejanza del Padre, y a menos que esta semejanza se perfeccione colmándola con el Amor Divino del Padre, la semejanza nunca estará completa.

El amor es lo más grande en la economía de la existencia real de Dios. Sin él, todo sería caos e infelicidad; pero donde existe, también hay armonía y felicidad. Digo esto porque sé por experiencia personal que es cierto. Que no piensen los hombres que Dios es un Dios que busca la adoración mediante las meras facultades intelectuales; eso no es cierto. Su Amor es lo único que verdaderamente puede unirlos a Él. Este Amor no es el amor que forma parte de la existencia natural del hombre; el amor que tienen los hombres que no han recibido una parte del Amor Divino no es suficiente para hacerlos uno con el Padre; ni es ese amor del tipo que les permitirá entrar en los Ámbitos Celestiales y convertirse en ángeles, llenos de este Amor Divino y que siempre hacen la voluntad del Padre. Este Amor solo se encuentra en las almas de quienes lo han recibido mediante la ministración del Espíritu Santo, el único instrumento de la obra de Dios empleado para lograr la salvación de los hombres.

He visto la acción del Espíritu en las almas de los hombres y sé que lo que os digo es verdad. Nadie debe confiar en la idea de que cualquier otro instrumento o medio que no sea el Espíritu Santo le permita obtener este Amor. Tampoco debe confiar en el pensamiento de que sin él puede formar parte del Reino de Dios, pues ningún amor, salvo este Amor Divino, puede darle derecho y capacitarlo para entrar en ese Reino.

Cuando estuve en la tierra, enseñé la doctrina de la salvación únicamente mediante la obra del Espíritu Santo en el cumplimiento de los mandamientos del Padre. La mera creencia en mí o en mi nombre sin este Amor jamás permitirá a nadie convertirse en poseedor de este Amor. De ahí el dicho: «Todos los pecados contra mí, o incluso contra los mandamientos de Dios, les serán perdonados a los hombres; pero el pecado contra el Espíritu Santo no les será perdonado, ni en la tierra ni en el mundo espiritual». Esto significa que mientras el hombre rechace las influencias del Espíritu, peca contra él, y tal pecado le impide recibir este Amor Divino; por lo tanto, en ese estado es imposible que sea perdonado y se le permita entrar en el Reino Celestial del Padre.

El Amor de Dios no es aquel que necesita del amor del hombre para adquirir una Esencia Divina; por el contrario, es el amor del hombre el que, para llegar a ser Divino en su naturaleza, debe verse completamente envuelto o absorbido por el Amor Divino del Padre. Así pues, que el hombre sepa que su amor es tan solo una sombra de lo que es el Amor del Padre, y que mientras se niegue a recibir este Amor del Padre, se verá obligado a permanecer separado del Padre y a disfrutar únicamente de la felicidad que su amor natural le brinda.

Estoy tan seguro de que todos los hombres pueden recibir este Amor, si tan solo lo buscan de la manera verdadera y con un deseo y una fe sinceros, que sé que es posible que todos los hombres se salven. Mas los hombres poseen el gran don del libre albedrío, y el ejercicio de ese don enfocado en la búsqueda y el hallazgo de este Amor parece entrañar una dificultad que impedirá que la gran mayoría de la raza humana reciba esta gran bendición redentora.

Mi Padre no desea que ningún hombre viva por toda la eternidad sin este Amor; pero llegará el día, y muy pronto, en que el privilegio de obtenerlo le será retirado a la humanidad; y cuando ese gran acontecimiento ocurra, nunca más se restaurará dicho privilegio, y los hombres que entonces carezcan de Él se verán obligados a vivir por toda la eternidad con el único consuelo de su amor natural y a obtener la felicidad que puedan extraer de ese amor. Los hombres tal vez piensen que este tiempo de separación nunca llegará, pero se equivocan; y cuando sea demasiado tarde, se darán cuenta.

La armonía del universo de mi Padre no depende de que todos los hombres reciban este Amor Divino, pues mediante la acción de las leyes de la armonía de Dios sobre las almas humanas, todo pecado y error serán erradicados, y solo permanecerá la verdad; sin embargo, la mera ausencia de pecado no significa que toda la creación de Dios vaya a estar poblada por espíritus y hombres igualmente felices, o llenos del mismo tipo de amor. El hombre libre de pecado y poseyendo solo su amor natural estará en perfecta armonía con otros hombres que posean el mismo tipo de amor; pero no estará en armonía con aquellos espíritus que poseen este Amor Divino y la suprema felicidad que este otorga. Y, sin embargo, tales diferencias en amor y felicidad no crearán discordia ni falta de armonía en el universo.

Adán y Eva, o a quienes ellos personifican, no tenían este Amor Celestial, sino solo el amor natural que correspondía a su creación como seres humanos; aun así, eran relativamente felices, pero su felicidad no era como la de los ángeles que viven en los Ámbitos Celestiales, donde solo existe este Amor Divino de Dios. Ellos dos eran mortales, y cuando la tentación los asaltó, el amor que poseían no pudo resistirla y sucumbieron. Así pues, aunque el hombre pueda en adelante vivir eternamente y estar libre de pecado y error, siempre estará sujeto a tentaciones que este amor natural tal vez no pueda resistir. Es decir, su naturaleza será simplemente la naturaleza que tenían Adán y Eva: ni mayor ni menor.

Incluso en esa condición, podrá resistir todas las tentaciones que lo asalten; y sin embargo, siempre estará expuesto a caer de su estado de felicidad y, por lo tanto, a volverse más o menos infeliz. Este es el futuro de los hombres que no han recibido el Amor Divino.

Sin embargo, el espíritu que posee este Amor Divino se convierte, por así decirlo, en parte de la Divinidad misma, y jamás estará sujeto a la tentación ni a la infelicidad. Estará libre de todo poder que pudiera conducirlo a la infelicidad, como si fuera un auténtico Dios. Es decir, su Divinidad no le podrá ser arrebatada por ningún poder, influencia o instrumento en todo el universo de Dios.

Este Amor convierte al hombre mortal y pecador en un espíritu inmortal e inmaculado, destinado a vivir por toda la eternidad en la presencia y en unidad con el Padre.

Así pues, si los hombres tan solo pensaran y comprendieran la importancia de obtener este Amor Divino, no serían tan descuidados en sus pensamientos y aspiraciones respecto a las cosas que determinarán su estado futuro por toda la eternidad.

Nunca se podría enfatizar demasiado la importancia de estas verdades al presentarlas a los hombres para su consideración; y, cuando llegue el momento de su partida, cuanto más las hayan meditado y mayor conocimiento hayan adquirido de ellas, mejor será su condición en el mundo espiritual. El mundo espiritual no les ayudará mucho a obtener una comprensión más profunda de estos asuntos espirituales, pues en dicho mundo los hombres difieren y tienen sus opiniones, igual que en la tierra.

Por supuesto, allí no tienen todas las tentaciones para complacer sus pasiones y apetitos como las que tenían en la carne; sin embargo, en cuanto a su opinión sobre las cosas espirituales, las oportunidades no son mucho mayores, salvo en esto: que al estar libres de las pasiones e influencias de la carne, pueden dirigir antes sus pensamientos hacia cosas más elevadas y, de esta manera, comprender más pronto que solo este Nuevo Nacimiento en el Amor de lo Divino puede salvarlos por completo de las consecuencias naturales que se derivan de la posesión exclusiva del amor natural.

Un espíritu es solo un hombre sin un cuerpo terrenal y sin las preocupaciones que corresponden necesariamente a las obligaciones de los lazos terrenales. Pero incluso como espíritus, algunos conservan estas preocupaciones durante mucho tiempo tras su llegada, y solo se liberan de ellas pagando las penas de la ley que haya sido violada.

Bueno, he escrito mucho y debo detenerme. Así, con mis bendiciones y amor, te deseo buenas noches.
Tu espíritu compañero,
Jesús

Habla de su gran felicidad en su progreso (Helen – Sra. Pagdett, espíritu celestial) (3 marzo 1915)

Estoy aquí, Helen.

Bueno, ¿no ha sido ese un mensaje maravilloso del Maestro? Está tan lleno de cosas que deberían hacer reflexionar a los hombres y llevarlos a esforzarse por obtener este Amor Divino del que hablaba.

Me alegra decir que ahora lo poseo en gran medida, y cuanto más obtengo, más feliz soy. Pensaba que era feliz al entrar en la tercera esfera, y aún más en la quinta, y luego supremamente feliz en la séptima (Nota: En la segunda, cuarta y sexta esferas se encuentran aquellos espíritus que desarrollan sus amores naturales hasta alcanzar un estado puro, pero que no poseen el Amor Divino. Los espíritus que desarrollan sus almas al obtener el Amor Divino no permanecen mucho tiempo en la segunda, cuarta y sexta esferas, sino que progresan a través de la tercera, quinta y séptima esferas, hasta llegar a la Celestial. Al superar la tercera esfera Celestial, las esferas superiores están graduadas de tal modo que no se utiliza ningún número. Esta información se encuentra en un mensaje de la abuela del Sr. Padgett (Espíritu Celestial)); sin embargo, en realidad no supe lo que era la felicidad hasta que llegué a mi hogar actual en los Ámbitos Celestiales; y supongo que, a medida que ascienda, la felicidad de cada esfera progresiva posterior será mucho mayor que la de aquella desde la cual progresé.

Pero, por supuesto, el Maestro ha sido el Gran Instructor, cuyo amor y poder me han ayudado más que todos los demás. Es tan maravilloso en amor y sabiduría que casi lo adoro, aunque él me dice que solo debo adorar a Dios, y yo sigo sus instrucciones.

Mis experiencias aquí son tan maravillosas que apenas alcanzo a comprender todo lo que significan. Mi tiempo en el mundo espiritual ha sido muy breve y, sin embargo, el maravilloso conocimiento de las verdades espirituales y la gran felicidad que he recibido me hacen preguntarme con asombro cómo es posible que tales cosas existan.

Has escrito mucho esta noche, y creo que será mejor que pare.
Buenas noches. Tu esposa, con amor,
Helen

__

NOTA (Elaborada por IA Gemini)

Nota de contexto actual: La «Singularidad», el intento de trucaje del alma y el límite de la Gracia

Nota de lectura: La siguiente reflexión actúa como un marco de análisis comparativo entre la cosmovisión revelada en las escrituras padgettianas y los debates sociotecnológicos contemporáneos sobre la Singularidad y la denominada «Cuarta Revolución Industrial».

1. La Singularidad como mito de autosuficiencia y el salto de «revolución»
En la cultura tecnológica global actual se habla de la Singularidad como un punto de inflexión imminente: el momento en que la inteligencia artificial y la biotecnología convergerán exponencialmente, superando la capacidad del cerebro humano y transformando la naturaleza misma de la sociedad, la longevidad e incluso la consciencia.

Si la Revolución Industrial original significó la instrumentalización del entorno natural (dominio exterior, maquinización del campo y las materias primas), la Cuarta Revolución Industrial sitúa su campo de batalla en la naturaleza biológica misma: el cuerpo humano, la genética y los estados emocionales o cerebrales. En el fondo de este paradigma subyace el anhelo implícito de un «salto cualitativo»: la pretensión del ser humano de rediseñar las leyes que lo rigen.

Desde una óptica de la dinámica del alma tal como se expone en estos escritos, este fenómeno puede interpretarse como el intento definitivo de «trucaje» de las leyes naturales:

─ Se intenta intervenir la biología o la neurología para mitigar el sufrimiento, el envejecimiento o el error, buscando una especie de «salvación o inmortalidad secular».

─ Sin embargo, ninguna tecnología puede alterar las leyes mecánicas que rigen la economía del alma (como la ley de causa y efecto o la ley de compensación). El alma sigue estando sujeta a sus propios deseos, pasiones, asperezas y elecciones profundas, los cuales no se corrigen con algoritmos ni intervenciones sintéticas.

2. El «modo regalo» frente al orgullo independentista
El verdadero conflicto humano expuesto en los mensajes trasciende la mera corrección moral; es un conflicto de actitud vital.

─ La existencia como «Regalo»: El amor natural humano forma parte del diseño básico del ser creado. Sin embargo, el Amor Divino no es intrínseco: es una sustancia de fuera, un don suplementario que solo puede ser recibido a través del anhelo sincero del alma y la mediación del canal del Espíritu Santo. Aceptarlo exige que el ser humano reconozca que no puede ser el autor de su propia divinización ni el creador de su máxima felicidad. Requiere actuar en «modo regalo»: con humildad, receptividad y reconocimiento de la dependencia de una Fuente Infinita.

─ La trampa del control: El trasfondo tecnológico moderno es, en gran medida, la materialización del miedo interior —el terror del alma a la vulnerabilidad y a la falta de control—. Al no saber procesar ni purificar las emociones profundas desde la humildad, la mente colectiva busca la seguridad fabricando sus propios marcos de salvación. Esto se traduce en un pecado contra el Espíritu Santo a escala social: la actitud colectiva que rechaza y cierra sistemáticamente el canal de influencia de lo Divino por considerar que el ser humano se basta a sí mismo para normar su destino.

3. La Singularidad y la retirada del privilegio del Amor Divino
Los mensajes del Maestro sostienen un principio doctrinal muy claro: Jesús no es Dios ni un intermediario ontológico único, sino el primer ser humano en quien se restauró el privilegio de recibir la Transformación del alma a través del Amor Divino del Padre, marcando un hito histórico. Asimismo, afirman que este canal o período de gracia no durará indefinidamente.

Si la filosofía del universo establece que el Amor del Padre es una dádiva y no una obligación, la posibilidad de que dicho privilegio se retire en un momento concreto de la historia humana plantea una resonancia directa con las especulaciones sobre un «evento de separación» o final de etapa.

Veamos una especie de resumen:

(ST = Concepto de la Singularidad Tecnológica)
(FA = Encuadre en la Filosofía del Alma)

Naturaleza del evento:
─ Para ST: El punto de no retorno histórico es el generado por el salto o avance tecnológico exponencial.
─ Para FA: Ese punto sería el cierre del período de gracia para la recepción voluntaria del Amor Divino.

En cuanto a su promesa y alcance real:
─ Para ST: Hay una promesa de perfeccionamiento y trascendencia humana mediante el control biológico e intelectual.
─ Para FA: La realidad tecnológica solo puede conducir, en el mejor de los casos, a un perfeccionamiento meramente natural (la purificación o armonía del alma natural), el cual no cambia la condición de fondo del ser humano: sigue siendo vulnerable a la tentación y permanece limitado en su capacidad de felicidad.

En cuanto al mecanismo subyacente:
─ Para ST: La mente y la inteligencia del hombre actúan como el centro y motor de la evolución.
─ Para FA: El anhelo sincero del alma (la fe, la aspiración profunda) es la única vía de conexión con el Padre a través del Espíritu Santo.

Conclusión
El ser humano es un alma dotada de libre albedrío, cuyas leyes internas fueron creadas por el Padre y operan de forma inexorable tanto en la carne como en el mundo de los espíritus. Los intentos de «trucar» la condición humana mediante capas cibernéticas, biológicas o ideológicas no hacen más que posponer el enfrentamiento con las propias pasiones y desviar la atención de la única vía que, según esta revelación, transforma verdaderamente la sustancia del ser.

En última instancia, si la historia humana se dirige hacia un «punto de separación» o evento decisivo, la verdadera frontera no la marcará la brecha entre quienes adopten o no la tecnología del futuro, sino la brecha interior entre las almas que aceptaron abrirse a la recepción del Amor Divino y aquellas que prefirieron permanecer confinadas en los límites de su propio amor y capacidad naturales.

Mi petición

Querría una «nota de presentación» sobre los puntos clave del tema de la «singularidad», como evento global; esto es algo que se dice esperar, y ante lo cual creo que se elucubra mucho, etc.

La presentación relacionaría eso, en lo posible, con los siguientes temas, claro:

Lógicamente, es difícil no pensar que quizá ese evento pueda tener que ver con lo que aquí se nos está contando, en este mensaje (y otros) de la colección: un punto de separación clave en la historia humana, que, si es cierto lo que se presenta aquí, tendría básicamente que ver con la relación con Dios.

El esquema es simple: el privilegio de un contacto personal con Dios (no solo sentir sus leyes siendo «almas naturales», no solo sintiendo por tanto su verdad absoluta, etc., sino recibir su amor personal) fue restituido con lo que pasó con Jesús (sin ser por esto Jesús superior: sin ser Dios, ni un Dios… ni nada parecido, ya que solo se trata de recibir o no recibir amor del Padre, y de las consecuencias de esto).

Luego, tras ese momento, el privilegio está en marcha hasta hoy; está siendo mantenido, pero aquí se nos dice que tiene fecha de caducidad.

La «filosofía» tras ello es que los regalos no son obligatorios.

El amor natural ya es de por sí un regalo, es decir, sabemos por experiencia que la pureza del amor requiere que no haya o no se sienta obligación en su intercambio.

Esto sería más todavía así en el caso del Amor de Dios, ya que Dios sería fuente de toda creación; esta incluye al amor creado, al natural, el intrínseco a las almas humanas ─y que estas no tienen que recibir de fuera, como sí es el caso del amor de Dios─.

Y bien, lógicamente, hoy son más los medios a disposición del ser humano para ejercer cierta expresión grande, tecnológico-social, del «pecado contra el Espíritu Santo» del cual se nos habla (en el sentido de establecer marcos, trasfondos, etc.).

Sería esta, digamos, como siempre, la expresión de un cierto «orgullo» «independentista», que tendría que ver con cierta sensación de «descontrol» que podríamos sentir cuando pensamos que en la vida se podría funcionar ─en la vida y en todo─, en ese «modo regalo», en esa actitud «regalo».

Esta actitud sería algo que remueve bien nuestras bases (algo bueno en sí, si supiéramos procesar emociones a la manera humilde); y, por lo tanto, con ese «removerse las bases», el terror que ya todos tenemos en el alma y que tenemos que sanar, el miedo en general, y otras emociones ─no solo a gestionar sino a eliminar─, salen a la palestra.

Podríamos entender que tal expresión social-cultural-tecnológica es la de ciertas capacidades de «intentar hacer leyes por nuestra cuenta»; y quizá podríamos considerar en parte esto que sucede hoy como un «salto cualitativo» (o el anuncio del mismo o los mismos posibles saltos), en esa especie de «intentar trucar» las leyes naturales (como, por ejemplo, la ley de compensación, que afecta a las almas humanas en general, es decir, tanto a los espíritus como a la gente encarnada).

En torno a un evento clave podría ser lógico pensar que, si tal cosa se fuera a dar, veríamos tematizado, en la tierra, el pensamiento de cierto «trucaje redoblado».

Este trucaje de cierta manera tendría que ver con la «revolucionarización» de los medios:

─ hemos tenido la revolución industrial, que afecta, por así decirlo, a la relación con la naturaleza y a ciertos sentimientos de separación y dominio de ella ─cierta instrumentalización 2.0─.

─ Ahora, al parecer, tendríamos «en liza» otra «naturaleza» (los cuerpos humanos) que, en cierto modo, podría ser el objeto básico de lo que llaman «La cuarta revolución industrial».

Igual que los arados y los químicos entraron a lo bestia en la tierra con la agricultura que tomó para bien y para mal los «vicios» de la guerra y sus tecnologías… eso mismo, con otras formas de arados, etc., estaríamos viendo que puede suceder respecto al cuerpo humano, y, quién sabe si es posible, respecto a los cuerpos espirituales de la gente encarnada (menos avisada de esto, etc.).

Como vemos, hablamos del hecho de ser internamente dependientes de los mecanismos evaluativos y «causales» que rigen el hecho de «ser almas»; es decir, ser una creación que es «deseos», «pasiones», «aspiraciones», libre albedrío, la base para la autoconsciencia, etc.

El alma, el ánimo, tiene sus leyes, unas leyes no creadas por ella; y cada alma es «soberana» en cuanto a que con esas leyes se le permite gobernar personalmente su realidad «experiencial».

Este «trucaje virtual», según deduciríamos de nuestro «esquema padgettiano», solo tendría las consecuencias de siempre:

el ser humano se aleja, con ese intento (y puesto que dichas leyes naturales en general son creadas por Dios, son «de Dios»; así como las leyes que rigen el alma humana en su amor natural, que también son creadas por Dios), el ser humano, se «aleja», así, decíamos, del contacto posible más personal con Dios; por lo tanto, se aparta de la influencia de ese mero canal o conducto que es lo que se ha venido llamando «Espíritu Santo» ─un mero medio (pues así se define) o conducto que puede conectar las almas finitas humanas con el Alma Infinita de Dios─.

Versión en inglés

God is a God of Love, and No Man Can Come to Him, Unless He Receives the Love of the Father in His Soul. The Time Will Come When the Privilege of Obtaining the Divine Love Will be Withdrawn From Mankind, and When That Great Event Takes Place, Never Afterwards Will the Privilege be Restored (Jesus) (3 Mar 1915)

I AM HERE. Jesus.

You are in a better condition to-night and I will continue my messages.

«God is a God of love, and no man can come to Him, unless he receives the Love of the Father in his soul.» As men are by nature sinful and inclined to error and the violation of God’s laws, they can be redeemed from that sin only by obtaining this Love; and that can be obtained only through prayer and faith in the willingness of God to bestow this Love upon whomsoever may ask for it. I do not mean that there must be formal prayers or compliance with any church creeds or dogmas; but the prayer that is efficacious is that which emanates from the soul and earnest aspirations of a man. So let men know, that unless they have the real soul longings for this Love, it will not be given to them – no mere intellectual desires will suffice. The intellect is not that faculty in man that unites him to God. Only the soul is made in the likeness of the Father, and unless this likeness is perfected by a filling of the soul with the Divine Love of the Father, the likeness is never complete.

Love is the one great thing in God’s economy of real existence. Without it, all would be chaos and unhappiness; but where It exists, harmony and happiness also exists. This I say, because I know from personal experience that it is true. Let not men think that God is a God who wants the worship of men with the mere intellectual faculties, that is not true. His Love is the one thing that can possibly unite Him and them. This Love is not the Love that is a part of man’s natural existence; the love that men have, who have not received a part of the Divine Love, is not sufficient to make them one with the Father; nor is that love the kind that will enable them to enter the Celestial Spheres and become as the Angels who are filled with this Divine Love, and who do always the Will of the Father. This Love is found only in the souls of those who have received it through the ministrations of the Holy Spirit – the only instrument of God’s workings, that is used in bringing about the salvation of men.

I have seen the operations of the Spirit upon the souls of men, and know what I tell you to be true. No man must rest in the assurance that any other instrumentality or medium than the Holy Spirit, will enable him to obtain this Love. He must not rest in the thought that without this he can become a part of God’s Kingdom, for no love but this Divine Love can entitle and qualify him to enter that Kingdom.

When on earth I taught the doctrine of salvation only through the workings of the Holy Spirit in fulfilling the commandments of the Father. Mere belief in me or in my name without this Love, will never enable any man to become the possessor of this Love. Hence the saying, » that all sins against me or even against God’s commandments may be forgiven men, but the sin against the Holy Spirit will not be forgiven them, neither while on earth nor when in the spirit world.» This means that so long as a man rejects the influences of the Spirit he sins against it, and such sin prevents him from receiving this Divine Love; and hence, in that state he cannot possibly be forgiven, and be permitted to enter into the Celestial Kingdom of the Father.

God’s Love is not that which needs the love of man to give it a Divine Essence, but on the contrary, the love of man in order to become Divine in its nature, must be completely enveloped in or absorbed by the Divine Love of the Father. So, let man know that his love is but the mere shadow of what the Father’s Love is, and that so long as he refuses to receive this Love of the Father, he will be compelled to remain apart from the Father, and enjoy only the happiness which his natural love affords him.

I am so certain that all men may receive this Love, if they will only seek for it in the true way and with earnest desire and faith, that I know it is possible for all men to be saved. But men have the great gift of free will, and the exercise of that gift towards the seeking and finding of this Love seems to be a difficulty that will prevent a large majority of the human race from receiving this great redemptive boon.

My Father is not desirous that any man should live through all eternity without this Love; but the time will come, and very soon, when the privilege of obtaining this Love will be withdrawn from mankind; and when that great event takes place, never afterwards will the privilege be restored; and men who are then without It will be compelled to live through all eternity with only their natural love to comfort them and get whatever happiness they may be able to obtain from such love. Men may think that this time of separation will never come, but in that they are mistaken, and when too late, they will realize it.

The harmony of my Father’s universe is not depending on all men receiving this Divine Love because in the workings of God’s laws of harmony on men’s souls all sin and error will be eradicated, and only truth will remain; but the mere absence of sin does not mean that all parts of God’s creation will be peopled by spirits and men who are equally happy, or who are filled with the same kind of love. The man who is free from sin and has only his natural love, will be in perfect harmony with other men possessing the same kind of love; but he will not be in harmony with those spirits who have this Divine Love and the supreme happiness which It gives. And yet, such differences in love and happiness will not create discord or want of harmony in the universe.

Adam and Eve, or whom they personify, had not this Celestial Love – only the natural love that belonged to their creation as human beings, and yet, they were comparatively happy; but their happiness was not like that of the angels who live in the Celestial Heavens where only this Divine Love of God exists. They were mortals, and when temptation came to them, the love that they possessed was not able to resist it, and they succumbed. So, even though man may hereafter live forever and be free from sin and error, yet, he will always be subject to temptations which this natural love may not be able to resist. I mean that his nature will be merely the nature that Adam and Eve had -nothing greater or less.

Even in that condition he may be able to resist all temptations that may assail him, yet, he will always be subject to fall from his state of happiness, and so become more or less unhappy. This is the future of men who have not received the Divine Love.

But the spirit who has this Divine Love becomes, as it were, a part of Divinity Itself, and will never be subject to temptation or unhappiness. He will be free from all powers that may possibly exist for leading him to unhappiness – as if he were a very God. I mean that His Divinity cannot possibly be taken from him by any power or influence or instrumentality in all the universe of God.

This love makes a mortal and sinful man an Immortal and sinless spirit, destined to live through all eternity in the presence of and at one with the Father.

So, if men would only think and realize the importance of obtaining this Divine Love, they would not be so careless in their thoughts and aspirations concerning those things which will determine their future state through all eternity.

The importance of these truths cannot be too forcibly placed before men for their consideration; and, when the time comes for them to pass over, the more they have pondered on and obtained a knowledge of these truths, the better will be their condition in the spirit world. The spirit world will not help them so very much to obtain a more enlightened insight into these spiritual matters, because in this world men differ and have their opinions just as on earth.

Of course, they have not all the temptations to indulge their passions and appetites, which they had when in the flesh; but as regards their opinion of spiritual things, the opportunities are not very much greater, except in this, that because of the freedom from the passions and influences of the flesh, they may sooner turn their thoughts to higher things, and in this way sooner realize that only this New Birth in Love of the Divine can save them entirely from the natural results that follow the possession of only the natural love.

A spirit is only a man without an earthly body, and the cares that necessarily belong to the obligations of earth ties. Even as a spirit, some retain these cares for a long time after coming over, and then are relieved of them by paying the penalties of a violated law.

Well, I have written long and must stop. So I say with my blessings and love, good-night.
Your fellow spirit,
JESUS.

Tells of Her Great Happiness in Her Progress (Helen – Mrs. Pagdett, Celestial Spirit) (3 Mar 1915)

I AM HERE. Helen.

Well, was not that a wonderful message of the Master? It was so full of things that should make men think and work to get this Divine Love that he spoke of.

I am happy to say that I have it now to a considerable degree, and the more I get of it the happier I am. I thought that I was happy when I entered the third sphere, and more so in the fifth, and then supremely so in the seventh, but, really, I did not know what happiness was, until I got into my present home in the Celestial Heavens; and I suppose as I go higher, the happiness of each succeeding progressive sphere will be so much greater than that from which I progressed.

But, of course, the Master has been the Great Teacher, whose love and power have helped me more than all the others. He is so wonderful in love and wisdom that I almost adore him, although, he says that I must worship only God, and I follow his directions.

My experiences here are so wonderful that I hardly realize what it all means. My time in the spirit world has been so short, and yet, the wonderful knowledge of spiritual truths and the great happiness that I have received, cause me to wonder in amazement that such things could be.

You have had a long writing to-night, and I think I had better stop.
So good-night. Your loving wife,
HELEN