[Últ. act.: 1 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español (más notas)
Nota 1: La analogía del vasario
Nota 2: «Ley de Igualación» (o Afinidad de Estado)
─ Versión en inglés
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Introducción
─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 19:33, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes también hacen una alusión directa al tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.
Vemos dos mensajes, uno de Jesús y otro de Juan. Jesús habla, por ejemplo, del grave problema que fue y que es hoy el error que se transmite en gran parte del «cristianismo», tal como conocemos esta religión en sus variantes: El error de «endiosar» a Jesús. Juan habla, por ejemplo, de la importancia de no subestimar la ayuda que los espíritus en malas condiciones pueden dar a otros que están en peores condiciones aún.
A continuación, pues, vamos a ver parte del apartado:
11) La expiación vicaria
Se trata de los siguientes dos mensajes contenidos en este apartado.
El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.
Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:
Forma parte de un libro que es el primer volumen de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.
Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.
El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):
a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.
d) ─ La verdadera misión de Jesús
I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.
─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los dos siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales
Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)
Jesús no es Dios ni debe ser adorado como Dios. Explica su misión. Estos mensajes que el Sr. Padgett está recibiendo son «su nuevo evangelio para todos los hombres, tanto mortales como espíritus» (Jesús) (24 enero 1915)
Estoy aquí, Jesús.
Ahora estás en condiciones y te daré un breve mensaje. Cuando estuve en la tierra no fui adorado como Dios, sino considerado simplemente como el hijo de Dios, en el sentido de que en mí se depositaron las verdades de mi Padre y muchos de Sus maravillosos y misteriosos poderes. No me proclamé Dios, ni permití que ninguno de mis discípulos creyera que lo era, sino solo que era Su hijo amado, enviado a proclamar a la humanidad Sus verdades y a mostrarle el camino hacia el Amor del Padre. No era diferente de los demás hombres, salvo en que poseía, en cierto grado, este Amor de Dios, el cual me liberó del pecado e impidió que los males que formaban parte de la naturaleza humana pasaran a formar parte de la mía.
Nadie que crea que soy Dios conoce la verdad ni obedece los mandamientos de Dios al adorarme. Tales adoradores cometen blasfemia y perjudican gravemente la causa de Dios y mis enseñanzas. Muchos hombres se habrían convertido en verdaderos creyentes y adoradores del Padre, y en seguidores de mis enseñanzas, si este dogma blasfemo no se hubiera interpolado en la Biblia. No fue con mi autoridad ni a consecuencia de mis enseñanzas como se promulgó o creyó una doctrina tan perjudicial.
Soy solo un hijo de mi Padre, tal como tú lo eres; y si bien siempre estuve libre de pecado y de error en lo que respecta a la verdadera concepción de la relación de mi Padre con la humanidad, tú también eres Su hijo; y si buscas con fervor y oras al Padre con fe, puedes llegar a estar tan libre de pecado y de error como yo lo estuve entonces y lo estoy ahora.
El Padre es Él mismo, solo Él. No hay otro Dios fuera de Él, ni otro Dios al que adorar. Soy Su maestro de la verdad, y soy el Camino, la Verdad y la Vida, porque en mí residen las cualidades del bien y del conocimiento que me capacitan para mostrar el camino y guiar a los hombres a la vida eterna en el Padre, y para enseñarles que Dios ha preparado un Reino en el que pueden vivir para siempre, si así lo desean. Sin embargo, a pesar de mis enseñanzas, los hombres y quienes han asumido altos cargos en la llamada Iglesia Cristiana imponen doctrinas tan contrarias a la verdad que, en estos últimos días, muchos hombres, en el ejercicio de una libertad ilustrada y de la razón, se han vuelto infieles y se han alejado de Dios y de Su Amor, y han pensado y enseñado que el hombre se basta a sí mismo para su propia salvación.
Ha llegado el momento en que a estos hombres se les debe enseñar que, si bien las enseñanzas de estas supuestas autoridades sobre las verdades de Dios son todas erróneas, ellos mismos están en el error al negarse a creer en Dios y en mis enseñanzas. Sé que resulta difícil discernir cuáles son mis enseñanzas a partir de los escritos del Nuevo Testamento, pues nunca dije muchas de las cosas que contiene, y muchas de las que sí dije no están escritas en él. Ahora voy a dar al mundo las verdades tal como las enseñé cuando estuve en la tierra, y muchas otras que nunca revelé a mis discípulos ni inspiré a escribir a otros.
Nadie puede llegar al Amor del Padre si no nace de nuevo. Esta es la gran y fundamental Verdad que los hombres deben aprender y creer, pues sin este Nuevo Nacimiento no pueden participar de la Esencia Divina del Amor de Dios que, al ser poseída por un hombre, lo hace uno con el Padre. Este Amor llega al hombre por la acción del Espíritu Santo, que hace que este amor fluya en el corazón y el alma, colmándolos, de modo que todo pecado y error sean erradicados.
No voy a explicar esta noche cómo opera esta acción del Espíritu, pero sí digo que, si un hombre ora al Padre y cree, y pide con sinceridad que le sea dado este Amor, lo recibirá; y cuando entre en su alma, lo percibirá.
Que los hombres no piensen que con ningún esfuerzo propio pueden llegar a esta unión con el Padre, porque no pueden. Ningún río puede elevarse más alto que su fuente; y ningún hombre que solo posea el amor natural y esté lleno de error puede, por sus propios poderes, hacer que ese amor natural participe de lo Divino, o que su naturaleza sea liberada de tal pecado y error.
El hombre es una mera criatura y no puede crear nada superior a sí mismo; por lo tanto, el hombre no puede elevarse a la naturaleza de lo Divino a menos que lo Divino entre primero en él y lo haga parte de Su Propia Divinidad.
Todos los hombres que no reciban una parte de esta Esencia Divina permanecerán en su estado natural; y, aunque puedan progresar hacia mayores grados de bondad y de liberación del pecado y de todo aquello que tienda a hacerlos desdichados, seguirán siendo solo hombres naturales.
Vine al mundo para mostrar a los hombres el camino hacia este Amor Divino del Padre y enseñarles Sus verdades espirituales. Mi misión fue esa, en toda su perfección; y, de forma secundaria, enseñarles el camino hacia una mayor felicidad tanto en la tierra como en el mundo espiritual mediante la enseñanza del camino hacia la purificación del amor natural, aun cuando descuidaran la búsqueda y obtención de este Amor Divino y el hacerse uno con el Padre.
Que los hombres reflexionen sobre esta trascendental cuestión, y aprenderán que la felicidad del hombre natural y la del hombre que ha alcanzado los atributos de la Divinidad son muy diferentes; y que, en toda la eternidad, deben permanecer separadas y ser distintas.
Mis enseñanzas no son muy difíciles de comprender y seguir; y si los hombres tan solo las escuchan, creen en ellas y las siguen, aprenderán el camino y alcanzarán el único estado perfecto de felicidad que el Padre ha preparado para Sus hijos. Nadie puede alcanzar este estado de dicha celestial a menos que primero obtenga este Amor Divino del Padre y de este modo se vuelva uno con Él.
Sé que se piensa y se enseña que la moral, la vida correcta y un gran amor natural asegurarán la felicidad futura del hombre; y hasta cierto punto es cierto, pero esta felicidad no es esa felicidad mayor que Dios desea para Sus hijos, y para enseñar el camino hacia la cual vine a la tierra.
Sin embargo, en algunos corazones y mentes mis verdades encontraron cobijo y se preservaron para salvar a la humanidad de la oscuridad espiritual total y de una recaída en la adoración puramente formal y ceremonial.
Te he escrito esto para mostrarte que no debes permitir que las enseñanzas de la Biblia, ni lo que los hombres escribieron o afirmaron haber escrito en ella, te impidan aceptar y comprender lo que escribo.
No escribiré más esta noche, pero continuaré revelándote las Verdades que serán «mi Nuevo Evangelio para todos los hombres»; y cuando ellos hayan escuchado mis mensajes, creerán que hay un solo Dios, y uno solo al que adorar.
Con mi amor y bendiciones concluyo por esta vez,
Jesús
Los espíritus con poco desarrollo del alma pueden ayudar a quienes tienen un estado inferior de desarrollo (San Juan – Apóstol de Jesús) (23 noviembre 1915)
Estoy aquí, Juan.
Quiero hablarte esta noche sobre lo que hacen los espíritus que no han recibido el Amor Divino del Padre, o lo que se hace con ellos, como podríais decir, para poder salir de su oscuridad y sufrimiento y progresar hacia una condición más feliz.
Bueno, cuando estos espíritus de vida maligna o pecaminosa llegan por primera vez al mundo espiritual, entran en lo que se llama el plano terrenal; y cuando digo plano terrenal me refiero a las esferas más cercanas a la tierra y que participan en gran medida de lo material. Son recibidos por sus amigos, que podrían haber estado con ellos en el momento de su tránsito, y, hasta cierto punto, se les conforta y se les familiariza con su entorno. Esto puede durar más o menos tiempo, según la capacidad del espíritu para comprender su cambio de condición de mortal a espíritu. Una vez que el espíritu asume esta condición de consciencia, estos amigos lo dejan, y algún espíritu guía, cuyo deber es realizar esa tarea, le muestra o lo conduce al lugar o plano que le corresponde ocupar, y que, por la acción de la ley de igualación, debe ocupar. En este lugar está rodeado de espíritus de un estado de desarrollo similar al suyo, con quienes debe asociarse hasta que se produzca un cambio que lo prepare para un lugar superior.
Por supuesto, este cambio puede ocurrir en poco tiempo o requerir más tiempo; todo esto depende de que el espíritu se dé cuenta de cuál es su condición y de la posibilidad de progresar. Por sí solo no puede lograr este cambio, pues la ley que fija su lugar o condición no cesa de operar hasta que se active otra ley que permita y facilite el cambio.
La única manera de lograr este cambio de condición es mediante la influencia de otros espíritus que tengan una posición más iluminada y elevada que la del espíritu del que he hablado. Esta influencia no proviene necesariamente de espíritus que han recibido el Nuevo Nacimiento, sino que puede provenir de espíritus que no saben nada sobre ello y que solo poseen el amor natural; e incluso puede que no tengan necesariamente un alto nivel de desarrollo, ya sea intelectual o álmico. Pero sí deben estar en una condición tal que conozcan y sean capaces de comunicar al espíritu inferior la posibilidad de progresar y la manera de lograrlo.
Muchos espíritus que se encuentran en una posición o condición oscura pueden ayudar a otros que se encuentran en una condición de mayor oscuridad aún, así como en la tierra un estudiante de un curso inferior puede no ser capaz de enseñar todo lo que se enseña o se aprende en esa escuela, pero sí puede enseñar, a quienes están en un curso inferior al suyo, aquello que ha aprendido al progresar hasta su propio curso.
Todos los espíritus tienen una labor que realizar, y estos espíritus de bajo desarrollo se dedican a enseñar a los de desarrollo inferior cómo alcanzar la misma condición en la que se encuentran quienes les enseñan. Pero, por supuesto, estos últimos no pueden enseñar nada que pertenezca a una condición más elevada que la que poseen. En tales casos, el progreso es muy lento por muchas razones; a veces un espíritu tarda siglos en progresar desde este plano tan bajo a uno más elevado, donde apenas existe el grado más bajo de felicidad.
Así, como ves, para ayudar a estos espíritus oscuros, no es necesario que el espíritu que ayuda posea el Amor Divino en su alma. Mas todo esto implica que el espíritu que es ayudado de esta manera no puede progresar más allá de lo que le permitan su amor natural, su conciencia moral y sus dotes intelectuales: no hay progreso alguno del alma hacia la percepción del Amor Divino del Padre, ni hacia las Esferas Celestiales.
Es importante que tú y toda la humanidad sepáis esto, para que podáis aprender lo que significa el verdadero desarrollo del alma, y la eficacia con que los espíritus que poseen este desarrollo pueden ayudar a todos los demás, buenos o malos. Aparte de esto, tal vez supongas que los espíritus que te escuchan hablar en las sesiones espiritistas, donde se congregan espíritus de todo tipo y condición, y que prometen ayudar tanto a mortales como a espíritus, no podrían hacerlo porque algunos se encuentran en una condición oscura y baja. Sin embargo, todos los espíritus pueden ayudar, hasta cierto punto, a otros espíritus que se encuentren en una condición inferior; y, a veces, al comienzo de la progresión, pueden hacerlo de manera más satisfactoria que los espíritus más elevados, pues estos espíritus oscuros que intentan ayudar a los espíritus más oscuros están en mayor armonía con ellos, y estos los escucharán con más interés y con la convicción de que pueden ayudarlos.
Pero esta ayuda no actúa de tal manera que haga que los espíritus que la reciben pierdan sus deseos y recuerdos muy rápidamente y progresen a los planos más elevados sin el gran sufrimiento del que se te ha hablado.
Pensé en escribirte esto porque, en tus investigaciones y enseñanzas sobre la vida espiritual, puede ser que no des la debida importancia a la posibilidad de que un espíritu oscuro ayude a otro. Todas las fases de la mediumnidad, cuando se llevan a cabo con honestidad, tienen su función y su lugar apropiados en el plan de redención de Dios, y ninguna debe considerarse inútil o carente de un propósito específico.
Por supuesto, la fase de ayuda a los espíritus antes mencionada es el aspecto más básico, y es meramente preliminar a la gran labor que realizan los espíritus más elevados para llevar a cabo el gran plan de redención que se te ha explicado. La labor importante es la de los espíritus que conocen lo que es el Amor Divino del Padre, y que saben qué es lo que capacita tanto a espíritus como a mortales para el disfrute de la gran felicidad que solo se obtiene en las Esferas Celestiales, así como también, en menor medida, en las esferas del alma.
Cuando un espíritu que está en la oscuridad aprende acerca de este Gran Amor y se esfuerza por alcanzarlo, y ora con sinceridad pidiendo la ayuda del Espíritu Santo, que es el mensajero del Amor de Dios, progresará mucho más rápidamente, sus sufrimientos y su oscuridad lo abandonarán antes, y le llegará una mayor felicidad.
Pero, aun así, digo que la labor de estos espíritus inferiores, de la que he hablado, es una gran obra y no debe subestimarse. Así que recuerda lo que he escrito y dale el debido crédito a dicha labor.
No escribiré más, sino que, con todo mi amor y bendiciones, te daré las buenas noches.
Tu hermano en Cristo,
San Juan
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NOTAS (Elaboradas por IA Gemini)
Mi petición (que dio pie a estas notas ─elijo ponerla esta vez en primer lugar, para dar el contexto─)
Pediría estas dos notas:
1: Simples criaturas: jarras y creación
2: Apariciones en otros contextos y enseñanzas de la «ley de igualación»
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1. ¿Detectarías ocurrencias, en la tradición teológico-filosófica, de un «silogismo analógico» (por llamarlo de algún modo (¿alegoría?)) tan simple como este de abajo, para contextualizar lo que sucede con los puntos básico que vemos?
Claro es que en la tradición menos reciente (hasta el siglo XX digamos) no vamos a encontrar los detalles explicativos y las cuestiones a las que aludo abajo.
«Silogismo» acerca de: «Quien crea no es lo creado ─al menos no de entrada─»
A─ El ser humano crea por ejemplo una jarra de barro; pero él no es esa jarra.
B─ Dios como Alma Infinita crea almas finitas (alma = la esencia de los seres humanos, que ha de encarnar físicamente desarrollando y animando un cuerpo físico y espiritual) (así como Dios crea muchas otras cosas, pero que no vienen ahora al caso), pero Dios no es esas almas finitas.
A─ Caso humano: Para que la jarra «fuera ser humano» el alma de este, la esencia anímica o el ánimo vital, la vida del humano, debería ser posible entregarla a la jarra como tal (y no solo como mera «influencia vibratoria/energética», por ejemplo, etc.).
Como estos temas son en el fondo «de alto calado», en el caso humano esto parece ser imposible (ni siquiera aunque la jarra cobrara la forma de cientos de centros de datos, hardware y fino software, biotecnología, biocyborgs, etc.).
B─ Caso Dios: Para que el alma finita fuera divina (compartiera la esencia del Alma Infinita de Dios), habría de existir algún recurso provisto por Dios para entregar esa sustancia o esencia a esa creación (que al parecer sería, en la creación encarnada, la única capaz de esta «operación»).
2. ¿Podrías ilustrar con otros ejemplos significativos la ley de igualación, encontrados quizá en algunas otras enseñanzas, «tradiciones», o en el espiritualismo/espiritismo, etc.?
NOTAS
Nota 1: La analogía del vasario («el creador no es lo creado») y sus correlatos en la tradición filosófica y teológica
La estructura analógica que planteas se apoya en una distinción ontológica fundamental: la diferencia categórica entre causa eficiente/creadora y el producto de su creación.
Aunque el ejemplo del alfarero o el vasario es uno de los tópicos más antiguos de la historia de las ideas, el uso que le das para explicar la comunicación o infusión de la sustancia/esencia del creador a lo creado sitúa la discusión en el terreno de la teología de la gracia y la deificación (theosis).
1. El símil del alfarero en las tradiciones clásicas (Ontología y Creación)
El argumento A/B («el artesano crea la vasija, pero la vasija no es el artesano») tiene antecedentes centrales en la filosofía y las escrituras:
─ Platón (Timeo): El Demiurgo moldea el cosmos utilizando la materia prima como un artesano (demiourgos). Aunque el universo refleja el orden y la mente del Demiurgo, el cosmos no es el Demiurgo en esencia.
─ La tradición judeocristiana (Isaías 64:8, Jeremías 18, Romanos 9:20-21): El célebre símil del alfarero y el barro («¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me has hecho así?»). Históricamente se usó para marcar la absoluta trascendencia y soberanía del Creador sobre la creatura, remarcando la distancia insalvable entre el Ser Absoluto y la existencia finita.
─ Santo Tomás de Aquino (Summa Theologiae – De potentia): Aquino aborda la diferencia entre creación y generación/emanación. Crear es producir algo desde la nada (ex nihilo), lo que genera un ser distinto en sustancia del Creador. Solo la generación (como en la cristología trinitaria) produce algo de la misma sustancia (homoousios). Por lo tanto, la persona o el alma, como creatura, no posee en su estructura original la sustancia divina.
2. El «salto analógico»: La infusión de la esencia vs. la mera forma
Tu planteamiento añade un matiz de fondo muy agudo: la jarra no es el alfarero porque no posee su vida o su alma; para que la jarra «fuera humana», el artesano tendría que conferirle su propia vida o sustancia interior (lo cual es ontológicamente imposible para el hombre).
En la historia de la teología, este problema se corresponde con la discusión sobre la Posibilidad de la Theosis (Deificación o Divinización):
─ Teología Ortodoxa (Gregorio Palamás y las «Energías increadas»): Palamás distingue entre la esencia de Dios (inaccesible a las creaturas, pues de lo contrario el hombre se convertiría literalmente en Dios, cayendo en el panteísmo) y las energías de Dios (a través de las cuales Dios se comunica y diviniza a la persona). Tu análisis de la jarra refleja precisamente el límite panteísta: para que la creatura alcance lo Divino sin disolverse ni usurpar la identidad de Dios, se requiere un acto de donación exógeno y voluntario por parte de Dios (lo que en Padgett se define como la recepción del Amor Divino o Esencia Divina).
─ Teología de la Gracia increada (Santo Tomás / Rahner): En la teología escolástica posterior, la diferencia entre la «gracia creada» (una cualidad o mejora en la naturaleza del alma) y la «gracia increada» (gratia increata, el Espíritu Santo mismo habitando en el alma) refleja exactamente tu punto B: la mente o el alma humana, como «vaso de barro», puede ser perfeccionada en su propia naturaleza (moral, intelecto), pero requiere de la infusión directa de la Sustancia de Dios para participar de la Naturaleza Divina.
Nota 2: Ocurrencias y paralelismos de la «Ley de Igualación» (o Afinidad de Estado)
En la terminología de las revelaciones de Padgett, la «ley de igualamiento» (law of equalization) hace referencia al principio metafísico según el cual cada espíritu, al desencarnar o durante su progreso, gravitatoria e inevitablemente atrae hacia sí y es ubicado en el plano o entorno que coincide con su nivel exacto de desarrollo y condición vibratoria/álmica.
Esta ley aparece con formulaciones idénticas o análogas en diversas tradiciones espirituales y en la literatura del espiritualismo/espiritismo:
1. El Espiritismo Codificado (Allan Kardec)
En el espiritismo francés del siglo XIX, este principio se conoce como la Ley de Afinidad Fluidica o Atractivo de los Semejantes:
─ Ubicación en el Plano Espiritual (El Libro de los Espíritus, Libro II): Kardec explica que en el plano desencarnado no existen barreras físicas, sino morales y vibratorias. Los espíritus son atraídos magnética e indefectiblemente hacia grupos de espíritus que comparten su mismo grado de purificación o densidad moral.
─ Progresión asistida por iguales (El Cielo y el Infierno): Al igual que se menciona en tu texto, Kardec documenta múltiples comunicaciones donde espíritus de un plano inferior o intermedio son enviados a consolar o guiar a espíritus en la penumbra, debido a que la «distancia vibratoria» entre un espíritu completamente purificado (o superior) y un espíritu sumido en la turbación material es demasiado amplia para que haya una comunicación empática eficaz.
2. El Espiritualismo Moderno y la literatura del «Post-Mortem»
─ Emanuel Swedenborg (Cielo y Infierno, §421-535): Swedenborg (siglo XVIII) formuló una de las descripciones más detalladas de esta ley. Explica que tras la muerte física, cada persona pasa por un estado donde sus apariencias e hipocresías externas caen, revelando su «amor dominante». Una vez expuesto este amor, por la ley de orden divino, el espíritu cae o asciende por su propio «peso específico» hacia la sociedad de espíritus que comparten exactamente ese mismo estado interno. Para Swedenborg, el juicio no es una sentencia externa, sino una auto-igualación o auto-ubicación espiritual.
─ Chico Xavier / André Luiz (Nuestro Hogar / Nosso Lar): En la literatura mediumnífica brasileña de mediados del siglo XX, se describe detalladamente cómo las zonas oscuras (Umbral) están compuestas por comunidades de espíritus que se mantienen agrupados por la ley de sintonía/vinculación o igualación de sus pensamientos y pasiones. Asimismo, los mentores de niveles intermedios ejercen de «socorristas» precisamente por tener un punto de contacto o afinidad todavía perceptible con la psicología de los sufrientes.
3. Filosofías Orientales (Karma y Loka*)
─ Sintonía de los Lokas (Planos de existencia en el Hinduismo y Budismo): En la cosmología budista y hinduista, el renacimiento o la morada en un plano específico (loka) tras la muerte no es una decisión arbitraria de una deidad, sino el resultado del Karma-vipaka (la maduración de las acciones). El estado mental final del individuo iguala su vibración con la naturaleza del plano al que es atraído (Devachan, Kamaloka, o estados de sufrimiento/purgatoriales).
4. La Tradición Neoplatónica
─ Plotino (Eneadas): Plotino defendía que el alma, al liberar el cuerpo, gravita por una necesidad ontológica interna hacia el plano de la realidad que refleja la calidad de sus deseos en la tierra: las almas atadas a lo sensual se hunden en las capas más densas de la materia/infra-mundo, mientras que las almas contemplativas ascienden a la esfera inteligible. La «igualación» es la manifestación justa del estado interior de la mente.
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* Nota sobre «loka» (también elaborada bajo petición por la IA Gemini ):
El encaje de los lokas frente a la reencarnación
En las cosmologías orientales clásicas, la permanencia en un loka (plano de existencia o esfera) suele ser temporal y transitoria, supeditada al ciclo del Samsara (las sucesivas encarnaciones):
La visión oriental tradicional:
Tras la muerte, el individuo pasa un tiempo en un loka determinado (p. ej., el Kamaloka o plano del deseo, o esferas más elevadas/purgatoriales) devengando el resultado de sus acciones (karma). Una vez agotada esa carga o impulso dinámico en dicho plano, el alma vuelve a encarnar en el mundo físico. Los lokas funcionan como estaciones intermedias de descanso, purgación o recompensa entre encarnación y encarnación, hasta alcanzar la liberación final (Moksha o Nirvana).
La precisión desde la perspectiva del texto/Padgett:
Para el marco conceptual de los mensajes de Padgett (donde la reencarnación no existe y la experiencia del alma es un progreso continuo y ascendente en el mundo espiritual), la analogía con el loka oriental es válida únicamente en lo que respecta al «mecanismo de atracción o afinidad» (el alma va al lugar que refleja su estado vibratorio).
Sin embargo:
─ Se diferencia en el destino: En Padgett, el espíritu no «agota un tiempo» para volver a nacer en la Tierra como un nuevo bebé. El progreso se realiza siempre dentro de las esferas espirituales.
─ Explicación del fenómeno reencarnacionista: Lo que muchas tradiciones interpretan como «recuerdos de vidas pasadas» o «reencarnación», desde esta perspectiva espiritualista se explica mediante la influencia, obsesión, sintonía o transmisión de memorias de espíritus desencarnados que se adosan o comunican con la mente del mortal.
Es una salvedad muy oportuna: el concepto de loka sirve para ilustrar el principio de sintonía de planos, pero debe desvincularse del marco reencarnacionista en el que habitualmente se encuadra en Oriente.
Versión en inglés
Jesus is Not God or to Be Worshiped as God. Explains His Mission. These Messages That Mr. Padgett is Receiving is «His New Gospel to All Men, to Both Mortals and Spirits (Jesus) (24 Jan 1915)
I AM HERE. Jesus.
You are now in condition, and I will give you a short message. When I was on earth I was not worshiped as God, but was considered merely as the son of God in the sense that in me were imposed the truths of my Father and many of His wonderful and mysterious powers. I did not proclaim myself to be God, neither did I permit any of my disciples to believe that I was God, but only that I was His beloved son sent to proclaim to mankind His truths, and show them the way to the Love of the Father. I was not different from other men, except that I possessed to a degree this Love of God, which made me free from sin, and prevented the evils that formed a part of the nature of men from becoming a part of my nature. No man who believes that I am God has a knowledge of the truth, or is obeying the commandments of God by worshiping me. Such worshipers are blaspheming and are doing the cause of God and my teachings great injury. Many a man would have become a true believer in and worshiper of the Father and follower of my teachings, had not this blasphemous dogma been interpolated into the Bible. It was not with my authority, or in consequence of my teachings that such a very injurious doctrine was promulgated or believed in.
I am only a son of my Father as you are, and while I was always free from sin and error, as regards the true conception of my Father’s true relationship to mankind, yet you are His son also; and if you will seek earnestly and pray to the Father with faith, you may become as free from sin and error as I was then, and am now.
The Father is Himself, alone. There is no other God besides Him, and no other God to be worshiped. I am His teacher of truth, and am the Way, the Truth and the Life, because in me are those qualities of good and knowledge which fit me to show the way and lead men to eternal life in the Father, and to teach them that God has prepared a Kingdom in which they may live forever, if they so desire. But not withstanding my teachings, men and those who have assumed high places in what is called the Christian Church, impose doctrines so at variance with the truth, that, in these latter days, many men in the exercise of an enlightened freedom and of reason, have become infidels and turned away from God and His Love, and have thought and taught that man, himself, is sufficient for his own salvation.
The time has came when these men must be taught to know that while the teachings of these professed authorities on the truths of God are all wrong, they, these same men, are in error when they refuse to believe in God and my teachings. What my teachings are, I know it is difficult to understand from the writings of the New Testament, for many things therein contained I never said, and many things that I did say are not written therein. I am now going to give to the world the truths as I taught them when on earth, and many that I never disclosed to my disciples or inspired others to write.
No man can come to the Father’s Love, except he be born again. This is the great and fundamental Truth which men must learn and believe, for without this New Birth men cannot partake of the Divine Essence of God’s Love, which, when possessed by a man, makes him at one with the Father. This Love comes to man by the workings of the Holy Ghost, causing this love to flow into the heart and soul, and filling it, so that all sin and error must be eradicated.
I am not going to tell to-night just how this working of the spirit operates, but, I say, if a man will pray to the Father and believe, and earnestly ask that this Love be given him, he will receive it; and when it comes into his soul he will realize it.
Let not men think that by any effort of their own they can come into this union with the father, because they cannot. No river can rise higher than its source; and no man who has only the natural love and filled with error can of his own powers cause that natural love to partake of the Divine, or his nature to be relieved of such sin and error.
Man is a mere creature and cannot create anything higher than himself; so man cannot rise to the nature of the Divine, unless the Divine first comes into that man and makes him a part of Its Own Divinity.
All men who do not get a part of this Divine Essence will re left in their natural state, and while they may progress to higher degrees of goodness and freedom from sin and from everything that tends to make them unhappy, yet, they will be only natural men, still.
I came into the world to show men the way to this Divine Love of the Father and teach them his spiritual truths, and my mission was that in all its perfection, and incidentally, to teach them the way to greater happiness on earth as well as in the spirit world by teaching them the way to the purification of the natural love; even though they neglected to seek for and obtain this Divine Love and become one with the Father.
Let men ponder this momentous question, and they will learn that the happiness of the natural man, and the happiness of the man who has obtained the attributes of Divinity, are very different, and in all eternity must be separate and distinct.
My teachings are not very hard to understand and follow, and if men will only listen to them and believe them and follow them, they will learn the way and obtain the one perfect state of happiness which the father has prepared for his children. no man can obtain this state of Celestial bliss, unless he first gets this Divine Love of the Father, and so becomes at one with the Father.
I know it is thought and taught that morality and correct living and great natural love will assure a man’s future happiness, and to a degree this is true, but this happineses is not that greater happiness which God desires His children to have; and to show the way to which I came to earth to teach.
But in some hearts and minds my truths found a lodgment, and were preserved to save mankind from total spiritual darkness and a relapse to worship of form and ceremony only.
I have written you this to show that you must not let the teachings of the Bible, and what men wrote or professed to have written therein, keep you from receiving and understanding what I write.
I shall write no more to-night, but I will continue to tell you the Truths which will be «my New Gospel to all men,» and when they have heard my messages they will believe that there is only one God, and only one to be worshiped.
With my love and blessings I close for this time.
JESUS.
The Spirits Who Have Little Development of Soul Can Help Those Who Have Less Development Than Themselves (St. John – Apostle of Jesus) (23 Nov 1915)
I AM HERE. John.
I want to tell you to-night about the things that spirits who have not received the Divine Love of the Father do, or have done to them, as you may say, in order to get out of their darkness and suffering and progress to a happier condition.
Well, when these spirits of evil or sinful life first come into the spirit world, they enter what is called the earth plane; and when I say the earth plane I mean those spheres which are nearest the earth and partake very largely of the material. They are received by their friends who may have been with them at the time of their passing, and are, to a certain extent, comforted and made familiar with their surroundings. This may last for a shorter or longer time according as the spirit is capable of understanding his changed condition from mortal to spirit. After this condition of consciousness is assumed by the spirit, these friends leave him, and some guiding spirit, whose duty it is to perform the task, shows or conducts him to the place or plane which he is fitted to occupy, and which by the workings of the law of equalization, he must occupy. In this place he is surrounded by and must associate with spirits of a similar condition of development as his own, until some change comes to him which fits him for a higher place.
Of course, this change may come in a short time, or it may require a longer time to bring it about – all this depending upon the realization by the spirit as to what his condition is, and the fact that there is a possibility of progressing. Of himself he cannot bring about this change, for the law which fixes his place or condition does not cease to operate until there is called into operation another law which permits and helps the change.
The only way in which this changed condition can be brought about is by the influences of other spirits of a more enlightened and higher position than that of the spirit whose position I have spoken of. These influences do not necessarily come from spirits who have received the New Birth, but may come from spirits who know nothing about it, and who have only the natural love, and even they may not necessarily be of a high order of development of either intellect or soul. But they must be in such condition that they know and are able to tell the lower spirit of the possibility of progress and the way in which it can be made.
Many spirits, who are themselves in a dark position or condition can help others who are in a darker condition, just as on earth a student of a lower class in school may not be able to teach all that is taught or may be learned in that school, yet he can teach those in a lower class than his own, things that he has learned in progressing to his own class.
All spirits have a work to do, and these spirits of little development are engaged in teaching those of lesser development the way to get in the same condition as those who teach are in. But of course these latter cannot teach anything that belongs to a higher condition than the one in which they are. In such cases the progress is very slow for many reasons, and it sometimes takes centuries for a spirit to progress from this very low plane to a higher one where only the lowest grade of happiness exists.
So you see, that in order to help these dark spirits, it is not necessary for the helping spirit to be one who has in his soul the Divine Love. But all this means that the spirit who is helped in this way cannot possibly progress higher than its natural love and moral conscience and intellectual endowments will permit – no progression of the soul to a realization of the Divine Love of the Father, or to the Celestial Spheres.
This is important for you and all mankind to know, for the reason that you and others may learn what the true soul development means, and how effectively spirits possessing this soul development may help all other spirits, good or bad. Aside from this you may suppose that the spirits who hear you talk at the seances, where all kinds and conditions of spirits congregate, and promise to help both mortals and spirits, may not be able to do so because some are in a dark and low condition themselves. Yet all spirits may help other spirits, to some extent, who are in a lower condition, and sometimes in the beginning of the progression, more satisfactorily, than can the higher spirits, because these dark spirits who try to help the darker spirits, are more in harmony with them, and the darker spirits will listen to them with more interest and belief that they can help them.
But this is a help that does not work in such a way as to cause the spirits who are so helped to lose their desires and recollections very rapidly and to progress into the higher planes, without the great suffering that you have been told of. I thought I would write this to you, for the reason that you might not in your investigations and teachings of the spirit life, give due importance to the possibility of one dark spirit helping another. All the phases of mediumship, when honestly conducted, have their proper places and work in God’s plan of redemption, and none of them must be considered as useless or without special design.
Of course, the above mentioned phase of assistance to spirits is of the lowest form and is merely preliminary to the great work which the higher spirits do in carrying out the great plan of redemption, which has been explained to you.
The important work is that of the spirits who know what the Divine Love of the Father is, and what fits spirits and mortals for the enjoyment of the great happiness which obtains only in the Celestial Spheres, and also in the soul spheres, to a lesser extent.
When a spirit who is dark learns of this Great Love and strives to obtain It, and earnestly prays for the help of the Holy Spirit, which is God’s messenger of Love, it will progress much more rapidly, and its sufferings and darkness will leave it sooner and greater happiness will come to it.
But still I say, the work of these lower spirits, that I have spoken of, is a great work and must not be underestimated. So remember what I have written and give due credit to this work.
I will not write more, but will with all my love and blessings say good-night.
Your brother in Christ,
ST. JOHN.