El profesor Jiang

Estas clases del profesor Jiang (canal «Predictive History«) son un acontecimiento en internet
(aparte de que evidentemente muchas de estas cosas ya eran conocidas).

Jiang no es, por supuesto, 100% armónico con algunos datos básicos que hemos visto en la verdad divina, pero es muy directa su manera de hablar y presentar algunos procesos que en parte hoy se diría que rigen el mundo.

De cierto modo él trata sobre cómo funciona el poder, haciendo referencias digamos que indirectas al tema del alma, cuando habla de la sincronicidad, etc.

Trata el tema de las oligarquías, como élites corruptas (su cohesión mediante la transgresión y el trauma, etc.).

Ejemplo 1 («Secret History #6: The Psychology of Evil (Graphic and Disturbing, Viewer Discretion Advised)«):

https://youtu.be/6PdfD44DkqA

Ejemplo 2:
Esta clase «sobre Alemania» (Civilization #54: The German Will to Power):
https://youtu.be/o2Nq–qU9Kc

Nota muy breve sobre agricultura, cambio climático, arrase de árboles e imperios

Un factor muy importante del «cambio climático» sería el que hayan pasado ya tantos años de agricultura industrial ─que en parte nació de la guerra, y de sus «prisas»…─.

Tocando algo clave en cuanto a la agricultura se cambiarían mucho las cosas, por lo que parece, y relativamente rápido. Proteger el suelo parece ser una de las claves ─que el suelo no se caliente y se estropee como sucede ahora, etc.─.

A poco que se hiciera globalmente algo fuerte con la agricultura, parece que eso sería mucho «más regenerador» que lo de enfocarse tanto en «humos» y demás (aunque, ahora, trabajando de repartidor, que llevo unos meses, se agradece mucho que los coches echen menos humo 🙂 ). Continuar leyendo «Nota muy breve sobre agricultura, cambio climático, arrase de árboles e imperios»

Despertando a la vida biológica del suelo y los ciclos: el diseño natural amoroso de Dios y la necesidad de arrepentimiento sincero

En este audio…

enlaces: en ivoox // enlace descarga

…vemos hechos básicos sobre la vida del suelo, que es un sistema fascinante que las plantas usan para vivir (lleno de microorganismos, hongos, gusanitos, etc.).

De hecho, el suelo es como si fuera el estómago de las plantas, ya que ellas ─tal como nos pasa a nosotros con nuestra flora bacteriana en el cuerpo físico─ obtienen nutrientes gracias a la vida de bacterias, nematodos, etc., y gracias a «pastorear» esa vida a su gusto y necesidad.

Esto lo vemos tras una introducción donde lo contextualizamos en el tema general de nuestro «no ser armónicos» (no ser amorosos o cuidadosos) con las actitudes que tenemos debido al «sistema» personal y colectivo de creencias y acciones más o menos «normales».

Temas vistos en la presentación:

─ Modelo: naturaleza. Las leyes naturales forzarán que nuestro modelo sea la naturaleza en alguna medida, a la larga y a veces a la corta… Ley de compensación.
─ El suelo respira: amortiguación, buffering: clima. Plantas y enfriamiento, suavizamiento de condiciones extremas, etc.
─ Trópicos y diversidad.
─ Quitar cubierta vegetal calienta, mata «la biología» del suelo.
─ Sistema económico-político: ¿Es malo? Sí, es desarmónico, pero nosotros muchas veces ni siquiera agradecemos que funcione. Ejemplo de empresarios que, gracias a su ambición por «crecer», llenan las baldas del supermercado para bien y para mal. Profesiones «egoístas» o intereses lucrativos «llenan supermercados», pese a todo, para bien y para mal.
─ Polarización y empeoramiento de las condiciones álmicas.
─ Falta de agradecimiento implica «antieconomicidad» de todo.
─ El principio de economía está tergiversado en nuestras creencias, personal-colectivamente. Continuar leyendo «Despertando a la vida biológica del suelo y los ciclos: el diseño natural amoroso de Dios y la necesidad de arrepentimiento sincero»

Ese gesto común de pensar los aparatos como seres vivos, etc. (Notas sobre «tecnología»)

Al hilo de este vídeo de «Trending Tony»:
https://www.youtube.com/watch?v=aHhq1VgYDdo

Vivimos en «engaños» y autoengaños que tienen que ver con la frase hecha: «mi teléfono murió», o el aparato tal «murió», el que sea.

Ese engaño sería algo así como «asociar vida con lo muerto», proyectar falsamente «vida» sobre los aparatos. Y esto es lo que parece acompañar o permitir en parte cosas como la obsolescencia programada, etc.

El paso lógico a continuación sería que realmente se una la biología con lo industrial tecnológico, metiendo cosas vivas, elementos vivos, a realizar por ejemplo la computación en los aparatos, y demás.

Así, todo se podría hacer de manera que se autorrepare, como sucede en un organismo vivo ─mientras el daño no sea muy grande y no «haya que operar»─.

¿Vivimos ya en parte y en gran medida para hacerle fácil la «vida» a un «sistema industrial» que «necesita» que se tiren las cosas?

Esa necesidad de tirar cosas parece que permitía el «avance continuo», el cambio continuo (pero cambiar no es avanzar). Continuar leyendo «Ese gesto común de pensar los aparatos como seres vivos, etc. (Notas sobre «tecnología»)»

¿Por qué «el sistema» depende de la falta de arrepentimiento?

En este vídeo del 6 de julio 2025:
enlace a vídeo en YT

… del que hice esta versión en audio
(en ivoox // enlace descarga),

… repasamos un poco el tema de cómo «todo» depende del alma y de la dinámica de su condición (tanto colectiva como individualmente): muy en particular, de la falta de arrepentimiento.

Pongo aquí abajo la especie de guión que fui escribiendo al hacer la versión en vídeo:

─ ¿»El sistema» depende del arrepentimiento?

Psicopatía
«conciencia / verdad»
«política» – tribalismo
identificación – partidos
Simone Weil
Rubén Gisbert – Trevijano
«El sistema político»
En el franquismo no había «control al poder»: corrupción en-nichada, y sin embargo, en «la transición» es más «caos», barra libre, etc.
Diputados votan aunadamente
Político se siente justificado
Tiene una «causa» («que no gane la derecha»)…
Pucherazos
Ídolos sagrados
(representada la dinámica global álmica)
«Eso no hay que sentirlo», «estamos justificados en no sentir», «en seguir con nuestra huida hacia delante»…
Derecha/Izquierda
Fachada/Fidelidad
(actitud interna profunda, más o menos arrogante… con las heridas emocionales: eso, los padres y las madres nuestros, lo pasan «sin querer queriendo»…
Miedo/juicio a sentir… «global»
Niños heridos: «cofabricando»
«Estoy justificado con sentirme en sentirme tal como siento; justificado en ser como soy… (fachada)»
Estoy justificado en proteger el castillo de dolor
Adicciones emocionales, codependencia con «masas» de borregos, que queremos ser más o menos normales… más o menos buenitos, «ser buenos» … querer eso… nos lleva a esa identificación «tribal» con políticos, o con dogmas religiosos, el Papa…
Casa Real: reina
miedo a sentir … nos hace manipulables
monigotes títeres
divinetruth.com

¿La historia «se repite» con esto del «rearme»? | Alemania años 30 – «Rearme» UE años 20

Es curioso que podría ser muy sencilla la explicación de por qué «se repite la historia» (o la historia «rima», dicen, más que se repite).

Se repite la historia mientras vivimos en el miedo, en vez de sentirlo tal como lo sentirían los niños, los niños más puros, al ser más espontáneamente «vitales».

En el vídeo enlazado abajo* hablan brevemente de que Alemania, en los años 1930, se dedicó a la fabricación de armas. Fue una respuesta, creo, ante una especie de «crisis».

Hoy se habla de «rearme de Europa» (esos famosos 800.000 millones)… similarmente a aquella situación de hace un siglo, por lo que se ve.

Creo que ahora la fabricación de armas no estaría radicada principalmente en Europa, sino más bien donde hay más fábricas y tecnología para ello (que creo que es en EEUU y quizá en algunos de sus satélites en Oriente Medio ─satélites que para cometer crímenes se escudan en varias supuestas «religiones», no sólo en una─).

Y claro, ahora las armas parece que son potencialmente muy diferentes: Aquí habría que hablar del control de las masas y de la expresión del conflicto dentro de las posibilidades abiertas por la Inteligencia Artificial…, o de cierto tipo de manipulación anímica, etc.

Entonces, siempre «se necesita» crear «demonios» para polarizar, dividir, justificar movimientos de industrias o conceptos obsoletos, etc.

Si a la larga se necesita controlar «un mercado», parece que lo más importante es saber medir emociones y creencias, poder fomentarlas, aprender a conducirlas y controlarlas ─a grandes rasgos─.

Son cosas como…: «Rusia me gusta/no me gusta», etc.
(Y la relevancia de esto ya se usaría y se conocería desde hace mucho, digamos.)

Visto en retrospectiva es fácil pensar que, como a las grandes corporaciones industriales y militares les interesaba lo de la guerra, entonces necesitan crear previamente «un problema», o fomentarlo (una crisis, del tipo que sea). Y eso no interesa sólo «para vender cosas», sino también ─o básicamente─ por afanes de dominio.

Lo de Alemania en los años 30 quizá fue uno de aquellos casos de «fomentamos un problema» (crisis), para aportar una solución, que sería quizá algo como…: «más dependencia de un cierto sistema económico, militar e industrial».

La realidad de la actual guerra «ruso-ucraniana» (o más bien OTAN frente a Rusia) fue fomentada instigando la guerra civil en Ucrania (golpe de Estado, etc.), hace muchos años. Y todo el mundo que lee sobre esto parece estar de acuerdo en que la instigaron las mismas agencias que ahora «sacan rédito».

Y ya había antes, en los medios, una campaña de demonización y «difamación» de Rusia ─aparte de la más continua desinformación que en general hay sobre cualquier cosa en los medios que antes eran «oficiales»─.

Así, en el caso actual, parece que vemos claramente cuáles son las excusas para dar «soluciones controladoras» ante problemas fomentados por esos mismos que ofrecen soluciones.

Recordemos que el control «es la otra cara del miedo», y rearmar Europa quizá servirá simplemente para intentar instalar un sistema mucho más «totalitario» para los propios europeos, al igual que lo de la «crisis» en el 2020 serviría para proseguir en eso mismo («proseguir», porque viene de más lejos).

Por cierto, esto del totalitarismo parece que siempre «viene bien» a la hora de gestionar grandes catástrofes, sean naturales o artificiales… experimentadas por masas como nosotros, que básicamente vivimos en el miedo. Y es que a veces, por una simple cerilla ─un poco de hambre, por ejemplo─ se encienden cosas feas en el ánimo de la gente.

A la hora de hablar de Rusia, es la típica historia de la «proyección»: Para no sentir nosotros (representados por la OTAN, etc.) nuestras heridas y «maldades» (maldades que surgen a raíz de mantener esas heridas), entonces acusamos a otros ─mismamente a Rusia, por ejemplo─.

Son enormes las salvajadas de la OTAN: bombardeos «democráticos» bajo el amparo de ídolos de masas como Obama, Bush, Clinton, etc. Fomento de golpes de Estado…, etc.

O sea, son enormes «nuestras» «heridas y maldades», y digo «nuestras» porque parece que en general en Europa mucha gente se siente más afín a EEUU que a Rusia ─para gloria de los «vampiros» en UK :), por cierto─.

Esas salvajadas creo que no tienen ni punto de comparación con cualesquiera cosas que queramos asignar a «otras potencias», incluyendo, por cierto, las cosas de nuestros aliades «árabes», que por ejemplo siguen condenando abiertamente la homosexualidad, etc.

(Por cierto, sobre ese tema, lamentablemente surgen de nuevo «cristianos», con bastante audiencia, que también condenan en general la homosexualidad, cuando en realidad el «problema con lo sexual» se soluciona en gran medida simplemente si vamos sintiendo la verdad de que sólo tenemos UN alma gemela, UNA, cada cual ─y un porcentaje no muy grande de nosotros la tiene del mismo sexo─).

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* Vídeoentrevista del ex-embajador José Zorrilla:
«Adrián Zelaia: la lucidez de un empresario»
https://youtu.be/XAGqVw2XL7M

¿Nuestra época «anti-Dios»? Algunas cosas básicas sobre la actitud de «no poner primero a Dios», servida por un montón de cosas

¡Hola! Esta es otra entrada a modo de saludo (es un comentario general, realizado en este vídeo del célebre «cura de Toledo» 🙂 ).

Las personas, en algunas religiones, se quejan a veces de que cosas como el yoga son «anticrísticas», y aunque todo esto lo hemos tratado ya ─en estos años atrás desde fines del 2020─, y se nos ha aclarado completamente esta cuestión, veamos un repaso aquí.

Ciertamente usamos técnicas, incluso las «espirituales», para «no poner primero a Dios» en nuestras vidas, y así, justificamos determinadas fachadas (es decir: justificamos formas de evitar sentir humildemente nuestro daño (miedos, etc.), el daño o heridas que tenemos en el alma, y en cuya justificación nos impedimos realmente ser nuestro «yo real», y por tanto, una relación con Dios, ya que «Dios solo se puede relacionar con nuestro yo real» ─que es algo que vimos expresado así, literalmente, en las enseñanzas que estamos viendo─).

El tema es ir sintiendo cómo las técnicas y actitudes espirituales, que en sí mismas serían «meros medios», se unen entre sí en estos tiempos.

Es decir, por ejemplo, tenemos la actitud de cierta «independencia» más o menos arrogante: con la inteligencia artificial parece poder darse una especie de colofón de autoendiosamiento potencial.

Varios elementos, de fuentes diversas, pueden reunirse, «hacer mundo», como conjunto de cosas para consolidar cierto «espíritu», cierta actitud, junto a cualquier técnica espiritual o religiosa. Continuar leyendo «¿Nuestra época «anti-Dios»? Algunas cosas básicas sobre la actitud de «no poner primero a Dios», servida por un montón de cosas»

La magia ilusionista y el libre albedrío (nota)

Parece que Dios quiere que estemos bien 🙂 .
Pero ya vemos que nuestra definición de «bien» tiene más que fallos 🙂.

Muchos apenas vamos sintiendo ─es decir, dándonos cuenta de verdad─ cómo tenemos ancladas cosas que demuestran que «no queremos que nos vaya bien», o nos aferramos a actitudes y cosas que demuestran eso.

Es tremendo.

Se ve que la gente en general no somos ni la mitad de «listos» que lo que parece que va a ser el mundo este de algoritmos y redes tecnológicas.

Lo digo porque parece que se van a pulir sí o sí esas técnicas que son prototípicas en la magia, la de los magos de cartas y demás… pero empleadas a nivel colectivo, en el sentido de hacer elegir a la gente cosas condicionadamente… cada vez más, mientras la gente pensamos que somos libres, o medio libres…

Eso, esa maestría en el engaño, es lo que hacen los magos de la magia de cartas, y demás… si investigáis los trucos, ya que ahora ellos mismos desvelan todo, y es fácilmente encontrable en internet ─los magos que usan cartas y demás instrumentos de magia «clásica»─.

Quizá sucede que los magos, como mucha gente, se ven como animados inconscientemente por la sensación de lo importante que podría ser «desilusionarse» y reprogramarse en cuanto a sentir la relación entre verdad y libertad (y fundarla en la simplicidad de Dios: que Dios existe, y es eternamente abundante).

Nos irá saliendo más acción, pero más espontánea… aunque sólo si sentimos los errores para que éstos se vayan ─errores acerca de lo que entendemos que es el amor─, y sólo si sentimos y ponemos en marcha la amorosa verdad que sustituya tales errores, como vimos en las enseñanzas.

Muchos apenas vamos entendiendo lo que la magia hace a este nivel: en el sentido de buscar que las personas creamos que hemos elegido libremente… o trucar las condiciones y estructuras que nos hacen creer y crear cosas (crear nuestras emociones de autoengaño), etc…

En eso estaría metido «nuestro sistema», el «probe»… 🙂 … este sistema más o menos sutilmente violento y no tan sutilmente violento, en los mil recovecos del laberinto interno y externo que fabricamos al huir de sentir humildemente nuestros miedos… este sistema que, así, co-fabricamos mediante nuestros miedos a sentir, pues parece que «el sistema» irá intentando trucar hasta la biología humana, y hasta límites que vete a saber dónde llegan… antes de la posible catástrofe X ─si es que tal cosa se da a nivel algo global─, aunque en todo el siglo XX y en este ya hemos hecho localmente muchas «catástrofes artificiales», en esta continuación de la Segunda Guerra Mundial, que en realidad nunca terminó─.

Obviedades y Hamer

Imaginemos que, si hasta la verdad en ciencia, o sea, el progreso en la ciencia ─como búsqueda de la verdad a nivel «sólo materialista»─ ya causa tanto conflicto… (como pasó recientemente con Ryke Geerd Hamer)… qué no pasará con verdades que nos afecten más «personalmente», digamos.

Hoy parece que el gobierno «político» de la gente en la Tierra parece estar más que nunca ligado a estas cuestiones de la masa de «borregos» que todos somos, todavía… y parece ligado por tanto a lo que hacemos o dejamos de hacer con nuestro libre albedrío… o sea, en nuestra relación con nosotros mismos, es decir, con nuestro propio libre albedrío, y a nivel profundo (emocional).

O sea, las cosas parece que giran en gran parte en torno a esta disyuntiva:
─ o bien nos vemos como «cuerpos» que delegamos la responsabilidad, el cuidado, por ejemplo en corporaciones globales cada vez más automatizadas y que tienden a industrializar los cuerpos (porque les dejamos),
─ o bien nos vemos como otra cosa que no sea «sólo cuerpos», o que no sea «de entrada cuerpos».

Entonces, una verdad fundamental tiene que ver con qué somos realmente, los humanos. Si resolvemos eso he comprobado que las demás piezas «caen».

Hace años que descubrí esto de Hamer, y ya comprendí el marco más simple donde encaja, que tiene que ver con este asunto de «qué somos».

Lo descubierto por Hamer en el fondo apuntaría a la importancia del «ánimo», obviamente… o sea, del «alma» (deseos, emoción, etc.).

Y podríamos decir que eso «siempre se ha sabido», en realidad, pero que traicionamos estas cosas poniéndonos a «pensar», antes que a «sentir».

Diciéndolo rápidamente: este gesto de «resistirse a sentir» sería profundamente irracional, pues nuestras vidas no comienzan así, es decir, de pequeños no hacemos ese gesto interno, sino que aprendemos cosas que son quizá las más difíciles (caminar, lengua materna) simplemente porque el entorno nos permite sentir sin ponernos problemas a la hora de aprender esas cosas, y eso «nos desbloquea» de forma natural (y nosotros mismos nos permitimos sentir, por supuesto, de pequeños).

Se resuelve bastante bien el tema causa/efecto, el de la verdad, etc., una vez que nos plantamos un poco en estas obviedades sobre el «ánimo». Hay formas muy simples y profundas de hablar sobre esto.

El ejemplo de Rubén Gisbert como declaración de una cierta fe concreta (en cuanto al tratamiento de la verdad en política y en la propia vida)

Captura de un momento en que Rubén entra en una residencia de ancianos inundada. Es del vídeo en directo hecho por Rubén el día 31 de octubre del 2024, un día después de la inundación por la DANA en poblaciones valencianas y españolas

Al hilo de lo que estamos viendo últimamente por ejemplo en «Desmitificando de nuevo la fe«:
unplandivino.net/desmitificando-de-nuevo-la-fe/,
… podemos ver un caso concreto de persona que hace declaraciones de fe muy nítidas: Rubén Gisbert, que precisamente ha sido masivamente difamado a finales de este año 2024, pues, como sabemos, en el mundo estamos básicamente en emociones contrarias a la verdad (en miedo y en las creencias asociadas al miedo), y el error lucha contra la verdad «como gato panzarriba», dentro de nosotros.

Rubén hace declaraciones de fe muy manifiestas, independientemente de lo «pura» o impura  que esta fe pueda ser.

La fe no es algo religioso. La fe es la actitud de algo así como una fidelidad a «la verdad interna», que también muestran los científicos, pues la fe se basa en hechos, aunque sean hechos de la certeza sentida internamente (lo que tradicionalmente se llama «conciencia», que es la voz de los sentimientos de la conciencia ─no «consciencia» con ese, sino «conciencia»─).

La fe es como una fidelidad a algo que sabemos que es verdad ahora, y que es algo que deseamos sinceramente para nosotros que sea verdad ahora y en el futuro.

La fe puede estar más o menos impura, en cuanto a que lo que cultiva esa fe sea más o menos fiel a la verdad… pero el fenómeno es el mismo.

La declaración que Rubén Gisbert hace a menudo, es la de «hacer lo que siente que debe hacer», una declaración de lealtad, para poder «morir tranquilo», pudiendo entonces mirar atrás sintiendo cierta paz en ese día de la muerte ─y en general poder mirarse al espejo en el presente, todos los días─.

Y Rubén claramente expresa, por cierto, que ni siquiera cree en la vida más allá de la muerte, y, por tanto, mucho menos «cree en Dios», aunque él y muchas personas asocian de manera irracional y extraña ambas cosas, es decir: la vida tras la muerte, y Dios ─como si fueran indisociables─).

Pero el tema no es ese, porque insistamos, la fe no es algo religioso.

Rubén lo expresa a menudo usando la palabra «deber», en relación a esa especie de «llamada interna» que todo el mundo de algún modo sentimos, y que tiene que ver con un cierto «ser fieles a la verdad y a uno mismo».

Rubén da uno de los mejores ejemplos que he visto nunca de declaración de fe.

Quizá ese tipo concreto de expresión le viene de familia (la expresión del «deber»), y, por cierto, quizá en su familia él tuvo una experiencia algo mejor que la promedio, en cuanto a que su padre y/o su madre puede que fueran más «éticos» que el promedio, en el sentido de que «mantuvieran su palabra» con él, aunque él «sólo fuera un niño».

Esto de ser coherentes con los niños no suele pasar a menudo, por lo que parece, ya que de pequeños todos somos traicionados casi todo el rato con displicencia condescendiente.

Es decir, por ejemplo no se cumplen las promesas hechas a los niños. Con ellos se justifica ser incoherentes. Incoherentes por ejemplo en la enseñanza de lo que se llama «valores», una enseñanza esta que suele ser «inconsciente» y que en general creo que todavía no se tiene como algo realmente importante o primordial, y que ─digamos─ es dada «por el ejemplo», un ejemplo que muchas veces es malo ─es decir, está en desarmonía con la verdad y con el amor─.