[Últ. act.: 31 agosto 2026]
Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés
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Introducción
─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 18:11, y luego hay comentarios.
Esta vez vemos los siguientes cuatro mensajes, que son de Jesús y de Helen.
Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:
Forma parte de un libro que es el segundo volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, de Jesús de Nazaret.
Estos volúmenes fueron preparados y/o compartidos así por Divine Truth, entre otras personas.
Este segundo volumen no estructura los mensajes según temas. Y tal como se ve en su índice, contiene:
─ Una introducción;
─ Una nota breve sobre la edición digital;
─ La lista de mensajes,
─ y un breve apartado final, donde sólo se presenta de nuevo la oración que podemos llamar «del amor divino», y que vimos en el primer volumen.
Versión en español
Jesús – Por qué el hombre debe recibir el Amor Divino para ser admitido en el Reino Celestial (4 junio 1915)
Estoy aquí. Jesús.
Estoy contigo esta noche, pues te he oído anhelar mi presencia y he venido a consolarte y bendecirte.
Mi querido hermano, esta noche posees el Amor del Padre en gran medida en tu alma, y veo que eres muy feliz y sientes que el Padre está muy cerca de ti. Me alegra mucho que tu estado sea tal, pues quiero hablarte de cuánto Amor del Padre te espera para bendecirte y hacerte uno con Él y un verdadero hijo de Su afecto.
Ahora estoy preparado para darte mi próximo mensaje formal, y si deseas recibirlo esta noche, así lo haré.
Pues bien, escribiré sobre el tema: «¿Por qué el hombre debe recibir este Amor Divino para poder ser admitido en el Reino de los Cielos o Reino Celestial?».
En ese Reino no hay espíritus que no hayan recibido este Amor, de modo que sus naturalezas son de la Esencia Divina del Padre. No quiero decir que ningún espíritu sea perfecto en esta naturaleza Divina, sino que el espíritu posee tal cantidad de este Amor Divino en su alma que lo pone en concordancia con la naturaleza del Padre. Hay diferentes grados de perfección o, mejor dicho, diferentes grados de posesión de este Amor por parte de los espíritus; y su felicidad y gloria dependen de la cantidad de Amor que posean. Sin embargo, ningún espíritu que habite este Reino carece de este Amor Divino; y ningún espíritu conserva en su alma ningún pecado o error que haya podido formar parte de él durante su vida terrenal.
Todos los espíritus saben que son inmortales, así como el Padre es inmortal; y este conocimiento les llega únicamente por la posesión de este Amor, que es la Esencia Divina que fluyó hacia sus almas desde la gran naturaleza Divina del Padre. Si algo en el alma no estuviera en concordancia con el Alma del Padre, ese espíritu no podría de ningún modo entrar en ese Reino; y mientras el alma de dicho espíritu permanezca en tal estado de inarmonía, jamás podrá ser recibida en el Reino Celestial. Continuar leyendo «2/56-59) Siguientes cuatro mensajes (Jesús y Helen escriben – Vol. 2) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 2:56-59»