[Últ. act.: 8 agosto 2026]
Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés
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Introducción
─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de este mensaje dura en el audio hasta el minuto 11:22, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes no tienen tanta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.
Son tres mensajes: de Jefferson, Washington y de Jesús.
Tratan sobre el tema de la conexión con el mundo espiritual (la conexión que está teniendo Padgett, por ejemplo). Jesús comenta también que nunca tuvo que estudiar, o que nunca fue a estudiar, las filosofías griegas, hindús, etc., tal como a veces se dice que fueron «sus influencias».
A continuación, pues, tratamos parte del apartado:
11) La expiación vicaria
Se trata de los siguientes tres mensajes contenidos en el apartado.
El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.
Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:
Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.
Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.
El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):
a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.
d) ─ La verdadera misión de Jesús
I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.
─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los siguientes tres mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales
Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)
El Sr. Padgett realiza una obra magnífica y de vital importancia para la humanidad y el destino de los mortales (Thomas Jefferson – Espíritu celestial, expresidente) (9 diciembre 1915)
No soy un conocido tuyo, pero deseo decirte unas palabras, pues me interesa mucho la labor que tienes por delante. Sin duda, eres un hombre privilegiado por haber sido elegido para realizarla.
Es una obra magnífica y de vital importancia para la humanidad y el destino de los mortales.
No escribiré más por ahora, pero me gustaría volver a escribirte si te es posible.
Sí, amo a Dios, vivo en la primera esfera celestial y, como sabes, soy un hijo redimido de Dios e inmortal.
Con todo mi amor te daré ya las buenas noches.
Thomas Jefferson
Confirmación de que los espíritus antiguos escribieron, y muchos vinieron de los Ámbitos Celestiales y de los cielos espirituales inferiores (George Washington – Espíritu celestial, primer presidente) (12 agosto 1915)
Estoy aquí, George Washington. El mismo que te escribió hace unas noches.
Bueno, eres mi hermano y me complace que me llames así, pues en este mundo de espíritus no tenemos títulos ni distinciones por cualquier tipo de fama o posición que hayamos tenido en la tierra.
Vine a decirte que he observado con interés las numerosas comunicaciones que has recibido de las diversas clases y órdenes de espíritus, y me sorprende un tanto la precisión con la que has podido recibir estos diversos mensajes. Jamás en mi vida terrenal supuse que algo así pudiera darse, y desde que me convertí en espíritu, nunca he visto semejante demostración del poder que poseen los espíritus para comunicarse y los mortales para recibir los mensajes que te llegan. Sé que muchas veces los espíritus se han comunicado con los mortales, pero lo que encuentro sorprendente es la gran variedad de espíritus que acuden a ti. Provienen de las esferas celestiales más elevadas, así como de los planos terrenales, y lo que escriben no solo es nuevo para la humanidad, sino que muchas de sus declaraciones de la verdad son nuevas para muchos de nosotros, los espíritus.
Rara vez quienes habitamos las esferas celestiales tenemos la oportunidad de comunicarnos con alguno de estos espíritus antiguos que viven en lo más alto de los Ámbitos Celestiales, y cuando los veo venir y comunicarse contigo con tanta frecuencia, todo ello me asombra.
Sé, por supuesto, que tales espíritus acuden a veces al plano terrenal e intentan influir tanto en los mortales como en los espíritus para que hagan el bien; pero quiero decirte que, por lo general, su influencia se ejerce a través de espíritus intermediarios, y no directamente por estos espíritus más elevados en persona, tal como lo hacen a través de ti.
Los mensajes que has recibido de estos espíritus que vivieron en la tierra hace miles de años fueron realmente escritos por ellos mismos, mientras controlaban tu cerebro y tu mano.
Me esfuerzo al máximo por ayudarte en tu labor y seguiré haciéndolo, pues la labor para la cual has sido elegido es la más importante en la que el mundo espiritual se encuentra inmerso actualmente; y me refiero al mundo que reconoce a Jesús como su Príncipe y Maestro.
Algunos espíritus vienen porque ven el camino abierto para comunicarse con los mortales y, naturalmente, desean dar a conocer el hecho de que viven y son felices en sus esferas. Pero su felicidad no es la verdadera felicidad que disfrutan los verdaderos creyentes y seguidores del Maestro. Así pues, en tu labor, cuando acudan a ti, tendrás la oportunidad de hablarles de esta experiencia superior que disfrutan los redimidos del Padre. Hay muchos espíritus en estas esferas inferiores que estarían en los Ámbitos Celestiales si tan solo conocieran el camino.
Con frecuencia intentamos mostrarles el camino hacia la verdad y la vida superior, pero nos resulta una tarea difícil. Piensan que somos meros espíritus como ellos, que tenemos nuestras opiniones igual que ellos tienen las suyas, y que nos equivocamos en las nuestras; y que, por lo tanto, no podemos decirles nada que les muestre verdades que desconozcan o que les proporcione una felicidad mayor que la que poseen.
Cuando notan el contraste en nuestra apariencia ─es decir, que somos mucho más bellos y deslumbrantes que ellos─, simplemente piensan que tal belleza y brillo son resultado de alguna causa natural, y que solo diferimos de ellos como una raza humana difiere de otra. No parecen considerar que haya nada en el contraste de nuestra apariencia que se deba a una condición espiritual superior a la suya. Y esta es la gran piedra de tropiezo que les impide interesarse por las condiciones que poseemos, las cuales deberían impulsarlos a investigar y aprender la verdadera causa de las mismas. Por eso digo que podrías hacerles algún bien en este sentido, pues eres una tercera persona y debes llamar su atención sobre el gran contraste, y explicarles la causa según tu entendimiento; lo que digas probablemente les causará alguna impresión y motivará que indaguen y, una vez que comiencen, se presentará nuestra oportunidad de guiarlos hacia la luz de la gran verdad del Amor Divino del Padre.
En fin, me he desviado de lo que pretendía escribir, pero da lo mismo, pues todas las verdades de Dios son importantes tanto para los mortales como para los espíritus. Soy muy feliz en mi hogar en las Esferas Celestiales del Padre, y trato de progresar hacia las superiores. Permíteme, pues, asegurarte la veracidad de lo que te han escrito tanto los de tu grupo como otros espíritus redimidos de Dios.
Te agradezco esta oportunidad y volveré en otra ocasión.
Tu verdadero y fiel hermano en Cristo,
George Washington
Jesús nunca estuvo en la India ni en Grecia estudiando sus filosofías, como algunos afirman (Jesús) (29 junio 1915)
Aquí estoy. Jesús.
Bueno, debes tener más fe y orar más. Esto es lo importante, y lo siguiente es que debes invocarme cuando te sientas abatido y necesites consuelo, pues te responderé y te ayudaré. Además, debes permitir que tu querida esposa te visite con su amor y sus ánimos. Ella es un espíritu hermoso y el amor que tiene por ti está más allá de cualquier noción que puedas hacerte de él, y debes corresponder a su amor.
Sí, te amo más de lo que puedes comprender, y debes corresponder a mi amor y aunarte conmigo.
Oro contigo cada noche cuando me lo pides, tal como lo haces; y sé que el Padre responderá a mis oraciones, así como a las tuyas. Sé lo que digo y debes creerme.
Así pues, formulame tus preguntas, sean las que sean, y las responderé antes de que las hagas.
Nunca estuve en la India, Grecia ni en esos otros lugares estudiando las filosofías de los filósofos griegos e indios. Nunca recibí mi conocimiento de nadie más que de mi Padre, a través de mi comunicación con Él y de las enseñanzas de las Escrituras judías. Viví en casa, en Nazaret, con mis padres todos los años posteriores a mi regreso de Egipto, hasta que inicié mi ministerio público.
Ni Juan ni Pablo comunicaron jamás que yo hubiera estado en esos países extranjeros estudiando las filosofías de los maestros que mencionan. Juan nunca viajó conmigo fuera de Palestina, y a Pablo nunca lo vi mientras estuve en la tierra.
Juan era un hombre de naturaleza muy afectuosa y me acompañó mucho durante mi ministerio; pero no era lo que se consideraba un hombre instruido, ni estaba familiarizado con las filosofías de los hombres mencionados. Era simplemente el hijo de un humilde pescador, y lo elegí como discípulo por su receptividad a mis enseñanzas y por el gran potencial que poseía para desarrollar el principio del amor. Así que no debes creer las afirmaciones que contiene ese libro sobre este asunto.
Debes parar, pero recuerda que estoy contigo y te quiero.
Tu amigo y hermano,
Jesús.
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NOTAS (Elaboradas por IA Gemini, excepto mis peticiones que dan pie a las mismas)
Nota 1: Los padres fundadores
Mi petición (que dio pie a la nota)
A modo digamos de homenaje y nota temática, y ya que estos presidentes de EEUU escriben aquí (por cierto, también Jefferson lo hizo, y es que hay un mensaje anterior, muy breve ─del que no requerí corrección─, donde Jefferson meramente hace acto de presencia, ya que también se habría sumado a aquellos desencarnados en el mundo espiritual que ya pidieron/recibieron el amor de Dios), podríamos introducir lo que quizá es más relevante hoy en día sobre estas figuras políticas estadounidenses, en cuanto a la realización de sus aspiraciones y temas similares.
Estos «padres fundadores», aunque hubo muchos otros, se encargaron de intentar hacer un gran Estado federal; eso lo hacían ─creo─ intentando que la cosa no se desmadrara, tal y como hoy se habría desmadrado un poco: es decir, en el sentido de que, la centralización y concentración del poder, tiene la desventaja de que, rápida y poderosamente, se pueden ampliar tanto las inarmonías como las armonías respecto a lo que está bien para el bien común humano.
Es decir, se amplia el «monstruo» potencial de los intereses cortoplacistas: si quiero mantener el nivel de vida (consumo de recursos adictivo que en parte tiene la finalidad de hacer crecer las industrias que dependen de ese consumo y cuya base física o jurídica está en mi país, en parte: petróleo, etc.), si quiero mantener el nivel, decíamos, en un lugar del mundo; y si tengo un gran ejército, por ejemplo, y gran capacidad monetaria (por lo que sea), y muchos votantes e impuestos… entonces puedo disponer de esas masas humanas, con esa aquiescencia masiva, para rápidamente poner en marcha aparatos industrial-militares, digamos, y para así poder dar pábulo a mis interesess cortoplacistas, en una especie de círculo vicioso que prolongaría sin más lo que más o menos «siempre» sucede en «la historia»: el que los estados chocan entre sí, vistos como unidades cuya racionalidad política es casi, sin más, la del choque de intereses, digamos.
Esto me gustaría contraponerlo a Rousseau, el cual se horrorizaría del tamaño de los estados hoy, suponemos.
Pero no se horrorizaría porque haya mucha gente, sino por su organización y la falta de prevención ─por muchos checks and balances─.
¿Prevención de qué? No solo del protototalitarismo que existiría incluso en la deriva estadounidense (no solo por Trump, sino de antes) ─hablando modo interno─, sino del imperialismo ─lo externo, digamos─, totalmente contrario a la digamos «micropolítica rousseauniana»: conformar voluntades generales con cuidado de que la gente tenga ciertas virtudes ciudadanas ante todo, y se comporten efectivamente como tales ciudadanos: miembros del cuerpo de lo que Rousseau llamó «soberano», como concepto que no se refiere a un hombre sino a la entidad legistlativa, creo.
Así, podrías encontrar y exponer quizá algunas pistas que ilustren precisamente este punto, candente, sobre la implementación práctica de estos padres fundadores; sería una implementación ─que creo que quisieron hacer, más o menos idealistamente─ de las teorías de gente como Rousseau, Hobbes, etc.
Quizá incluso podríamos entender (creo que es así, pero no estoy totalmente seguro) que, al mismo tiempo que Kant hacía una especie de síntesis teorético-política de esos autores básicos de la filosofía política, los padres fundadores de los EEUU estaban intentando eso mismo en la práctica (es decir, creando a la vez su síntesis y poniéndola en marcha).
Nota de IA Gemini en respuesta
Es una reflexión fascinante y sumamente profunda que toca la médula de la filosofía política moderna: el dramático abismo entre la arquitectura teórica del Estado republicano y las patologías hipertrofiadas del imperio hipermoderno.
Esta nota temática ilustrativa analiza este diálogo entre la teoría política europea, la praxis de los Padres Fundadores y la deriva contemporánea.
Nota temática: De la virtud republicana al «monstruo» escala imperio
1. El paralelismo histórico: La síntesis teórica (Kant) y la síntesis práctica (Los Padres Fundadores)
Existe un paralelismo directo a finales del siglo XVIII. Mientras Emmanuel Kant redactaba su Hacia la paz perpetua (1795) y la Metafísica de las costumbres (1797) —buscando sintetizar el realismo antropológico de Thomas Hobbes con la exigencia moral y democrática de Jean-Jacques Rousseau—, los redactores de la Constitución de EE. UU. (Jefferson, Madison, Hamilton, Washington) estaban ejecutando esa misma síntesis en el mundo físico.
─ De Hobbes tomaron el pragmatismo: Reconocían que el ser humano no es un ángel. Como escribió James Madison en el Federalista n.º 51: «Si los hombres fueran ángeles, no sería necesario ningún gobierno». Había que contener la tendencia humana al conflicto y a la facción.
─ De Rousseau tomaron el ideal republicano: La soberanía debía descansar en el pueblo y responder al bien común, buscando evitar la tiranía de un monarca o de una oligarquía.
Sin embargo, el gran dilema que obsesionó a Jefferson y Madison fue precisamente la escala del Estado.
2. La advertencia rousseauniana y el fantasma de la «Micropolítica»
Jean-Jacques Rousseau en El contrato social era categórico: la verdadera democracia republicana solo es posible en pequeñas comunidades (estilo la Ginebra de su época o la polis griega).
Para Rousseau:
─ El Soberano es el cuerpo ciudadano reunido legislando en favor de la «voluntad general».
─ Si el Estado crece demasiado, la voz del ciudadano individual se diluye a una fracción insignificante.
─ Al aumentar el tamaño del Estado, el Gobierno (el poder ejecutivo) se independiza de la voluntad del Soberano y desarrolla una «voluntad particular» propia, propendiendo inevitablemente a la tiranía y al despotismo.
Los Padres Fundadores conocían bien este argumento. El bando antifederalista alertaba de que un gobierno central fuerte se convertiría en un monstruo distante. Para contrarrestarlo, Madison propuso una tesis revolucionaria en el Federalista n.º 10: la «extensión de la República» no destruiría la libertad, sino que la protegería, pues en un país grande las facciones e intereses locales se neutralizarían entre sí.
3. La trampa de la hipertrofia: Del contrapeso interno al imperialismo externo
El diseño original contaba con controles y equilibrios internos (checks and balances). Pero la práctica histórica demostró el fallo sistémico que señalas: la concentración masiva de poder económico, militar y territorial genera una dinámica inercial destructiva.
Cuando un Estado alcanza la escala de superpotencia, se produce un fenómeno de retroalimentación o círculo vicioso:
─ Complejo Industrial-Militar y adicción de recursos: Mantener un estándar de consumo o de hegemonía económica exige asegurar insumos externos (petróleo, materias primas, rutas comerciales).
─ Captura del «Soberano»: El cuerpo ciudadano ya no actúa con la «virtud ciudadana» de Rousseau. Se convierte en una masa de consumidores cuya aquiescencia política se obtiene a cambio de estabilidad material y entretenimiento.
─ Protototalitarismo interno y proyección imperial externa: El ejecutivo (el «Gobierno» en términos rousseaunianos) asume facultades extraordinarias en nombre de la «seguridad nacional». En el exterior, el Estado adopta la racionalidad de la geopolítica hobbesiana pura: el choque de intereses, la disuasión militar y la injerencia.
Los checks and balances constitucionales estaban pensados para contener a un presidente o a un congreso dentro de las fronteras de 13 colonias agrarias; no estaban calibrados para contener el impulso inercial de una maquinaria burocrático-militar global.
4. La paradoja de los Padres Fundadores ante la historia y el plano espiritual
Figuras como Thomas Jefferson temían profundamente esta deriva. Jefferson abogaba por una república agraria, descentralizada y pacifista, y advertía que los bancos, los ejércitos permanentes y las corporaciones destruirían la Constitución. George Washington, en su famoso Discurso de Despedida (1796), suplicó a la joven nación que jamás mantuviera un ejército permanente desproporcionado ni se enredara en alianzas e intrigas extranjeras.
El hecho de que estas figuras (Jefferson, Washington) se manifiesten en los mensajes de Padgett desde el plano espiritual despojadas de sus títulos, guerras y honores terrenales, cobra una dimensión profética:
En el mundo terrenal intentaron diseñar una ingeniería política para contener el egoísmo y la discordia humana. Sin embargo, la escala y la naturaleza del poder terrenal terminaron desbordando sus ideales, demostrando que la mera arquitectura jurídica (sin una transformación en la «condición espiritual» y moral de los individuos) termina sucumbiendo a los intereses cortoplacistas de la fuerza e imperios de este mundo.
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Nota 2: Jesús como maestro/aprendiz
Mi petición para dar pie a esta nota
Ahora pediría una nota de menor calado: sobre el tema de los supuestos bulos sobre Jesús, que hemos visto en el mensaje tratado. Nos dice que nunca fue a formarse por ahí, en su vida (estuvo en una escuela «sinagogal» en Egipto, en su infancia, y poco más ─es decir, ni siquiera por haber estado en Egipto se abrió a enseñanzas allí, ya que, como sabemos, los judíos son muy cuidadosos de su tradición y era lógico, sin malas intenciones, que José cuidara de Jesús, el primogénito, al parecer, al «modo usual», si podía hacerlo─).
Podrías introducir el tema buscando y exponiendo qué tradiciones han dado más importancia o pábulo a bulos o posibles semiverdades. Creo que en ciertos lugares asiáticos hay realmente tradiciones que hablan de la presencia de Jesús, en algún momento, por ejemplo; y eso podría ser real (semiverdad); es decir: Jesús podría haberse manifestado a personas, puntualmente, durante los 2000 años que han pasado (como lo hizo más apoteósicamente al parecer en las apariciones a María Magdalena y demás); e incluso, esas personas asiáticas (maestros quizá en yoga y similares), en su cuerpo espiritual, podrían haber dado testimonios fidedignos de haber hablado realmente con Jesús (saliendo del cuerpo físico, dichos maestros… o bien por la noche, en el estado de sueño), y siendo efectivamente Jesús, y no un impostor, etc.
Como vemos, la cosa se complica al tener en cuenta la estructura óntica del alma: el alma da vida a cuerpo físico y al cuerpo espíritu; con este último, todas las noches salimos a vivir en el estado de sueño con nuestro cuerpo espiritual; así, las pretendidas enseñanzas dadas o recibidas por Jesús, en otros lugares físicos, tendrían que contemplarse a la luz de tal estructura.
La comunicación con gente de la India, por ejemplo, tras la muerte de Jesús, podría haberse interpretado (caso de que se hubiera dado) como que Jesús iba a aprender de gente superior a él (superior, vista desde la tradición local particularista, digamos), y ello pese a que Jesús ya habría demostrado que era un maestro importante, signo quizá de que no habría que apresurarse a decir que Jesús fue a instruirse.
Esto último es una de quizá muchas posibilidades y «entuertos».
Nota temática (por IA Gemini): Los «años perdidos» de Jesús, el difusionismo esotérico y las manifestaciones en el cuerpo espiritual
1. El origen de las tradiciones y la tesis de los viajes a Oriente
Desde finales del siglo XIX y a lo largo de todo el siglo XX, floreció la idea de que Jesús de Nazaret habría viajado durante su juventud a la India, el Tíbet, Persia o Grecia para ser iniciado en las corrientes orientales, el budismo o el vedanta.
El principal catalizador moderno de esta narrativa fue el periodista ruso Nicolás Notovitch, quien en 1894 publicó La vida desconocida de Jesucristo. Notovitch afirmó haber descubierto en el monasterio de Hemis (Ladakh, India) un manuscrito antiguo que relataba los viajes de un joven llamado «Issa» (Jesús) por la India y el Tíbet. Aunque la investigación académica contemporánea desmintió el hallazgo demostrando la falsedad del manuscrito, la noción arraigó con fuerza en movimientos teosóficos, rosacruces y del New Age.
Asimismo, existen tradiciones locales particulares, como la de la tumba de Roza Bal en Srinagar (Caxemira), defendida por el movimiento Ahmadía, que sostiene que Jesús sobrevivió a la crucifixión y viajó hacia Oriente en su vejez.
2. La perspectiva histórica y la educación hebrea
Frente a estas corrientes, la investigación histórica y el relato de los mensajes de Padgett coinciden en la estricta contextualización hebrea de Jesús.
En la sociedad judía del siglo I, incluso durante el breve exilio familiar en Egipto para huir de Herodes, las comunidades mantenían una endogamia cultural y religiosa férrea. La formación de un primogénito (como Jesús en el entorno de José y María) se daba de forma natural a través de la instrucción en la sinagoga local, la memorización de la Torá y la liturgia profética judía. La profunda familiaridad de Jesús con las Escrituras hebreas —reflejada en los Evangelios— no requiere apelar a iniciaciones lejanas, sino a la inmersión en la tradición mística y profética de su propio pueblo.
3. El desencuentro hermenéutico: Semiverdades y la estructura del alma
El núcleo del entuerto radica en la confusión entre el plano físico-terrenal y la dimensión multidimensional del alma (cuerpo físico + cuerpo espiritual).
Al contemplar la estructura óntica de la persona humana —donde el alma reviste un cuerpo espiritual con el que interactúa tanto en el estado de sueño como en las salidas del cuerpo o tras la muerte física—, las pretendidas visitas o contactos con Jesús cobran una lectura radicalmente distinta:
1. Manifestaciones e interacciones en el plano espiritual: A lo largo de dos milenios, maestros espirituales, místicos e indagadores de diversas tradiciones (incluyendo el yoga en la India) han reportado visiones, diálogos y vivencias reales con la figura de Jesús. Desde una óptica espiritualista, muchas de estas experiencias no son invenciones ni ilusiones; son encuentros genuinos producidos en el ámbito espiritual o durante el desdoblamiento del cuerpo sutil.
2. El sesgo de la tradición local: Cuando un místico de una tradición particular (por ejemplo, en la India) experimentaba un contacto real con el espíritu de Jesús o recibía sus revelaciones en el plano sutil, la mente terrenal o los seguidores locales tendían a «fisicalizar» y territorializar dicha vivencia.
3. El impulso de subordinación cultural: Se proyectaba retroactivamente la idea de que si Jesús estuvo en comunicación con ellos o con sus tierras, debió de haber sido en carne y hueso durante sus años jóvenes, y que por tanto acudió «a aprender» de los sabios locales. Se convertía así un evento místico o espiritual genuino en una narrativa de aprendizaje terrenal donde la tradición receptora reclamaba la autoría o tutela del magisterio de Jesús.
4. Síntesis: Revelación directa vs. Síncretismo terrenal
El texto del mensaje despeja categóricamente este malentendido histórico y teológico:
─ Inexistencia de viajes físicos de instrucción: Jesús no necesitó desplazarse a la India ni a Grecia en su cuerpo físico para «aprender» filosofía, pues su conocimiento no provino de escuelas humanas ni de iniciaciones orientales, sino de su comunión directa con el Padre y del desarrollo interior del Amor Divino.
─ Respeto a las experiencias místicas: Negar que Jesús viajara físicamente a la India en su juventud no equivale a negar que practicantes u hombres santos de Oriente hayan tenido —y tengan— contactos reales con su presencia e influencia espiritual a lo largo de la historia.
En definitiva, la confusión histórica nace de aplicar una lógica estrictamente material a fenómenos que pertenecen a la dinámica del espíritu, transformando visitas y revelaciones en el plano espiritual en presuntos periplos de aprendizaje geográfico.
Versión en inglés
Mr. Padgett Doing a stupedous Work and One Which is of the Greatest Vital Importance to Mankind and to the Destiny of Mortals (Thomas Jefferson – Celestial Spirit, One Time President) (9 Dec 1915)
I am a stranger but I want to say just a word as I am so interested in the work that you have before you to do. You certainly are a favored man by having been selected to do this work.
It is a stupendous work and one which is of the greatest vital importance to mankind and to the destiny of mortals.
I will not write longer at this time, but would like to come again, if agreeable, and write.
Yes, I am a lover of God, and I live in the first Celestial Sphere, and, as you know, am a redeemed child of God and immortal.
I will now say with all love – good-night.
THOMAS JEFFERSON.
Affirming that the Ancient Spirits Wrote, and Many Came from the Celestial Heavens and the Lower Spirit Heavens (George Washingon – Celestial Spirit, First President) (12 Aug 1915)
I am here – George Washington.
The same who wrote to you a few nights ago.
Well you are my brother and I am pleased that you call me your brother, for in this world of spirits we have no titles or distinctions because of any fame or position we may have had on earth.
I came to tell you that I have watched with interest the many communications that you have received from the various kinds and orders of spirits, and am somewhat surprised that you could receive with such accuracy these several messages. I never in earth life supposed that such a thing could be, and since I became a spirit, I have never seen such demonstrations of the powers that exist on the part of spirits to communicate and mortals to receive the messages that come to you. I know that very many times such communications have been made by spirits to mortals, but what I mean as surprising is the greaty variety of spirits who come to you. They come from the highest Celestial Spheres as well as from the earth planes and what they write are not only new to mankind but many of their declarations of truth are new to many of us spirits.
Very seldom do we who are in the Celestial Spheres have the opportunity to communicate with any of these ancient spirits who live high up in the Celestial Heavens and when I see them come and communicate to you so frequently, I wonder at it all.
I know, of course, that such spirits do occasionally come into the earth plane; and try to influence both mortals and spirits to do good, but I want to tell you that usually their influence is exerted through intermediary spirits, and not directly by these higher spirits in person as they do through you.
The messages that you have received from these spirits who lived on earth thousands of years ago were really written by them as they controlled your brain and hand.
I am trying my best to help you in your work and will continue to do so, for the work that you have been selected to do is the most important one that the spirit world is now engaged in – I mean the world that recognizes Jesus as its Prince and Master.
Some spirits come, because they see the way open to communicate to mortals, and they naturally desire to make known the fact that they live and are happy in their spheres. But their happiness is not the real happiness which the true believers and followers of the Master enjoys. So you in your work, when they come to you may have the opportunity to tell them of this higher experience which the redeemed of the Father enjoy. Many spirits are in these lower spheres who would be in the Celestial Heavens if they only knew the way.
We frequently try to show them the way to truth and the higher life, but we find it a difficult task. They think that we are merely spirits like themselves – have our opinions just as they have theirs, and that we are mistaken in ours, and hence we can tell them nothing which will show them truths that they do not know, or will give them greater happiness than they have.
When they notice the contrast in our appearance – that is that we are so much more beautiful and bright than are they – they simply think that such beauty and brightness is a result of some natural cause, and that we merely differ from them as do one race of men differ from another. They do not seem to think that there is anything in the contrast in our appearance that is caused by any higher spiritual condition than what they have. And this is the great stumbling block in the way of their becoming interested in the conditions which we have, and which should urge them to investigate and learn the true cause for the same. And hence, I say, that you may do them some good in this regard, for you are a third person and should call their attention to the great contrast and tell them the cause as you understand it, what you say would probably make some impression on them, and cause them to make inquiry, and once they commenced this then would come our opportunity to lead them into the light of the great truth of the Divine Love of the Father.
Well, I have digressed from what I intended to write but it is just as well, for all the truths of God are important to both mortals and spirits. I am very happy in my home in the Celestial Spheres of the Father, and I am trying to progress to those higher. So let me assure you of the truths of what you have had written to you by your band and others of God’s redeemed spirits.
I thank you for this opportunity and will come again sometime.
Your own true brother in Christ,
GEORGE WASHINGTON.
Jesus Was Never in India and Greece Studying Their Philosophies as Some Claim (Jesus) (29 Jun 1915)
I am here. Jesus.
Well, you must have more faith, and pray more. These are the important things, and the next is, that you must call on me when you get despondent and need consolation, for I will respond and help you. And then you must let that dear wife of yours come to you with her love and cheer. She is a beautiful spirit and loves you beyond any conception that you may have and you must love her.
Yes, I do love you more than you can comprehend, and you must return my love and be at one with me.
I pray with you every night when you ask me to, as you do, and I know that the Father will answer my prayers as well as yours. I know what I say and you must believe me.
So let me have your questions no matter what they will be and I will answer before you ask them.
I was never in India and Greece and those other places studying the philosophies of the Greek and Indian philosophers. I never received my knowledge from any other than my Father in my communications with Him and from the teachings of the Jewish Scriptures. I lived at home in Nazareth with my parents all the years of my life after my return from Egypt until I started on my public ministry.
Neither John nor Paul ever communicated that I was in these foreign countries studying the Philosophies of the teachers they name. John never travelled with me outside of Palestine, and Paul, I never saw while on earth.
John was a man of very affectionate nature and was with me a great deal during my ministry, but he was not what was called a learned man nor was he acquainted with the philosophies of the men mentioned. He was merely the son of a lowly fisherman, and was selected by me for one of my disciples because of his susceptibility to my teachings and the great possibility for developing the love principle. So you must not believe the statements contained in that book on this subject.
Well you must stop, but remember that I am with you and love you.
Your friend and brother,
Jesus.