1/12:13-14) 12 (e) Mensajes adicionales (Thomas Paine y K. Stone escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:13-14

[Últ. act.: 15 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 8:03, y luego hay comentarios.

Son dos mensajes, del célebre Thomas Paine, y de la hermana de Leslie Stone, Kate Stone.

En los comentarios, aparte de revisar algún punto, hemos visto algo sobre Paine:
─ su importancia histórica como «librepensador» activista,
─ y algo sobre el «deísmo» (su «no religión»)

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

12) (e) Mensajes adicionales

Se trata de los dos últimos mensajes contenidos en este apartado.

Este apartado es, como vemos, meramente recopilatorio de una serie de mensajes relevantes.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria
e) ─ Mensajes adicionales [estamos aquí: Vemos los últimos dos mensajes en este apartado e), o «12»]

Versión en español
12. Mensajes adicionales (cont.)

El escéptico escritor de la época de las colonias, tildado de infiel por sus contemporáneos, admite haberse equivocado en algunas de sus creencias y, gracias al conocimiento del Amor del Padre, se encuentra en los Ámbitos Celestiales (Thomas Paine) (20 julio 1915)

Recibido el 20 de julio de 1915

Aquí estoy, Thomas Paine.

Cuando morí, no creía en Jesús como el Hijo de Dios ni como su mensajero enviado para mostrar al mundo que el Padre le había otorgado Su Amor Divino, la inmortalidad y el Camino para alcanzarla. Pero ahora creo plenamente en estas verdades, soy seguidor de Jesús y poseedor del Amor Divino.

Cuán diferente sería mi situación actual si esa doctrina errónea y condenatoria que enseñan las iglesias ─que no hay redención más allá de la tumba─ fuera cierta. Nunca pensé que fuera necesaria la redención, ni en la tierra ni después de convertirme en espíritu, sino que creía que, si existía un Dios, me trataría con justicia y me concedería felicidad y gozo en la vida futura, en consonancia con mi concepción de Su amor y misericordia.

Pero debo confesar que me equivoqué en algunos aspectos. Dios es Amor y es misericordioso, pero Su Amor y Su Misericordia se manifiestan únicamente conforme a Sus leyes fijas e inmutables, leyes que se aplican por igual a todos los hombres y que, en su aplicación, no hacen excepciones. «Lo que un hombre siembra, eso cosechará» es tan cierto como que el sol brilla para vosotros en la tierra.

Comprobé la veracidad de esta gran ley por experiencia propia y pagué las penalizaciones por mis pecados. Jesús no podía hacerlo por mí, y nunca pretendió poder hacerlo. Pero sí podía mostrar y, de hecho, muestra el Camino por el cual la acción de las leyes que producen estas penalizaciones puede ser superada por la acción de otras leyes que, por así decirlo, eliminan las penalizaciones del espíritu individual. Esto no cambia la ley, sino la condición del espíritu que atrae estas penalizaciones; y si tan solo los hombres aprendieran este Camino, no permanecerían en tinieblas ni en pecado por creer y afirmar que las leyes de Dios nunca cambian. Si tan solo comprendieran que, si bien las leyes no cambian, la condición del espíritu que exige la acción de esas leyes sí cambia, entrando en acción nuevas leyes… Continuar leyendo «1/12:13-14) 12 (e) Mensajes adicionales (Thomas Paine y K. Stone escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:13-14»

1/12:9-12) 12 (e) Mensajes adicionales (Lafayette, familia Stone y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:9-12

[Últ. act.: 14 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 14:12, y luego hay comentarios.

Son cuatro mensajes, de Jesús, de Lafayette y de dos miembros de la familia de Leslie Stone. Por ejemplo, el famoso revolucionario Lafayette ─que murió en 1834 según la wikipedia─ nos comenta sobre el cambio en su actitud, pues aunque ya llevaba muchos años en el mundo espiritual, resulta que al parecer todavía era capaz de odiar a los alemanes ─recordemos que en el momento de muchos de los mensajes estaba teniendo lugar la llamada «primera guerra mundial»─.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

12) (e) Mensajes adicionales

Se trata de los cuatro siguientes mensajes contenidos en este apartado.

Este apartado es, como vemos, meramente recopilatorio de una serie de mensajes relevantes.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria
e) ─ Mensajes adicionales [estamos aquí: Vemos los siguientes cuatro mensajes en este apartado e), o «12»]

Versión en español
12. Mensajes adicionales (cont.)

El general de la Guerra de la Independencia relata cómo Washington le ayudó a conocer el Amor del Padre y el consiguiente cambio de actitud hacia los alemanes (Lafayette) (26 abril 1916)

Recibido el 26 de abril de 1916.

Estoy aquí, Lafayette.

Desde hace tiempo anhelaba escribirte de nuevo y hacerte saber los resultados de tus consejos. Tras nuestra última comunicación, busqué al general Washington, le hablé de nuestra conversación y le pedí que me explicara qué significaba este Amor Divino y cómo se podía obtener.

Mi pregunta le complació tanto que me estrechó entre sus brazos y me llamó «hijo mío», tal como solía hacer en la tierra. Y con el rostro radiante de amor y felicidad, me explicó lo que significaba este Amor, lo que había hecho por él, la felicidad que le había aportado y cómo avanzaba ahora hacia los Ámbitos Celestiales de luz y verdad.

Y bien, comencé a reflexionar sobre lo que me había dicho y a sentir en mi alma un anhelo por ese Amor y por la felicidad que, según él, me aportaría. Empecé a orar para recibir ese Amor y a tratar de tener fe. Sin extenderme en el relato de los pasos de mi progreso, me alegra decirte que poseo este Amor en cierta medida, y que ahora habito en la tercera esfera y disfruto de la compañía de espíritus que también poseen este Amor y se esfuerzan por progresar.

Mi felicidad es muy distinta de la que tenía antes de que este Amor llegara a mí, y me doy cuenta de que el alma, y no la mente, constituye el hombre, especialmente en el caso de los hijos redimidos de Dios. Nunca imaginé que el alma fuera capaz de tal Amor y felicidad, ni de comprender que el Amor Divino es lo único absolutamente necesario para poner a los espíritus en armonía con el Padre.

Quiero expresarte mi gratitud y decirte que jamás olvidaré tu bondad y amor al orientar mis pensamientos hacia esta gran verdad.

Sí, sigo interesado en la guerra, pero ya no siento por los alemanes el odio que tenía antes. Veo que todos son hermanos e hijos del Padre, y que solo la ambición de unos pocos y las pasiones y el odio de otros prolongan la contienda. Sin embargo, pronto llegará a su fin, pues veo ante mí el colapso de la campaña alemana contra Verdún, y entonces el final vendrá rápidamente. Continuar leyendo «1/12:9-12) 12 (e) Mensajes adicionales (Lafayette, familia Stone y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:9-12»

1/12:6-8) 12 (e) Mensajes adicionales (Mary Kennedy y Helen escriben: las almas gemelas) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:6-8

[Últ. act.: 13 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 16:18, y luego hay comentarios.

Son tres mensajes, de Mary Kennedy y de Helen (almas gemelas de Stone y de Padgett). En sus mensajes, bastante personales, surgen temas fundamentales sobre las almas gemelas y sobre Dios y el mundo espiritual.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

12) (e) Mensajes adicionales

Se trata de los tres siguientes mensajes contenidos en este apartado.

Este apartado es, como vemos, meramente recopilatorio de una serie de mensajes relevantes.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria
e) ─ Mensajes adicionales [estamos aquí: Vemos los siguientes tres mensajes en este apartado e), o «12»]

Versión en español
12. Mensajes adicionales (cont.)

Qué pequeña es la mente humana, incluso la del más erudito, comparada con la del espíritu que alberga en su alma el gran Amor del Padre (Mary Kennedy) (29 enero 1918)

29 de enero de 1918.

Estoy aquí, Mary Kennedy.

Bueno, mi querido, y me refiero a Leslie.

Quizás pienses que soy una simple muchachita inglesa sin ningún conocimiento de lo que los sabios de la tierra llaman psicología. Sin embargo, sé más sobre el alma que el científico tal como se lo conoce en la tierra; pues sé que mi alma es inmortal y no solo eso, sino también la razón de por qué es así. Qué pequeña cosa es la mente humana, incluso la del más erudito, en comparación con la mente de un espíritu que ha recibido el gran Amor del Padre en su alma y comprende que forma parte de la esencia misma del Ser del Padre.

Sé que preferirías que tu Mary fuera un ángel de los Ámbitos Celestiales antes que una de las más sabias entre las sabias en los planos espirituales.

Bueno, querido, todo esto resulta interesante para nosotros desde cierto punto de vista, pero en realidad no tanto como el gran amor que nos une tan íntimamente. El conocimiento del alma, tal como yo lo entiendo, es muy vital, pero el conocimiento de lo que hace que el alma sea una en perfección con su verdadera alma gemela es igualmente importante, si no más.

Qué pobres son aquellos espíritus que investigan el tema del alma de forma meramente intelectual en comparación con aquellos que saben lo que es el alma sin necesidad de indagar con la mente. Y cuando se conoce y se percibe el Amor, qué rico es el espíritu que posee y percibe la verdad de la realidad de ese Amor. La prueba llega sin buscarla, y la especulación se vuelve algo innecesario y desconocido. Continuar leyendo «1/12:6-8) 12 (e) Mensajes adicionales (Mary Kennedy y Helen escriben: las almas gemelas) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:6-8»

1/12:4-5) 12 (e) Mensajes adicionales (Jesús y Mary Kennedy escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:4-5

[Últ. act.: 12 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 14:26, y luego hay comentarios.

Son dos mensajes, de Jesús y de Mary Kennedy. Esta última es el alma gemela del editor de este formato de los mensajes, Leslie Stone.

Jesús nos habla del problema de adorarle a él por encima de Dios, ya que son dos tipos de «amores»:
─ por un lado el amor que podemos tener por (y recibir de) un hermano (como Jesús),
─ y por otro lado el amor que podemos tener por Dios y recibir de parte de Dios (nuestra creadora/creador infinito).

Mary habla un poco del tema del alma gemela, ya que es un mensaje dirigido hacia Leslie.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

12) (e) Mensajes adicionales

Se trata de los dos siguientes mensajes contenidos en este apartado.

Este apartado es, como vemos, meramente recopilatorio de una serie de mensajes relevantes.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria
e) ─ Mensajes adicionales [estamos aquí: Vemos los siguientes dos mensajes en este apartado e), o «12»]

Versión en español
12. Mensajes adicionales (cont.)

El Maestro desea vivamente que la humanidad deje de adorarlo como a Dios. Como se explica en este escrito preliminar, solo Dios puede perdonar el pecado, y Jesús corrige un pasaje del Nuevo Testamento que trata sobre el perdón (Jesús) (25 diciembre 1914)

25 de diciembre de 1914

Estoy aquí, Jesús.

Eres mi querido hermano y te diré lo que deseo que hagas en este momento. No permitas que las preocupaciones de tu vida laboral te impidan elevar tus pensamientos a Dios en adoración y oración, ni creer en mí y quererme como tu amigo y maestro, pues lo soy; y solo deseo que hagas aquello que te una más al Padre y te haga quererme más.

Debes procurar que todos tus pensamientos se centren en la misión para la que te he elegido, pues te he seleccionado y debes cumplir mi obra. Así como yo fui el elegido por Dios para realizar Su obra cuando estuve en la tierra, tú eres el elegido ahora para realizar la mía, llevando al mundo mis mensajes de verdad y amor. Pronto comenzaré a escribirlos y debes conservarlos hasta que estés en condiciones de publicarlos, lo cual no tardará mucho, pues, como ya te he dicho, pronto tendrás a tu disposición los medios que te permitirán dedicarme todo tu tiempo.

No quiero que pienses que no eres digno de realizar esta gran obra, pues, si fuera lo contrario, no te habría elegido; y este solo hecho debería bastar para que no dudes de que eres la persona idónea para la tarea.

Déjame decirte desde ahora que, pase lo que pase con tus negocios y tu trabajo, velaré por ti y apartaré todos los obstáculos para que, como te digo, pronto puedas comenzar con tus tareas. Continuar leyendo «1/12:4-5) 12 (e) Mensajes adicionales (Jesús y Mary Kennedy escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:4-5»

1/12:2-3) 12 (e) Mensajes adicionales (Lucas y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:2-3

[Últ. act.: 11 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 12:27, y luego hay comentarios.

Son dos mensajes de Lucas y de Jesús.

El mensaje de Lucas es el más largo y nos habla del espiritualismo (algunos lo llamaríamos hoy «espiritismo»), como movimiento: sus carencias, etc.

En el comentario tras la lectura, al mirar algunas cosas del artículo de la wikipedia sobre el tema (Spiritualism), vemos por qué más bien nos toca emplear la palabra ‘espiritualismo‘ y no ‘espiritismo’.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

12) (e) Mensajes adicionales

Se trata de los dos siguientes mensajes contenidos en este apartado.

Este apartado es, como vemos, meramente recopilatorio de una serie de mensajes relevantes.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria
e) ─ Mensajes adicionales [estamos aquí: Vemos los siguientes dos mensajes en este apartado e), o «12»]

Versión en español
12. Mensajes adicionales (cont.)

Por qué el espiritualismo, tal como se enseña actualmente, no satisface el alma en sus anhelos de felicidad, paz y contento (Lucas, el apóstol) (5 diciembre 1915)

5 de diciembre de 1915

Estoy aquí, Lucas.

Deseo escribir unas líneas sobre el tema del que estuvisteis hablando tú y tu amigo, el Dr. Stone: si el espiritualismo, tal como se entiende y enseña actualmente, proporciona aquello que satisface el alma de los hombres en sus anhelos de felicidad, paz y contento.

A lo largo de mi vida en el mundo espiritual, he escuchado a muchísimos predicadores y maestros del espiritualismo, tanto en años recientes como a través de las épocas, desde el momento en que entré por primera vez en la vida espiritual; pues debes saber que el espiritualismo no es algo nuevo cuyo origen o creencia se haya dado en los años recientes que siguieron a las manifestaciones en América. A lo largo de los tiempos, los espíritus se han manifestado a la humanidad de una u otra forma, y los hombres han creído en el espiritualismo y han debatido sobre él.

Por supuesto, en épocas pasadas, cuando las iglesias ostentaban el gran poder que les permitía dictar las creencias de los hombres, el espiritualismo no se enseñaba ni se debatía tan abiertamente como en estos últimos años; sin embargo, siempre ha sido conocido por la humanidad durante el tiempo al que me he referido. Sus enseñanzas nunca han ido más allá de los meros fenómenos que demostraban a sus creyentes la continuidad de la vida y la comunicación con los espíritus. Las realidades más elevadas del desarrollo del alma y del Reino de Dios ─tal como se os ha instruido─ nunca se concibieron, o al menos nunca se enseñaron ni creyeron. Solo se debatían y aceptaban los dos hechos que he mencionado; e incluso hoy, los científicos que lo investigan se limitan a los fenómenos, dándose por satisfechos con la prueba de que el hombre nunca muere.

En ningún momento los maestros del espiritualismo han buscado ni enseñado la existencia del Amor Divino o del Reino de Dios; de hecho, tales cosas no podrían haberse enseñado, pues nunca se han conocido. Para el espiritualista, Dios nunca ha sido más que una fuerza abstracta e indefinible, cuya existencia carece de la certeza suficiente como para ser algo más que un mero principio, tal como algunos Lo consideran; y las leyes que rigen toda la naturaleza son a lo único a lo que los hombres deben recurrir en busca de sus nociones sobre el bien y el mal, y para el gobierno de su conducta en la vida. Continuar leyendo «1/12:2-3) 12 (e) Mensajes adicionales (Lucas y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:2-3»

1/12:1) 12 (e) Mensajes adicionales (Elohiam habla – miembro del sanedrín) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:1

[Últ. act.: 10 agosto 2025]


Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de este mensaje dura en el audio hasta el minuto 12:16, y luego hay comentarios.

Es un mensaje de Elohiam, un miembro del llamado «sanedrín» (de Jerusalén, suponemos), hace unos 2000 años, responsable en parte del juicio a Jesús.

Él explica, en resumen, que, en torno a esa condena, lo más importante serían las motivaciones religiosas, y que, lógicamente, tal como se ve en la historia, se ha distorsionado mucho en torno a todo este asunto.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

12) (e) Mensajes adicionales

Se trata del primer mensaje contenido en este apartado.

Este apartado es, como vemos, meramente recopilatorio de una serie de mensajes relevantes.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria
e) ─ Mensajes adicionales [estamos aquí: Vemos el primer mensaje en este apartado e), o «12»]

Versión en español
12. Mensajes adicionales

Un miembro del Sanedrín y juez en el juicio de Jesús expone las razones para condenar al Maestro en aquel tiempo, y ahora exhorta a todos los miembros de su pueblo a aceptar a Jesús como el Mesías largo tiempo buscado y a buscar el amor del Padre mediante una oración ferviente (Elohiam) (23 enero 1917)

23 de enero de 1917

Estoy aquí, Elohiam:

Soy el espíritu de un judío que vivió en tiempos de Jesús; fui miembro del Sanedrín y actué como uno de sus jueces cuando fue condenado por blasfemia y por sus enseñanzas iconoclastas contra las creencias y doctrinas de la fe hebrea. Fui uno de los que votaron a favor de su pena de muerte y, al hacerlo, actué con una convicción tan honesta como le era posible a un creyente sincero en su fe.

Por consiguiente, no albergaba prejuicios contra Jesús como hombre ni como el fanático que yo creía que era. Y consentí en su muerte únicamente porque estaba convencido de que atentaba contra nuestra religión y de que representaba un peligro para el bienestar de mi pueblo. Los mortales de hoy no pueden comprender del todo la relación exacta que existía entre Jesús y sus enseñanzas con la seguridad de nuestra religión y la preservación de una fe que creíamos transmitida directamente por Dios mediante nuestros profetas y maestros. Y cuando nos vimos confrontados con lo que considerábamos sus enseñanzas destructivas e irreligiosas, tras numerosos e infructuosos intentos de contenerlo mediante amenazas y persuasión, concluimos que nuestro deber absoluto e indiscutible para con Dios exigía apartarlo de su esfera de acción, aunque tal resultado solo pudiera lograrse mediante su muerte.

Si los mortales del tiempo presente pudieran comprender nuestras profundas convicciones religiosas y el sentido de la obligación que nos incumbía de proteger y mantener íntegras las doctrinas y enseñanzas divinas de nuestra fe ─en especial aquella que proclamaba la unicidad de Dios (Nota: Jesús, por supuesto, nunca puso en duda la unicidad de Dios. La preocupación del espíritu en este caso evidentemente proviene de la interpretación errónea actual de las enseñanzas de Jesús, que ya se daba así entre sus discípulos antes de su muerte)─, no juzgarían el acto de los judíos de condenar a muerte a Jesús como algo inusual o imprevisto. Para nosotros y nuestra religión, él ocupaba el lugar de un instigador de la sedición, del mismo modo que, en tiempos modernos, hay quienes han ocupado ante los gobiernos civiles la posición de promotores de la traición y han sufrido los castigos que dichos gobiernos, con la aprobación general, les han infligido.

Sin embargo, a nuestro juicio no solo era culpable de traición a nuestra vida nacional, sino también de traición a la vida superior y divinamente concedida del gobierno religioso de nuestra raza, el pueblo elegido de Dios, como creíamos con sinceridad y celo. Incluso en tiempos más recientes se han presentado hombres afirmando ser los ungidos de Dios con misiones que cumplir, y han reunido a su alrededor a un grupo de seguidores a quienes han convencido de la veracidad de su carácter, de su misión y de sus enseñanzas. Durante un breve periodo se les permitió proclamar sus pretensiones y doctrinas, para luego ser ejecutados repentinamente por decreto de las autoridades, tachados de agitadores y enemigos de la Iglesia o del Estado, cayendo en el olvido junto con sus doctrinas. Continuar leyendo «1/12:1) 12 (e) Mensajes adicionales (Elohiam habla – miembro del sanedrín) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 12:1»

1/11:66-68) 11. La expiación vicaria (B., Lucas y Garner escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:66-68

[Últ. act.: 9 agosto 2026]


Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 15:48, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen cierta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son  mensajes de un completo desconocido (B.), de Lucas y de Garner. Tratan por ejemplo de las dificultades, en el progreso, desde el estado bajo al que muchas personas llegan al pasar al mundo espiritual.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los últimos tres mensajes contenidos en este apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los últimos tres mensajes de este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Un espíritu escribe sobre su experiencia en los infiernos: «Es difícil aprender sobre las cosas celestiales en el infierno» (B.) (8 enero 1917)

Estoy aquí, B____, y quiero decir unas palabras. El indio intentó detenerme, pero tu esposa dijo que me dejara escribir, y es lo que estoy haciendo.

Bueno, sigo en el infierno y sufriendo; desearía poder morir de nuevo, pero no puedo y tendré que aguantarlo. Ni siquiera puedo hacerme el sordo (estaba muy sordo cuando vivía en la carne) para poder librarme de algunos de mis tormentos, pues estoy rodeado de los seres más infernales que podáis imaginar, y tengo que escucharlos. No sirve de nada intentar luchar, porque no puedo hacer daño a nadie, y se volvieron aún más molestos cuando intenté darle un puñetazo a uno de ellos.

Es horrible, y lamento no haber escuchado ni intentado comprender lo que el Doctor me decía tan a menudo cuando estaba en la tierra, pero ahora es demasiado tarde. A menudo oigo lo que te dice ahora en vuestras conversaciones, pero por alguna razón no logro entenderlo del todo y, además, si lo hiciera, estos malditos y feos espíritus me arrebatarían toda la comprensión. Es difícil aprender lo que llamáis cosas celestiales en el infierno, y soy tan desdichado que no veo salida hacia el alivio.

El padre del Doctor me habló y me dijo cosas parecidas a las que me decía el Doctor; me sentí mejor mientras me lo decía y me vino algo de esperanza, pero cuando regresé a mi infierno y vi todos los horrores y a los espíritus feos y aulladores, lo olvidé, y los sentimientos infernales volvieron a apoderarse de mí, y sufrí. Continuar leyendo «1/11:66-68) 11. La expiación vicaria (B., Lucas y Garner escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:66-68»

1/11:63-65) 11. La expiación vicaria (Jefferson, Washington y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:63-65

[Últ. act.: 8 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de este mensaje dura en el audio hasta el minuto 11:22, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes no tienen tanta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son tres mensajes: de Jefferson, Washington y de Jesús.

Tratan sobre el tema de la conexión con el mundo espiritual (la conexión que está teniendo Padgett, por ejemplo). Jesús comenta también que nunca tuvo que estudiar, o que nunca fue a estudiar, las filosofías griegas, hindús, etc., tal como a veces se dice que fueron «sus influencias».

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los siguientes tres mensajes contenidos en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los siguientes tres mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

El Sr. Padgett realiza una obra magnífica y de vital importancia para la humanidad y el destino de los mortales (Thomas Jefferson – Espíritu celestial, expresidente) (9 diciembre 1915)

No soy un conocido tuyo, pero deseo decirte unas palabras, pues me interesa mucho la labor que tienes por delante. Sin duda, eres un hombre privilegiado por haber sido elegido para realizarla.

Es una obra magnífica y de vital importancia para la humanidad y el destino de los mortales.

No escribiré más por ahora, pero me gustaría volver a escribirte si te es posible.

Sí, amo a Dios, vivo en la primera esfera celestial y, como sabes, soy un hijo redimido de Dios e inmortal.

Con todo mi amor te daré ya las buenas noches.
Thomas Jefferson

Confirmación de que los espíritus antiguos escribieron, y muchos vinieron de los Ámbitos Celestiales y de los cielos espirituales inferiores (George Washington – Espíritu celestial, primer presidente) (12 agosto 1915)

Estoy aquí, George Washington. El mismo que te escribió hace unas noches.

Bueno, eres mi hermano y me complace que me llames así, pues en este mundo de espíritus no tenemos títulos ni distinciones por cualquier tipo de fama o posición que hayamos tenido en la tierra.

Vine a decirte que he observado con interés las numerosas comunicaciones que has recibido de las diversas clases y órdenes de espíritus, y me sorprende un tanto la precisión con la que has podido recibir estos diversos mensajes. Jamás en mi vida terrenal supuse que algo así pudiera darse, y desde que me convertí en espíritu, nunca he visto semejante demostración del poder que poseen los espíritus para comunicarse y los mortales para recibir los mensajes que te llegan. Sé que muchas veces los espíritus se han comunicado con los mortales, pero lo que encuentro sorprendente es la gran variedad de espíritus que acuden a ti. Provienen de las esferas celestiales más elevadas, así como de los planos terrenales, y lo que escriben no solo es nuevo para la humanidad, sino que muchas de sus declaraciones de la verdad son nuevas para muchos de nosotros, los espíritus.

Rara vez quienes habitamos las esferas celestiales tenemos la oportunidad de comunicarnos con alguno de estos espíritus antiguos que viven en lo más alto de los Ámbitos Celestiales, y cuando los veo venir y comunicarse contigo con tanta frecuencia, todo ello me asombra.

Sé, por supuesto, que tales espíritus acuden a veces al plano terrenal e intentan influir tanto en los mortales como en los espíritus para que hagan el bien; pero quiero decirte que, por lo general, su influencia se ejerce a través de espíritus intermediarios, y no directamente por estos espíritus más elevados en persona, tal como lo hacen a través de ti.

Los mensajes que has recibido de estos espíritus que vivieron en la tierra hace miles de años fueron realmente escritos por ellos mismos, mientras controlaban tu cerebro y tu mano.

Me esfuerzo al máximo por ayudarte en tu labor y seguiré haciéndolo, pues la labor para la cual has sido elegido es la más importante en la que el mundo espiritual se encuentra inmerso actualmente; y me refiero al mundo que reconoce a Jesús como su Príncipe y Maestro. Continuar leyendo «1/11:63-65) 11. La expiación vicaria (Jefferson, Washington y Jesús escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:63-65»

1/11:62) 11. La expiación vicaria (Jesús escribe: ¿qué es un alma perdida?) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:62

[Últ. act.: 7 agosto 2026]


Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Notas
─ Versión en inglés 

___

Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de este mensaje dura en el audio hasta el minuto 13:10, y luego hay comentarios. Esta vez el mensaje tiene cierta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Esta vez vemos un solo mensaje, muy relevante, de Jesús.
Trata sobre el tema de la caída, las almas perdidas, etc.

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata del siguiente mensaje contenido en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos el siguiente mensaje en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

Cómo el alma de un mortal recibe el Amor Divino y cuál es su efecto, aun cuando posteriormente su mente se entregue a creencias que tienden a impedir el crecimiento del alma. ¿Qué es un alma perdida? (Título alternativo (DT): Jesús explica cómo el alma recibe el Amor Divino y cuál es su efecto, aunque posteriormente la misma persona opte por usar su voluntad para ignorar el Amor y actuar en desarmonía con las Leyes de Dios, impidiendo así el crecimiento del alma) (Jesús) (10 noviembre 1916)

Estoy aquí, Jesús.

Vengo esta noche a decirte que estás en mejor condición que anoche y que, de hecho, lo has estado durante las últimas noches. Deseo escribirte un mensaje sobre la cuestión de: «¿Cómo recibe el alma de un mortal el Amor Divino y cuál es su efecto, aun cuando posteriormente su mente se entregue a aquellas creencias que tiendan a impedir el crecimiento del alma?». «¿Qué es un alma perdida?».

Como sabes, la afluencia de este Amor se produce por su otorgamiento a través del Espíritu Santo en respuesta a la oración y los anhelos sinceros. Me refiero a la oración y los anhelos por el Amor mismo, y no a las oraciones en general por los beneficios materiales que los hombres, según creen, piden y desean con mayor frecuencia y naturalidad. Las oraciones de los mortales por estas cosas, que pueden contribuir a hacerlos prósperos y felices en su amor natural, también son respondidas si es lo mejor que así sea; sin embargo, estas no son las oraciones que atraen el Amor Divino ni las que hacen que el Espíritu Santo obre en los hombres.

A medida que las oraciones del alma sincera y ferviente ascienden al Padre, esa alma se abre a la afluencia de este Amor, y sus percepciones se amplían y entran en mayor sintonía con las condiciones e influencias que siempre acompañan la presencia de este Amor; en consecuencia, su entrada en el alma se hace más fácil y su recepción más perceptible para el sentido álmico. Cuanto más ferviente sea la oración y más sinceros los anhelos, más pronto llega la fe y, con ella, la certeza de que el Amor Divino está impregnando el alma.

Una vez que el Amor Divino se aloja en el alma, esta, en la medida en que lo recibe, se convierte, por así decirlo, en una sustancia transformada que participa de la Esencia del Amor; y, así como el agua puede teñirse con un ingrediente ajeno a ella, cambiando no solo su apariencia sino también sus cualidades, así también este Amor Divino cambia la apariencia y las cualidades del alma, y este cambio cualitativo perdura para siempre. Las cualidades naturales del alma y la Esencia del Amor se funden en una sola y se unen, de modo que la constitución del alma se vuelve completamente diferente de lo que era antes de la afluencia del Amor, si bien esto ocurre solo en la medida del Amor recibido.

A medida que este Amor aumenta en cantidad, el cambio y la transformación se hacen proporcionalmente mayores hasta que, finalmente, la transformación puede llegar a ser ─y será─ tan grande que la totalidad del alma se convierte en una entidad de esta Esencia Divina y participa de su propia Naturaleza y Sustancia: un ser de Divinidad.

Una vez que este Amor entra, posee verdaderamente el alma y obra la transformación mencionada, este Amor nunca la abandona ni se disocia de ella; su carácter de Esencia Divina jamás se degrada al del mero amor natural y, en la medida en que esté presente, el pecado y el error carecen de existencia, porque es tan imposible que esta Esencia y el pecado y el error ocupen las mismas partes del alma al mismo tiempo como lo es que dos objetos materiales ocupen el mismo espacio simultáneamente, tal como dicen vuestros filósofos.

Conforme este Amor aumenta en cantidad, el cambio y la transformación se hacen proporcionalmente mayores, hasta que finalmente la transformación puede ser y será tan grande, que toda el alma se convierte en una cosa de esta Esencia Divina y participa de su propia Naturaleza y Sustancia, un ser de Divinidad.

La Divinidad nunca cede su lugar ante aquello que no es de lo Divino. El hombre trabaja hacia la consecución de lo Divino cuando sigue el camino dispuesto para obtener la Naturaleza Divina; y, a medida que avanza y obtiene una porción de esta Divinidad, por pequeña que sea, jamás podrá desandar sus pasos hasta el punto de desprenderse de esta Esencia transformadora ni volver a quedar privado de su presencia.

Pero esto no significa que un hombre no pueda perder la conciencia de la existencia de esta Esencia en su alma, pues con frecuencia la pierde. Entregarse a sus apetitos carnales y a sus malos deseos lo situará en una condición tal que podría dejar de tener conciencia de la existencia del Amor Divino en su alma; y, para sí mismo, será como si nunca hubiera experimentado la transformación de la que hablo.

Y aunque este Amor jamás podrá ser erradicado por los males en los que el hombre incurra ni por las creencias mentales que adquiera, el progreso de este Amor en su alma puede, no obstante, verse frenado y estancarse, como si el Amor no existiera; y el pecado y el error pueden parecer los únicos elementos dominantes de su vida y de su ser. Sin embargo, una vez poseído, el Amor no puede ser desplazado del alma por el pecado y el error, por profundos e intensos que estos sean. Sé que esto puede parecer extraño e imposible al pensamiento intelectual humano, y sé que no concuerda con lo que se me ha atribuido respecto a la enseñanza de que un alma puede perderse; sin embargo, un alma que ha recibido una vez esta Esencia Divina no puede perderse, aun cuando su falta de percepción de la presencia de este Amor y la falta de despertar del mismo de su estado latente ─causadas por el pecado, el error y sus creencias erradas─ puedan diferir la manifestación de la vida y existencia de dicho Amor durante mucho tiempo, teniendo que soportar gran sufrimiento y oscuridad el alma que se encuentre en tal condición.

Y con esto no debe entenderse que un alma no pueda perderse, pues sí puede; muchas se han perdido y se perderán, y muchas se darán cuenta de ello cuando ya sea demasiado tarde.

Ahora bien, ¿qué es un alma perdida? No es un alma que un hombre pueda perder realmente en el sentido de verse privado de ella o separado de ella en los hechos, ni tampoco en lo que respecta a su conciencia de carecer de alma; pues si bien a veces puede llegar a creer que ha perdido su alma ─en el sentido de no poseer ninguna─, se equivoca: el alma, que es el hombre mismo, nunca puede ser separada de él, y mientras viva en el cuerpo físico o en el cuerpo espiritual, su alma estará con él.

Y, sin embargo, un hombre puede tener un alma, consciente o inconscientemente, y al mismo tiempo haberla perdido. Esto puede parecer una paradoja para el intelecto mortal o para el intelecto del espíritu, pero es verdad.

Entonces, ¿qué es un alma perdida? Cuando Dios dio al hombre un alma, esta fue hecha a imagen, pero no en la Sustancia de su Hacedor; y, al mismo tiempo, se le concedió el privilegio de que dicha alma llegara a ser de la Sustancia del Padre y, hasta cierto punto, Divina, con derecho y capacidad para habitar en el Reino Celestial del Padre, donde todo es de la Esencia y Naturaleza Divinas.

Cuando los primeros padres, por su acto de desobediencia, malograron ese privilegio, sus almas perdieron la posibilidad de llegar a ser de Naturaleza Divina y de estar en unidad con el Padre en Su Reino; con ello, no perdieron el alma natural, que formaba parte de su creación, sino el alma que poseía la posibilidad de obtener la Esencia de la Divinidad y la Inmortalidad, tal como el Padre posee la Inmortalidad.

Y, como ya he dicho anteriormente, con mi venida este gran privilegio fue restaurado a la humanidad, y el alma perdida volvió a ser objeto de recuperación para el hombre, quien tiene ahora ese privilegio tal como lo tuvieron los primeros padres antes de la caída; sin embargo, los hombres también pueden perderlo, tal como les ocurrió a ellos. Así como las almas de aquellos estaban perdidas mientras no recibieran en ellas la Esencia Divina del Padre, así sucede hoy con los hombres: sus almas están perdidas hasta que reciban esta Esencia Divina en su interior, y a menos que la reciban. Así como los primeros padres, por su desobediencia y su negativa, malograron el privilegio de que sus almas se convirtieran en una Sustancia Divina y viviente, así también ahora los hombres, por su desobediencia y su negativa, malograrán el privilegio de salvar sus almas de la separación de la Unidad Divina con el Padre.

El alma perdida es tan real como las certezas de las leyes inmutables del Padre, y solo mediante la acción del Amor Divino puede el alma perdida convertirse en el alma hallada.

Los hombres pueden creer y enseñar que dentro de ellos habita una parte de lo Divino que hará que sus almas progresen y se desarrollen hasta alcanzar la condición de Divinidad que las convertirá en parte de la Divinidad del Padre. Pero en esto todos se equivocan, pues, si bien el hombre fue la creación suprema de Dios ─la más perfecta y hecha a Su imagen─, en el hombre no hay parte alguna de lo Divino; y, al no tener parte de lo Divino, le resulta por completo imposible progresar por sí solo hasta llegar a poseerlo. Él, por sí mismo, independientemente de cuál sea su desarrollo, nunca podrá llegar a ser más grande, más perfecto ni de una naturaleza superior a lo que era en el momento de su creación.

Lo Divino viene de arriba y, una vez implantado en el alma del hombre, no hay límite para su expansión y desarrollo, ni siquiera en los Ámbitos Celestiales. Que todos los hombres busquen este Amor y no habrá almas perdidas; pero, lamentablemente, muchos no lo harán, y los cielos espirituales se llenarán de almas perdidas que carecen de la Esencia Divina del Padre.

He escrito suficiente por esta noche, y me complace la forma en que has recibido mi mensaje. Continúa orando al Padre por más y más de Su Amor Divino, y tus oraciones serán respondidas; además, comprenderás, con la certeza de la posesión consciente de la Esencia Divina, que tu alma no está perdida y nunca lo estará.

Así que, con mi amor y bendiciones, te deseo buenas noches y que Dios te bendiga.
Tu hermano y amigo,
Jesús

___

NOTAS

Nota 1

Nota elaborada por IA Gemini para el párrafo que empieza así: «Ahora bien, ¿qué es un alma perdida?»

El autor está desglosando tres niveles de la idea de «perder el alma»:

─ Perderla realmente (being deprived of it).

─ Estar separado de ella de hecho (separated from it actually).

─ Ni siquiera en el plano de la conciencia subjetiva (or even as regards his consciousness of not having a soul); es decir, el hombre no solo no la pierde en la realidad objetiva, sino que tampoco la «pierde» en el sentido de quedarse permanentemente sin la experiencia o la existencia de ella, aunque a veces caiga en la ilusión de pensar que no la tiene.

El propósito de esa acotación es enfatizar que el alma no desaparece ni objetiva ni subjetivamente de forma definitiva: el hombre jamás se queda «sin alma», aun cuando mentalmente crea haberla perdido.

Nota 2 (elaborada por IA Gemini)

(Mi petición, para dar pie a la nota, fue:

Querría una nota sobre los puntos claves de este tema, en la tradición, viendo quizá las diferencias básicas entre diferentes doctrinas o dogmas y creencias: alguna quizá cristiana protestante relevante, la católica, la judía, la musulmana, la hinduista, etc.: los lugares donde haya más tensión y claramente mayor debate, digamos (aunque esté equivocado, en su base, con respecto a nuestro paradigma aquí), respecto a este tema de las «almas perdidas»).

2. Nota Temática: El «Alma Perdida» y la Naturaleza del Alma en las Grandes Tradiciones

El texto presenta un paradigma teológico muy particular: el alma humana es una creación perfecta en el plano natural, pero no posee intrínsecamente la Esencia Divina ni la Inmortalidad divina. La «pérdida» del alma no significa su aniquilación ni la condenación a un tormento infalible, sino la privación del don de la transformación divina (deificación o teosis), permaneciendo relegada al mero amor y naturaleza humanos.

A continuación, se analizan las coincidencias, discrepancias y puntos de tensión de este concepto con las principales doctrinas espirituales:

1. Cristianismo Católico y Ortodoxo

─ La tensión clave: La naturaleza del alma (Imago Dei) vs. la Gracia.

─ Doctrina: El catolicismo enseña que el alma es inmortal por creación directa de Dios. El pecado original no destruyó la naturaleza humana, pero la privó de la gracia santificante. En la Ortodoxia Oriental existe el concepto de Theosis (divinización del hombre por la gracia), que guarda una notable semejanza formal con el texto traducido.

─ Diferencia con el texto: Para el dogma católico y ortodoxo, el «alma perdida» es aquella que muere en pecado mortal y sufre la condenación eterna (Infierno), entendida como la separación definitiva de Dios. En el texto de 1916, en cambio, el «alma perdida» simplemente queda excluida del Reino Celestial/Divino, viviendo en planos espirituales inferiores pero no sufriendo necesariamente un castigo eterno de tortura.

2. Cristianismo Protestante (Reformado y Evangélico)

─ La tensión clave: La depravación total vs. la chispita divina interior.

─ Doctrina: El protestantismo tradicional (calvinismo, luteranismo) rechaza rotundamente la noción de que exista una «chispa divina» o bien inherente en el hombre tras la caída (Depravación Total). La salvación proviene exclusivamente de la fe y la gracia (Sola Fide, Sola Gracia).

─ Confluencia con el texto: El texto coincide con el protestantismo en rechazar la idea de que el hombre tenga «una parte de lo divino dentro de sí» que evolucione por mérito propio («en el hombre no hay parte alguna de lo Divino»).

─ Diferencia: El protestantismo considera que el alma no regenerada está espiritualmente «muerta» y destinada a la perdición eterna, no a una mera existencia en un «cielo espiritual inferior».

3. Mística Judía (Cábala) y Judaísmo

─ La tensión clave: Estructura multinivel del alma.

─ Doctrina: El judaísmo no tiene un dogma único sobre el «infierno». En la Cábala, el alma tiene cinco niveles (Nefesh, Ruach, Neshamah, Chayah, Yechidah). El nivel más alto (Yechidah) representa la unidad pura con lo Divino.

─ Similitud: Un alma que no desarrolla sus niveles superiores mediante la Torá y las mitzvot no alcanza la luz del Olam HaBa (el Mundo Venidero) en su plenitud. El concepto judío de «perderse» es una falta de alineación con el propósito divino, no un tormento mitológico.

4. Islam

─ La tensión clave: La Fitrah (naturaleza primordial) y la rendición.

─ Doctrina: El Islam enseña que todo ser humano nace con Fitrah (una inclinación natural e innata a reconocer a Allah). No existe el «pecado original» hereditario. El alma (Nafs) se pierde cuando se deja arrastrar por el ego y la desobediencia, alejándose de Dios.

─ Diferencia: En la teología islámica, el alma perdida (Al-Khasirun) enfrentará el juicio en el Jahannam (Infierno) si muere en estado de desacato o shirk (asociación de divinidades). No hay cabida para la idea de que el hombre pueda adquirir la «Esencia de Dios», pues el Islam mantiene una distancia ontológica insalvable entre el Creador (Khaliq) y la creación (Makhluq).

5. Hinduísmo (Vedanta y Bhakti)

─ La tensión clave: ¿El alma es ya Divina o necesita la Gracia externa?

─ Doctrina (Advaita Vedanta): En el Advaita, el alma individual (Atman) es de la misma sustancia que la Realidad Suprema (Brahman). La percepción de estar «perdida» es pura ilusión (Maya). El alma no necesita «recibir» nada de fuera, sino despertar a su propia divinidad inherente.

─ Doctrina (Bhakti / Dvaita): En las corrientes devocionales (como el Vaishnavismo), el alma es eternamente distante de Dios y necesita la Gracia (Kripa) para liberarse del Samsara.

─ Oposición radical con el texto: El texto ataca frontalmente la postura del Advaita Vedanta cuando afirma: «Los hombres pueden creer que dentro de ellos habita una parte de lo Divino… Pero en esto todos se equivocan». El texto afirma categóricamente que la divinidad no es inherente al hombre, sino un don exógeno («Lo Divino viene de arriba»).

Cuadro Comparativo del «Alma Perdida»

Texto de 1916 (Jesús a través de Padgett)

Naturaleza del Alma al nacer: Perfecta en el orden natural, pero puramente humana.
¿Posee algo Divino dentro?: No; lo Divino entra únicamente como un don (Amor Divino).
Concepto de «Alma Perdida»: Aquella que no recibe la Esencia Divina y queda excluida del Reino Celestial.

Catolicismo

NdA: Creada a imagen de Dios, pero privada de gracia santificante.
¿Divino?: Posee la imagen de Dios (Imago Dei), pero no la vida divina activa sin el Bautismo/Gracia.
Concepto: Aquella en estado de pecado mortal que sufre la separación eterna (Infierno).

Protestantismo

NdA: Caída y depravada tras el pecado original.
¿Divino?: No; totalmente manchada por el pecado.
Concepto: Aquella no elegida / no regenerada por la fe en Cristo.

Advaita Vedanta

NdA: Idéntica a la Divinidad (Atman = Brahman).
¿Divino?: Sí, el alma es Divinidad pura velada por la ignorancia.
Concepto: Concepto ilusorio: el alma nunca está perdida realmente, solo dormida.

Islam

NdA: Pura y receptiva (Fitrah).
¿Divino?: No; es una creación sumisa a Dios.
Concepto: Aquella que rechaza la verdad y cae en el juicio divino (Jahannam).

Nota 3: La religión ortodoxa (elaborada por IA Gemini)

(Mi petición para dar pie a esta nota fue:
¿se diría que, en los ortodoxos, es donde más encontramos, dentro de las tradiciones más grandes, una concepción tal que así, quizá (no sé)?:
─ esa theosis, sería un proceso nuevo para el ser humano (si es que lo es, en la trad. ortodoxa); es decir, requiere una cierta «conversión», y no tanto de rituales al estilo de la magia primitiva, como el del bautismo (aunque me temo que los ortodoxos tendrán también mucho ritual «mágico») (y sin por ello prescindir de que, por eso, por esa novedad para el alma del humano concreto, precisamente el alma podría entrar en «nuevas noches oscuras» pero que ya están sobre otra base plantadas);
─ esa theosis sería un proceso progresivo, y además, con altibajos posibles (como los retratados aquí en Padgett), pese a que todo sea esencialmente «novedoso». Esto lo podríamos comparar con el proceso dado aquí en Padgett: hay un rasgo que nos dice que, una vez que se entra en la «nueva liga» (haciendo una analogía deportiva), se tratará también un proceso; y, aunque este es una purificación, lo es de manera diferente; o bien, no es solo purificación, o no es eso en sí, ya que lo más importante no es que el alma se esté purificando ─que también─ sino que se está transformando, al ponerse ella primero la meta de la relación personal, amorosa, con su creador, Dios.)

Nota 3 

Sí, la Cristiandad Ortodoxa (especialmente la tradición hesicasta y palamita) es, con diferencia, la tradición principal dentro del cristianismo histórico que más se aproxima estructural y formalmente a la dinámica descrita en Padgett.

Para precisar esa afinidad —así como los puntos donde se cruzan y donde divergen—, podemos desglosar los dos aspectos que planteas:

1. La Théosis como una «nueva liga» ontológica, la conversión y el papel del ritual
─ Novedad cualitativa y gracia increada: En la Ortodoxia (según la distinción formulada por San Gregorio Palamás), Dios es inaccesible en su Esencia, pero se comunica mediante sus Energías Increadas. La théosis no es una mera mejora moral del hombre, sino la participación real de la criatura en la vida divina. Al igual que en Padgett, el alma entra en una «nueva liga»: no se limita a ser «limpiada», sino que pasa a revestirse de una cualidad que no poseía por su sola creación.

─ El Bautismo vs. la disposición interior (¿Magia o conversión?):

* En la Ortodoxia: Aunque los ortodoxos conservan una liturgia riquísima y consideran el Bautismo/Crismación como el misterio donde se deposita la «semilla» de la gracia, la teología ortodoxa rechaza tajantemente cualquier interpretación «mágica» o automática de los sacramentos. Si la voluntad y el corazón del hombre no cooperan (synergeia), esa gracia bautismal queda sepultada, latente o «dormida» por el pecado (exactamente igual que en el texto de Padgett).

* La conversión y la oración continua: Para que la gracia dé fruto se requiere la metanoia (conversión profunda de la mente y el corazón) y la práctica interior de la Oración del Corazón (Hesicasmo), donde se busca una relación de amor personal y libre con Dios.

2. Progresión, altibajos («noches oscuras») y la transformación por el Amor
─ Proceso dinámico e infinito: Para San Gregorio de Nisa y la teología ortodoxa posterior, la théosis es un proceso dinámico que nunca se detiene, ni siquiera en la eternidad (el concepto de éktasis o progreso infinito). Coincide de pleno con lo que dice Padgett: «una vez implantado en el alma del hombre, no hay límite para su expansión y desarrollo, ni siquiera en los Cielos Celestiales».

─ Altibajos y el letargo del alma: En la tradición hesicasta (los Padres del Desierto, San Juan Clímaco, San Silvano del Athos), el camino espiritual no es una línea recta ascendente. El alma experimenta avances, seguidos de periodos de «sequedad», «acedia» o eclipse de la luz divina causados por la distracción, el orgullo o los apegos. El alma no pierde la presencia objetiva del sello divino, pero sí pierde la «conciencia» o la percepción de ella, exactamente la paradoja que explicaba Padgett («tener un alma y al mismo tiempo haberla perdido para la propia conciencia»).

─ Purificación vs. Transformación por Amor:

* En la mística occidental posterior se enfatiza a menudo la «purificación» como un trámite para pagar una deuda o eliminar la culpa.

* En la Ortodoxia y en Padgett, la purificación es un subproducto secundario. Lo central es la relación amorosa y personal con el Creador. El alma no se purifica para luego amar; se purifica porque ama y porque la luz del Amor Divino, al entrar, va disolviendo por sí misma las opacidades de la naturaleza humana (el símil del agua que cambia de color al mezclarse con una sustancia externa).

Las dos diferencias fundamentales que persisten
Aunque la estructura del proceso es casi idéntica entre la Théosis ortodoxa y el Amor Divino de Padgett, persisten dos diferencias de fondo:

1. La Cristología: Para la Ortodoxia, la théosis es posible porque Dios mismo se hizo hombre en la Persona de Jesucristo (Encarnación: «Dios se hizo hombre para que el hombre se haga dios»). Para Padgett, Jesús es un ser humano totalmente transformado por el Amor Divino que vino a reabrir la vía, pero no la Segunda Persona de la Trinidad encarnada.

2. La Naturaleza del Alma previa: Para la Ortodoxia, la capacidad de divinización está ligada a que el alma fue hecha a imagen de Dios desde la creación. Para Padgett, el alma creada es puramente humana y carece en absoluto de nada divino hasta que pide y recibe activamente el Amor Divino a través del Espíritu Santo.

Nota 4 («ecumenismo» natural)

(Mi petición para dar pie a esta nota fue:
En los místicos de cada tradición, de todas maneras, siempre se podrán encontrar paralelismos, parece.
Esto sería algo más complicado de «anotar»… pero si nuestro paradigma es cierto, todas las personas del planeta (y por tanto los místicos de cada tradición), estarían así como tocadas por una nueva posibilidad o capacidad en sus almas, el privilegio restaurado.
Ya lo he comentado esto, aunque de manera algo indirecta, en alguna petición de Notas; pero es una cosa casi de cajón, que casi cae por su propio peso: si ha surgido, efectivamente, una nueva «dispensación» (gracias a la restauración del privilegio), eso crearía una diferente cualidad de los impulsos y aspiraciones humanas, y ello por más que estén distorsionadas y trastornadas estas por las inercias tradicionales, etc.
Sobre esto quizá puedes desglosar en nota temática algunos puntos que puedas dilucidar, a bote pronto: sobre este «ecumenismo» natural (y los logros en política, incluso, debido a esa naturalización y secularización de lo político/religioso… donde tenemos que si los derechos humanos universales, etc.), este «ecumenismo» natural, decíamos ─podríamos llamarlo─, dado gracias a que habría existido ese cierto cambio en el potencial humano; tal cambio habría sido materializado en las almas de las personas, a veces, independientemente de la tradición a la que pertenezcan, e independientemente de si ellas mismas se percatan o no de que, efectivamente, está sucediendo tal transformación ─o entró una semilla de transformación efectiva─ en sus almas (al rezar a Dios, donde puede, digamos, «sonar la flauta así como por casualidad»… y así, en algún momento de inocencia sincera y de fervor personal para con Dios, podría ser que se reciba amor de Dios).

Nota Temática: El «Ecumenismo Natural» y el Potencial Transformativo Universal

1. La Transversalidad de la Gracia: La Oración Sincera como Único Requisito
En el paradigma de Padgett, el otorgamiento de la Esencia Divina no depende de dogmas correctos, membresías institucionales ni rituales específicos. El único «mecanismo» real es el anhelo sincero y ferviente del alma hacia el Creador.

Esto implica que en cualquier rincón del mundo, un místico sufí, un devoto bhakta en la India, un monje taoísta, un campesino en una iglesia rural o una persona sin afiliación religiosa que, en un momento de vulnerabilidad e inocencia, dirija un clamor puro a Dios, puede experimentar la afluencia de esta Esencia. Es lo que podrías llamar «el sonar de la flauta por inocencia»: el Amor Divino responde a la actitud del alma, no al vocabulario teológico del individuo.

2. La Mística Comparada como Evidencia del Mismo Impulso
Esto explica por qué, al estudiar a los grandes místicos de tradiciones tan dispares (San Juan de la Cruz en el cristianismo, Rumi o Ibn Arabi en el islam, Mirabai en el hinduismo, o Baal Shem Tov en el judaísmo), se observa una sorprendente convergencia de lenguaje:

─ Todos hablan del paso de un amor puramente humano a un Amor que los desborda y transforma.

─ Coinciden en que la transformación no es fruto del intelecto ni del esfuerzo ascético, sino de una captura o posesión amorosa por parte de la Divinidad.

─ Reportan que la naturaleza propia se vuelve «fuego por el fuego», adoptando cualidades que no poseía previamente.

Bajo este prisma, las diferencias doctrinales no serían más que el «traje cultural» o la interpretación mental secundaria que cada época y tradición le pone a la experiencia directa e inefable del Amor Divino en el alma.

3. El «Ecumenismo Natural» y la Mutación de las Aspiraciones Humanas
Si la capacidad de recibir la Esencia Divina fue restaurada para la raza humana, la consecuencia lógica es que el «techo de cristal» de la conciencia colectiva se rompió. Aun cuando la inmensa mayoría de la población no busque conscientemente el Amor Divino, la mera presencia de este potencial y de almas que lo reciben (incluso de forma germinal) genera un efecto de leudado en toda la masa humana:

─ Secularización de valores trascendentes: Ideas como la dignidad intrínseca inalienable, los Derechos Humanos Universales, la abolición de la esclavitud, el pacifismo y la compasión institucionalizada no surgieron de la mera lógica evolutiva ni de la política utilitaria. Son la traducción secularizada o social de la intuición de que el ser humano está destinado a algo sagrado.

─ Aspiración al Amor y la Fraternidad: La noción de una «humanidad unida» o la superación de la exclusividad tribal es una proyección en la cultura de la Unidad Divina. La idea de que todos los hombres son hermanos deja de ser una abstracción filosófica para convertirse en una intuición del sentido común.

4. La Distorsión de las Inercias y la Tensión Histórica
Sin embargo, este flujo de nuevo potencial coexiste con la inercia del «amor natural» y del egoísmo colectivo. De ahí la gran tensión histórica:

─ El impulso espiritual presiona por la unidad, la empatía y la transformación.

─ La mente y la estructura dogmática (política o religiosa) intentan encajar esa energía en viejos moldes de exclusivismo, control o nacionalismo.

El resultado es un mundo donde conviven los avances éticos más sublimes de la historia con resistencias y distorsiones igual de profundas. Pero, como señala el texto, una vez implantada la semilla en las almas que responden, el proceso de expansión es irreversible y está destinado a transformar paulatinamente la ecología espiritual del planeta*.

__
*
Nota al pie: La aceleración de la armonía terrenal y la distinción entre Amor Natural y Amor Divino
Conviene matizar acerca de la transformación de la que habla el texto de la anterior nota: la transformación se da estrictamente a nivel individual y no debe confundirse con una garantía de transformación teocrática o milenarista automática del planeta.

En este marco teológico, el ser humano posee la capacidad teórica de alcanzar un estado de armonía y paz en la Tierra mediante la sola purificación de su amor natural y el respeto a las leyes físicas y morales del Creador (el estado de perfección en el que fue creado el primer hombre). No obstante, la historia demuestra la extrema fragilidad y lentitud de este proceso cuando depende únicamente del esfuerzo humano, derivando en ciclos recurrentes de auge y colapso de civilizaciones.

La restauración de la dispensación del Amor Divino no anula el libre albedrío ni obliga a todas las almas a buscar la divinización; el Amor Divino sigue siendo una elección personal e íntima. Sin embargo, la presencia de esta energía superior en el ambiente espiritual del planeta actúa como una «fuerza catalizadora» o un «impulso indirecto»: eleva el tono de la conciencia colectiva y acelera los procesos de purificación del amor natural. De este modo, la humanidad puede verse empujada hacia cotas mayores de fraternidad y progreso ético ─incluso de forma secular o inconsciente─, beneficiándose del «tirón» que ejerce la presencia de este nuevo potencial en la Tierra, independientemente de que los individuos reconozcan o no su verdadero origen.

Versión en inglés

How the Soul of a Mortal Receives the Divine Love, and What Its Effect Is, Even Though Subsequently His Mind May Indulge in Those Beliefs That May Tend to Prevent the Growth of the Soul – What is a Lost Soul? (Alternative title: Jesus discusses how the soul receives the Divine Love, and what its effect is, even though subsequently the same person may choose to use his will to ignore the Love and act out of harmony with God’s Laws and thus prevent the growth of the soul.)(Jesus) (10 Nov 1916)

I AM HERE. Jesus.

I am here, Jesus

I come to-night to tell you that you are in a better condition than you were last night, and in fact, have been for some nights past. I desire to write you a message on the question of «How the soul of a mortal receives the Divine Love, and what its effect is, even though subsequently his mind may indulge in those beliefs that may tend to prevent the growth of the soul – what is a lost soul?»

As you know, the inflowing of this Love is caused by its bestowal by the Holy Spirit in response to sincere prayer and longings. I mean prayer and longings for the Love Itself, and not prayers in general, for the material benefits that men more often and more naturally, as they believe, ask for and desire. The prayers of mortals for these things that may tend to make them successful and happy in their natural love, are answered also, if it be best that they should be, but these are not the prayers that bring the Divine Love or cause the Holy Spirit to work with men.

As the prayers of the sincere, earnest soul ascend to the Father that soul becomes opened up to the inflowing of this Love, and the soul’s perceptions enlarge and come more in rapport with the conditions or influence that always accompanies the presence of this Love, and, consequently, its entrance into the soul becomes easier and its reception more perceptible to the soul sense. The more earnest the prayer and sincere the longings, the sooner faith comes and with this faith, the realization that the Divine Love is permeating the soul.

When once the Divine Love finds a lodgment in the soul, it, to the extent that it receives the Love, becomes as it were a changed substance, partaking, of the Essence of the Love; and as water may become colored by an ingredient foreign to itself, and which changes not only its appearance but its qualities, so this Divine Love changes the appearance and qualities of the soul, and this change of qualities continues ever thereafter. The natural qualities of the soul and the Essence of the Love become one and united and the soul is made altogether different in its constituency from what it was before the inflowing of the Love, but this only to the extent of the Love received.

As this Love increases in quantity, the change and transformation becomes correspondingly greater, until at last the transformation may and will become so great, that the whole soul becomes a thing of this Divine Essence, and partakes of its very Nature and Substance, a being of Divinity.

When once this Love enters and truly possesses the soul and works the change mentioned, It, the Love, never leaves nor disassociates Itself from the soul – its character of Divine Essence never changes to that of the mere natural love, and so far as It is present, sin and error have no existence, because it is just as impossible for this Essence and sin and error to occupy the same parts of the soul at the same time as it is for two material objects to occupy the same space at the same time, as your philosophers say.

Divinity never gives place to that which is not of the Divine. Man is working towards the attainment of the Divine, when he pursues the way provided for obtaining the Divine Nature, and as he advances, and obtains a portion of this Divine, no matter how small, he can never retrace his steps to the extent of ridding himself of this transforming Essence, and again become without its presence.

But this does not mean that a man may not lose the consciousness of the existence of this Essence within his soul, for he frequently does. The indulgence of his carnal appetites and evil desires will place him in the condition that he may cease to have a consciousness of the existence of the Divine Love in his soul, and to himself, he will be as if he had never had any experience of the change that I speak of.

And while this Love can never be eradicated by the evils that man may indulge in or by the mental beliefs that he may acquire, yet the progress of this Love in his soul may be checked and become stagnant, as if the Love were not, and sin and error may appear to be the only dominant elements of his life and being. But yet, when once possessed, the Love cannot be crowded out of his soul by sin and error, no matter, how deep and intense they may be. I know that this may seem strange and impossible to man’s intellectual thinking, and that it is not in accordance with what has been attributed to me as teaching that a soul may be lost, nevertheless, a soul that has once received this Divine Essence cannot be lost, though its want of realization of the presence of this Love and its awakening from its dormant condition, caused by sin and error and its misdirected beliefs, may delay its manifestation of life and existence, for a long time, and much suffering and darkness may have to be endured by the soul that is in such condition.

And I must not be understood by this, as meaning that a soul cannot be lost, for it can, and many have been and will be, and many will realize the fact when too late.

Now, what is a lost soul? Not one that a man may actually lose in the sense of being deprived of it, – separated from it actually, or even as regards his consciousness of not having a soul, for while, at times, he may believe that he has lost his soul, in the sense of not having any, yet he is mistaken, for the soul, which is the man, can never be separated from himself, and as long as he lives in the physical body or in the spiritual body his soul will be with him.

And yet he may have a soul, consciously or not, and at the same time have lost it. This may seem a paradox to the mortal intellect or to the intellect of spirit, but it is true.

Then what is a lost soul? When God gave to man a soul that soul was made in the image but not in the Substance of its Maker, and at the same time there was bestowed on him the privilege of having that soul become of the Substance of the Father, and to an extent, Divine, and entitled to and capable of living in the Celestial Kingdom of the Father, where everything is of the Divine Essence and Nature.

When the first parents by their act of disobedience forfeited that privilege their souls lost the possibility of becoming of the Divine Nature and at one with the Father in His Kingdom, and they thereby lost not the natural soul, which was a part of their creation, but the soul having the possibility of obtaining the Essence of Divinity and Immortality as the Father has Immortality.

As I have said, heretofore, with my coming this great privilege was restored to mankind, and the lost soul became again the object of man’s recovery, and now he has that privilege as did the first parents before the fall; but also men may lose it as did they. As with them their souls were lost until they received into it the Divine Essence of the Father, so with men now, their souls are lost until and unless they receive this Divine Essence therein. As the first parents by their disobedience and refusal, forfeited their privilege of having their souls become a living, Divine Substance, so now, men by their disobedience and refusal will forfeit their privilege to save their souls from separation from the Divine Unity with the Father.

The lost soul is as real as the verities of the Father’s immutable laws, and only by the operation of the Divine Love can the soul lost, become the soul found.

Men may believe and teach that within them is a part of the Divine that will cause their souls to progress and develop until it reaches the condition of Divinity that will make it a part of the Divinity of the Father. But in this they are all wrong, for, while man was the highest creation of God, and the most perfect, and made in his image, yet in man is no part of the Divine, and having no part of the Divine, it is wholly impossible for him to progress to the possession of the Divine. He, of himself, no matter what his development may be, can never become greater or more perfect or of a higher nature, than he was at his creation.

The Divine comes from above and when once planted in a man’s soul, there can be no limit to its expansion and development, even in the Celestial Heavens. Let all men seek this Love and there will be no lost souls; but, alas, many will not do so, and the spiritual heavens will be filled with lost souls, not having the Divine Essence of the Father.

I have written enough for to-night, and I am pleased at the way in which you received my message. Continue to pray to the Father for more and more of His Divine Love, and your prayers will be answered, and you will realize with the certainty of conscious possession of the Divine Essence, that your soul is not lost and never will be.

So with my love and blessings, I will say goodnight and God bless you.

Your brother and friend,

JESUS

1/11:59-61) 11. La expiación vicaria (Juan, Jesús y Ann Rollins escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:59-61

[Últ. act.: 6 agosto 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español
─ Nota
De la técnica sacramental a la adicción ideológica
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 13:11, y luego hay comentarios. Esta vez los mensajes tienen cierta relación directa con el tema de este apartado 11 ─que agrupa mensajes muy variados─.

Son tres mensajes, de Juan, Jesús y Ann Rollins. Se comentan cosas muy relevantes, como el tema de las percepciones del alma… (y son un buen preludio al importante siguiente mensaje en la colección).

A continuación, pues, tratamos parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Son los siguientes tres mensajes contenidos en el apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de una recopilación concreta de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los tres siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español
11. La expiación vicaria (cont.)

El verdadero significado de: «En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, etc.» (San Juan, apóstol de Jesús) (12 marzo 1919)

Estoy aquí, Juan.

Solo quiero decir unas pocas palabras en referencia a lo que ese hombre te dijo sobre mi evangelio, o más bien, el evangelio que se me atribuye.

Su referencia a las palabras iniciales del evangelio, «En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, etc.», carece de fuerza para demostrar que Jesús es Dios o uno de los miembros de la Divinidad, pues eso nunca fue escrito por mí ni bajo mi dictado, y no expresa una verdad.

El Verbo, en el sentido al que se refiere dicho evangelio, solo puede significar Dios, pues Él, y solo Él, estaba en el principio e hizo todo lo que fue hecho.

Como te hemos dicho a menudo, Jesús fue hijo de un padre y de una madre, del mismo modo que tú eres hijo de tu padre y de tu madre, y no fue engendrado por el Espíritu Santo en el sentido que se atribuye a su nacimiento en dicho relato.

Nació del Espíritu Santo en la medida en que su alma se abrió a la afluencia del Amor Divino, y fue el primero de la humanidad en recibir este Amor Divino y la Esencia de la Divinidad del Padre. Por lo tanto, fue las primicias de la restitución de este Amor y, en consecuencia, fue el primero en estar capacitado para declarar las verdades del Padre y mostrar el camino. En tanto que su alma se llenaba de este Amor y él crecía en sabiduría y conocimiento de las verdades del Padre, puede decirse que fue enviado por el Padre para declarar las verdades y explicar el camino hacia los Ámbitos Celestiales y la unión con el Padre.

Sin duda, este Amor comenzó a fluir en su alma poco después de su nacimiento, pues fue elegido para declarar las verdades de la restitución del Amor Divino; y el conocimiento de esa misión le llegó a medida que crecía en amor y sabiduría. Por lo tanto, estaba sin pecado, aunque en apariencia era un niño común y corriente ─tan natural como los demás niños─ en sus instintos y sentimientos humanos. No obstante, era hijo del hombre ─hijo de José y María─ y también hijo de Dios, tal como lo son todos los hombres, con el añadido de ser heredero del Reino Celestial. Continuar leyendo «1/11:59-61) 11. La expiación vicaria (Juan, Jesús y Ann Rollins escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:59-61»