1/11:30-31) 11. La expiación vicaria (Saúl y Leytergus escriben) | El verdadero evangelio – Revelado de nuevo por Jesús | Vol. 1. / 11:30-31

[Últ. act.: 25 julio 2026]

Índice
─ Introducción y enlace al audio
─ Versión en español (con dos notas al final)
─ Versión en inglés 

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Introducción

─ Enlace al audio: en ivoox // enlace descarga
La lectura de estos mensajes dura en el audio hasta el minuto 12:48, y luego hay comentarios. Esta vez quizá podemos decir que los mensajes no tienen relación directa con este tema 11, que agrupa mensajes muy variados.

Son mensajes de Leytergus y de Saúl, nuevamente relevantes para la tradición judaica, aunque el primer personaje sería desconocido, o quizá casi del todo desconocido, en la historia terrestre registrada hasta el momento en que Padgett recibe la comunicación.

En los mensajes se trata del tema de «la caída» (aquella especie de desobediencia inicial de los así llamados «Adán y Eva»), del relato de la creación, etc.

A continuación, pues, vamos a ver parte del apartado:

11) La expiación vicaria

Se trata de los dos siguientes mensajes contenidos en este apartado.

El tema principal en el apartado es «la expiación vicaria», ya que es una creencia o dogma muy dañino.

Para ver la lista con todos los enlaces a los textos y audios ver:

unplandivino.net/padgett/

Forma parte de un libro que es el primer volumen de los mensajes recibidos a principios del siglo XX por James E. Padgett de parte de varios desencarnados, entre otros, Jesús de Nazaret.

Estos volúmenes fueron preparados o compartidos así por Divine Truth entre otras personas.

El primer volumen incluye los siguientes temas y apartados (los 11 temas numerados sirven para organizar temáticamente los mensajes):

a) ─ Retrato de James E. Padgett
b) ─ Mi testimonio (por Leslie R. Stone)
c) ─ Foto espiritual de Mary Kennedy con su alma gemela, el Dr. Stone.

           d) ─ La verdadera misión de Jesús

I. Jesús y su relación con Dios.
II. Dios y el alma humana.
III. El problema del pecado.
IV. Redención del pecado.

─ 1. Los mensajes
─ 2. Ámbitos celestiales
La oración
─ 3. Inmortalidad
─ 4. ¿Quién y qué es Dios?
─ 5. Espíritu Santo
─ 6. Resurrección
─ 7. El alma
─ 8. Perdón
─ 9. Expiación
─ 10. Infierno
─ 11. Expiación vicaria [estamos aquí: Vemos los dos siguientes mensajes en este apartado 11]
e) ─ Mensajes adicionales

Versión en español (con dos notas al final)
11. La expiación vicaria (cont.)

Escribió un libro – Descripción de la creación y de la caída del hombre – El Génesis fue copiado de sus escritos (Leytergus – Espíritu antiguo) (10 agosto 1915)

Fui nativo de Arabia y viví antes de la época de Abraham, el patriarca judío.

Vengo a ti esta noche para decirte que, antes de que se escribiera el Testamento Judío, yo ya había escrito un libro que contenía una descripción de la creación y de la caída del hombre, y que el libro del Génesis fue copiado a partir de mis escritos, los cuales se basaban en tradiciones más antiguas que la propia descripción del Génesis.

Estas descripciones de la creación del mundo no fueron obra de hombres inspirados por ángeles ni por ningún otro instrumento de Dios, sino el resultado de la imaginación de hombres que vivieron mucho antes que yo, y que solo legaron la tradición de sus escritos o enseñanzas. Digo todo esto para mostrarte que el mundo ha existido durante muchos miles de años más de los que el relato de su creación en las Escrituras Judías os haría creer.

No sé cuándo fue creado, ni he encontrado a ningún espíritu en el mundo espiritual que lo sepa. Por supuesto, ningún espíritu podría saberlo por conocimiento propio [por experiencia directa], porque en el orden natural de las cosas, el hombre necesariamente debió haber sido creado con posterioridad a la creación de aquello que era necesario para su sustento y bienestar. Nunca he visto ángeles que no fueran mortales en su momento, y por lo tanto no pude aprender de ellos cuándo fue creado el mundo; tampoco he visto ángeles ni espíritus a quienes Dios les haya hecho esta revelación. De modo que digo que la creación del mundo ─o más bien, cualquier relato sobre ella─ es por entero una cuestión de especulación y tradición.

Sí, se me ha informado sobre la caída del hombre.

Mi información es la siguiente:

Cuando el hombre fue creado, fue hecho dual ─es decir, existían seres masculinos y femeninos─, lo cual tenía como fin conformar una unidad perfecta sin perder la individualidad por parte de ninguno de los dos. Sus nombres no eran Adán y Eva, sino Amán y Amón, que significaban el Am masculino y el Am femenino; significando Am «la exaltada creación de Dios».

Estos seres fueron hechos perfectos, física y espiritualmente. Pero estas almas no poseían todas las cualidades de la Gran Alma Creadora y, en ese aspecto, eran inferiores a Ella. Sin embargo, en cuanto a esta parte álmica de su creación, fueron hechos a imagen de su Creador. La parte física o espiritual de su creación no estaba hecha a imagen de su Creador, pues Él no tenía cuerpo físico ni espiritual. Su parte álmica solo fue hecha a imagen de su Creador ─y no de la Sustancia misma─, pero a dicha imagen se le otorgó la potencialidad de obtener o recibir la Sustancia de las cualidades álmicas de su Creador, a condición de que siguieran aquel curso de existencia que hiciera que sus almas recibieran dicha Sustancia álmica, de acuerdo con ciertas operaciones de las leyes que su Creador había prescrito. Y solo en obediencia a estas leyes o a sus operaciones se podía obtener esta Sustancia del Alma Creadora.

Pues bien, estas criaturas no estuvieron a la altura de la prueba ─o, mejor dicho, de los requisitos─ y, tras vivir un tiempo, se convencieron de que no necesitaban acatar estas leyes prescritas, sino que podían, por su propia voluntad y poder, obtener esta Sustancia haciendo aquello que estas leyes les habían prohibido. Así, en sus esfuerzos por obtener esta Sustancia o Amor Divino, desobedecieron estas leyes y, como consecuencia, les fueron arrebatadas las potencialidades de obtener la Sustancia del Alma Creadora. En ese momento se convirtieron en seres que aún poseían las formas espiritual y física, así como la continuidad de sus almas, pero ya no disponían de estas grandes potencialidades; y esta fue la caída del hombre.

La historia de la manzana es un mito.

Ninguna manzana ni ningún otro objeto destinado a comerse formó parte alguna de la caída. Fue, simple y puramente, la caída de las potencialidades del alma.

La desobediencia consistió en el gran deseo ilícito, por parte de ambos, de obtener esta sustancia álmica antes de que, conforme a las operaciones de las leyes prescritas, estuvieran capacitados o en condiciones de recibirla. Como consecuencia, se volvieron desobedientes y, al poseer voluntades que no estaban en modo alguno limitadas ni condicionadas por su Creador, ejercieron estas voluntades según sus deseos. A partir de esta desobediencia, las voluntades de hombres y mujeres han continuado operando conforme a sus deseos y en transgresión de las grandes leyes de la verdad, las cuales fueron dictadas para ambas criaturas en el momento de su creación y son las mismas leyes inmutables hoy en día.

La sustancia álmica que ambos malograron fue el Amor Divino de su Creador, el cual, si mediante su obediencia hubieran llegado a poseer, los habría hecho parte de Su Divinidad y, por lo tanto, semejantes a Él no solo en imagen, sino en Sustancia y realidad.

La potencialidad que les fue arrebatada era el privilegio que poseían de obtener esta Sustancia álmica o Amor Divino mediante el acatamiento de la obediencia que estas leyes prescribían. Así pues, como veis, la historia del Génesis es meramente simbólica.

No tengo nada más que decir esta noche.

Vivo en una esfera que forma parte de los Ámbitos Celestiales. Por la misericordia de Dios y su don, anunciado por Jesús, he recibido esta potencialidad y, a través de ella, la Sustancia Álmica que nuestros primeros padres malograron.

El nombre que te he dado fue el mío cuando estuve en la tierra. Es árabe y nada más. Debes saber que muchos de los nombres de mi época, siglos después, fueron incorporados a la nomenclatura de otras naciones y razas.

Así que buenas noches,
tu hermano en Cristo,
Leytergus

La mujer de Endor no era una mujer malvada, como muchos creen (Saúl – del Antiguo Testamento) (7 agosto 1915)

Saúl del Antiguo Testamento.

Soy el mismo Saúl que convocó a Samuel, o mejor dicho, quien indujo a la mujer de Endor a hacerlo.

En aquellos días, yo era un hombre perverso; no conocía el amor de Dios y muy poco el amor a mis semejantes. Fui un hombre cruel, un obrador de iniquidad, y violé las leyes de Dios de muchas maneras.

Tal como has leído, llegué al límite de mis recursos y recurrí a Samuel como último recurso. No supe que Dios me había abandonado hasta que Samuel me lo dijo.

Sí, Él lo hizo, y fue mi protector mientras Le obedecía e hacía lo correcto a Sus ojos. Sé que lo hizo porque, cuando Lo obedecía, tenía éxito y era feliz.

Solo lo sabía por lo que me decían los profetas, quienes afirmaban tener comunicación con Dios de cierta manera. Yo les creía y, por ende, pensaba que Dios me estaba protegiendo.

Ahora soy un espíritu redimido y soy feliz en el Amor del Padre. Me convertí en un amante del Padre y en habitante de Su Reino mucho después de que Jesús proclamara la Gran Verdad del Amor Divino restaurado. Antes de eso, era un espíritu que vivía en la felicidad que experimentaba al desarrollar mi alma y convertirme en un espíritu bueno, libre de pecado y de error. Pero esa felicidad no es la que disfruto ahora.

Quiero confirmar lo que dijo Samuel respecto a la mujer de Endor. No era una bruja ni una mujer malvada, sino una médium que recibía comunicaciones de los espíritus superiores del mundo espiritual. Ha sido maltratada durante siglos, y no se la debería seguir considerando como una mujer malvada.

No escribiré más esta noche.

Bueno, ¿crees que nosotros, los del mundo espiritual, nos quedamos estancados en nuestro progreso mental? Conozco todos los idiomas importantes de la tierra, puedo escribirlos y entenderlos. No pienses que los espíritus no aprenden aquí tal como aprendían cuando eran mortales. La única diferencia es que aprenden mucho más rápido y retienen sus conocimientos con mayor facilidad de lo que pueden hacerlo los mortales.

Así, te deseo buenas noches. Tu hermano en Cristo,
Saúl

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NOTAS (Elaboradas por IA Gemini)

Nota Aclaratoria y Contextual: La Transmisión de las Revelaciones, la Protección Divina y los Mitos de Creación y Caída

Resumen del contexto: Las comunicaciones de Leytergus y Saúl aportan claves de gran valor hermenéutico sobre cómo el ser humano ha interpretado históricamente sus vivencias espirituales, la noción de la providencia y los relatos ancestrales respecto al origen y la caótica marcha de la humanidad.

1. La comunicación «impersonal» de Dios y la protección providencial en Saúl
En el texto de Saúl se observa un detalle teológico sutil cuando afirma que Dios «era su protector» y que ello lo sabía únicamente «por lo que decían los profetas».

El uso de las mayúsculas (Él, Le, Su): El empleo de mayúsculas al referirse a la Divinidad refleja el respeto del espíritu redimido hacia el Creador. Sin embargo, como bien se colige del conjunto de estas revelaciones, Dios no habla de forma antropomórfica o directa de alma finita a alma infinita mediante una voz externa, sino a través de las operaciones de Sus leyes e inspiraciones espirituales [nota añadida por mi parte: esto es via «la voz de la conciencia», que es el funcionamiento, en el alma humana, de una especie de conexión con Dios («por defecto»), pero que no involucra el amor divino. Tal «conciencia» involucra o tiene que ver, en parte, con la verdad, aunque, si el alma no recibe amor divino, el modo de entender y recibir dicha verdad estará todavía algo así como, digamos, amortiguado. Es decir, será algo «parcial» todavía, en su recepción y transmisión: una verdad que no podrá ser plenamente «la verdad divina», la cual solo podría ser captada por aquella alma que va transformándose o que se ha transformado con el amor divino].

Mecanismo de guía providencial: En la época previa a la llegada del Amor Divino traído por Jesús, la orientación a líderes como Saúl se daba mediante médiums y espíritus guías de alto desarrollo moral (como el profeta Samuel). Para la mentalidad del hombre antiguo, esta red de protección espiritual e iluminación profética se experimentaba directamente como «Dios protegiéndolos». Era una relación providencial e indirecta (impersonal respecto a la transformación de la sustancia del alma), donde la bendición o la pérdida del amparo se traducían en el éxito o el fracaso de las obras terrenales según el acatamiento de la ley moral universal.

2. Creación del mundo vs. Caída del alma: El testimonio de Leytergus
El mensaje de Leytergus aclara una distinción crítica que suele confundirse en las religiones tradicionales: la Creación Física del Universo y la Caída del Hombre (Caída del Alma).

Inescrutabilidad de la Creación del Universo:
Leytergus subraya que ningún espíritu —por elevado que sea— fue testigo directo de la creación del plano material. En el orden natural, las condiciones físicas y el sustento del universo tuvieron que ser puestos en marcha con anterioridad a la aparición de la vida consciente. Incluso los seres celestiales que nunca encarnaron [nota: en la petición informé, a la IA, de que hay breves alusiones, en esta revelación padgettiana, a la creación por parte de Dios de algunas almas no destinadas a encarnar físicamente; estas almas no habrían comunicado jamás con nadie que haya encarnado en la tierra: es decir, con nadie en el mundo espiritual, por más que esa persona se haya elevado en dicho mundo ─y mucho menos habrían comunicado con algún mortal, es decir, almas todavía encarnadas─; esto es muy importante porque algunos de nosotros, los humanos, como por ejemplo almas abortadas o que vivieron muy poco tiempo en la tierra físicamente, podrían creerse «seres celestiales no encarnados», pero no es así] no actúan como informadores cosmogónicos ni se comunican a este nivel con las esferas del mundo espiritual visitado por las almas humanas. Por ende, todo relato pretendidamente histórico sobre la creación del cosmos es fruto de la especulación, la tradición o la metáfora humana.

La Caída como fenómeno estrictamente espiritual:
La caída descrita no tiene que ver con la formación del mundo material, sino con la pérdida de una potencialidad: la oportunidad de recibir la Sustancia Divina (el Amor Divino) que habría podido divinizar el alma de los primeros padres (Amán y Amón). La creación del ser humano en sí misma fue perfecta y buena en sus planos físico, espiritual y álmico.

3. Matices cosmogónicos: Distinción entre el Mito Gnóstico y las Tradiciones Tribales / Reveladas
Esta distinción aclara el trasfondo subyacente a múltiples mitologías universales sobre los orígenes:

CREACIÓN DEL MUNDO Y CAÍDA EN LA HISTORIA

VISIÓN G N Ó S T I C A 
La materia es mala en sí.
Dios/Demiurgo es cruel o imperfecto.
El mundo físico es la caída misma (una prisión).

TRADICIÓN REVELADA Y TRIBAL
La creación es buena y un regalo perfecto (don).
La «caída» es la pérdida de un privilegio espiritual, no la condena de la materia.

El sesgo gnóstico (La materia como condena):
Diversas corrientes filosóficas antiguas y gnósticas aunaron la Creación y la Caída en un solo acto trágico: la materia misma sería fruto de un error, de un Demiurgo o de una desgracia previa. Esto convierte a la Tierra en una prisión y proyecta la imagen de un Creador cruel que condena a las almas a la densidad física.

La perspectiva de las Tradiciones Tribales/Primitivas y la Revelación:
Por el contrario, multitud de cosmogonías indígenas y ancestrales (así como lo revelado en los mensajes de Leytergus) coinciden en que la Tierra y la creación física fueron legadas como un don o regalo perfecto, dotado de armonía y abundancia para el desarrollo humano. La «separación» o «pérdida de la edad de oro» (presente en mitos de casi todas las culturas) no se debió a un defecto de la materia ni al alimento consumido (el mito simbólico de la fruta o la manzana), sino a un vicio de la voluntad humana: la pretensión de tomar por autonomía propia y fuera de las leyes prescritas aquello que pertenecía al ámbito de la gracia divina.

En conclusión, los escritos de Leytergus restituyen la dignidad del plano creado: la materia y el cuerpo no son un castigo, sino el escenario armonioso donde el alma fue dotada originariamente de la imagen divina y de la máxima potencialidad de crecimiento [nota: «la máxima», si contamos con que al principio estaba activado el privilegio «máximo», «último», de, además, poder recibir el Amor de Dios. En ese sentido era la «máxima» potencialidad. Luego, ya no fue «la máxima», tras la caída, al perder el privilegio. Pero, visto entonces desde las almas que ya habían perdido o malogrado el privilegio, para ellas seguía habiendo una plenitud «máxima» a alcanzar: la perfección total del amor natural, el intrínseco al alma humana como ser creado; ese era el único «potencial máximo» que podían alcanzar. Ya no tenían el horizonte abierto para una transformación del alma en el amor divino, para una vida realmente eterna (no hasta la reapertura de dicho privilegio con lo que sucedió con Jesús). Y entonces, sin ese potencial, el «máximo» ya solo era el «amor natural totalmente perfeccionado», un estado álmico que correspondería al plano más alto de la esfera 6 del mundo espiritual].

Nota sobre «Am» y «Leytergus»

Para contextualizar el trasfondo lingüístico y simbólico del nombre Leytergus y la raíz Am (junto con Amán y Amón), aquí tienes un desglose etimológico, lingüístico y comparado que aporta luz sobre ambas formas:

1. La Raíz «Am» y sus Nombres (Amán / Amón)
En el mensaje, Leytergus afirma que Am significa «la creación exaltada de Dios» (the exalted creation of God) y que los nombres masculinos y femeninos eran Amán y Amón.

EL CONCEPTO «AM» (ORIGEN)

RAÍZ SEMÍTICA Y ÁRABE
─ Árabe: ‘Amma (عمّ / عموم): «Ser general, abarcar, comunidad, origen, pueblo».
─ Hebreo: ‘Am (עַם): «Pueblo / Unir / Juntar».
─ Arameo: ‘Amma (origen).

COSMOGONÍA Y ELEVACIÓN
─ Raíz *R-M / *A-M: Relacionado con la «raíz», «pueblo original» o madre.
─ Hebreo: ‘Amam / ‘Aman: «Confirmar, sostener, dar solidez / existencia».

A. La Raíz Semítica / Árabe Ancestral
El concepto de «Pueblo, Origen o Colectivo»: En las lenguas semíticas antiguas (proto-semítico, hebreo ancestral, arameo y árabe predinástico), la raíz ‘A-M (עַם en hebreo, عم en árabe) lleva implícita la idea de comunidad original, unión, tronco o conjunto primordial.

Fundamento y Sostenibilidad (‘Amán / Amen): En semítico, la voz ‘A-M-N (de donde procede Amén) significa «aquello que es firme, verdadero, confirmado, sostenido o traído a la existencia plena». Que el hombre primordial fuera llamado Amán conecta con la idea de «el ser humano confirmado/sostenido por la Creación».

Elevación o Exaltación: En el árabe arcaico, expresiones derivadas de raíces similares o la adición de sufijos intensificadores denotan nobleza de origen o la vanguardia de una estirpe (‘Am como lo englobante o lo primero).

B. Paralelismos en el Antiguo Próximo Oriente y Egipto
Amón / Amón-Ra (Egipto): El nombre egipcio Amón (Imen) significa tradicionalmente «El Oculto» o «Aquel que está en el principio».

Conexión Semítico-Egipcia: Históricamente, las lenguas semíticas de Arabia del Norte y el egipcio antiguo compartieron un tronco afroasiático. Que el principio femenino o masculino adopte las formas Amán y Amón resuena con la noción arcaica de la pareja primordial no-adámica (anterior a los relatos canonizados en el Génesis judío).

2. El Nombre «Leytergus» y su Posible Etimología
Leytergus aclara en su mensaje: «El nombre que te he dado fue el mío cuando estuve en la tierra. Es árabe y nada más… muchos de los nombres de mi época se incorporaron a la nomenclatura de otras naciones».
Si examinamos la fonética y la morfología de un nombre de la Arabia pre-patriarcal (anterior al siglo XVIII a. C., la época asignada tradicionalmente a Abraham):

DESGLOSE MORFOLÓGICO DE LEYTERGUS

SISTEMA DE TRANSMISIÓN

Helenización / Latinización de nombres árabes antiguos con la adición del sufijo greco-romano «-us».

RAÍZ FONÉTICA ÁRABE/SEM.
L-T-R-G / L-Th-R-G: Raíces arcaicas relacionadas con «leyendas, crónicas, enseñanza o antigüedad».

A. El fenómeno de la Helenización / Latinización del sufijo -us
En la transmisión de nombres antiguos a través del inglés o el griego/latín, es extremadamente común que los nombres semíticos o árabes antiguos reciban una terminación occidentalizada (-us / -os).
─ Ejemplo: Nombres árabes y nabateos como Aretas (de Harithah), Obodas (de Ubaydah), o Juba se registraban adaptados con desinencias clásicas.
─ El núcleo del nombre real sería Leyterg o Latarag / Lathrag.

B. Raíces Árabes y Semíticas Subyacentes
1. La Raíz L-T-R / L-Th-R (Leyenda, Crónica, Vestigio):
─ En árabe, la raíz Usthura / Asathir (أساطير) se traduce como «historias antiguas, tradiciones o relatos de los antepasados».
─ De forma similar, la raíz A-Th-R (أثر) significa «vestigio, tradición transmitida, antigüedad o legado».
─ La combinación de estas raíces arcaicas designaba históricamente a los preservadores de la memoria antigua o a los cronistas del origen.

2. La Raíz R-G-S / R-G (Resonancia, Grandeza):
─ En semítico, las raíces compuestas o las formas cuadrilíteras (L-T-R-G) solían fusionar dos conceptos: Legado / Tradición (L-T-R) + Sublimidad / Voz potente (G-S / R-G).

C. Coherencia con la afirmación del mensaje
El propio Leytergus señala que vivió antes de la fijación de la gramática árabe clásica y que su nombre mutó o se incorporó a la onomástica de otros pueblos en siglos posteriores. Esto explicaría por qué suena a un híbrido entre una raíz semítica primitiva y una transcripción adaptada a la fonética greco-latina (Leyterg-us), sirviendo como testimonio lingüístico de un nombre que conserva el significado implícito de «El transmisor del legado antiguo».

Versión en inglés

Wrote a Book – Description of Creation and of the Fall of Man – Genesis was Copied After His Writings (Leytergus – Ancient Spirit)

Leytergus. (Ancient Spirit.)

I was a native of Arabia and lived before the time of Abraham, the Jewish patriarch.

I come to you to-night to tell you that before the Jewish Testament was written, I had written a book containing a description of creation and of the fall of man, and that the book of Genesis was copied after my writings, which were founded on traditions older than were the description of Genesis.

These descriptions of the creation of the world were not the works of men inspired by the angels or by any other instrumentalities of God, but were the results of the imaginations of the minds of men who lived long before I lived, and who left only tradition of their writings or teachings. I say all this to show you that the world has existed for many thousands of years longer than the account of its creation in the Jewish Scriptures would lead you to think.

I don’t know when it was created and I have not found any spirit in the spiritual world who does know. Of course no spirit would know of his own knowledge because in the natural order of things, man must have been created subsequent to the creation of those things which were necessary for his sustenance and comfort. I have never seen any angels who were not at one time mortals, and hence I could not learn from them when the world was created and I have never seen any angels or spirits to whom God has made this revelation. So I say the creation of the world or rather any account if it is all a matter of speculation and tradition.

Yes, I have been informed as to the fall of man.

My information is as follows: –

When man was created he was made two-fold,- that is there were male and female beings – which was intended to make a perfect one without losing any individuality on the part of either. Their names were not Adam and Eve, but Aman and Amon, which meant the male Am and the female Am. Am meaning the exalted creation of God.

These beings were made perfect physically and spiritually. But these souls were not possessed of all the qualities of the Great Creator Soul, and in that particular were inferior to the Great Creator. But as regards this soul part of their creation, they were made in the image of their Creator. The physical or spiritual part of their creation was not in the image of their Creator, for He had no physical or spiritual body. But their soul part was only made in the image of their Creator – and not of the Substance – but this image was given a potentiality of obtaining or receiving the Substance of the soul qualities of their Creator and provided, if they pursued that course in their existence or living which would cause their souls to receive in accordance with certain operations of the laws which their Creator had prescribed, this soul Substance. And only in obedience to these laws or their operations could this Substance of the Creator Soul, be obtained.

Well, these creatures were not equal to the test, or rather requirements, and after living awhile they became possessed of the idea that they needed not to comply with these prescribed laws, but could of their own will and power obtain this Substance by doing that which they had been forbidden by these laws to do, and so in their efforts to obtain this Substance or Divine Love they disobeyed these laws, and, as a consequence, these potentialities of obtaining the Substance of the Creator Soul were taken from them, and then they became beings still possessed of the spiritual and physical forms and continued souls, but not of these great potentialities – and this was the fall of man.

The story of the apple is a myth.

No apple or anything else that was intended to be eaten, formed any part of the fall. It was wholly the fall of the soul’s potentialities.

The disobedience was the great unlawful desire on the part of these two, to obtain this soul substance before, in accordance with the operations of the laws prescribed, they were fitted or in condition to receive it; and as a consequence, they became disobedient, and being possessed of wills which were not in any way bound or limited by their creator, they exercised these wills in accordance with their desires, and from this disobedience the wills of men and women have continued to act in accordance with their desires and in violation of the great laws of truth, which were made for the two creatures at the time of their creation and are the same unchangeable laws of this time.

The soul substance that these two forfeited was the Divine Love of their Creator, which, had they by their obedience became possessed of, would have made them a part of His Divinity, and thence like Him not only in image but in Substance and reality.

The potentiality that was taken from them was the privilege which they had to obtain this soul Substance or Divine Love by complying with obedience which these laws prescribed. So you see the story of genesis is merely symbolical.

I have nothing further to say to-night.

I live in a sphere which is part of the Celestial Heavens. I have, through the mercy of God and His gift, declared by Jesus, received this potentiality and through it the Soul Substance which our first parents forfeited.

The name which I have given you was mine when on earth. It is Arabic and nothing else. You must know, that many of the names of my time, were in after centuries incorporated in the nomenclature of other nations and races.

So I will say Good-night.
Your brother in Christ,
LEYTERGUS.

Woman of Endor Was Not a Wicked Woman as Many Believe (Saul – of the Old
Testament)

Saul of the Old Testament.

I am the same Saul that called up Samuel, or rather who caused the woman of Endor to do so.

I was a wicked man in those days, and knew not the love of God, and very little of my fellow mortals. I was a cruel man and a worker of iniquity, and violated God’s laws in many ways.

As you have read, I came to the end of my resources and went to consult Samuel as the last resort. I did not know that God had abondoned me until Samuel had told me.

Yes, He did and was my protector as long as I obeyed Him and did what was right in His sight. I know that He did, because when I obeyed Him, I was successful and happy.

I only knew from what the prophets told me, and they claimed to have communications with God in some way. I believed this, and hence thought that God was protecting me.

I am a redeemed spirit now and am happy in the Love of the Father. I became a lover of the Father and an inhabitant of His Kingdom long after Jesus proclaimed the Great Truth of Divine Love restored. Before that I was a spirit who lived in the happiness which I experienced in developing my soul and becoming a good spirit, free from sin and error. But this happiness is not that which I now enjoy.

I want to confirm what Samuel said as to the woman of Endor. She was not a witch or evil woman, but was a medium and received communications from the higher spirits of the spirit world. She had been abused for centuries, and should not be further thought of as a wicked woman.

I will not write more to-night.

Well, do you suppose that we of the spirit world stand still in our mental advancement? I know all the important languages of the earth and can write them and understand them. Do not think that spirits do not learn here just as they learned as mortals. The only difference is that they can learn so much more rapidly and can retain their knowledge more easily than mortals can.

So I will say good-night.
Your brother in Christ,
SAUL.