Notas básicas sobre el alma («desmitificando» por completo «el alma»)

Resumiendo algunas cosas de lo que hemos visto en las enseñanzas:

1)

El «alma»

(«ánimo» (deseos, emoción, etc.))

sería lo que manda,

o sea, lo que «gobierna» es el estado o condición en que el alma esté;

cosa esta que, como todo va tan lento, en lo físico, se constataría en general «a la larga».

Es decir, si todo esto es así de simple, eso se constataría mejor a la larga, una vez que ya estamos en la vida bastante «borrachos» de frustraciones, etc., y confusos o aturdidos por ello.

Y normalmente a la gente nos da hasta por morir físicamente 🙂 antes de tener los eurekas que parece que son evidentes.

La marioneta-cuerpo no puede ser lo que mande, por lógica.

El alma englobaría el cuerpo*, aunque no se vea – por eso mismo no se ve -.

2)

Ese «ánimo» se llena de cosas que entorpecen su funcionamiento director (acogedor/englobador/»creador»).

O sea, se llena bastante de errores en el nivel emocional, que serían emociones bloqueadas y que no concuerdan con el diseño del alma como receptáculo último de la memoria, autoconsciencia y libre albedrío
(todo ello en el sentido de los humanos – así de simple -).

3)

Esas cosas irían en general en este orden de «capas», aunque a veces no es muy lineal o no lo parece.

Y luego hay muchas emociones de autoengaño que fabricamos – para encubrir esas capas más profundas que ahora señalaremos -, y para engañarnos a nosotros mismos sobre cómo vivimos en ciertos miedos continuos, etc. (lo cual es IRRACIONAL)):

a) Frustración y todas las cosas relativas a enfado, IRA…

b) Por debajo MIEDOS

(miedos digamos «no naturales»… es decir, no son físico-químicos reales… no hablamos de eso)

c) Y por debajo: PENAS y vergüenzas varias
(o sea, «duelo» por hacer;
y siempre habría duelo potencial: Cosas a llorar por el simple hecho de haber tenido que «traicionar la esencia personal» – que está/es en el alma, como alma -).

La acumulación de esas cosas sin soltar (sin temblar, patalear, llorar…) bloquea el alma.

Ese bloqueo sería lo que causa en realidad los síntomas físicos (porque «el alma manda»).

Esos «síntomas», en el caso humano, no serían en el fondo naturales (y esta sería la «bomba» en nuestro paradigma):
envejecer, enfermedades, accidentes… y el modo en que prevenimos o no las «catástrofes naturales» (estar o no estar preparados…), etc.

Todo eso no estaría gobernado por las marionetas (lógico), sino por el titiritero… que en el fondo tiene la voluntad herida; pero lo que realmente tiene por diseño es el deseo de «ser feliz» (como sucede con los niños, que ni entienden qué es la muerte)…

Ser feliz, claro; y para ello como alma ha de permitirse (incluyendo a sus marionetas) el soltar esa «voluntad herida» (temblando, llorando, rabiando sin dañar, etc., como los «niños puros», pero además, y para mayor diversión potencial, siendo adultos).

(Por eso decían lo de «volver a ser como niños», y que la verdad libera… pero es la «verdad emocional» (!))

4)

Las madres biológicas, ya sabemos… tienen mucho miedo (y más de esas emociones que degradan el alma si se quedan bloqueadas); los padres también tienen mucho miedo, etc.

Pero al principio, sobre todo las madres, son «bombeadoras» de «cosas no sanadas», ya que es tan delicada la cosa, tan conflictiva… (el ambiente exige demasiada valentía para afrontar miedos en las mujeres, y ya no digamos según qué culturas…).

La «cultura», como vemos, no está enfocada en lo vivo, o en maravillarse y sentir cada vez más todo eso tan complejo y gratis (que tanto resuena con nuestra alma, lo vivo, via cuerpo físico), sino que está centrada, como vemos, en rodearse e idolatrar que si coches muertos, etc.

Y la «nueva» alma entra por la madre acogiendo sus nuevos dos cuerpos (físico y espiritual), para convivir en un ambiente ya así de cargado emocionalmente con emociones insanas.

Por eso existe tanto tabú con la madre… sacralizaciones varias, etc.


* el cuerpo en el fondo es doble
(de noche saldríamos en el espiritual, a hacer trastadas)