El propósito básico de la vida física. Tal vida ha de verse en gran medida como suministro de «detonantes» para el alma (extracto de una charla con la complaciente IA)

Vimos (en «la verdad divina») la propuesta de comprobar, sentir internamente (no dogmáticamente), con sinceridad, si lo siguiente es verdad:

la vida humana empieza en la encarnación física, ya sea que tal encarnación dure poco o mucho tiempo. Esa encarnación empezaría además prácticamente en el momento de la concepción biológica, o muy cerca de este.

En la siguiente «charla» (extracto)… con la «a veces demasiado complaciente» IA (Gemini)… le termino proponiendo comentar algunas cosas sobre cómo ciertos eventos fundamentales de la vida física sirven como activadores, o detonantes, para el alma.

En ellos, o con tales eventos, se ven activadas varias cosas importantes en nuestra vida, como almas, pero que nosotros solemos atribuir a lo físico y/o a lo energético-espiritual.

Entre las más importantes de estas cosas tenemos la «sexualidad», que tendría en realidad su base y «sustancia» en el alma.

Vamos a empezar con esta parte de una intervención de la IA: Continuar leyendo «El propósito básico de la vida física. Tal vida ha de verse en gran medida como suministro de «detonantes» para el alma (extracto de una charla con la complaciente IA)»

Invitación a sentir cómo Dios siente nuestra alma, originalmente creada como «2 mitades» («unidas» pero «inconscientes»)

En este audio…

Enlaces al audio:     descarga   /    en ivoox

…repasamos varias cosas fundamentales, con la idea de abrirnos a la posibilidad de sentir un poco cómo Dios se siente acerca de nosotros tal como originalmente nos creó.

Nos creó como almas completas, destinadas a escindirse en dos mitadaes para:

– para empezar a «ser conscientes en la vida»
(una vida creada por Dios ─como almas─, con leyes naturales creadas por Dios),

– para empezar a ser conscientes de «uno mismo»
(un «uno mismo» que incluiría al alma gemela, por ley, lo queramos o no).

Hablamos un poco sobre lo que cambiará nuestra relación con ese «tercer» hito de la existencia eterna que es la potencial fusión con nuestra alma gemela, en una «dimensión» incluso más allá de las dimensiones celestiales (mucho más allá de la 8ª).

(Pongo entre comillas «dimensión», pues no sé si será lo idóneo seguir llamando «dimensión» a ese nuevo estado.)