Odiar «Israel» es seguirles el juego, el «guión»

[Últ. act.: 2 noviembre 2025]

Índice
─ ¿Odiar a «Israel»?
─ Dicen que es lo profetizado

___
__

¿Odiar a «Israel»?

Odiar «Israel» es al parecer lo que quieren quienes manipulan esto,
pues es darles «energía».

Mientras odiamos, no estamos eliminando el miedo personal, nuestro.

Y toda forma de violencia
(sea de pensamiento o de obra)
es vivir protegiendo el miedo.

Dios es amor, y no tiene nada en contra del peor de los asesinos;
y sí tiene mucho «en contra» de sus pecados.

Dicen que es lo profetizado

Dicen que es lo que está profetizado: todas las naciones odiando el significante «Israel».

Los desencarnados más perversos estarían encantados con esto, pues en realidad «Israel» tiene un significado religioso muy bonito, como se sabe a poco que se estudie «espiritualmente» la Biblia.

Creo que decían que si los sionistas cristianos apoyan esto, es para acelerar la «llegada de Cristo».

Una locura.

Hace poco vimos que «la escatología dirige la geopolítica»… tal cual.

Atrayendo odio se atrae al menos la «creencia en la existencia de lo odiado».

¿En qué sentido existen los países, las naciones-estado?

El modo de existencia de conceptos como España, Israel, etc…. es raro.
Como nuestras fachadas personales… todo eso terminará no existiendo para nosotros

(todo eso: religiones, nacionalidades, etc., todo lo cual lo usamos en gran parte para sostener nuestras fachadas… y por tanto para seguir en nuestros miedos más profundos… terror, vergüenza, etc…. mucho de ello mamado desde el útero).

En el futuro no existirá ninguna religión, ya que son independientes de Dios.

Dios no crea religiones.

Lo «malo» es que no solo somos millones de personas en la Tierra obsesionadas con cosas que no durarán, sino que, esa obsesión, la tienen y la apoyan más millones aún de desencarnados, pues cuando nos sucede, la muerte no cambia nada esencial, y en el «otro lado» seguimos durante un tiempo con parecidas obsesiones y adicciones.

La muerte no es magia.

La muerte «no existe» porque somos el alma, y ni siquiera somos el cuerpo espíritu.

Ellos,
los muertos (que a veces ni se dan cuenta de que tienen un cuerpo espíritu durante un tiempo),
y nosotros,
somos manipulados mientras no mejoramos la condición de alma en cuanto al amor y la verdad, desarrollando el libre albedrío de verdad.

Los líderes y nosotros (tanto muertos como vivos físicamente) en lo esencial somos parecidos, aunque haya niveles más brutales de pecado y de consiguiente acumulación de compensación negativa.

Y somos parecidos pues tenemos heridas emocionales, que están abiertas a la manipulación mientras no se sanen… y/o tenemos aficiones a las emociones relacionadas con el pecado (ojo por ojo, superioridad, ser especiales en el sentido de la fachada, etc.).

Lo vemos hoy apocalípticamente ya, pues esa rueda crece, la de acumular las miles de millones de personas, que somos, viviendo en el terror, dando y apoyando con consentimiento multitudinario cosas tan graves como el aborto…, o alimentando todos los procesos que destruyen tanta cantidad de suelo, como la agricultura industrial, etc.

___
Para más cosas relacionadas, ver por ejemplo la etiqueta «geopolítica«

La escatología dirige la geopolítica

[En este audio
en ivoox // enlace descarga
vemos este texto y lo comentamos un poco, añadiendo algunas cosas más en relación con «la verdad divina»]

Recordemos que con la palabra ‘escatología‘ se haría referencia a todo lo que tenga que ver con la vida tras la muerte, el destino de la humanidad, el fin del mundo…

En el vídeo enlazado y presentado abajo incluyendo su título, el profesor Jiang presenta las escatologías como guiones que sirven para la coordinación inconsciente.

Vamos a ver y parafrasear lo expuesto ahí.

Él defiende además la idea de que las escatologías son convergentes.

Entonces, ante la pregunta: ¿cómo nos cohesionamos, o se intenta cohesionar, a los grupos humanos?… Podríamos decir que esto se hace «inconscientemente», o se suele decir así.

Es decir, nos cohesionamos via relatos compartidos, creencias… pero respecto a cosas «de gran calado» ─destino, origen…─.

Estos relatos o esquemas que vamos a ver son en realidad plenamente compartidos sólo por una minoría de personas dentro de cada religión o cultura.

Jiang propone seis diferentes versiones de escatología, pues son muy diversas, además de ser dinámicas, en cuanto que historias que, digamos, pretenden competir para mejor capturar la imaginación de los creyentes ─y que entonces pueden compartir elementos entre sí, dinámicamente─.

Jiang insiste en que no son lo principal de las religiones en las que existen, es decir, que los grupos que sostienen estas cosas serían más bien los más extremistas dentro de sus respectivas religiones o culturas ─los más «fanáticos»─.

Continuar leyendo «La escatología dirige la geopolítica»