Judas: la segunda esfera del mundo espiritual | 16 de septiembre de 2001

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Al hilo de los mensajes de Padgett -que hemos comentado y usado ya aquí un poco-, durante los cien años que han pasado desde entonces, ha habido mucha gente que los ha seguido.

Algunas de estas personas parece que han desarrollado bien sus capacidades de conexión con los planos de desencarnados, y de vez en cuando han recibido mensajes de personalidades muy cercanas a Jesús, como por ejemplo de «Judas Iscariote» (Judas de Queriote) -e incluso hasta muy cerca de nuestras fechas-.

Con este texto/audio seguimos la pequeña serie que empezamos aquí. Vemos cómo los mensajes de Judas encajan muy bien tanto con partes de lo contado por Alan John Miller/Jesús, así como con lo que se da en los mensajes de Padgett.

De hecho, Miller, aparte de recomendar, lógicamente, los mensajes de Padgett… si recuerdo bien también comentó en algún encuentro que realmente Judas y otros habían hablado a través de varias de estas personas recientemente.

Esta serie trata de forma breve sobre la sucesión de planos y sobre la progresión del alma en ellos.

Nota: Un mensaje anterior, via Padgett, y muy relevante, es este (dado en este caso por Jesús).

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La segunda esfera
16 de septiembre de 2001
Recibido por H.
Cuenca, Ecuador

Estoy aquí, Judas, tu hermano en Cristo. Después de haber expresado mis comentarios sobre esos terribles ataques en los Estados Unidos y sus causas y consecuencias, me gustaría retomar nuestra serie de mensajes sobre el mundo de los espíritus.

He descrito cómo los espíritus atraviesan los diferentes niveles de los planos terrestres, y cómo finalmente llegan a la conclusión de que el materialismo no conduce a la felicidad. Esta comprensión produce un profundo cambio en las almas de estos espíritus, y se dan cuenta de que el único camino que deben seguir es el de la espiritualidad. Se abre un mundo nuevo para ellos, y tienen la oportunidad de entrar en la segunda esfera, una esfera mucho más espiritual pero que hasta entonces estaba oculta y fuera del alcance de sus percepciones.

El camino, entonces, es la espiritualidad. Pero no es un camino uniforme. Puede manifestarse en una variedad de formas. Es en esta segunda esfera donde los espíritus finalmente eligen exactamente qué camino desean seguir, aunque más adelante les será siempre posible cambiar de opinión y volver desde una esfera superior para elegir otra rama de la espiritualidad.

Ha sido más o menos fácil darte cierta impresión de cómo es el entorno en los planos terrestres, pero es mucho más difícil describir la segunda esfera, o la esfera de decisión, como me gusta llamarla. Si te digo que aquí todo es más etéreo, no me entenderás, y el vocabulario humano, por supuesto, solo contiene palabras para describir lo que existe en el entorno de la consciencia de los hombres en la Tierra, o las ideas y modelos que desarrolla la filosofía. Pero incluso en esta esfera bastante baja, el entorno y las ideas van mucho más allá de lo que existe en la Tierra.

Todo lo que se construye en los planos terrestres se construye a mano o con máquinas, tal como se hace en la Tierra. La vida en los planos terrestres realmente puede considerarse una extensión de la vida terrestre, y esto es bueno, pues los espíritus generalmente necesitan tiempo para adaptarse a su nueva vida. Pero en la esfera de la decisión, las cosas ya son un poco diferentes.

Esta esfera no solo conduce a la decisión fundamental en cuanto al desarrollo futuro de cada espíritu, sino que es como un jardín de infancia, que prepara para una auténtica vida espiritual. Los espíritus se desprenden cada vez más de sus vínculos con la Tierra, que aún continúan, pero que poco a poco pierden relevancia. Aquí aprenden a usar sus poderes espirituales, y todo bajo la vigilancia e instrucción de espíritus más desarrollados que vienen de esferas superiores para enseñar en las escuelas e instituciones de la segunda esfera.

Los habitantes de la segunda esfera dan sus primeros e inseguros pasos principalmente en el arte de la creación. Aprenden a modificarse su ropa, e incluso aprenden de forma rudimentaria a modificar de forma consciente aspectos de su cuerpo espiritual. Sus casas ya no se construyen a mano ni con máquinas, sino que las fuerzas espirituales son lo que les dan forma. Como puedes imaginar, todo esto proporciona una libertad hasta entonces desconocida para esos espíritus, y los eleva a un estado de entusiasmo, o casi diría que de euforia. Son experiencias inolvidables, y por eso muchos espíritus permanecen allí por mucho, mucho tiempo. Eso no es malo. No es necesario recorrer todas las esferas a la máxima velocidad. La meta de la perfección es tentadora, pero también es una buena idea hacer del viaje hacia esta meta una aventura inolvidable y gratificante. Nadie debe temer llegar tarde a su destino personal. Dios siempre los esperará con una sonrisa de aprobación.

En cuanto a las diferentes formas, ya puedes imaginar lo que eso significa. En primer lugar, es opcional si el espíritu quiere continuar en el camino hacia la Divinidad rogando por el Amor Divino del Padre y obteniéndolo, o si quiere continuar en el camino hacia el hombre natural perfecto en la sexta esfera, igualmente un destino seductor para muchos, o incluso para la mayoría, que no comprenden la importancia de la primera opción.

Después de haber vivido algún tiempo en la segunda esfera, los espíritus inevitablemente entran en contacto con espíritus superiores, quienes les informan sobre las ventajas de su propio desarrollo. Un espíritu de la cuarta esfera, con su desarrollo moral, ensalzará todos los logros que haya podido obtener gracias a sus decisiones, y de igual manera lo harán los espíritus que avanzan en el camino hacia la perfección intelectual o religiosa, e incluso los espíritus que están en el camino divino.

Los habitantes de la segunda esfera todavía mantienen en parte las ideas que abrigaban en la Tierra, principalmente religiosas, y de la misma manera que se aceptan o se rechazan las ideas en la Tierra, aquí eligen según su propio enfoque lo que encuentran más apropiado, más verdadero o más beneficioso. De algún modo, muchos de los espíritus de la segunda esfera atraviesan una especie de hechizo de confusión, pues tras su período de adaptación piensan que ya debería haber llegado el momento de ponerse frente a Dios, o frente a Jesús si son cristianos, pero no sucede nada de eso.

[H .: ¿Jesús nunca los visita? ¿No habla con ellos?]

Sí, lo hace, pero no lo reconocen. No puede presentarse ante ellos como realmente es. No lo percibirían. Por lo tanto, se muestra como cualquier otro espíritu brillante. Muchos albergan la idea de que Jesús es Dios y, por lo tanto, dicen que este espíritu brillante que dice ser Jesús no dice la verdad. No puede estar diciendo la verdad. Lo que finalmente decide el destino de cada espíritu es la mente material y las ideas terrenales. Aquí puedes ver una vez más por qué Jesús le dijo tantas veces al Sr. Padgett que el momento más apropiado para desarrollar el alma y, por lo tanto, las percepciones, es ahora mismo, siempre ahora mismo, mientras aún se vive en la Tierra. El desarrollo que ocurre en la Tierra puede ser decisivo en el mundo espiritual.

Incluso las ramas que hay dentro del camino hacia el hombre perfecto no son uniformes en su naturaleza. Puedes imaginar fácilmente que un espíritu que elige el camino religioso tiene opciones entre una variedad de religiones diferentes, que continúan existiendo de manera similar a la terrestre, con algunas correcciones obvias, pero con sus creencias distintivas y muy típicas.

Los espíritus que finalmente deciden seguir el camino a la Divinidad en general muy pronto pierden el interés por los maravillosos ofrecimientos que se dan en la segunda esfera para desarrollar los poderes espirituales. Estos ya no son importantes para ellos, pues entienden que todas esas cosas les vendrán dadas con el desarrollo de sus almas. Pero, para los espíritus del camino hacia el hombre perfecto, la segunda esfera ejerce una atracción irresistible. Son como bebés que dan sus primeros pasos, o que pronuncian sus primeras palabras, repitiendo lo aprendido sin cansarse.

De alguna manera la segunda esfera ya es lo que se podría llamar cielo, con una inmensa felicidad y con unas facilidades para el estudio con las que nadie podría ni soñar en la Tierra. Sin embargo, es solo el comienzo de un viaje fascinante.

[H .: ¿Hay espíritus que llegan a la segunda esfera después de su muerte física sin pasar primero por los planos terrestres?]

Sí, los hay, y hay bastantes. Todo depende del desarrollo de su alma. Como he dicho, la gran mayoría llega a los planos terrestres, principalmente a la zona de penumbra, pero muchos tienen el suficiente desarrollo como para vivir en la segunda esfera. Estos son los mortales que han entendido que el materialismo no es lo que conduce a la realización, y que se dedican al cien por cien al desarrollo espiritual.

Y como dice la canción: «Y el deleite que creíamos interminable llega, como pasa con todo lo demás… a un fin…».

Así, para todos los habitantes de la segunda esfera, llega un día en el que este entorno ya no les puede ofrecer nada nuevo, cuando el progreso se estanca. Como comprenderás, esta esfera consta de una enorme cantidad de planos y niveles diversos, pero algún día todos y cada uno de los espíritus llegan al nivel superior. Entonces, no les queda nada por hacer o por aprender. Están listos para su transición a un nuevo mundo. Pero para que lo puedan hacer una vez más, se produce un cambio profundo en la consciencia de estos espíritus.

Recuerdan que muchas veces han salido de situaciones desagradables gracias a la ayuda que recibieron de espíritus más desarrollados. Incluso aquí, en la segunda esfera, hay espíritus superiores que les ofrecen instrucción y servicio desinteresado. Ha llegado el momento de devolver esta ayuda, de mostrar su agradecimiento y de que se pongan en acción, echando una mano a sus compañeros menos afortunados. Después de haber disfrutado de una agradable estancia en un enorme parque infantil donde aprendieron y se desarrollaron, e incluso donde aprendieron de manera amena, desarrollan un profundo sentimiento de la responsabilidad y del deber. Amanece una nueva era en su vida espiritual y un nuevo universo se abre ante ellos.

A este deber los espíritus lo denominan su obra de expiación. Pero no hablaremos de esto ahora. Este mensaje ya es muy largo.

Te dejo ya. Te deseo un feliz día, y no te olvides de lo que te he dicho en los mensajes anteriores. Ora cada vez más, el mundo necesita esto. Trata de desarrollar tu alma ahora mismo, en la Tierra, para que puedas comenzar tu travesía como espíritu por el mundo de los espíritus desde una posición muy favorable.

Que dios te bendiga siempre,
tu amigo, guía y hermano en Cristo,
Judas

© Copyright por Geoff Cutler 2013